- Los precios de las RTX Serie 50 suben hasta un 139% en algunos modelos como la RTX 5060 Ti de 16 GB, alejándose del MSRP original.
- La subida afecta a toda la gama en España, con incrementos que van del 21% al 79% en apenas unos meses.
- GIGABYTE presenta sus nuevas AORUS INFINITY con refrigeración avanzada y conector de alimentación oculto.
- La demanda de gama media y la escasez de GDDR7 son las principales causas de la escalada de precios.

La familia de tarjetas gráficas RTX Serie 50 de NVIDIA está viviendo un verano de lo más movido. Lo que parecía una simple corrección temporal del mercado se ha convertido en una escalada de precios que afecta a todos los modelos, desde la humilde RTX 5060 hasta la todopoderosa RTX 5090. Los consumidores que esperaban encontrar ofertas se están topando con cifras que duplican, y en algunos casos triplican, el precio de lanzamiento recomendado por el fabricante.
La situación no es exclusiva de España, pero aquí se está notando con especial intensidad. Durante el mes de julio, los precios se mantuvieron relativamente estables, pero en agosto la cosa se ha desbordado. Las subidas oscilan entre el 21% y el 79% dependiendo del modelo, y todo apunta a que esto no ha hecho más que empezar. Las fuentes consultadas hablan de que la tendencia alcista continuará durante los próximos meses.
Subida generalizada en toda la gama
Si miramos el catálogo completo de las RTX Serie 50, la conclusión es clara: ningún modelo se libra de la subida. La RTX 5060, que hace apenas un mes podía encontrarse por unos 270 euros, ahora parte de los 330 euros en sus versiones más básicas. Un incremento del 22% que, aunque notable, palidece al lado de lo que ha ocurrido con la RTX 5060 Ti de 16 GB, que ha pasado de 450 euros a casi 790 euros en cuestión de semanas.
La gama media es la más castigada, y no es casualidad. Son los modelos que más demanda tienen entre los jugadores que buscan un equilibrio entre precio y rendimiento. Según datos recogidos por Tom’s Hardware en el mercado estadounidense, la RTX 5070 ha subido un 136% en solo dos meses, pasando de los 549 euros que costaba en junio a los 787 euros actuales en España. La RTX 5070 Ti, por su parte, se mantiene en los 1.089 euros, una cifra que hace un año parecía impensable para un modelo de esta gama.
El caso extremo de la RTX 5090
La tope de gama es, sin duda, la más afectada en términos porcentuales. La RTX 5090 ha pasado de costar entre 2.600 y 3.000 euros a venderse por 5.370 euros en sus versiones más sencillas. Un incremento del 79% que la convierte en un auténtico artículo de lujo. La demanda del sector de la inteligencia artificial está detrás de esta escalada, ya que las empresas están dispuestas a pagar lo que sea por potencia de cómputo.
En el lado opuesto, la RTX 5080 también ha sufrido un incremento notable, pasando de menos de 1.100 euros a los 1.459 euros actuales. A pesar de ello, sigue siendo la opción más competitiva para jugar en 4K, lo que ha provocado que muchos usuarios que tenían pensado dar el salto a la RTX 5090 Ti o RTX Titan se conformen con este modelo.
AMD también sube, pero menos
Las alternativas de AMD no se han librado de la tendencia alcista, aunque su subida ha sido más comedida. La Radeon RX 9070 XT, que se podía encontrar por menos de 700 euros hace unos meses, ahora cuesta 826 euros. La RX 9070, por su parte, parte de los 709 euros, lo que la convierte en una opción interesante frente a la RTX 5070. La razón de esta diferencia hay que buscarla en que las Radeon utilizan memoria GDDR6 en lugar de GDDR7, y su demanda es menor a nivel global.
La guerra de precios entre las dos marcas ha quedado en un segundo plano ante la subida generalizada del mercado. Los fabricantes de memorias han incrementado los precios de los componentes, y esto se está trasladando directamente al consumidor final.
GIGABYTE renueva su gama AORUS
En medio de esta tormenta, GIGABYTE ha anunciado la disponibilidad de sus nuevas tarjetas AORUS GeForce RTX 5080, RTX 5070 Ti y RTX 5070 INFINITY. La compañía taiwanesa ha presentado su sistema de refrigeración WINDFORCE HYPERBURST, que promete mejorar la disipación del calor gracias a un diseño de doble flujo y a los ventiladores Hawk patentados.
Estos modelos incorporan un conector de alimentación oculto que permite una gestión de cables más limpia, además de la iluminación RGB Halo para personalizar el aspecto del equipo. También han presentado la AORUS GeForce RTX 5090 Infinity, que combina un acabado con vetas de madera con componentes de alta gama, una propuesta estética que se integra con sus placas base inspiradas en este material.
La compañía asegura que sus ventiladores aumentan la presión del aire hasta un 53,6% y el volumen de aire hasta un 12,5%, manteniendo un nivel de ruido bajo. El ventilador Overdrive, situado en el centro, se activa automáticamente bajo cargas intensivas para mantener el máximo rendimiento.
¿Qué podemos esperar?
Las perspectivas no son halagüeñas. Las fuentes del sector apuntan a que la subida de precios podría repetirse en un 20% o 30% adicional durante el resto de 2026. La producción de chips no está dando abasto para satisfacer la demanda, especialmente en el sector de la inteligencia artificial, y esto está tensionando todo el mercado.
Mientras tanto, Nvidia mantiene su dominio absoluto del mercado de GPU discretas con un 94% de cuota, lo que le da margen para fijar precios sin preocuparse demasiado por la competencia. Los consumidores que necesiten una tarjeta gráfica nueva lo van a tener complicado en los próximos meses, y la recomendación de los expertos es esperar a que la situación se estabilice antes de realizar una compra.
Con todo, la escalada de precios de las RTX Serie 50 ha dejado en evidencia que el precio de lanzamiento recomendado por el fabricante es cada vez más una simple referencia teórica. La realidad del mercado es tozuda, y los precios siguen subiendo sin que se vislumbre un techo claro. La gama media, la más demandada, es la que más está sufriendo, y los jugadores que quieran renovar su equipo deberán armarse de paciencia o estar muy atentos a ofertas puntuales que puedan aparecer.






