- Linux alcanza el 5,33% en la encuesta de hardware de Steam y supera con claridad a macOS.
- SteamOS y Steam Deck tiran del crecimiento mientras Windows pierde parte de su peso relativo.
- Las fuertes oscilaciones mensuales obligan a interpretar los datos con cautela.
- Arch, Ubuntu, Mint y Manjaro destacan entre las distribuciones, con AMD dominando el hardware para jugar en Linux.

El sistema del pingüino acaba de firmar uno de sus mejores meses en el terreno de los videojuegos para PC. Según la última encuesta de hardware y software de Steam, Linux rebasa por primera vez la barrera simbólica del 5% de cuota entre los jugadores de la plataforma, colocándose cómodamente por delante de macOS y elevando su perfil dentro del ecosistema de Valve.
Ese salto no significa que el escritorio haya dado la vuelta en un mes ni que Windows haya perdido su posición de dominio, pero sí dibuja un panorama distinto al de hace solo unos años. Linux se consolida como tercera vía para jugar en PC, con un peso cada vez mayor en la tienda de referencia del sector, aunque los propios datos de la encuesta obligan a leer el avance con cierta calma.
Un máximo histórico: del 2% crónico al 5,33% de cuota en Steam
Durante buena parte de su historia en videojuegos, Linux se había movido por debajo del 2% en la Steam Hardware Survey. El escenario empezó a cambiar con la pandemia y, sobre todo, con la apuesta renovada de Valve por su ecosistema Linux, pero no había logrado traspasar el listón del 5% hasta el pasado mes de marzo.
Los últimos datos publicados por Valve sitúan a Linux en un 5,33% de cuota, frente al 2,13% del mes anterior. Es un salto de 3,10 puntos que rompe la dinámica habitual y deja a macOS en un distante 2,35%, mientras que Windows cede terreno hasta el 92,33% sumando todas sus versiones. Cinco puntos pueden parecer poco en frío, pero el contraste con los registros históricos es claro.
La progresión en Steam viene de lejos: Linux ya llevaba tiempo marcando máximos históricos. Primero superó a macOS en la propia plataforma hace casi tres años y desde entonces ha ido encadenando subidas, con altibajos, impulsadas por una mejora general del soporte de juegos, del rendimiento y de las herramientas de compatibilidad.
En octubre Linux ya había logrado pasar del 3%, alcanzando un 3,58% en diciembre antes de vivir una corrección a comienzos de año. Enero bajó ligeramente al 3,38% y febrero fue más brusco, con un descenso hasta el 2,23%, su peor dato en alrededor de doce meses. Ese bache hace que el rebote hasta el 5,33% en marzo sea aún más llamativo y refuerza la sensación de que la foto mensual hay que mirarla con lupa.
SteamOS y Steam Deck, el gran motor del crecimiento de Linux
Buena parte del empuje reciente tiene nombre y apellidos: SteamOS y Steam Deck. El sistema operativo de Valve, basado en Linux, se ha convertido en una puerta de entrada directa al ecosistema del pingüino para muchos jugadores que quizá nunca se habrían planteado instalar una distribución tradicional en su PC.
En el desglose interno de la encuesta, SteamOS Holo concentra cerca de una cuarta parte de todos los sistemas Linux detectados, alrededor de un 24,5%. Eso lo convierte en la entrada individual más relevante dentro del apartado Linux y sugiere que el parque de Steam Deck y de máquinas personalizadas con SteamOS tiene un peso considerable en el dato global.
El papel de SteamOS va más allá del hardware portátil: la capa de compatibilidad Proton que emplea la consola de Valve ha hecho posible que miles de juegos diseñados originalmente para Windows funcionen de forma aceptable o incluso excelente en Linux. En la práctica, esa mejora ha reducido uno de los grandes frenos históricos para dar el salto: la necesidad de renunciar a parte de la biblioteca.
Alrededor de SteamOS orbitan otras distribuciones que también han ganado presencia en la encuesta. Arch Linux y sus derivadas se sitúan entre las favoritas para jugar, con propuestas como CachyOS o la propia base que utiliza SteamOS, mientras que Ubuntu, Linux Mint y Manjaro siguen siendo referentes para muchos usuarios que buscan un escritorio clásico pero preparado para gaming.
Windows se mueve, macOS resiste y Linux se cuela en la conversación
El récord de Linux llega en un momento de cambios intensos en el ecosistema Windows. La encuesta de Steam refleja una caída notable de Windows 10, que pierde alrededor de un 15% de cuota relativa, mientras que Windows 11 gana más de un 10%. El salto entre versiones muestra que muchos jugadores están actualizando, pero no todos siguen el camino marcado por Microsoft.
Una parte de la comunidad de PC está mirando con recelo la evolución del sistema de Redmond: actualizaciones forzadas, integración de funciones como Copilot y bloatware creciente son algunas de las críticas habituales. A eso se suma la fecha de fin de soporte de Windows 10, cada vez más cerca, lo que empuja a muchos usuarios a valorar alternativas en serio por primera vez.
