
La nueva familia de procesadores AMD Ryzen AI 400 llega al mercado con la vista puesta en los portátiles con inteligencia artificial integrada, esos Copilot+ PC que vamos a empezar a ver con mucha más frecuencia en Europa a lo largo de 2026. Sobre el papel no son una revolución total frente a la generación anterior, pero sí una actualización profunda que mezcla más potencia de IA, mejor eficiencia y soporte de memoria más rápido.
AMD ha elegido de nuevo el CES de Las Vegas para mostrar músculo en el segmento de los portátiles. Con los Ryzen AI 400, conocidos internamente como “Gorgon Point”, la compañía refuerza su apuesta por una plataforma x86 centrada en la IA local: CPU Zen 5, gráficos RDNA 3.5 y una NPU XDNA 2 capaz de alcanzar hasta 60 TOPS, cifras con las que pretende adelantarse a Intel en el terreno de los equipos con NPU dedicada.
Qué es exactamente la serie AMD Ryzen AI 400
La gama Ryzen AI 400 es una línea de APU para portátiles y Mini-PC que integra en un mismo chip la CPU, la GPU y una NPU de nueva generación. AMD mantiene el proceso de fabricación en 4 nm y la combinación de núcleos de alto rendimiento Zen 5 y núcleos eficientes Zen 5c, pero sube el listón en frecuencias, gráficos y capacidad de IA respecto a los Ryzen AI 300.
En total, la familia se compone de siete procesadores, que abarcan desde modelos de entrada con 4 núcleos y 8 hilos hasta configuraciones avanzadas de 12 núcleos y 24 hilos. Todos se sitúan en un rango de TDP configurable entre 15 y 54 W, lo que permite verlos tanto en ultrabooks muy finos como en portátiles más gruesos pensados para cargas exigentes.
Uno de los cambios más relevantes está en la memoria para IA: las nuevas APU admiten LPDDR5X hasta 8.533 MT/s en los modelos superiores (y 8.000 MT/s en los más modestos), una mejora frente a la generación previa que ayuda a exprimir mejor la iGPU RDNA 3.5 y a reducir cuellos de botella en tareas de IA y creación de contenido.
En el plano gráfico, AMD monta soluciones Radeon integradas basadas en RDNA 3.5 con hasta 16 Compute Units (CUs) y frecuencias de hasta 3,1 GHz. Este salto sitúa a la iGPU como una de las más rápidas vistas hasta ahora en un procesador móvil x86, orientada a juegos en 1080p con ajustes moderados y a cargas de GPU para productividad y multimedia.
La pieza clave, no obstante, está en la NPU: la arquitectura XDNA 2 sube hasta 60 TOPS dedicados a IA en el modelo tope de gama, un incremento frente a la serie Ryzen AI 300 y, según AMD, por encima de lo que ofrecen las plataformas x86 de la competencia en este terreno concreto.
Modelos, especificaciones y cómo se organiza la gama
AMD divide la familia Ryzen AI 400 en tres escalones principales: Ryzen AI 5, Ryzen AI 7 y Ryzen AI 9, reservando la denominación HX para las variantes más ambiciosas. Toda la línea comparte la misma base tecnológica (Zen 5, RDNA 3.5 y XDNA 2), pero hay diferencias claras en recuento de núcleos, caché, GPU y potencia de la NPU.
En la parte alta se sitúa el Ryzen AI 9 HX 475, el procesador estrella de la serie. Este chip ofrece 12 núcleos y 24 hilos, una frecuencia turbo de hasta 5,2 GHz y un total de 36 MB de caché L2+L3. La gráfica integrada es una Radeon 890M con 16 CUs RDNA 3.5 a 3,1 GHz, y la NPU XDNA 2 alcanza los 60 TOPS, la cifra máxima de toda la gama.
Inmediatamente por debajo se encuentra el Ryzen AI 9 HX 470, que básicamente clona la configuración de CPU y GPU del HX 475, pero rebaja ligeramente la NPU hasta los 55 TOPS. Está pensado para usuarios que no necesiten exprimir al límite las capacidades de IA pero sí quieran un rendimiento alto en CPU y gráficos.
El último integrante de la familia Ryzen AI 9 es el Ryzen AI 9 465, con 10 núcleos y 20 hilos, frecuencia turbo de hasta 5,0 GHz, 34 MB de caché y una GPU RDNA 3.5 con 12 CUs. En este caso la NPU XDNA 2 ofrece hasta 50 TOPS, cifra que también se repite en buena parte del resto del catálogo.
La gama media se cubre con dos modelos Ryzen AI 7. El Ryzen AI 7 450 integra 8 núcleos y 16 hilos, turbo de 5,1 GHz, 24 MB de caché, soporte de memoria a 8.533 MT/s, una GPU con 8 CUs RDNA 3.5 y NPU de 50 TOPS. Por su parte, el Ryzen AI 7 445 recorta a 6 núcleos y 12 hilos, reduce la velocidad máxima a alrededor de 4,6 GHz, monta 14 MB de caché y limita la memoria a 8.000 MT/s, con una iGPU de 4 CUs RDNA 3.5 y la misma cifra de 50 TOPS en IA.
