- Google rebaja la comisión estándar de Play Store del 30% a un máximo del 20% para nuevas instalaciones de apps.
- El pacto con Epic Games permite sistemas de pago alternativos y un programa de Registered App Stores para tiendas de terceros.
- Las suscripciones digitales pasan a tener una comisión del 10%, con recargos del 5% si se usa la facturación de Google en la UE, Reino Unido y EEUU.
- Los cambios se desplegarán de forma escalonada en Europa y el resto del mundo hasta septiembre de 2027.

Google ha dado un giro importante a la forma en que cobra a los desarrolladores en su tienda de aplicaciones. Tras cerrar un acuerdo global con Epic Games, la compañía aplicará una rebaja generalizada de comisiones en Play Store hasta un máximo del 20% y abrirá más la puerta a métodos de pago y tiendas alternativas dentro del ecosistema Android.
El movimiento llega después de años de litigios y presiones regulatorias por presunto abuso de posición dominante, especialmente en Estados Unidos y Europa. El pacto con Epic no solo reordena las tarifas, sino que también introduce nuevos programas para desarrolladores y un sistema más sencillo para instalar tiendas de apps de terceros en Android, algo muy relevante para usuarios y empresas en el Espacio Económico Europeo (EEE) y Reino Unido.
Un litigio largo con Epic que fuerza cambios en Android
El conflicto entre Google y Epic Games se remonta a 2020, cuando la creadora de Fortnite acusó al gigante de Internet de mantener un monopolio en la distribución de apps y en los pagos dentro de Play Store. La compañía de videojuegos criticaba las comisiones del 30% y las trabas al uso de sistemas de facturación alternativos.
Tras un juicio muy seguido en Estados Unidos, un jurado dio parcialmente la razón a Epic, y el juez federal James Donato emitió en 2024 una orden que obligaba a Google a abrir más Android a la competencia en tiendas y métodos de pago. Entre otras cosas, se exigía facilitar la instalación de tiendas rivales y permitir pasarelas de pago distintas a la de Google Play.
Aunque Google trató de frenar el alcance de la sentencia mediante recursos, su apelación fue rechazada. Ese contexto desembocó en una propuesta conjunta, presentada en 2025, para rediseñar el funcionamiento de Play Store y del ecosistema Android en general, que es la que ahora se traslada a los usuarios de Europa y otras regiones.
Dentro de ese marco, la firma de Mountain View y Epic Games han pactado un acuerdo que cierra sus disputas a nivel mundial y sienta las bases de una convivencia donde Google sigue controlando Play Store, pero con condiciones comerciales y técnicas más flexibles para terceros.
Como parte visible de este nuevo escenario, Epic podrá volver a publicar Fortnite en Google Play de forma global, sin renunciar a impulsar su propia tienda alternativa para Android, una de las grandes aspiraciones del estudio desde el inicio del conflicto.
Comisión estándar del 20% y tarifas específicas por tipo de ingreso
El cambio más llamativo para los desarrolladores es la reducción de la comisión máxima de Play Store del 30% histórico al 20%. Esta nueva tarifa se aplicará, de forma general, a las compras dentro de la aplicación asociadas a nuevas instalaciones de apps realizadas a través de la tienda de Google.
Google detalla que esa comisión del 20% se considerará el techo estándar, pero puede bajarse hasta el 15% en ciertos casos. Para lograrlo, los desarrolladores deberán adherirse a iniciativas como el nuevo Programa de Experiencias de Apps (Apps Experience Program) o al renovado Google Play Games Level Up, diseñados para incentivar proyectos que aporten una experiencia de calidad en Android.
En el caso de las suscripciones digitales recurrentes, como servicios de streaming, almacenamiento en la nube o membresías dentro de apps, la comisión baja todavía más: se fija en un 10% sobre los pagos periódicos. Se trata de un recorte notable respecto a las condiciones que históricamente han manejado las grandes plataformas móviles.
Sin embargo, cuando el desarrollador decide que el usuario pague utilizando la infraestructura de facturación propia de Google Play, se añade un componente extra: una tarifa de servicio específica del 5%. Esta se aplicará, en principio, en mercados clave como Estados Unidos, el Espacio Económico Europeo y Reino Unido, mientras que el resto de países tendrán condiciones adaptadas a cada región.
La combinación de estas cifras implica que, por ejemplo, un desarrollador en España que opte por la facturación de Google podría llegar a asumir un 25% en nuevas instalaciones (20% base + 5% por la pasarela de Google), aunque siga existiendo margen de reducción hasta el 15% más 5% para quienes entren en los programas de incentivos planteados por la compañía.
Más libertad de pago: facturación propia y redirecciones a la web
Uno de los puntos más sensibles en el pulso con Epic era la prohibición o las fuertes limitaciones a usar métodos de pago alternativos dentro de las apps. El nuevo acuerdo relaja de forma sustancial esta política y ofrece más margen de maniobra a los desarrolladores.
A partir de la implementación de estos cambios, las empresas podrán integrar sus propias pasarelas de facturación en la aplicación, gestionando directamente el cobro de contenidos, suscripciones o compras in-app. De este modo, ya no dependerán en exclusiva del sistema de pagos de Google Play para monetizar sus servicios.
Además, se permitirá que las apps puedan redirigir al usuario a páginas web externas para finalizar la compra. Es decir, una app podrá mostrar un enlace que lleve a la web oficial del desarrollador, donde el pago se realice fuera del entorno de la tienda de Google.
