- Filtraciones apuntan a que Nvidia dejaría de asignar chips GB202 a la RTX 5090 para destinarlos a tarjetas profesionales y de centros de datos.
- La compañía no ha confirmado el movimiento y se desconoce cuánto inventario queda en tiendas y distribuidores.
- Una hipotética RTX 5080 de 24 GB ocuparía el tope de gama GeForce, aunque la información sigue sin verificación oficial.
- Los precios de la RTX 5090 se han disparado en Europa y EE. UU. por la demanda de IA y el encarecimiento de la memoria.

La GeForce RTX 5090 vuelve a estar en el centro de los rumores. Varios filtradores aseguran que Nvidia habría dejado de suministrar chips GB202 para esta tarjeta y que ese silicio se reservaría para modelos profesionales y de centros de datos. La compañía no ha confirmado nada, así que conviene tomar el asunto con cautela.
El posible movimiento encaja con un contexto de demanda de inteligencia artificial y costes de memoria al alza. No se trata solo de una GPU para jugadores: el mismo chip puede venderse en productos con márgenes mucho mayores. En Europa, la evolución de precios y la disponibilidad son las dos variables que más están notando compradores y tiendas.
Qué se sabe del posible fin de la RTX 5090
La información que circula señala que no habría más GB202 para la RTX 5090. Varios filtradores del sector habrían respaldado la versión, que también ha sido recogida por medios especializados. Nvidia no suele comentar este tipo de rumores, por lo que de momento no hay una confirmación oficial.
El GB202 es el procesador gráfico que da vida a la RTX 5090, una tarjeta con 32 GB de GDDR7 según la ficha del producto. Que se deje de asignar ese chip a un modelo de consumo no significa que las unidades ya fabricadas desaparezcan. Los ensambladores, distribuidores y tiendas podrían seguir vendiendo stock acumulado durante un tiempo indeterminado.
La lógica comercial que se atribuye a Nvidia pasa por llevar esa capacidad de fabricación a productos como la RTX Pro 5500 o la RTX 6000 Pro, con mucha más memoria y precios muy superiores. Son tarjetas para visualización profesional e IA que, según el reporte, pueden alcanzar cifras de cinco dígitos. El mismo silicio, por tanto, se vendería en un segmento mucho más lucrativo.
En el lado del gaming, el rumor apunta a una RTX 5080 de 24 GB como posible nuevo techo de la gama GeForce. Para lograr esa capacidad, Nvidia tendría que cambiar la configuración de memoria. La versión de 16 GB dejaría de fabricarse, siempre según la misma información no verificada. También se ha hablado de una hipotética RTX 5090 SE, cuyo lanzamiento se habría retrasado por la escasez de memoria.
Hay que distinguir entre el supuesto fin de las remesas de GB202 y la retirada comercial de la RTX 5090. La gama RTX 50 Super no debería verse muy afectada porque ninguno de sus modelos usaría GB202, según las filtraciones. Además, los rumores sobre las futuras GeForce RTX 60 apuntan a finales de 2027 o incluso 2028, lo que dejaría un hueco prolongado para los entusiastas si no hay relevo antes.
Precios, escasez y presión en el mercado europeo
Los datos de 3D Center sobre comercios alemanes dibujan un panorama complicado. En doce meses, la RTX 5090 fue el modelo que más se encareció, con una subida del 132%. Intel, en cambio, registró aumentos más moderados, cerca del 38%, según el mismo informe. La tendencia afecta a toda la gama RTX serie 50, aunque el buque insignia de Nvidia se lleva la peor parte.
El encarecimiento de la DRAM está detrás de buena parte de este movimiento. La memoria se ha convertido en un factor crítico para el precio de las tarjetas gráficas, y los modelos con más VRAM son los más expuestos porque el coste por chip se multiplica por la capacidad instalada. No es un fenómeno exclusivo de Nvidia, pero uno de los que más lo está notando.
La RTX 5090 no solo sube por la memoria. Su demanda para IA ha tensado la oferta: empresas del sector la compran como alternativa relativamente económica frente a tarjetas profesionales que se mueven en precios mucho más altos. En Estados Unidos, las cifras han rondado o superado los 5.000 dólares. Es una situación que recuerda a la escasez de la época de la minería de criptomonedas.
La reventa y la exportación no autorizada han obligado a extremar precauciones en algunos mercados. El resultado es que la disponibilidad de la RTX 5090 se ha convertido en un asunto delicado tanto para jugadores como para profesionales. Las restricciones comerciales hacia China también han añadido presión al conjunto del sector.
A la escasez se suma el historial del conector de 16 pines. En modelos muy potentes ha habido casos de sobrecalentamiento y plástico derretido, un problema que Nvidia reconoció en su momento con la generación anterior. Aunque no afecta a todas las unidades, es un factor que algunos compradores tienen en cuenta antes de gastarse semejante cantidad de dinero.
En el mercado europeo, las cifras varían según el país y la tienda, pero la tendencia es clara: comprar una GPU de gama alta se ha vuelto bastante más caro. Si el suministro de nuevos GB202 para GeForce se detiene y el inventario se agota, todo apunta a que la RTX 5090 podría seguir subiendo o, como mínimo, mantenerse en precios muy altos. No hay fechas ni volúmenes oficiales para confirmarlo.
La película, por ahora, tiene más incógnitas que certezas. Lo que está sobre la mesa es un posible giro de Nvidia hacia el negocio profesional y de IA, una RTX 5080 de 24 GB como relevo no confirmado en la cúpula gaming, y una RTX 5090 que, si se cumplen los rumores, vivirá de las existencias que queden. Hasta que la compañía se pronuncie, toca esperar y mirar con lupa cualquier movimiento en precios y stock, especialmente en España y el resto de Europa.







