macOS Tahoe se despide de Intel y abre paso a una nueva etapa en los Mac

Última actualización: abril 25, 2026
Autor: ForoPC
  • macOS 26 Tahoe será la última gran versión de macOS compatible con Mac Intel
  • macOS 27 solo se podrá instalar en equipos con Apple Silicon y MacBook Neo con chip A18 Pro
  • Los Mac con Intel seguirán recibiendo parches de seguridad, pero sin nuevas funciones
  • La transición refuerza el ecosistema basado en chips M de Apple en España y Europa

macOS en Mac con Apple Silicon

El movimiento que muchos usuarios de Mac en España y el resto de Europa veían venir ya tiene nombre y versión concreta: macOS 26 Tahoe se convierte en la última gran actualización compatible con los Mac que siguen montando procesadores Intel. A partir de ahora, las próximas versiones del sistema operativo de Apple se centrarán únicamente en los equipos con chips propios de la casa.

Para quienes todavía trabajan con un iMac de 27 pulgadas de 2020, un MacBook Pro de 16 pulgadas de 2019 o incluso un Mac Pro de 2019, la situación marca un antes y un después en la vida útil de sus ordenadores. Estos equipos seguirán funcionando con normalidad y recibirán parches de seguridad durante un tiempo, pero se quedarán definitivamente en Tahoe y ya no podrán dar el salto a macOS 27.

macOS 26 Tahoe: última parada para los Mac con procesador Intel

Última versión de macOS compatible con Intel

Apple ha confirmado que macOS 26 Tahoe es la última versión principal de macOS que dará soporte completo a la arquitectura x86 de Intel. No habrá más ediciones numeradas del sistema pensadas para estos procesadores, de modo que cualquier Mac basado en Intel quedará anclado en esta versión como máximo.

Entre los modelos afectados se encuentran varios equipos que todavía son muy habituales en hogares y oficinas europeas: el MacBook Pro de 16″ de 2019, el MacBook Pro de 13″ de 2020 con cuatro puertos Thunderbolt 3, el iMac de 27″ de 2020 y el Mac Pro de 2019. Todos ellos pueden instalar macOS 26 Tahoe y seguirán funcionando con ese sistema, pero no tendrán acceso a macOS 27 ni a las novedades que lleguen a partir de ahí.

La situación es distinta para los ordenadores más recientes con Apple Silicon. macOS 26 Tahoe también se ejecuta en los MacBook Air y MacBook Pro con chip M1 o posterior, en los iMac con Apple Silicon, en los Mac mini con chip M1 en adelante, en el Mac Studio y en el nuevo MacBook Neo con procesador A18 Pro. Es, en la práctica, la versión que sirve de puente entre la etapa Intel y la etapa completamente Apple Silicon.

Aunque pueda sonar a fin abrupto, Apple mantiene la línea habitual de soporte: los Mac con Intel dejarán de recibir grandes novedades de sistema, pero seguirán contando con actualizaciones de seguridad durante varios años. Eso permite prolongar bastante su uso real, sobre todo en tareas de oficina, navegación, correo o gestión de proyectos, sin obligar a renovar equipo de la noche a la mañana.

Ya desde antes de Tahoe, la compañía había ido recortando la compatibilidad con modelos Intel más veteranos. Muchos equipos anteriores ni siquiera alcanzaron esta versión, como se ha visto también con la desaparición progresiva del Hackintosh. macOS 26 Tahoe marca simplemente el cierre definitivo para los últimos Mac con Intel que aún podían presumir de ir al día.

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Qué Mac pueden usar macOS 26 Tahoe

Listado de Mac compatibles con macOS Tahoe

La lista de equipos compatibles con macOS 26 Tahoe mezcla tanto modelos Intel como ordenadores con chips de la serie M. Es la última versión en la que conviven oficialmente ambas arquitecturas, algo que ya no volverá a ocurrir con la llegada de macOS 27.

En el terreno de los portátiles, pueden ejecutar macOS 26 Tahoe los MacBook Air con Apple Silicon desde 2020 (M1 y posteriores) y los MacBook Pro con chip M1 o superior lanzados también a partir de 2020. Se suman a ellos los MacBook Pro de 16 pulgadas de 2019 y los MacBook Pro de 13 pulgadas de 2020 con cuatro puertos Thunderbolt 3, ambos basados en Intel.

