RTX 5090 Ti o RTX Titan: lo que se sabe del nuevo tope de gama de Nvidia

Tarjeta gráfica tope de gama de Nvidia

Mientras la GeForce RTX 5090 se mantiene como la referencia en rendimiento dentro del catálogo doméstico de Nvidia, empiezan a cobrar fuerza los rumores sobre un modelo todavía más extremo. Diversas filtraciones señalan que la compañía estaría ultimando una nueva GPU tope de gama que podría llegar al mercado como RTX 5090 Ti o bajo la histórica denominación RTX Titan, pensada para quienes necesitan mucha más potencia de cálculo que la que ofrece una gráfica convencional para jugar.

Este posible lanzamiento llegaría en un contexto complicado por la crisis de la memoria DRAM, que ha encarecido de forma notable tanto la RAM como la VRAM GDDR. En lugar de ampliar la familia RTX 50 con la clásica oleada de modelos SUPER para el gran público, las informaciones apuntan a que Nvidia habría decidido centrar recursos en un único producto de gama ultraalta orientado sobre todo a inteligencia artificial y estaciones de trabajo, dejando al jugador medio con menos novedades de las habituales durante 2026.

RTX 5090 Ti o RTX Titan: nombre en el aire, tope de gama asegurado

Una de las grandes incógnitas es la denominación comercial de esta nueva GPU. Por un lado, el nombre RTX 5090 Ti encajaría con la nomenclatura clásica de Nvidia cuando lanza una versión todavía más potente de su modelo insignia para consumo. Por otro, vuelve a sonar con fuerza la marca Titan, ausente desde la generación Turing (RTX 20), que históricamente se ha vinculado a productos a medio camino entre el entorno profesional y el doméstico avanzado.

Recuperar el sello Titan tendría sentido si Nvidia quiere subrayar un enfoque más cercano a creadores, profesionales y aplicaciones de IA que al gaming puro y duro. La etiqueta RTX 5090 Ti, en cambio, sugeriría una evolución más continuista de la RTX 5090 actual, aunque internamente la tarjeta esté pensada más para cálculo intensivo que para aumentar a lo bruto los FPS en juegos.

Lo que sí parece consensuado en las filtraciones es que estaríamos ante un modelo claramente superior a la RTX 5090, situado en la cúspide del segmento doméstico y rozando, o incluso pisando, el terreno de las gamas profesionales. No sería, por tanto, una gráfica pensada para convertirse en superventas, sino un escaparate tecnológico y una herramienta de nicho para usos muy concretos.

En la práctica, esta GPU actuaría como puente entre las actuales RTX 50 y la futura arquitectura Rubin (la hipotética serie RTX 60), cuya llegada se habría desplazado hacia finales de década. El papel de esta RTX 5090 Ti o nueva Titan sería mantener el interés en la parte alta del catálogo mientras el resto de la gama evoluciona a un ritmo más pausado.

Nueva GPU tope de gama Nvidia para IA y gaming

Sin RTX 50 SUPER: la crisis de la memoria cambia la hoja de ruta

Medios como Overclocking.com y The Information han ido dibujando un cambio importante en la estrategia de Nvidia para la serie RTX 50. Según sus fuentes, la compañía habría descartado o pospuesto durante 2026 los modelos RTX 5070 SUPER y RTX 5080 SUPER, que en circunstancias normales deberían haber ampliado la gama media y alta tras el lanzamiento inicial de la familia.

La principal razón que se maneja es la subida generalizada del precio de la DRAM, que repercute directamente en el coste de la memoria GDDR7 utilizada en las tarjetas gráficas. Fabricar modelos con mucha VRAM a precios competitivos se ha vuelto complicado, sobre todo en segmentos donde el público no está dispuesto a pagar cifras desorbitadas por una actualización intermedia.

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En la gama ultraalta, sin embargo, es más sencillo justificar precios que superen ampliamente los 2.000 euros, ya que el público objetivo suele ser profesional, entusiasta o empresarial. Ahí encaja mejor una RTX 5090 Ti o Titan con una configuración de memoria muy ambiciosa y un coste de producción elevado, sin necesidad de inundar el mercado de referencias SUPER en escalones más bajos.

