- macOS 26.4 beta 2 ya está disponible para desarrolladores y usuarios del programa de betas públicas
- Regreso de la barra de pestañas compacta en Safari para mejorar el uso en pantallas pequeñas
- Nueva opción de límite de carga de batería entre el 80% y el 100% integrada en macOS
- Avisos sobre el futuro fin de Rosetta 2 que empujan la adopción de apps nativas para Apple silicon

La llegada de macOS 26.4 beta 2, tanto en su versión para desarrolladores como en la beta pública, confirma que Apple ha entrado en la fase de pulido de esta actualización de macOS. No es un lanzamiento que cambie por completo la experiencia en el Mac, pero sí concentra una serie de ajustes prácticos que pueden notarse en el uso diario, sobre todo en portátiles y equipos con Apple silicon.
Esta compilación, identificada como 25E5218f, se distribuye de forma simultánea en los canales de desarrollo y de pruebas públicas, de modo que todos los testers trabajan sobre la misma base. Eso facilita que los informes de errores sean más coherentes y que Apple pueda reaccionar antes a los problemas que vayan detectándose a medida que se prueba el sistema en diferentes tipos de Mac, incluidos los que más se ven en Europa y España en entornos domésticos y profesionales.
Conviene tener claro que seguimos ante una beta: es una versión en pruebas, bastante estable por lo general, pero todavía sujeta a fallos y a pequeños comportamientos extraños. No es recomendable instalarla en el único equipo de trabajo si se depende del Mac para tareas críticas.
Disponibilidad y cómo acceder a macOS 26.4 beta 2
Tras el estreno inicial para desarrolladores, Apple ha liberado ya la segunda beta pública de macOS 26.4. Cualquier usuario con un Apple ID y registrado en el programa de software beta de la compañía puede instalarla sin coste, siempre que tenga un Mac compatible y asuma los riesgos habituales de este tipo de versiones.
El proceso de alta es relativamente sencillo: basta con entrar en beta.apple.com, iniciar sesión con la cuenta de Apple y seguir los pasos indicados para asociar el Mac al programa de betas. Después, la descarga se gestiona desde el apartado de Actualización de software en Preferencias del Sistema, como si se tratara de una actualización normal.
En esta ocasión, Apple ha unificado la compilación 25E5218f tanto para el canal de desarrolladores como para el público. Esto significa que en España, el resto de Europa y otros mercados, todos los participantes están probando exactamente la misma versión, sin variaciones regionales ni diferencias de código entre perfiles.
Para quienes trabajen con el Mac a diario en sectores como educación, administración o pymes, una opción habitual es instalar macOS 26.4 beta 2 en un equipo secundario o en una partición independiente, evitando así comprometer la estabilidad del sistema principal. Es una forma razonable de ir conociendo las novedades sin poner en riesgo la productividad.
Cambios visibles: Safari y gestión de la batería
Dentro de las funciones nuevas o revisadas, uno de los puntos que más llama la atención es el regreso de la barra de pestañas compacta en Safari. Esta vista, más condensada, permite mostrar un mayor número de pestañas ocupando menos espacio en la parte superior de la ventana del navegador.
Para quienes manejan muchas páginas abiertas a la vez, especialmente en MacBook con pantallas de menor tamaño, esta interfaz compacta resulta bastante práctica. Apple ya había experimentado con ella en versiones anteriores de macOS Tahoe, pero acabó retirándola, algo que no sentó demasiado bien a parte de los usuarios más intensivos del navegador.
Con macOS 26.4, esa barra de pestañas compacta vuelve a integrarse en Safari y se consolida durante esta beta 2, con ajustes destinados a mejorar su comportamiento y su estabilidad. La idea es que, cuando la actualización llegue a todos los usuarios, esta opción no dé problemas de visualización ni de uso con distintas combinaciones de pestañas y grupos.
El otro gran frente visible está en la gestión de la batería. La actualización incorpora un control nativo que permite fijar un límite máximo de carga entre el 80% y el 100%. Hasta ahora, esta posibilidad se dejaba en manos de aplicaciones de terceros, bastante populares entre usuarios de portátiles que pasan muchas horas enchufados a la corriente.
Limitar la carga a, por ejemplo, el 80% puede ayudar a prolongar la vida útil de la batería, algo especialmente interesante para quienes usan el Mac como equipo fijo en la mesa, tanto en casa como en oficinas europeas donde el portátil se conecta casi siempre al cargador. La integración directa en macOS simplifica la gestión y reduce la necesidad de depender de utilidades externas.
Avisos sobre Rosetta 2 y presión hacia el software nativo
Más allá de las mejoras prácticas, macOS 26.4 beta 2 refuerza el mensaje de Apple sobre el futuro de Rosetta 2, el traductor binario que permite ejecutar aplicaciones diseñadas para procesadores Intel en equipos con Apple silicon. El sistema empieza a mostrar advertencias al abrir apps que dependen de Rosetta, recordando que este soporte tiene los días contados.