Si miramos a los sobremesa, son compatibles el iMac con chip M1, M3 o M4, el iMac de 27 pulgadas de 2020 con Intel, los Mac mini con procesadores M1, M2, M2 Pro, M4 o M4 Pro, así como el Mac Studio en todas sus variantes con chips M1 Max, M1 Ultra, M2 Max, M2 Ultra, M4 Max o M3 Ultra. En la gama alta se mantiene el Mac Pro de 2019 con Intel y el modelo con chip M2 Ultra.

A esa lista se suma un invitado reciente: el MacBook Neo con chip A18 Pro, que estrena una arquitectura híbrida orientada a la siguiente generación de macOS. Este portátil, pensado como referencia de futuro, aparece ya soportado en Tahoe y será uno de los protagonistas en la transición hacia macOS 27.

Para muchos usuarios en España y en otros países europeos, esta tabla de compatibilidad permite evaluar con calma qué recorrido real le queda a su equipo. Los Mac Intel compatibles con Tahoe pueden continuar funcionando de forma segura varios años, pero ya sin nuevas funciones, mientras que los modelos con Apple Silicon parten con ventaja de cara a las próximas generaciones del sistema.

macOS 27: solo para Apple Silicon y MacBook Neo

Futuro de macOS solo en Apple Silicon

La próxima gran versión, macOS 27, supone el cierre definitivo de la etapa Intel en los Mac. Apple ha dejado claro que esta edición estará diseñada exclusivamente para sus propios chips, tanto los de la serie M como el nuevo A18 Pro del MacBook Neo.

En la práctica, macOS 27 solo se podrá instalar en Mac mini con chips M1, M2, M2 Pro, M4 o M4 Pro; Mac Studio con procesadores M1 Max, M1 Ultra, M2 Max, M2 Ultra, M4 Max o M3 Ultra; Mac Pro con M2 Ultra; iMac con M1, M3 o M4; MacBook Air con M1, M2, M3 o M4; y MacBook Pro con M1, M1 Pro, M1 Max, M2, M2 Pro, M3, M3 Pro, M3 Max, M4, M4 Pro, M4 Max o el futuro MacBook Pro con M5, además del mencionado MacBook Neo con chip A18 Pro.

Aunque la compañía no ha publicado todavía un listado final en su web, las filtraciones y el historial de soporte apuntan a que todos los modelos con M1 en adelante estarán incluidos. Dejar fuera a los primeros Apple Silicon sería un movimiento complicado de justificar, especialmente teniendo en cuenta que el MacBook Air M1 se ha vendido en España hasta fechas muy recientes.

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Los plazos también encajan con lo que Apple viene haciendo desde hace más de una década. macOS 27 se presentará en la WWDC26, en un evento previsto para el 8 de junio, donde se anunciarán las principales novedades de software de la marca. Ese mismo día deberían llegar las primeras betas para desarrolladores, seguidas por betas públicas alrededor de julio y un lanzamiento oficial para todos los usuarios hacia mediados de septiembre.

Más allá del cambio de compatibilidad, macOS 27 también se perfila como la versión en la que Apple quiere ir un paso más allá con la integración entre hardware y software. La compañía trabaja en nuevas capacidades de inteligencia artificial ligadas a Apple Intelligence y a una Siri renovada, que debería debutar primero en una actualización de macOS 26 y consolidarse en macOS 27 con funciones más avanzadas.

Adiós definitivo a Intel: impacto en los usuarios de España y Europa

Que macOS 26 Tahoe sea la última parada para los Mac Intel no significa que esos equipos queden inservibles. Para la mayoría de usuarios domésticos y de oficina, un Mac con Tahoe seguirá siendo válido para navegar, trabajar con documentos, gestionar correo y usar aplicaciones habituales durante bastante tiempo.

Apple suele mantener parches de seguridad y pequeñas correcciones incluso cuando ya no hay nuevas versiones principales. Esa política permite que muchos ordenadores continúen siendo seguros y funcionales más allá de la fecha en la que dejan de recibir grandes novedades. El verdadero límite lo marcará, con el tiempo, el soporte de las aplicaciones de terceros.

En entornos profesionales exigentes, como estudios de diseño, producción audiovisual, programación avanzada o análisis de datos, el escenario es algo distinto. A medida que las nuevas versiones de las herramientas requieran macOS 27 o superior, los Mac Intel se irán quedando fuera, obligando a valorar un cambio a Apple Silicon antes de lo previsto.

