- Canonical anuncia una nueva pila HWE para virtualización en Ubuntu 26.04 LTS, con soporte para AMD SEV-SNP e Intel TDX.
- Ubuntu 26.10 incorporará un sistema de verificación de certificación directamente en la aplicación de Ajustes.
- La tienda empresarial para Ubuntu Pro permite a las organizaciones controlar la distribución de software en entornos aislados.
- Usuarios como César Cadenas demuestran que Ubuntu puede revitalizar ordenadores antiguos, mientras que guías detalladas muestran cómo montar un servidor de IA local.

El ecosistema de Ubuntu no deja de evolucionar. Mientras Canonical prepara nuevas versiones con funcionalidades muy esperadas, la comunidad sigue encontrando en esta distribución Linux una solución fiable tanto para equipos antiguos como para infraestructuras modernas. Desde la virtualización hasta la inteligencia artificial, pasando por la certificación de hardware y la gestión empresarial, las últimas noticias confirman que Ubuntu sigue siendo una apuesta sólida para todo tipo de usuarios.
En este artículo recogemos las principales novedades anunciadas por Canonical, así como experiencias prácticas que demuestran cómo Ubuntu puede dar una segunda vida a ordenadores que ya no pueden con Windows 11 o servir como base para un servidor de IA local. Toda la información ha sido contrastada a partir de múltiples fuentes para ofrecer una visión completa y veraz.
Novedades de Canonical: HWE, certificación y tienda empresarial
Canonical ha presentado varias novedades importantes para las próximas versiones de Ubuntu. En primer lugar, Ubuntu 26.04 LTS estrenará una nueva pila HWE (Hardware Enablement Stack) orientada a la virtualización. Esta pila incluye componentes como qemu-hwe, libvirt-hwe, edk2-hwe y seabios-hwe, y está diseñada para ofrecer soporte a tecnologías de computación confidencial como AMD SEV-SNP e Intel TDX. La idea es que los usuarios puedan mantenerse en una versión LTS estable pero actualizar estos componentes cada seis meses durante los dos primeros años, y después de forma opcional, para no quedarse atrás en capacidades de hardware.
Por otro lado, Ubuntu 26.10, que verá la luz en octubre, incluirá una forma mucho más sencilla de comprobar si un equipo está certificado para Ubuntu. Hasta ahora solo era posible hacerlo desde la línea de comandos con la herramienta hwlib, pero a partir de esta versión bastará con ir a Ajustes > Sistema > Acerca de y hacer clic en el enlace «Comprobar si este equipo tiene la certificación Ubuntu». El sistema utilizará la API de hardware com.ubuntu.hwctl para mostrar estados como «Certificado por Ubuntu», «No certificado pero similar» o «No se puede comprobar», sin enviar datos personales.
Además, Canonical ha lanzado una tienda empresarial para Ubuntu Pro, pensada para organizaciones que necesitan un control estricto sobre la distribución de software. Esta Enterprise Store actúa como un proxy local que gestiona tanto snaps como charms, permitiendo almacenamiento en caché, funcionamiento sin conexión, alta disponibilidad y fijación de versiones. Está incluida en la suscripción a Ubuntu Pro, con un plan personal gratuito para hasta cinco máquinas, y resulta especialmente útil para empresas con redes de salida restringidas o entornos regulados.
Ubuntu en la práctica: de ordenadores antiguos a servidores de IA
Más allá de los anuncios oficiales, la experiencia real de usuarios como César Cadenas, experto de ZDNET, demuestra que Ubuntu puede ser la solución para equipos que no pueden actualizar a Windows 11. Cadenas instaló Ubuntu en un Dell Latitude 5400, un portátil con varios años de uso, y aunque la instalación no fue del todo sencilla (tuvo que añadir parámetros como «nomodeset acpi=off» en GRUB para evitar una pantalla negra), el resultado le sorprendió gratamente. El sistema se mostró limpio, práctico y con un rendimiento fluido, sin los elementos promocionales de Windows. Según sus palabras, Ubuntu es una alternativa seria como plataforma principal.
En el otro extremo del espectro, montar un servidor de IA local con Ubuntu Server se ha convertido en una opción cada vez más popular. Una guía detallada publicada recientemente explica paso a paso cómo configurar Ubuntu 24.04 Server para inferencia local con Ollama, incluyendo la instalación de drivers NVIDIA, el stack CUDA, la gestión térmica con fancontrol, la optimización de energía con TLP y la configuración de Docker con el NVIDIA Container Toolkit. El objetivo es conseguir un servidor que funcione las 24 horas del día en silencio, con un consumo eficiente y sin necesidad de intervención constante. Con hardware como una PNY RTX Pro 2000 de 16 GB de VRAM y un Ryzen 9 8945HX, es posible ejecutar modelos de lenguaje de gran tamaño de forma local.
Estos dos casos muestran la versatilidad de Ubuntu: desde dar una segunda vida a un portátil antiguo hasta montar una infraestructura de inteligencia artificial de alto rendimiento. En ambos, la distribución demuestra que puede adaptarse a necesidades muy diferentes sin perder estabilidad ni facilidad de uso.
Canonical sigue avanzando en su hoja de ruta con nuevas funcionalidades para las versiones LTS y la ampliación de su ecosistema empresarial, mientras que la comunidad confirma que Ubuntu es una opción fiable tanto para usuarios domésticos como para profesionales. La combinación de novedades como la pila HWE de virtualización, la verificación de certificación integrada y la tienda empresarial, junto con experiencias reales de instalación y uso, refuerzan la posición de Ubuntu como una de las distribuciones Linux más completas y accesibles del mercado.





