
La esperada sucesora de PlayStation 5 sigue envuelta en un mar de incertidumbre. El máximo responsable de Sony, Hiroki Totoki, ha vuelto a ser tajante al confirmar que la compañía aún no tiene una fecha concreta para el lanzamiento de PlayStation 6. Esta declaración, realizada en una entrevista con The Wall Street Journal, .
El motivo principal de esta falta de definición no es otro que la complicada situación que atraviesa el mercado de los semiconductores. La escasez global de componentes y, sobre todo, el desorbitado aumento del precio de la memoria RAM están poniendo contra las cuerdas a toda la industria tecnológica, y Sony no es una excepción. Totoki ha señalado que deben «tomar medidas» para poder «sobrevivir en este escenario».
La crisis de la memoria RAM y la IA, el principal escollo
El contexto actual es realmente complejo. La voraz demanda de inteligencia artificial está acaparando gran parte de la producción de memoria y almacenamiento, lo que ha disparado los costes. Esta situación obliga a Sony a replantearse su estrategia, ya que fabricar una consola de nueva generación con estos precios podría resultar económicamente inviable. Los analistas ya apuntan a que el lanzamiento podría retrasarse hasta 2028, o incluso más allá, si la crisis se prolonga.
No es la primera vez que Totoki advierte de esta problemática. Ya en mayo pasado comentó que no habían decidido ni fecha ni precio para su próxima consola. Ahora, la situación no ha mejorado y las previsiones apuntan a que los precios de la memoria seguirán siendo muy altos en el año fiscal 2027. La incertidumbre es tal que ni siquiera los acuerdos con los fabricantes garantizan un calendario estable.
El aumento de precio de PS5 y el adiós al formato físico
Mientras se espera la nueva generación, los jugadores ya están notando el golpe en sus bolsillos. PlayStation 5 ha sufrido una subida de precio en abril de 2026, pasando el modelo con lector de discos de los 499 euros iniciales a los 649 euros actuales. Este incremento, inédito en la historia reciente de la compañía, es un claro reflejo de la inflación que sufre el sector. La subida de precios de PS5 es un síntoma claro de la crisis de componentes.
Además, Sony ha confirmado una decisión que ha revolucionado a la comunidad: dejará de fabricar discos físicos para los nuevos juegos a partir de enero de 2028. Esto implica que la futura PlayStation 6, casi con total seguridad, será una consola completamente digital. El fin del formato físico para PlayStation está cada vez más cerca, y esta medida podría ser la antesala de lo que veremos con PS6.
¿Qué podemos esperar de PlayStation 6?
Con este panorama, la pregunta no es cuándo llegará PS6, sino si llegará en las condiciones esperadas. Algunos analistas barajan la posibilidad de que la consola se lance por un precio cercano a los 1.000 euros, una cifra que limitaría muchísimo su audiencia. El elevado coste de fabricación podría traducirse en un precio final prohibitivo para muchos jugadores.
La situación de Sony es delicada, pero no es la única. Microsoft también está sufriendo las consecuencias de esta crisis, y se especula con que su próxima consola, conocida internamente como Project Helix, tampoco pueda cumplir los plazos previstos. La incertidumbre afecta a toda la industria de las consolas, y los próximos meses serán clave para ver cómo evoluciona el mercado de los semiconductores.
Por el momento, la única certeza es que PlayStation 6 no tiene una fecha de lanzamiento oficial y que la crisis de componentes es el principal obstáculo. Sony prefiere esperar y analizar la evolución del mercado antes de comprometerse a un calendario. Los jugadores que esperaban una llegada inminente tendrán que armarse de paciencia, porque todo apunta a que la espera será más larga de lo inicialmente previsto, y el bolsillo tendrá que estar preparado para una consola que, muy probablemente, será la más cara de la historia.