El caso del Mac Pro de 2019 en Europa es especialmente sensible, dadas sus configuraciones de alto precio y el uso intensivo en sectores creativos. Aunque estos equipos seguirán funcionando con Tahoe, la falta de acceso a posteriores versiones de macOS y a funciones optimizadas para chips M puede acelerar su sustitución en algunos estudios y empresas.

En el lado contrario, los primeros portátiles con Apple Silicon, como el muy extendido MacBook Air con M1, se consolidan como la base mínima razonable para seguir recibiendo novedades del sistema durante varios años. La diferencia en rendimiento, autonomía y ruido respecto a los modelos Intel ya se percibió desde 2020, y ahora se refuerza con un futuro de software pensada solo para estos chips.

Rosetta 2 y el futuro del software pensado para Intel

La transición no afecta solo al sistema operativo, también al ecosistema de aplicaciones. En los últimos años, Rosetta 2 ha sido la clave para ejecutar programas diseñados para Intel en ordenadores con Apple Silicon, traduciendo el código sobre la marcha y permitiendo un cambio más suave de arquitectura.

En macOS 27, todo apunta a que Rosetta 2 seguirá presente, dando un margen adicional a quienes aún utilizan herramientas que no se han adaptado del todo a los chips M. Sin embargo, Apple ya ha advertido de que a partir de macOS 28 esta capa de compatibilidad se limitará mucho más, centrándose en algunos juegos antiguos y aplicaciones muy concretas que dependen de frameworks veteranos.

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Para los usuarios de Mac Intel que se quedarán en Tahoe, el problema será otro: no podrán instalar versiones de aplicaciones que exijan macOS 27 o superior. Mientras el software que usan tenga soporte para macOS 26, el día a día no cambiará demasiado. El verdadero corte se producirá cuando los desarrolladores decidan dejar de compilar para esta versión del sistema.

En el caso de quienes ya trabajan con Apple Silicon en España, la retirada progresiva de Rosetta 2 obligará a revisar qué programas, plugins y extensiones siguen dependiendo de código x86. Será necesario buscar alternativas nativas, actualizar licencias o, en algunos casos, replantear flujos de trabajo basados en herramientas antiguas.

A medio y largo plazo, el mensaje es claro: el ecosistema de software del Mac se encamina hacia un escenario optimizado casi por completo para la serie M y para futuros chips como el A18 Pro del MacBook Neo. El código específicamente compilado para Intel irá ocupando un papel cada vez más residual en las nuevas versiones de macOS.

Un cambio de era para el Mac

Con la confirmación de que macOS 26 Tahoe será la última versión compatible con Intel y que macOS 27 se reservará solo para Apple Silicon, Apple cierra una etapa de convivencia de arquitecturas que se ha prolongado más de lo que muchos imaginaban. Mantener dos plataformas tan distintas en paralelo complica el desarrollo, alarga las pruebas y encarece el soporte.

Desde el punto de vista de la compañía, centrar esfuerzos en una única arquitectura permite afinar mejor el rendimiento, ajustar el consumo energético y explotar al máximo la integración entre hardware y software, una de las señas de identidad históricas de la marca. Las futuras funciones de inteligencia artificial, las posibles interfaces táctiles y los nuevos flujos de trabajo se diseñarán pensando exclusivamente en esas bases.

En el lado del usuario, el panorama es más matizado. Quienes compraron modelos Intel relativamente recientes ven cómo se acorta su recorrido en grandes versiones de macOS, aunque mantendrán un sistema estable y seguro todavía durante bastante tiempo. Para la mayoría de tareas cotidianas, estos equipos seguirán siendo perfectamente válidos.

Al mismo tiempo, los primeros Mac con M1 se consolidan como el suelo mínimo recomendable para quienes quieran seguir al día en los próximos años. La popularidad de estos modelos en el mercado español hace que buena parte de la base instalada esté mejor posicionada para dar el salto a macOS 27 cuando llegue el momento.

Lo que se perfila ahora es una nueva fase en la historia del Mac, en la que todo el futuro de la plataforma girará alrededor de los chips diseñados por Apple y de un sistema operativo que dejará de mirar por el retrovisor a Intel. Los usuarios con máquinas más antiguas podrán seguir aprovechándolas, pero el foco de la innovación se irá concentrando cada vez más en los equipos Apple Silicon y en las capacidades que estos permiten desplegar.

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