Compra una RTX 5080 en Amazon y recibe una 5060 Ti: así fue la estafa

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Comprar una tarjeta gráfica de última generación se ha vuelto casi un lujo para muchos jugadores de PC. Entre la subida del precio de la memoria, los SSD y las propias GPU, montar un equipo potente se ha convertido en algo cada vez más complicado, sobre todo cuando hablamos de modelos como las NVIDIA GeForce RTX 50, capaces de superar con facilidad la barrera de los 1.000 euros.

En este contexto, que ya es bastante complicado de por sí, empiezan a aparecer más casos de estafas con tarjetas gráficas compradas en Amazon y otras tiendas online. Uno de los ejemplos más llamativos es el de un usuario que aseguró haber adquirido una RTX 5080 nueva en la conocida plataforma, y al abrir la caja se encontró con algo muy distinto: una RTX 5060 Ti camuflada con la carcasa y las etiquetas del modelo superior.

Un comprador paga una RTX 5080 en Amazon y descubre que le han colado una RTX 5060 Ti

La historia se ha dado a conocer a través de diversos hilos en Reddit, donde varios usuarios han relatado un caso prácticamente calcado: compra de una supuesta ASUS The SFF-Ready Prime GeForce RTX 5080 OC Edition 16GB GDDR7 en Amazon, vendida como nueva y gestionada por la propia tienda, y recepción de una tarjeta que, nada más verla, ya hacía saltar las alarmas.

El comprador, que se identifica como Familiar_Boat_2104 en la plataforma, explicó que lo primero que le llamó la atención fue el sistema de alimentación. La tarjeta venía con un único conector PCIe de 8 pines, cuando las RTX 5080 de NVIDIA utilizan el moderno conector de 16 pines 12VHPWR o 12V-2×6 para soportar la elevada demanda energética de la gama alta.

Según relató, al revisar con más calma la gráfica y consultar especificaciones en Internet, vio que nada cuadraba: ni el conector, ni algunos detalles del diseño, ni las tomas de corriente auxiliares. Fue entonces cuando empezó a sospechar que lo que tenía delante no era la GPU por la que había pagado alrededor de 1.400 dólares (unos 1.200 euros), sino una tarjeta de gama claramente inferior.

Tras compartir fotos y dudas con la comunidad, varios usuarios con experiencia en hardware confirmaron que el modelo recibido se correspondía, en realidad, con una ASUS Prime GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB, una GPU de gama media que mantiene una estética muy parecida a la RTX 5080, pero con peor rendimiento y menor consumo, lo que encaja con el uso de un conector de 8 pines.

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Etiquetas cambiadas, caja original y un posible «cambiazo» en una devolución

El engaño llamó la atención porque la caja era la oficial de la RTX 5080 ASUS Prime, con su diseño habitual y toda la información de marketing intacta. Incluso a simple vista, la propia tarjeta parecía prácticamente idéntica al modelo de gama alta, con el mismo tipo de carcasa y un diseño general muy similar, algo que habría bastado para despistar a cualquiera que no mirase los detalles con lupa.

Sin embargo, al fijarse con atención, la comunidad de Reddit detectó varias pistas claras de manipulación. Para empezar, las pegatinas con el nombre del modelo y el código de barras parecían colocadas de forma poco profesional: bordes ligeramente despegados, pliegues, e incluso una alineación que no coincidía del todo con la serigrafía habitual del fabricante. Todo indicaba que habían sido retiradas de otra tarjeta y pegadas sobre la RTX 5060 Ti.

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Ese detalle, unido al conector de 8 pines, llevó a muchos a dar por hecho que el comprador había sido víctima de una estafa basada en el ya conocido método del “cambiazo” en devoluciones. La teoría más repetida es que un tercero habría adquirido tanto una RTX 5080 como una RTX 5060 Ti, habría intercambiado las tarjetas, manipulado las etiquetas y devuelto la caja de la 5080 con la 5060 Ti dentro, confiando en que el paquete pasara el control de almacén sin una revisión a fondo.

Según los datos compartidos, la gráfica se compró como vendida y enviada por la propia Amazon o por la tienda oficial de ASUS en la plataforma, algo que en teoría debería ofrecer más garantías. No obstante, este tipo de prácticas demuestra que, si el producto devuelto vuelve al stock sin una comprobación minuciosa, el siguiente cliente puede acabar recibiendo un artículo diferente al que figura en el pedido.

