MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max: lanzamiento ligado a macOS 26.3

MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max junto a macOS

Si nada se tuerce en el calendario interno de Apple, la llegada de los nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max está a solo unas semanas. Distintas filtraciones y analistas coinciden en que estos portátiles profesionales se presentarán en paralelo al despliegue de macOS 26.3, una actualización del sistema que ya está muy avanzada en fase beta.

La jugada encaja con la forma habitual de trabajar de la compañía: nuevo hardware y nueva versión de macOS caminando de la mano, sobre todo cuando entra en escena una generación clave de procesadores Apple Silicon. Para los usuarios en España y el resto de Europa, esto se traduce en un inicio de curso tecnológico marcado por portátiles más potentes, pero continuistas en su aspecto externo.

Lanzamiento atado a macOS 26.3: ventana febrero-marzo

[relacionado url=»https://foropc.com/nuevo-macbook-pro-de-14-pulgadas-con-m5-salto-en-ia-y-autonomia/»]

Todo el calendario gira alrededor de macOS Tahoe 26.3, la actualización que Apple está probando desde hace varios meses de forma interna y en betas para desarrolladores. Las últimas compilaciones apuntan a que la versión candidata (Release Candidate) podría distribuirse en cuestión de días, lo que situaría el lanzamiento público en el primer tramo de febrero si no hay contratiempos.

Según fuentes recogidas por medios como MacRumors, AppleInsider o Cult of Mac, los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con M5 Pro y M5 Max llegarán “con” o “justo después” de macOS 26.3. Es decir, el sistema saldría preinstalado de fábrica en estos modelos, algo lógico si tenemos en cuenta que muchas de las novedades en IA y rendimiento están pensadas para exprimir estos chips.

El periodista Mark Gurman, de Bloomberg, sitúa la ventana de lanzamiento en la primera mitad de 2026, con un margen que va de febrero a primavera. Sin embargo, los indicios más recientes —incluyendo el estado avanzado de las betas y el movimiento de stock en tiendas— acotan el tiro a un periodo entre febrero y marzo, con especial presión para llegar antes al mercado europeo tras el cierre del trimestre navideño.

Además, se han detectado retrasos de hasta dos meses en las entregas de algunas configuraciones altas de los actuales MacBook Pro con M4 Max, sobre todo en modelos con mucha memoria RAM. Este tipo de tensión en los plazos suele ser un signo claro de cambio de generación, ya que Apple reduce producción de la gama saliente para hacer hueco a los equipos nuevos.

Desde Cupertino el mensaje no es oficial, pero el patrón es bastante claro: macOS 26.3 está marcado internamente como la base de los MacBook Pro M5 Pro y M5 Max, y la compañía parece dispuesta a esperar a que el sistema esté bien pulido antes de encender la luz verde a su principal portátil profesional.

Portátil MacBook Pro M5 Pro y M5 Max

Qué modelos llegarían y a quién le compensa esperar

Las filtraciones coinciden en que la primera oleada se centrará en los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas, con distintas configuraciones en torno a los nuevos chips M5 Pro y M5 Max. No hay señales de variantes intermedias extrañas: sería la evolución directa de la gama actual, pero con un salto de potencia relevante.

En la práctica, se espera una alineación similar a la vigente con M4, pero trasladada a M5: un modelo de 14 pulgadas con M5 Pro para quienes buscan potencia y portabilidad, un 16 pulgadas con M5 Pro como caballo de batalla para edición de foto y vídeo en 4K, y un 16 pulgadas con M5 Max orientado a 3D, render exigente, IA generativa y trabajo con varias pantallas externas.

¿Quién debería plantearse aguantar unas semanas? Sobre todo creadores profesionales y estudios que renuevan hardware cada 3-4 años y trabajan con proyectos pesados: edición de vídeo con muchas capas, color avanzado, 3D, motores de render o modelos de IA en local. Para este perfil, comprar hoy un MacBook Pro con M4 puede significar iniciar un ciclo largo con un chip que ya no será el tope de gama en poco tiempo.

  La historia de la calculadora de Mac: diseño, origen e impacto

En cambio, para usuarios de ofimática, desarrollo web ligero, edición fotográfica moderada o educación, la situación es distinta. Los modelos actuales con M3 o M4, que en España ya empiezan a aparecer con descuentos notables en distribuidores y cadenas, seguirán rindiendo bien durante años y pueden ser una opción razonable si el presupuesto manda.

En el ámbito empresarial europeo, el criterio suele girar más en torno a la homogeneidad del parque y la estabilidad que al último punto de rendimiento en GPU. Muchos departamentos de TI preferirán cerrar ahora compras voluminosas de M4 a buen precio antes que entrar en la primera ola de M5, sobre todo si la presión sobre la memoria RAM se traduce en configuraciones superiores más caras.

macOS 26.3: la pieza que faltaba para el salto a M5

macOS Tahoe 26 fue presentado en 2025 y desde entonces ha ido incorporando funciones ligadas a IA generativa, automatización y trabajo colaborativo. La versión 26.3 parece ser el punto de madurez pensado para explotar a fondo el hardware de la familia M5, incluyendo sus motores neuronales de nueva generación.

