- El EPYC 9996 de 256 núcleos alcanza un rendimiento 2,37 veces superior al Xeon 6980P y 2,24 veces al de Nvidia Vera en SPEC CPU 2026 intrate.
- La comparación generacional de AMD muestra que el nuevo tope de gama es un 78% más rápido que el EPYC 9965 de 192 núcleos.
- En pruebas de ancho de banda de memoria (Stream), el EPYC Venice de 96 núcleos supera al Vera de 88 núcleos por un 18% en rendimiento total y un 8% por núcleo.
- El uso de diferentes versiones del compilador GCC (16.1 en AMD frente a 15.2 en Nvidia) y distintas configuraciones de energía obligan a interpretar los resultados con cautela.

La batalla por el dominio en los centros de datos ha dado un nuevo giro con la publicación por parte de AMD de un documento técnico que detalla el rendimiento de sus procesadores EPYC Venice, la sexta generación, basada en la arquitectura Zen 6 que la compañía presentó el pasado mes de julio. Estas primeras cifras oficiales apuntan directamente a Nvidia y su chip Vera, además de a Intel con su Xeon 6980P, en una serie de pruebas que buscan establecer una nueva referencia en el segmento de servidores de alta densidad.
A lo largo del extenso informe, la compañía de Sunnyvale no solo mantiene sus afirmaciones iniciales sobre una ventaja de alrededor del 20% por núcleo frente al procesador de 88 núcleos de Nvidia en la prueba Integer Rate de SPEC CPU 2026, sino que ahora aporta muchos más detalles sobre las condiciones de las mediciones y amplía el espectro de comparaciones a cargas de trabajo de nube, HPC e inteligencia artificial agéntica. Sin embargo, las diferencias en los compiladores utilizados y las configuraciones de energía entre plataformas invitan a leer estos resultados con cierta perspectiva.
El EPYC 9996 de 256 núcleos marca distancias en rendimiento total
La primera tanda de resultados corresponde a la prueba SPEC CPU 2026 intrate, que mide el rendimiento total ejecutando varias copias de una misma aplicación sobre el procesador, normalmente una por hilo, aunque el documento no especifica si se siguió este procedimiento en todos los casos. En esta métrica, el procesador insignia de AMD, el EPYC 9996 de 256 núcleos, logra ser 2,37 veces más rápido que el Intel Xeon 6980P y 2,24 veces más rápido que Nvidia Vera, según las diapositivas publicadas.
La comparación con su predecesor resulta especialmente llamativa. El nuevo tope de gama sería aproximadamente un 78% más rápido que el EPYC 9965 de 192 núcleos, lo que representa un salto generacional considerable y refuerza la apuesta de AMD por escalar verticalmente su oferta. Estos datos se recopilaron en julio con el compilador GCC 15.2, un detalle que es no menor porque la elección de la herramienta de compilación puede alterar los resultados de forma notable.
Frente a Nvidia Vera, AMD desglosa los resultados individuales de la prueba intrate. Para ello, la compañía utiliza una versión reducida del EPYC 9996, pasando de 256 a 96 núcleos activos, aunque el presupuesto energético de esa configuración no se detalla de forma explícita. Los datos de SPEC compartidos originalmente asignaban 600 W tanto al modelo de 96 núcleos como al de 256, mientras que la variante Venice de alta frecuencia con 96 núcleos alcanza un máximo de 500 W.
El papel del compilador: GCC 16.1 frente a GCC 15.2
Uno de los aspectos que más atención ha generado es la diferencia de compiladores entre ambas plataformas. AMD empleó GCC 16.1, que incluye soporte específico para la arquitectura Zen 6, mientras que los resultados de Nvidia Vera proceden de un documento técnico de la propia Nvidia elaborado con GCC 15.2. Según análisis realizados por Phoronix, el paso de GCC 15 a GCC 16 implica cambios de rendimiento que no siempre son positivos, ya que las optimizaciones adicionales pueden aumentar el tiempo de compilación pero también generar binarios más rápidos en ciertos escenarios.
Desde un punto de vista metodológico, comparar mediciones obtenidas con versiones distintas de un compilador no constituye una práctica recomendable para establecer comparativas directas. Aunque es lógico que AMD utilice una versión más reciente que incorpore optimizaciones para su nueva arquitectura, una comparación más justa exigiría medir también a Vera bajo las mismas condiciones de compilación. Este matiz, señalado por varios analistas, no invalida los resultados pero sí limita su alcance.