En la parte baja de la tabla se sitúan los Ryzen AI 5 435 y Ryzen AI 5 430. El 435 llega con 6 núcleos y 12 hilos, turbo cercano a los 4,6 GHz, 14 MB de caché, memoria hasta 8.000 MT/s y una GPU de 4 CUs RDNA 3.5, manteniendo también los 50 TOPS. El 430 será el punto de entrada a la plataforma: 4 núcleos y 8 hilos, una frecuencia máxima en torno a 4,5 GHz, 12 MB de caché, soporte de memoria de 8.000 MT/s y la misma iGPU de 4 CUs RDNA 3.5.
La NPU XDNA 2: 60 TOPS y liderazgo x86 en IA local
La gran baza de los Ryzen AI 400 está en su NPU de segunda generación. AMD ha actualizado su diseño XDNA hasta alcanzar 60 TOPS dedicados a IA en el modelo HX 475, un salto que, según la compañía, los sitúa como la NPU más potente en procesadores x86 para portátiles. En el resto de la familia, la cifra se mueve entre los 50 y los 55 TOPS.
En pruebas internas como UL Procyon AI Vision, el Ryzen AI 9 HX 470 consigue superar al Intel Core Ultra 9 288V en torno a 100 puntos, lo que respalda el mensaje de AMD de que sus nuevas APU están mejor preparadas para ejecutar modelos de IA directamente en el dispositivo. El enfoque es claro: descargar de estas cargas tanto a la CPU como a la GPU para liberar recursos y mejorar la autonomía.
Ahora bien, los TOPS son solo una parte de la historia. Esta métrica mide la capacidad teórica máxima de operaciones por segundo, pero no refleja por sí sola la latencia, la compatibilidad de modelos o el rendimiento real en aplicaciones concretas. Por eso AMD acompaña sus cifras con comparativas por escenarios de uso, desde asistentes integrados en Windows 11 Copilot+ hasta herramientas de edición de vídeo y creación 3D.
La compañía también subraya la compatibilidad de los Ryzen AI 400 con el ecosistema de software de IA. El soporte para ROCm 7.2 y otras herramientas de desarrollo permite que profesionales y entusiastas puedan ejecutar modelos en local, sin depender tanto de la nube, algo especialmente relevante en Europa por temas de privacidad y regulación de datos.
Rendimiento frente a Intel: multitarea, creación de contenido y gaming
En el terreno de las comparativas, AMD ha sido bastante explícita. Frente a los Intel Core Ultra 9 288V y las próximas plataformas Lunar Lake, la compañía habla de mejoras considerables en varios frentes. En multitarea y productividad ofimática, el Ryzen AI 9 HX 470 se sitúa, según sus datos, alrededor de un 29-30 % por encima del competidor directo.
Donde más distancia pretende marcar AMD es en creación de contenido. En aplicaciones como Blender o HandBrake, y en flujos de edición habituales, la firma habla de un incremento medio de rendimiento de hasta un 71 % frente al Core Ultra 9 288V. Números así, siempre basados en pruebas de la propia compañía, apuntan a que CPU, GPU integrada y NPU están bastante bien alineadas para este tipo de tareas.
En gaming, el discurso es algo más matizado. La iGPU Radeon 890M integrada en los modelos tope de gama consigue un 12 % más de rendimiento que la Intel Arc 140V en juegos a 1080p con ajustes gráficos bajos, con diferencias que oscilan entre el 5 y el 19 % según el título. Es decir, sirven para jugar con cierta dignidad si se ajustan las expectativas, pero no buscan sustituir a una GPU dedicada de gama media.
AMD también ha comparado sus cifras frente a las futuras plataformas Intel Lunar Lake, destacando que sus nuevos Ryzen AI 400 logran hasta 1,3 veces más rendimiento en multitarea, alrededor de 1,1 veces más en juegos y una NPU con aproximadamente 1,25 veces más TOPS. Sin cifras de consumo exactas en todas las pruebas, eso sí, conviene tomar estas diferencias como una referencia orientativa más que como una sentencia definitiva.
Eficiencia energética y autonomía: la promesa de los “multi-day PC”
Uno de los mensajes más repetidos por AMD en el CES 2026 es el de la autonomía prolongada. La compañía asegura que, gracias a la combinación de núcleos Zen 5c de bajo consumo, NPU dedicada y mejoras en litografía, los portátiles con Ryzen AI 400 pueden ofrecer una experiencia de “multi-day battery life” en determinadas condiciones de uso.
