- La subida afecta principalmente a los ordenadores MacBook y a toda la línea de tabletas iPad con incrementos de hasta el 32%.
- El motivo principal es la crisis de suministro de memorias RAM y almacenamiento debido a la alta demanda de la inteligencia artificial.
- Dispositivos para el hogar como el Apple TV 4K y los altavoces HomePod también han visto ajustados sus costes al alza.
- A pesar de los cambios, el iPhone mantiene de momento su precio oficial, aunque los analistas prevén subidas en próximas versiones.

Para los que estaban planeando renovar su equipo de trabajo o entretenimiento, las noticias que llegan desde los canales oficiales no son precisamente las más alentadoras. Lo que comenzó como una advertencia por parte de los directivos de la compañía se ha terminado materializando en una subida generalizada de los precios de Apple en España y el resto de Europa. La tecnológica ha decidido mover ficha y ajustar al alza las etiquetas de gran parte de sus dispositivos, afectando con especial dureza a las familias de ordenadores y tabletas.
Este movimiento, que ha pillado a más de uno con el pie cambiado, responde a una situación de mercado que la firma de Cupertino describe como un desafío sin precedentes para la industria. El principal responsable de este encarecimiento es la crisis de los componentes de memoria y almacenamiento, cuya demanda se ha disparado por la expansión de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial, dejando a los fabricantes de electrónica de consumo en una posición bastante delicada a la hora de mantener sus márgenes habituales.
Subidón en la gama de ordenadores Mac y MacBook
Dentro del catálogo de ordenadores portátiles, el impacto ha sido notable en los modelos que suelen ser superventas. El MacBook Air de 13 pulgadas, que hasta hace nada era el equipo de referencia por su equilibrio, ha pasado de costar 1.199 euros a situarse en los 1.429 euros en su versión base. Estamos hablando de un incremento que ronda el 20%, lo que supone un pellizco importante para el bolsillo del usuario medio que busca un equipo fiable para el día a día.
Incluso el modelo más reciente y económico de la familia, el MacBook Neo, no ha podido esquivar esta tendencia alcista. Este portátil ha visto cómo su precio de entrada se incrementaba en 100 euros, pasando de los 699 a los 799 euros actuales. Por su parte, en el terreno puramente profesional, el Mac Studio con el chip M3 Ultra ha protagonizado uno de los saltos más llamativos, con un aumento del 31% que eleva su coste final en unos 1.500 euros adicionales respecto a su precio anterior.
Si echamos un ojo al Mac mini, la estrategia ha sido algo más sutil pero con el mismo resultado para el consumidor. Apple ha optado por eliminar las configuraciones de memoria más bajas, obligando de forma indirecta a los usuarios a adquirir versiones con más almacenamiento al precio que antes tenían las opciones superiores. En la práctica, esto significa que el desembolso inicial para entrar en el ecosistema de sobremesa de la marca es ahora significativamente más alto.
El iPad y los accesorios del hogar tampoco se libran
Las tabletas de la manzana han seguido el mismo camino, y curiosamente es el modelo más sencillo el que se lleva la peor parte en términos porcentuales. El iPad básico, muy utilizado en el ámbito educativo, ha saltado de los 379 euros a los 499 euros en las tiendas oficiales, lo que representa una subida del 32%. Esta decisión aleja al dispositivo de ese rango de precio que lo hacía tan atractivo para el gran público y las familias.
El iPad Air, que se sitúa como la opción predilecta para quienes buscan potencia sin llegar a los precios de la gama Pro, también ha visto alterada su etiqueta. De los 649 euros que marcaba anteriormente, ahora se planta en los 799 euros. Los modelos Pro no se han quedado atrás y han experimentado incrementos de unos 200 euros de media, confirmando que la escasez de componentes afecta por igual a todos los segmentos del catálogo de tabletas.
En el apartado del entretenimiento en casa, el Apple TV 4K ha protagonizado una subida bastante comentada entre los entusiastas del cine doméstico. Este reproductor, que se podía encontrar habitualmente por unos 169 euros, ahora ha subido hasta los 229 euros. Si a esto le sumamos los ajustes en los altavoces inteligentes HomePod, queda claro que equipar un salón con productos de la marca requiere ahora un presupuesto mucho más holgado que hace tan solo unos meses.
Las razones detrás de este ajuste de costes
La explicación que llega desde la dirección de la empresa apunta directamente a las fábricas de semiconductores en Asia. La explosión de la inteligencia artificial ha provocado que gigantes tecnológicos acaparen la producción de chips de memoria y almacenamiento, disparando los precios de forma meteórica. Tim Cook ha llegado a calificar la situación como algo nunca visto en sus más de cuarenta años de trayectoria profesional, subrayando que han intentado proteger al cliente hasta que la situación se ha vuelto insostenible.
Aunque Apple cuenta con un poder de negociación inmenso, la realidad del mercado se ha impuesto y los analistas sugieren que este escenario de precios elevados se mantendrá al menos hasta el año 2027. El sector espera que la oferta de componentes tarde en equilibrarse, por lo que no parece que vayamos a ver rebajas significativas a corto plazo. De momento, los teléfonos iPhone se han mantenido al margen de estos cambios, posiblemente por su alto volumen de ventas, aunque ya se escuchan campanas sobre posibles subidas en las próximas generaciones.
Nos encontramos ante un cambio de ciclo provocado por la voracidad tecnológica actual, donde poseer lo último en hardware implica asumir unos costes de fabricación que se han multiplicado en tiempo récord. Esta nueva realidad obliga a los usuarios a mirar con lupa cada compra y a aprovechar las ofertas que aún puedan quedar en los distribuidores antes de que el stock antiguo se agote por completo. Al final, el panorama dibuja una industria donde la exclusividad y la tecnología de vanguardia irán de la mano de unas etiquetas de precio más exigentes para el consumidor final durante los próximos ejercicios.