En la prueba Stream, un benchmark estándar para medir el ancho de banda de memoria, AMD vuelve a utilizar un EPYC 9996 reducido de 256 a 96 núcleos con un presupuesto de 600 W. El procesador de AMD se sitúa aproximadamente un 18% por delante de Vera en rendimiento total, aunque esa ventaja se reduce al 8% en rendimiento por núcleo. Este dato tiene especial relevancia porque Vera había superado ampliamente a sus rivales en los resultados originales de Stream, lo que sitúa a Venice en una posición particularmente fuerte en este apartado.
Nube, HPC e IA agéntica: el nuevo campo de batalla
Más allá de los benchmarks sintéticos, AMD amplía la comparación a cargas de trabajo reales de centros de datos. En el apartado de servicios en la nube, la compañía incluye bases de datos, Java y criptografía, con mediciones propias salvo en el caso de Graviton5, cuyos resultados proceden de una instancia de nube de AWS. Las cifras muestran una ventaja clara de los EPYC Venice frente a las alternativas comparadas, aunque la diferencia de procedencia de los datos de AWS refuerza la necesidad de revisar con cuidado la configuración de cada prueba.
En cargas de trabajo de computación de alto rendimiento (HPC), AMD afirma que su nueva generación incrementa la ventaja frente al Granite Rapids-AP de Intel, cuyo sucesor, Diamond Rapids, tiene previsto su lanzamiento el próximo año. El último bloque del documento se centra en el rendimiento en cargas de trabajo de inteligencia artificial agéntica, una categoría que incluye herramientas como NGINX, FAISS, TPC-H, TPC-C y una reproducción de un agente multi-persona. Para TPC-H y TPC-C, AMD aclara que derivó las cargas de trabajo a partir de esos benchmarks, por lo que los resultados no son comparables con las puntuaciones oficiales de las pruebas originales.
En el ámbito de la IA agéntica, AMD destaca una ganancia del 12% en rendimiento por núcleo respecto a Vera, con subtests que promedian hasta un 20% de mejora, y con picos que alcanzan hasta 2,01 veces el rendimiento por núcleo en tests como Stockfish. La compañía también ha revisado su modelo anterior de rendimiento a nivel de rack con un presupuesto de 100 kW, estimando que el EPYC 9996 ofrece aproximadamente 3,4 veces el rendimiento de una plataforma basada en Vera, una cifra que mejora los 2,37 veces que se calculaban para la generación anterior.
Una señal de futuro para Zen 6
Estos datos, aunque impresionantes, corresponden al segmento de servidores y no se pueden trasladar directamente al mercado de consumo. El rendimiento máximo es solo uno de los muchos factores que intervienen en el diseño de un despliegue, y el resultado final puede variar sustancialmente según el software utilizado y la forma de compilación. Con todo, las cifras publicadas por AMD permiten vislumbrar el potencial de la arquitectura Zen 6 de cara a su futura llegada a los procesadores de escritorio, aunque la compañía todavía no ha compartido información suficiente para establecer conclusiones definitivas sobre esa plataforma.
El documento técnico sirve sobre todo para medir la posición de AMD en sus propias condiciones de prueba, y la comparación entre generaciones resulta especialmente significativa: un salto del 78% frente al EPYC 9965 sugiere una mejora sustancial para operadores que buscan incrementar su capacidad de cómputo sin multiplicar el número de servidores. La comparación directa con Vera, sin embargo, debe interpretarse como una afirmación de AMD y no como una medición independiente entre plataformas idénticas, habida cuenta de las diferencias en compiladores y configuraciones energéticas.
La llegada de EPYC Venice supone un paso importante en la estrategia de AMD para el centro de datos, presionando simultáneamente a Intel y Nvidia en las cargas de trabajo que sostienen la infraestructura digital actual. Los resultados abren expectativas sobre el futuro de Zen 6 en el sector empresarial y, posiblemente, en los próximos Ryzen, aunque habrá que esperar a futuras publicaciones y pruebas independientes para validar el alcance real de estas ventajas. La compañía, mientras tanto, continúa perfeccionando su hoja de ruta con una separación de Zen 7 en tres familias EPYC previstas para 2028 y un nuevo modelo de venta mediante agentes.