Las betas actuales han introducido referencias explícitas a modelos locales de IA más grandes, mejoras en la integración de asistentes contextuales en todo el sistema y nuevas APIs para que las aplicaciones profesionales descarguen parte de su “inteligencia” en el motor neuronal. Todo ello requiere un equilibrio fino entre rendimiento, consumo y estabilidad que Apple quiere tener cerrado antes de encender la maquinaria comercial.

Fuentes cercanas al desarrollo apuntan a que los nuevos MacBook Pro están siendo probados internamente precisamente con macOS 26.3, algo que refuerza la idea de que no saldrán al mercado antes de que la actualización esté lista y liberada para el público general. Gurman habla incluso de máquinas ya preparadas en almacenes, a la espera del visto bueno del equipo de software.

No sería extraño ver un movimiento típico de la marca: lanzamiento de la versión candidata (RC) de macOS 26.3 a desarrolladores y, pocos días después, anuncio vía nota de prensa de los nuevos MacBook Pro con apertura inmediata de reservas en la Apple Store online española y del resto de Europa.

En el mejor de los escenarios, la versión final de macOS 26.3 podría aterrizar en los Mac actuales a lo largo de febrero, abriendo la puerta a que los primeros MacBook Pro M5 Pro y M5 Max se envíen en ese mismo mes o a comienzos de marzo, dependiendo de cómo evolucione la fase de pruebas.

Detalle MacBook Pro con macOS 26.3

M5 Pro y M5 Max: salto en CPU, GPU e IA frente a M4

A falta de especificaciones oficiales, la referencia más clara de lo que puede ofrecer un M5 la tenemos en otros productos de Apple que ya usan este chip base. Ahí se habla de CPU de 10 núcleos, GPU con ray tracing por hardware, motor neuronal de 16 núcleos y una banda de memoria notablemente superior a generaciones previas de Apple Silicon.

Trasladado a los M5 Pro y M5 Max de portátil, los analistas esperan mejoras en torno al 20-30 % en CPU multinúcleo frente a M4 Pro, y saltos del 30-40 % en rendimiento gráfico sostenido, sobre todo en cargas complejas con ray tracing, render y cálculo de shaders. Se habla también de una arquitectura más flexible, con escalados de núcleos de GPU más granulares según rango de precio.

La parte de IA es probablemente la más relevante para los próximos años: el motor neuronal de los M5 Pro y M5 Max debería permitir ejecutar modelos de lenguaje grandes y asistentes de código completamente en local en equipos con 48 o 64 GB de memoria unificada. Esto puede cambiar por completo la forma de trabajar de desarrolladores, creadores de contenido y perfiles técnicos en toda Europa.

  Nuevo MacBook Pro de 14 pulgadas con M5: salto en IA y autonomía

Además, se esperan mejoras claras en tareas de vídeo e imagen impulsadas por IA: escalado de resolución, reducción de ruido, efectos en tiempo real o análisis de escenas complejo en aplicaciones como Final Cut Pro o DaVinci Resolve. El objetivo no es solo exportar un proyecto un poco más rápido, sino poder trabajar con más capas, más calidad y menos renuncias en un portátil.

En este contexto, quedarse en una generación anterior justo cuando macOS 26.x empiece a explotar de verdad las capacidades de IA de la gama M5 podría ser una limitación importante para quienes viven de la producción audiovisual, el desarrollo o la ciencia de datos.

Diseño continuista hoy, gran rediseño reservado para más adelante

Quien espere un cambio radical en el aspecto físico de estos MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max tendrá que esperar un poco más. Las fuentes coinciden en que el chasis se mantendrá prácticamente igual al de las generaciones actuales: modelos de 14 y 16 pulgadas con pantallas Mini LED a 120 Hz, grosor similar y mismo reparto de puertos.

Esta oleada se centraría en cambios internos: nuevos chips M5 Pro y M5 Max, posibles ajustes en configuraciones de memoria y almacenamiento y, según algunos informes, la incorporación de un chip de red N1 diseñado para mejorar la conectividad, la gestión de latencias y quizá sentar las bases para futuras funciones de colaboración avanzada.

El gran rediseño, con pantallas OLED, perfil más delgado y capacidades táctiles, quedaría para finales de 2026 o incluso 2027, asociado a una generación M6 Pro/M6 Max. Analistas como Ming-Chi Kuo llevan tiempo señalando que Apple trabaja en paneles OLED con tecnología táctil “on-cell”, que integra la capa táctil directamente en la pantalla para mejorar respuesta y reducir grosor.

Ese MacBook Pro OLED, con M6 y nuevo chasis, sería la “segunda ola” del ciclo actual: un producto de precio previsiblemente más alto, con más riesgo típico de primera generación en un diseño totalmente nuevo, y apuntando al extremo superior del mercado de portátiles profesionales.