Pese a estas tensiones, Windows mantiene con holgura más del 90% del uso entre los jugadores de Steam. Linux no compite todavía en volumen total, pero sí en visibilidad y en capacidad para retener a quienes buscan un entorno más controlado o quieren exprimir mejor su hardware sin ciertas cargas del sistema de Microsoft.
macOS, por su parte, se mueve en cifras mucho más modestas, en torno al 2,35% en la encuesta de marzo. El dato de Valve deja a Linux con más del doble de cuota que los sistemas de Apple en Steam, un cambio significativo respecto a hace unos años, cuando la plataforma de la manzana era la alternativa mayoritaria a Windows entre los jugadores de PC.
Osciaciones, China y la fiabilidad real de la Steam Hardware Survey
Aunque los porcentajes son precisos dentro de la propia plataforma, la Steam Hardware Survey no es una fotografía perfecta del mercado global de PCs. La encuesta es opcional, su muestra varía mes a mes y basta con cambios en el perfil de quienes responden para que las cifras se muevan con fuerza.
El comportamiento reciente lo ilustra bien: el desplome de Linux en febrero y el rebote de marzo no responden a una migración masiva en cuestión de semanas. Más bien apuntan a alteraciones en la mezcla de usuarios consultados, con especial impacto del público asiático y, en concreto, de China.
En febrero, la entrada de muchos jugadores chinos coincidió con el periodo del Año Nuevo, algo que ya había distorsionado las estadísticas en ocasiones anteriores. En marzo, el peso del chino simplificado cayó con fuerza mientras el inglés volvía a ganar terreno, lo que sugiere una corrección del sesgo regional que había marcado el mes anterior.
Medios especializados como Phoronix han señalado que parte del subidón de Linux podría estar ligado a ajustes internos de Valve en la forma de contar usuarios según idioma, lo que explicaría cambios abruptos sin necesitar una explosión real de nuevas instalaciones. La consecuencia es clara: las tendencias a largo plazo son útiles, pero las puntas mensuales hay que tomarlas con pinzas.
Distribuciones, hardware y el perfil típico del jugador en Linux
Si dejamos a un lado los bailes de porcentajes y miramos el detalle, la encuesta deja pistas interesantes sobre quiénes están jugando en Linux y con qué configuración. SteamOS Holo lidera el bloque con aproximadamente un 25% de presencia, confirmando el peso de Steam Deck y de equipos montados con SteamOS.
Detrás de SteamOS aparecen Arch Linux, Linux Mint, Ubuntu y Manjaro como nombres más reconocibles en el listado. En todos los casos se trata de distribuciones con una base ya asentada en el escritorio y que han ido sumando optimizaciones para juegos, bien integrando drivers recientes, bien facilitando la instalación de Proton, Wine y herramientas similares.
En el apartado de hardware, la foto es también bastante clara: AMD marca el paso en el ecosistema Linux para gaming, con cerca del 70% de cuota entre quienes juegan con el sistema del pingüino en Steam. Esto se explica tanto por el rendimiento de sus CPUs y GPUs con drivers abiertos como por el apoyo explícito de Valve a esta plataforma en su propia consola.
La atracción por Linux no se limita, eso sí, a una única motivación. Entre los motivos que más se repiten están el rendimiento, la estabilidad y el deseo de alejarse de decisiones impopulares de Microsoft, como la creciente presencia de componentes precargados y servicios en segundo plano que muchos usuarios perciben como carga innecesaria.
Del 2% al 5%: qué significa realmente este salto para el futuro del juego en Linux
Mirado con perspectiva, el 5,33% de marzo no es un número aislado, sino el punto más alto de una curva que ya viene subiendo desde hace años. Durante mucho tiempo Linux se movió alrededor del 2% de cuota en Steam, una franja que hacía muy difícil justificar inversiones específicas por parte de los grandes estudios.
Las cosas empezaron a cambiar con la llegada de Proton y la mejora constante del soporte para ejecutar juegos de Windows en Linux. A eso se sumó el crecimiento general del escritorio Linux, que según distintos medidores externos ronda en torno al 3% a nivel global, y la mayor visibilidad mediática de proyectos como Steam Deck.
En el terreno estrictamente lúdico, ya se habían superado hitos intermedios: el 3% en 2023, el 4% en los años marcados por la pandemia y el entorno del 3% largo a finales de 2025. El 5% se convierte ahora en una nueva referencia psicológica: no es un cambio de equilibrio de poder, pero sí un umbral que demuestra que la base de jugadores en Linux es hoy mucho más relevante que hace una década.
Quien busque señales de que el histórico chiste del “año de Linux en el escritorio” puede ir quedando viejo encontrará argumentos en estos gráficos. Cada vez son más los usuarios que juegan directamente desde Linux, no solo los que lo usan para tareas de oficina o servidores, y el catálogo compatible deja de ser una rareza para convertirse en una opción viable para buena parte de la biblioteca de Steam.
La fotografía que deja la encuesta de hardware de Steam en marzo apunta a un panorama en el que Linux gana peso real en el ecosistema de videojuegos para PC, apoyado por SteamOS, Steam Deck y una mejora sustancial en compatibilidad y rendimiento. Aunque las fuertes oscilaciones mensuales y el impacto de mercados como China obligan a leer los porcentajes con prudencia, el patrón de fondo se mantiene: más jugadores prueban y se quedan en Linux, Windows sigue dominando pero cede algo de espacio y macOS se ve superado con claridad en la tienda de referencia. Si las próximas encuestas consolidan el dato por encima del 5%, el sistema del pingüino dejará de ser una rareza estadística para convertirse en un actor estable dentro del gaming en PC.