En documentación previa, Apple ya había indicado que el soporte para esta herramienta de traducción se iría retirando en futuras versiones de macOS, situando el fin práctico del soporte alrededor de ediciones posteriores a la 26.4. En algunos textos se menciona macOS 27 como referencia y en otros se apunta a una transición que podría completarse hacia macOS 28, pero en cualquier caso, la idea es clara: Rosetta 2 no es una solución permanente.
Con estos avisos, la compañía busca empujar a los desarrolladores que aún no han migrado a Apple silicon a actualizar sus aplicaciones. En Europa y, en particular, en España, donde conviven grandes editoras de software con pequeños estudios y profesionales independientes, estos mensajes pueden servir como toque de atención para acelerar los planes de adaptación.
Para los usuarios, el resultado a medio plazo debería ser un ecosistema de apps más optimizado, con mejor rendimiento y menor consumo energético en los Mac con Apple silicon. Eso sí, quienes dependan de programas antiguos o soluciones específicas basadas en Intel harían bien en ir revisando alternativas, actualizar licencias o, al menos, consultar con los desarrolladores qué calendario manejan para el salto definitivo.
Conviene subrayar que esta beta no elimina todavía Rosetta 2: simplemente introduce notificaciones y recordatorios que preparan el terreno de cara a su futura desaparición, dejando margen para que usuarios y desarrolladores hagan los deberes antes de que llegue una versión de macOS sin esa capa de compatibilidad.
Ajustes internos, correcciones y estabilidad del sistema
Como suele ocurrir con una segunda beta, buena parte del trabajo de macOS 26.4 beta 2 se centra en el interior del sistema. No todo son funciones nuevas: hay una batería de correcciones de errores y mejoras de rendimiento que, aunque no sean llamativas, contribuyen a que el sistema se sienta más sólido.
Entre los problemas mencionados en notas anteriores se encontraba, por ejemplo, un fallo relacionado con el radio de las esquinas de las ventanas y el cursor de cambio de tamaño, que no seguía correctamente la forma redondeada. Inicialmente se llegó a indicar que este error estaba solucionado, pero posteriormente volvió a catalogarse como incidencia conocida, una señal de que el ajuste no estaba tan cerrado como se pensaba.
Con esta beta, Apple sigue trabajando para perfeccionar estos detalles gráficos, además de otros pequeños fallos que pueden pasar desapercibidos para muchos usuarios, pero que influyen en la sensación de pulido general. Es en este tipo de iteraciones donde se consigue que la experiencia en macOS resulte más coherente y predecible.
En el uso cotidiano, quienes instalen la beta quizá no perciban cambios dramáticos, pero sí pueden notar menos comportamientos extraños o cierres inesperados, especialmente en combinaciones concretas de hardware y software que suelen aflorar cuando el sistema se despliega en un abanico amplio de equipos.
En contextos donde el Mac es la herramienta principal de trabajo, como despachos profesionales, estudios creativos o teletrabajo en España y el resto de Europa, estas mejoras de estabilidad son casi tan valiosas como las grandes novedades. Menos cuelgues y una batería que se gestiona mejor pueden terminar ahorrando tiempo y quebraderos de cabeza.
Relación con otras betas de Apple y próximos pasos
El desarrollo de macOS 26.4 beta 2 no va por libre: forma parte de un ciclo más amplio en el que Apple también está probando iOS 26.4, iPadOS 26.4 y watchOS 26.4. Todas estas versiones se van publicando con una cadencia relativamente rápida, encadenando nuevas compilaciones poco después de cada actualización estable anterior.
En el caso concreto de macOS, todo apunta a que veremos varias betas adicionales antes de llegar a la versión candidata (Release Candidate) y, finalmente, a la edición definitiva para el público general. Si durante este proceso no aparecen errores graves, el calendario de lanzamiento no debería desviarse en exceso.
Frente a lo que se ha rumoreado en torno a mejoras de Siri o funciones avanzadas de inteligencia artificial en otras plataformas de Apple, macOS 26.4 no parece ir por ese camino, al menos de momento. La actualización se mantiene centrada en ajustes prácticos y en reforzar la base del sistema antes de dar pasos más ambiciosos.
Eso no impide que, en compilaciones futuras, se activen pequeños añadidos adicionales, como nuevos emojis coordinados con el resto de dispositivos o mejoras menores en aplicaciones de serie. Sin embargo, por lo visto hasta esta beta 2, el objetivo principal es afianzar las funciones ya activas y dejar el sistema listo para el despliegue masivo.
Para quienes prefieran no arriesgarse con versiones en pruebas, el hecho de que Apple ya esté distribuyendo una segunda beta pública es una señal clara de que macOS 26.4 entra en una fase más madura de su desarrollo. A partir de aquí, lo normal es que cada nueva compilación introduzca menos cambios visibles y se concentre en pulir lo que ya está sobre la mesa.
Con todo lo que incorpora, macOS 26.4 beta 2 se presenta como una actualización aparentemente discreta, pero con impacto real en el día a día: devuelve la barra de pestañas compacta a Safari, suma un control de carga de batería integrado en el sistema y empieza a preparar la retirada de Rosetta 2, acelerando la transición hacia un ecosistema de aplicaciones plenamente adaptadas a Apple silicon mientras afina la estabilidad general de macOS.