En cifras concretas, se habla de hasta 24 horas de reproducción de vídeo en equipos basados en el Ryzen AI 7 445 y alrededor de 20 horas de navegación web o uso mixto en modelos con Ryzen AI 9 HX 470. Son escenarios de prueba favorables, pero aun así reflejan un avance claro respecto a la generación anterior, donde las 5-6 horas reales de uso intensivo eran un límite bastante habitual en muchos portátiles convencionales.
La NPU juega aquí un papel importante: al derivar tareas de IA (traducción, transcripción, efectos de vídeo, asistentes contextuales) a este bloque especializado, se reduce la carga sobre CPU e iGPU, lo que en teoría ayuda a consumir menos energía para el mismo nivel de funcionalidad. Para el usuario en España o Europa, el interés está en disponer de portátiles capaces de aguantar toda una jornada de trabajo con IA activa sin pasar por el enchufe cada pocas horas.
AMD también insiste en la flexibilidad del TDP de la serie, con un rango de 15 a 54 W que permite a los fabricantes de portátiles ajustar cada modelo a sus prioridades: más delgado y frío, o más potente y con algo más de peso y ventilación. En el mercado europeo, donde los ultrabooks ligeros y silenciosos tienen mucho tirón, este margen puede marcar diferencias importantes entre gamas.
Ryzen AI 400, Copilot+ PC y el empuje hacia los “PC con IA”
Más allá de las especificaciones, AMD sitúa la serie Ryzen AI 400 en el contexto de lo que denomina “Era de la IA en PCs”. La idea es que el ordenador deje de ser una herramienta que el usuario debe aprender a manejar en detalle y pase a ser un dispositivo que aprende del usuario, gracias a los modelos que corren en la NPU de forma local.
En este marco entran los Copilot+ PC, una categoría de portátiles con Windows 11 en los que la presencia de una NPU potente es prácticamente obligatoria. AMD afirma que, de cara a 2026, más de la mitad de los ordenadores vendidos incorporarán NPU, y su objetivo es liderar ese segmento con los nuevos Ryzen AI 400 y sus variantes profesionales Ryzen AI PRO 400.
Para Europa y España, este impulso se traducirá en una oferta cada vez mayor de portátiles con IA integrada en segmentos muy distintos: desde equipos de empresa con funciones de seguridad y productividad avanzadas, hasta ultraportátiles para estudiantes o profesionales itinerantes que quieran asistentes locales sin depender constantemente de la nube.
El soporte de Windows y Linux, junto con herramientas como ROCm y los kits de desarrollo que acompañan a la plataforma, refuerza la posición de AMD en entornos donde la IA no es solo una función de marketing, sino una parte del flujo de trabajo diario, desde el análisis de datos hasta la automatización de tareas de oficina.
Europa y España: disponibilidad y socios de lanzamiento
AMD ha confirmado que los primeros portátiles con Ryzen AI 400 llegarán al mercado durante el primer trimestre de 2026. Marcas de primer nivel como Acer, ASUS, Dell, HP, Lenovo, MSI o Gigabyte ya preparan lanzamientos que se irán anunciando progresivamente tras el CES, tanto en formatos de portátil tradicional como en Mini-PC y todo en uno (AIO).
En el caso concreto de España y el resto de Europa, es previsible que las primeras oleadas se centren en equipos ultraportátiles y portátiles profesionales certificados como Copilot+ PC, dejando para más adelante configuraciones de sobremesa compactas o PC “consolizados” basados en estas mismas APU. El enfoque inicial pasa por trabajo en movilidad, IA local y autonomía elevada.
Los modelos con Ryzen AI 5 y Ryzen AI 7 cubrirán el grueso del mercado de consumo y educativo, donde el equilibrio entre precio, prestaciones y batería es fundamental. En cambio, los portátiles con Ryzen AI 9 HX 470 y HX 475 llegarán previsiblemente en gamas altas orientadas a creadores, desarrolladores y perfiles profesionales que vayan a exprimir de verdad la NPU y la iGPU RDNA 3.5.
La variante Ryzen AI 400 PRO, más pensada para entornos corporativos y administraciones públicas, se espera también a lo largo del primer trimestre de 2026, con características adicionales de gestión remota y seguridad. Este tipo de modelos tendrá especial relevancia en grandes despliegues europeos donde la soberanía del dato y el procesamiento local de IA son cada vez más importantes.
La familia Ryzen AI 400 se posiciona como una evolución sólida más que como una ruptura total: mantiene arquitectura, proceso de 4 nm y buena parte del diseño base de los Ryzen AI 300, pero introduce más frecuencia, más memoria, mejor NPU y gráficos integrados más rápidos. Para el usuario de España o Europa que esté pensando en renovar portátil en 2026, el atractivo está en contar con equipos que combinan IA local, autonomía más larga y un rendimiento competitivo frente a Intel, sin necesidad de dar el salto a sistemas con GPU dedicada salvo que el uso lo exija realmente.
[relacionado url=»https://foropc.com/intel-serpent-lake-asi-sera-la-futura-apu-conjunta-de-intel-y-nvidia/»]