Mientras tanto, los M5 Pro y M5 Max cumplirían el papel de opción equilibrada entre potencia, madurez y coste, algo especialmente relevante para estudios, productoras y empresas en España y el resto de Europa que necesitan renovar equipos sin entrar en una apuesta demasiado arriesgada.

MacBook Pro M5 Pro y M5 Max sobre escritorio

Contexto de mercado: presión en ventas de Mac y cambios en la tienda online

La estrategia de Apple con los MacBook Pro M5 Pro y M5 Max no se entiende sin mirar el contexto financiero reciente. En el último trimestre, las ventas de Mac cayeron alrededor de un 7 % interanual, pasando de 8.987 a 8.386 millones de dólares. No es el segmento principal de ingresos de la compañía, pero sí uno de los que más rápido nota la falta de renovaciones.

En paralelo, Apple ha introducido una renovación profunda de su tienda online para la compra de ordenadores Mac, que ya se deja notar en España y otros mercados europeos. Ahora el proceso permite configurar con mayor detalle cada equipo: tamaño de pantalla, tipo de panel (con opción de nanotextura donde proceda), acabado de color, cantidad de memoria unificada, capacidad de almacenamiento SSD, tipo de cargador y distribución del teclado, entre otros elementos.

Esta nueva experiencia de compra encaja con un escenario en el que, con la llegada de los M5 Pro y M5 Max, las diferencias entre configuraciones pueden ser muy marcadas. Para un cliente profesional europeo, poder ajustar con precisión RAM, almacenamiento y software profesional (como licencias de Final Cut Pro o Logic Pro incluidas en el pedido) resulta clave a la hora de invertir en un equipo que deberá aguantar varios años.

  Falsa guía de ChatGPT que instala malware en Mac: así opera la campaña

Además, la tienda incorpora más opciones de financiación y pago fraccionado, algo especialmente relevante para pymes, autónomos y centros educativos en España que quieran acceder a configuraciones altas sin asumir de golpe todo el coste. Analistas del sector interpretan esta estrategia como un intento de Apple de hacer su gama profesional más accesible sin erosionar demasiado márgenes.

El hecho de que esta reinvención de la tienda se haya activado justo cuando se espera la llegada de los MacBook Pro M5 Pro y M5 Max junto a macOS 26.3 no parece casual. Para la compañía, alinear una actualización de producto con una experiencia de compra más flexible y detallada es una forma de reforzar su posición frente a fabricantes de portátiles Windows que ya explotan a fondo la personalización de hardware.

Lecciones de ciclos anteriores de Apple Silicon y qué puede venir después

Para poner en perspectiva lo que puede suponer el salto a M5 Pro y M5 Max, conviene recordar cómo ha evolucionado Apple Silicon en los últimos años. Entre M1 y M2 vimos mejoras de entorno 15-20 % en CPU y algo más en GPU; con M2 a M3 el foco pasó a la gráfica y al soporte avanzado de ray tracing; y en M3 a M4 el énfasis estuvo más en eficiencia, temperaturas y pulido general que en un salto explosivo de potencia.

Apple también ha demostrado que puede acelerar sus ciclos de gama profesional. En 2023 llegó a lanzar dos generaciones Pro/Max en un mismo año: primero M2 Pro/Max a comienzos de año y, meses más tarde, M3 Pro/Max. Esto hace creíble el escenario que ahora se baraja para 2026, con M5 Pro/M5 Max en la primera parte del año y M6 en la segunda mitad, asociado al rediseño OLED.

De cara al usuario, esta cadencia más rápida plantea varios dilemas. Por un lado, quienes aspiren a estar siempre en la vanguardia verán cómo el ciclo de renovación se acorta; por otro, la presión competitiva hace que los modelos de la generación anterior bajen de precio con más rapidez, generando oportunidades de compra interesantes para quien no necesite la última iteración de chip.

En Europa, donde el impacto del tipo de cambio, los impuestos y la situación de la cadena de suministro puede notarse más en el precio final, no está claro todavía cómo repercutirá todo esto. La crisis global de la memoria RAM, que ya está encareciendo módulos de alta capacidad, podría empujar al alza las configuraciones por encima de 32 o 64 GB, mientras que las mejoras en procesos de fabricación de chips podrían compensar parte de ese aumento.

En cualquier caso, todo apunta a que los MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max jugarán un papel de puente: aportarán un salto tangible en CPU, GPU e IA sobre M4, pero sin entrar todavía en el territorio de pantallas OLED táctiles y rediseño total, reservado para una fase posterior del plan de Apple.

Con macOS 26.3 a punto de cuajar, la reducción de stock de modelos actuales y las pruebas internas bien encaminadas, el escenario que se dibuja para los próximos meses es el de unos MacBook Pro M5 Pro y M5 Max muy centrados en rendimiento profesional e IA local, con un diseño ya conocido, un lanzamiento silencioso pero medido al milímetro y una estrategia pensada para sostener la gama de portátiles de Apple hasta la llegada del esperado MacBook Pro OLED con M6.

Deja un comentario