Las filtraciones apuntan también a que Nvidia ya estaría trabajando en el PCB de este nuevo modelo y que la decisión de dejar de lado la serie SUPER habría sido contrastada con varias fuentes del sector. Aunque no hay pruebas públicas que lo demuestren, la ausencia de novedades de este tipo durante eventos como el CES 2026 encaja con la idea de una hoja de ruta más contenida.

En paralelo, se da por hecho que modelos como RTX 5060, RTX 5060 Ti y RTX 5070 Ti seguirán siendo el pilar de la gama media durante 2026, con cantidades de VRAM más moderadas y un enfoque mucho más cercano al jugador que al profesional. Las tarjetas con más memoria, según se comenta, llegarían a cuentagotas y a precios claramente superiores a los vistos en generaciones anteriores.

Posibles especificaciones de una RTX 5090 Ti o RTX Titan Blackwell

En el apartado técnico, las filtraciones señalan que este nuevo modelo se apoyaría en el chip GB202 bajo arquitectura Blackwell, fabricado por TSMC en un nodo avanzado. A diferencia de la RTX 5090 estándar, la versión Ti o Titan usaría el silicio en su configuración máxima o casi máxima, con todos los recursos habilitados para exprimir al límite el rendimiento.

Las cifras que se barajan hablan de decenas de miles de shaders y un número muy elevado de unidades de texturizado y rasterizado, acompañados por varios centenares de núcleos tensor de última generación y núcleos RT mejorados para acelerar el trazado de rayos. Este conjunto reforzaría no solo el rendimiento en juegos, sino especialmente las tareas de inteligencia artificial y renderizado avanzado.

Donde se espera un salto más visible es en la memoria. Los rumores mencionan un bus de 512 bits con configuraciones de 32 GB o incluso 48 GB de VRAM GDDR7 a velocidades muy altas, apoyado por una gran cantidad de caché L2. Para cargas de trabajo profesionales, escenas 3D complejas o modelos de IA locales, este extra de memoria puede marcar la diferencia frente a la RTX 5090 actual.

Todo este despliegue de hardware tendría un impacto claro en el consumo: se habla de un TGP que podría rondar los 600 vatios, una cifra muy alta incluso dentro de la gama entusiasta. Eso implicaría la necesidad de fuentes de alimentación potentes y sistemas de refrigeración voluminosos, algo que en la práctica limitará su uso a equipos bien dimensionados y cajas de gran tamaño.

En juegos, las estimaciones apuntan a que la ganancia frente a una RTX 5090 podría situarse en torno a un 20% de rendimiento adicional, dependiendo de las frecuencias finales y de los límites de potencia que defina Nvidia. Un incremento interesante, pero quizá no tan espectacular como para justificar, por sí solo, el probable salto de precio para quien solo piensa en jugar.

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Tarjeta gráfica Nvidia de gama entusiasta

Foco en IA y estaciones de trabajo por encima del gaming

Aunque sobre el papel este modelo podría convertirse en la tarjeta gráfica más potente para jugar del mercado de consumo, todas las pistas apuntan a que Nvidia no la estaría diseñando pensando solo en los videojuegos. El verdadero objetivo estaría en reforzar el rendimiento en IA, creación de contenido y cargas de trabajo profesionales exigentes, acercando aún más la gama GeForce a usos tradicionalmente reservados a las RTX profesionales.

No se descarta que esta tarjeta acabe llegando al mercado como RTX 50 Titan Blackwell, una denominación más acorde con el perfil semiprofesional de la serie Titan en anteriores generaciones. Bajo este enfoque, el gaming sería más un añadido que la prioridad, mientras que el foco real estaría en renderizado, simulación, cálculo científico, edición de vídeo a gran escala o IA generativa.

En Europa, y particularmente en España, este tipo de productos suele tener una presencia limitada en el canal minorista tradicional. Lo habitual es que buena parte del stock vaya a parar a integradores de estaciones de trabajo, estudios de animación y postproducción, empresas tecnológicas o despachos de ingeniería que necesitan mucha potencia gráfica y prefieren permanecer en el ecosistema GeForce por compatibilidad o coste.

Para el jugador doméstico español que solo quiere aumentar los FPS, el atractivo de una RTX 5090 Ti frente a una RTX 5090 puede quedar en entredicho, sobre todo si la mejora práctica ronda ese 20% y el precio se dispara por encima de los 3.000 euros. En ese contexto, es razonable pensar que muchos usuarios seguirán mirando hacia modelos más equilibrados de la serie RTX 50, con consumos y precios bastante más asumibles.