Esta flexibilidad era una reivindicación clave no solo de Epic, sino también de muchos otros estudios y servicios digitales europeos, que veían restringida su capacidad para ofrecer precios diferenciados, promociones propias o integrarse con sistemas de cobro ya existentes en sus negocios.
Google sostiene que estos cambios se implementan intentando conservar un equilibrio entre mayor libertad económica para los desarrolladores y un nivel de seguridad razonable para el usuario final, poniendo el foco en que la experiencia siga siendo comprensible y confiable, incluso cuando la transacción no pasa por Google Play.
Apertura a tiendas de aplicaciones registradas y fin del estigma al sideloading
Junto a las comisiones, otra de las grandes novedades es el lanzamiento del programa Tiendas de Apps Registradas (Registered App Stores), un marco que pretende facilitar la instalación de tiendas alternativas más allá de la tienda oficial de Google.
Hasta ahora, la vía para instalar una tienda de terceros en Android pasaba por el llamado sideloading: descargar el paquete desde fuera de Play Store y sortear sucesivas advertencias de seguridad que, según Epic y otros agentes del sector, generaban desconfianza y reducían de facto la adopción de alternativas.
Con el nuevo sistema, las tiendas que se apunten al programa y cumplan unos requisitos mínimos de calidad y seguridad disfrutarán de un proceso de instalación mucho más directo y amigable. El objetivo es que un usuario pueda instalar, actualizar y utilizar una tienda colaboradora sin enfrentarse a un rosario de alertas técnicas.
Eso no significa que desaparezca la opción de seguir utilizando el método tradicional: las plataformas que prefieran mantenerse al margen del programa podrán continuar distribuyéndose mediante sideloading clásico. Sin embargo, no tendrán las mismas ventajas de integración, visibilidad y simplificación del proceso que las tiendas registradas.
Para Google, esta apertura busca ofrecer más caminos para que los usuarios accedan a los contenidos que quieren y, al mismo tiempo, que los desarrolladores puedan alcanzar nuevas audiencias a través de distintos canales, no solo Play Store, algo que en el contexto europeo encaja con la presión regulatoria para rebajar barreras de entrada.
Impacto en Europa y calendario de despliegue hasta 2027
Los cambios no llegarán a todos los territorios al mismo tiempo. Google ha optado por un despliegue progresivo a lo largo de más de un año, con especial prioridad para los mercados donde la regulación es más exigente y el volumen de negocio es mayor.
En el Espacio Económico Europeo, Reino Unido y Estados Unidos, la nueva estructura de comisiones y los programas para desarrolladores entrarán en vigor a partir del 30 de junio. Para los estudios y empresas con actividad en España, esto supone que, desde esa fecha, las nuevas instalaciones de sus apps se verán sujetas a las comisiones reducidas y podrán empezar a acogerse a los nuevos esquemas de incentivos.
El siguiente paso será Australia, el 30 de septiembre, y más tarde llegará el turno de Japón y Corea del Sur, antes del 31 de diciembre. El resto de países se irán incorporando progresivamente, con la previsión de que el nuevo marco esté plenamente desplegado en todo el mundo en septiembre de 2027.
En paralelo, el programa de Tiendas de Apps Registradas se pondrá en marcha inicialmente fuera de Estados Unidos. Su llegada al mercado estadounidense dependerá de la aprobación judicial final del acuerdo con Epic y de cómo se interpreten sus implicaciones en el contexto de la normativa antimonopolio.
Para los reguladores europeos, estas medidas encajan en la línea marcada por normas como la Ley de Mercados Digitales (DMA), que exige a los grandes actores tecnológicos un mayor grado de apertura e interoperabilidad. No obstante, será en los próximos años cuando se compruebe si la práctica diaria responde al espíritu de la norma o si, por el contrario, persisten fricciones para los desarrolladores más pequeños.
Reacción de Epic Games y visión de Google sobre el nuevo modelo
Epic Games ha recibido el acuerdo con un tono claramente positivo. La compañía considera que los cambios acercan Android a una plataforma verdaderamente abierta, con competencia real entre distintas tiendas, algo que defendía desde el inicio del contencioso.
Su director ejecutivo, Tim Sweeney, ha llegado a calificarlo públicamente como «un mejor trato para todos los desarrolladores», subrayando que, a su juicio, la rebaja de comisiones y la apertura a tiendas registradas crean un terreno de juego menos desequilibrado frente a Google.
Por parte de Google, el discurso oficial apunta a que el nuevo modelo fortalecerá el ecosistema Android, al permitir que más desarrolladores puedan vivir de sus apps y juegos, reforzando a la vez la oferta disponible para el usuario final. La firma insiste en que aspira a una plataforma moderna y flexible, donde quepan diferentes esquemas de negocio sin que se resienta la seguridad.
En el plano práctico, habrá que ver cómo reaccionan los estudios medianos y pequeños de Europa ante la nueva estructura de comisiones y si los programas de incentivos realmente compensan la dependencia de los servicios de Google o incentivan la adopción de tiendas alternativas.
En conjunto, el acuerdo entre Google y Epic Games no solo rebaja un conflicto sonado dentro del sector tecnológico, sino que redefine las reglas de juego en la distribución de aplicaciones móviles. Con comisiones más bajas, más opciones de pago y la posibilidad real de consolidar tiendas de terceros en Android, el ecosistema se encamina hacia un escenario con más competencia y mayor margen de elección tanto para desarrolladores como para usuarios, especialmente en mercados regulados como España y el resto de Europa.