En este caso concreto, la comunidad también reparó en que la etiqueta del número de serie y otros identificadores parecían poco convincentes. Aunque el texto indicaba claramente “GeForce RTX 5080”, el acabado de la pegatina y su posición reforzaban la idea de que habían sido manipuladas a mano. Para muchos, era el ejemplo perfecto de cómo una estafa relativamente sencilla puede colarse en el circuito de venta de un gigante como Amazon.

Un problema creciente: falsificaciones y engaños incluso en minoristas de confianza

El caso de la falsa RTX 5080 no es un hecho aislado. En los últimos años se han multiplicado los testimonios de compradores que reciben tarjetas gráficas falsas, modelos inferiores camuflados o incluso PCBs vacíos con disipadores montados para parecer auténticas GPU de gama alta. Lo preocupante es que ya no se limita a mercados de segunda mano o vendedores desconocidos, sino que también empieza a afectar a minoristas de total confianza en España y Europa.

Expertos del sector han recordado sucesos anteriores en los que se llegó a vender supuestas RTX 4090 que, en realidad, eran placas sin componentes funcionales, utilizadas únicamente como soporte de un sistema de refrigeración que imitaba al original. También se han documentado casos de RTX 4080 que en realidad eran RTX 3060 defectuosas, vendidas bajo descripciones engañosas o reconvertidas en “chollos” imposibles de justificar por su precio.

La situación se ve agravada por el contexto actual: con precios al alza y escasez de ciertos componentes, las GPU de gama alta se convierten en un objetivo especialmente jugoso para los estafadores. Una sola operación exitosa puede suponer una diferencia económica importante entre el valor de una RTX 5080 y el de una RTX 5060 Ti, por ejemplo, lo que hace que el riesgo les compense.

Además, algunas políticas de devolución muy laxas y la existencia de procesos logísticos automatizados facilitan que productos manipulados se reincorporen al inventario sin una revisión técnica profunda. Varios analistas señalan directamente a Amazon como uno de los minoristas más expuestos a este problema, precisamente por el gran volumen de envíos y devoluciones que gestiona a diario en toda Europa.

En el ámbito de los foros y medios especializados, se insiste en que las tiendas deben mejorar sus controles de calidad sobre los productos devueltos de alto valor, especialmente hardware caro como GPUs, procesadores o memoria RAM. De lo contrario, casos como el de la “RTX 5080” que resulta ser una 5060 Ti seguirán repitiéndose con cierta frecuencia.

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Cómo detectar si tu RTX 5080 es realmente la tarjeta que has comprado

Ante este tipo de casos, muchos usuarios se preguntan qué pueden hacer para asegurarse de que la GPU que reciben es realmente la que figura en la factura. Los especialistas recomiendan una combinación de revisiones físicas y pruebas de rendimiento que, sin necesidad de ser un experto, permiten detectar la mayoría de engaños con relativa rapidez.

El primer punto a comprobar es el tamaño, el diseño general y el peso de la tarjeta. Las gráficas de gama alta, como la RTX 5080, suelen ser más grandes y pesadas que los modelos de gama media, ya que integran más fases de alimentación, componentes adicionales y sistemas de refrigeración más complejos. Aunque hay excepciones, una GPU sospechosamente ligera o compacta debería hacer saltar las alarmas.

El segundo elemento clave son los conectores de alimentación. En la actual generación de NVIDIA, las RTX 50 de gama alta utilizan el mencionado conector de 16 pines 12VHPWR o 12V-2×6, muchas veces acompañado de un adaptador en la caja para conectarlo a varios cables PCIe de 8 pines de la fuente de alimentación. Por el contrario, las tarjetas de gama media continúan recurriendo a uno o dos conectores de 8 pines, como sucede en el caso de la RTX 5060 Ti.

También conviene fijarse en las pegatinas de identificación del modelo, el número de serie y los códigos de barras. Aunque estos adhesivos se pueden falsificar con relativa facilidad, un ojo mínimamente atento puede detectar cosas raras: etiquetas mal alineadas, bordes doblados, superficies mal pegadas o tipografías que no encajan con las habituales del fabricante. Cualquiera de estos detalles puede ser señal de que alguien ha intentado reconvertir la tarjeta en un modelo superior.