Esta orientación hacia la IA y el ámbito profesional también implica que 2026 podría ser un año bastante tranquilo para el gaming de masas, al menos en lo que respecta a grandes lanzamientos de GPU. Nvidia estaría asumiendo que el mayor crecimiento de ingresos provendrá de clientes profesionales y del ecosistema de inteligencia artificial, y no tanto de quienes actualizan su gráfica para jugar a 4K con todo al máximo.

Lanzamiento previsto y relación con la futura serie RTX 60

La mayoría de filtraciones coinciden en situar el lanzamiento de esta RTX 5090 Ti o RTX Titan en el tercer trimestre de 2026. Esta ventana temporal permitiría a Nvidia mantener su posición en la parte alta del mercado mientras la futura arquitectura Rubin termina de madurar y se resuelven los problemas actuales con el coste de la memoria.

La compañía se encontraría, según estas informaciones, en una especie de impasse obligado por el precio de la DRAM: sacar múltiples modelos SUPER con mucha VRAM se ha vuelto poco rentable, y la nueva generación todavía no estaría lista para un despliegue a gran escala. La solución pasaría por colocar una única GPU insignia por encima de la RTX 5090 que sirva de referencia tecnológica durante varios años.

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También se habla de que, más allá de esta tarjeta tope de gama, Nvidia podría reducir el ritmo de lanzamientos significativos hasta alrededor de 2028, esperando a que los costes de la memoria vuelvan a niveles similares a los de mediados de 2025. Mientras tanto, la gama de consumo se apoyaría en unas pocas referencias clave, con menos rotación de modelos de lo habitual.

Para el mercado europeo, cualquier contratiempo adicional en producción o logística podría traducirse en llegadas muy escalonadas y unidades limitadas. No sería raro que España reciba menos stock que otros grandes mercados, especialmente en los primeros meses tras el lanzamiento, lo que podría incentivar la especulación de precios en algunas tiendas y plataformas de reventa.

Si se cumple este escenario, es probable que esta GPU acabe siendo un producto de nicho al alcance de muy pocos usuarios domésticos, más presente en configuraciones profesionales y estaciones de trabajo que en los típicos equipos gaming de salón.

Precio y posicionamiento en España y Europa

Uno de los puntos que más interés genera es el precio estimado de esta RTX 5090 Ti o posible RTX Titan Blackwell. Las distintas fuentes que han avanzado sus especificaciones coinciden en que el coste será sensiblemente superior al de la RTX 5090, situando el precio de referencia claramente por encima de los 3.000 euros.

Teniendo en cuenta los impuestos, aranceles y costes logísticos dentro de la Unión Europea, no sería extraño que en España algunos modelos personalizados rocen o superen los 3.500 euros, especialmente aquellos con sistemas de refrigeración avanzados, diseños de tres o cuatro ventiladores o soluciones híbridas con refrigeración líquida.

Este posicionamiento aleja el producto del jugador medio y lo acerca al segmento profesional que necesita mucha potencia gráfica pero no quiere o no puede dar el salto a soluciones puramente de estación de trabajo como las RTX PRO 6000. Como referencia, estas últimas alcanzan los 96 GB de GDDR7 y precios en torno a los 8.500 dólares, por lo que una RTX 5090 Ti con 32 o 48 GB quedaría en un escalón intermedio tanto en memoria como en coste.

En el canal español, es probable que la disponibilidad quede limitada a tiendas especializadas e integradores que trabajen directamente con empresas. Para el entusiasta que, aun así, decida hacerse con una unidad, el desembolso no se limitará a la gráfica: será casi obligatorio actualizar la fuente de alimentación y elegir una caja amplia que pueda alojar sin problemas un sistema de refrigeración de gran tamaño y disipar un consumo cercano a los 600 W.

Tomando todos estos elementos en conjunto, los rumores dibujan una RTX 5090 Ti o RTX Titan concebida como GPU de escaparate: extremadamente potente, muy cara y con un enfoque centrado en la IA y el uso profesional. Para la mayoría de jugadores españoles y europeos, 2026 se perfila más como un año de continuidad que de revolución en la gama alta, con esta nueva gráfica ocupando el trono del catálogo mientras el grueso de usuarios sigue apostando por modelos más razonables en precio, consumo y tamaño.

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