Una vez instalada la GPU en el PC, es recomendable usar herramientas como GPU-Z u otros programas de diagnóstico para comprobar que el nombre de la tarjeta, el chip gráfico, la cantidad de memoria y el bus de datos coinciden con lo que se ha comprado. Aunque teóricamente se puede modificar la BIOS para maquillar algunos datos, en la práctica la combinación entre especificaciones y pruebas de rendimiento en juegos o benchmarks suele dejar muy claro si la tarjeta rinde lo que debería.

Consejos para comprar gráficas en España y minimizar el riesgo de estafa

Mientras los precios de las GPU sigan altos y la demanda se mantenga fuerte, los engaños relacionados con tarjetas gráficas probablemente continuarán apareciendo. Por eso, más que confiar ciegamente en que todo saldrá bien, los expertos recomiendan adoptar una serie de buenas prácticas a la hora de comprar hardware caro, tanto en España como en el resto de Europa, y aprender cómo protegerse en España.

En primer lugar, es importante priorizar minoristas de confianza que ofrezcan una política de devoluciones clara y un servicio de atención al cliente solvente. Comprar la RTX 5080 en la tienda oficial de una marca o en grandes superficies conocidas reduce el riesgo, aunque como hemos visto no lo elimina del todo si hay devoluciones de por medio.

Otra recomendación habitual es evitar, en la medida de lo posible, los productos reacondicionados o “open box” cuando se trata de tarjetas gráficas de gama alta. Precisamente este tipo de artículos, que han pasado por una devolución previa, son los que más probabilidades tienen de esconder un “cambiazo” si el control interno no ha sido exhaustivo.

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También se aconseja extremar la precaución con las ofertas demasiado buenas para ser verdad, tanto en Amazon como en eBay o en otras plataformas de compraventa. Una RTX 5080 con un precio muy por debajo del mercado puede ser señal de un error puntual, pero muchas veces es simplemente el gancho de una estafa o de un producto que no coincide con lo que se anuncia.

En el mercado de segunda mano, los especialistas recomiendan recurrir a plataformas que ofrezcan protección al comprador, revisar muy bien las valoraciones del vendedor y, siempre que sea posible, optar por transacciones en mano donde se pueda ver y probar la tarjeta antes de pagar. Aun así, incluso en estos casos conviene desconfiar de los “chollos” demasiado tentadores.

Por qué grabar el unboxing puede salvarte de un disgusto

Una de las recomendaciones más repetidas tras este tipo de incidentes es la de grabar en vídeo el proceso de apertura del paquete, especialmente cuando se trata de productos caros como tarjetas gráficas, procesadores o consolas. Puede parecer exagerado, pero ese archivo puede convertirse en la principal prueba para demostrar que el artículo recibido no se corresponde con lo comprado.

En el caso de la falsa RTX 5080, el comprador tomó la precaución de documentar con fotos y compartir todos los detalles en redes y foros, lo que le da una base sólida para reclamar un reembolso o un cambio de producto ante Amazon. Tener un vídeo en el que se vea claramente la caja precintada, el momento en que se abre y el contenido real, junto con la fecha y hora, facilita mucho las cosas a la hora de resolver una disputa.

Sin este tipo de pruebas, el consumidor puede encontrarse con el problema de no poder acreditar que él no ha sido quien ha cambiado la tarjeta. En un contexto donde las estafas de “cambiazo” son cada vez más comunes, la carga de la prueba puede volverse más complicada si no hay evidencias objetivas.

Además de grabar el unboxing, conviene revisar la GPU con calma nada más recibirla: comprobar el conector de alimentación, observar las pegatinas, contrastar el modelo exacto con la ficha del producto y, si algo no cuadra, iniciar cuanto antes el proceso de devolución. Cuanto menor sea el tiempo entre la recepción y la reclamación, más sencillo será que la tienda se haga cargo del problema.

En definitiva, el caso de la supuesta RTX 5080 que resultó ser una RTX 5060 Ti muestra hasta qué punto la compra de hardware caro exige hoy cierto grado de desconfianza y mucha atención al detalle. Incluso cuando se compra en plataformas de primer nivel como Amazon o en tiendas oficiales, la combinación de políticas de devolución laxas y precios disparados ha creado un terreno fértil para estafas basadas en devoluciones manipuladas y productos reacondicionados poco controlados. Ante este panorama, comprobar físicamente la tarjeta, vigilar conectores y pegatinas, realizar pruebas de rendimiento y guardar evidencias del unboxing se han convertido en pasos casi obligatorios para quienes no quieren llevarse la desagradable sorpresa de pagar una RTX 5080 y encontrarse, al final, con una 5060 Ti disfrazada.

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