- RTX Spark combina CPU Arm de 20 núcleos y GPU Blackwell en un solo chip, con hasta 128 GB de memoria unificada.
- NVIDIA y MediaTek amplían su alianza con una inversión de 3.500 millones de dólares para desarrollar varias generaciones de estos procesadores.
- Los primeros portátiles, como los ASUS ProArt P14 y P16, llegarán en otoño de 2026 con configuraciones desde 24 GB de RAM.
- El chip permite ejecutar localmente modelos de IA de hasta 120.000 millones de parámetros, compitiendo directamente con Apple Silicon.

El pasado 31 de mayo, durante la conferencia COMPUTEX 2026 en Taipéi, NVIDIA presentó oficialmente su nueva plataforma RTX Spark. Un superchip diseñado para llevar la inteligencia artificial de los centros de datos a los ordenadores personales y portátiles. La propuesta ha generado un enorme revuelo en el sector, y no es para menos: promete ejecutar modelos de IA de gran tamaño directamente en el dispositivo, sin depender de la nube.
La idea no es nueva, pero la ejecución parece diferente. RTX Spark combina un procesador Arm de 20 núcleos con una GPU basada en la arquitectura Blackwell, similar a la de una RTX 5070 de escritorio, y una memoria unificada que puede alcanzar los 128 GB. Todo ello en un chip pensado para equipos delgados y ligeros, con un consumo energético reducido. Pero, ¿qué hay detrás de este lanzamiento y por qué está generando tanto interés? Vamos a desgranarlo.
Qué es RTX Spark y qué especificaciones ofrece
RTX Spark es el primer sistema en chip (SoC) de NVIDIA diseñado específicamente para Windows en ARM. Integra una CPU Grace de 20 núcleos y una GPU Blackwell con hasta 6.144 núcleos, lo que le otorga un rendimiento gráfico comparable al de una tarjeta dedicada de gama alta, pero con un consumo mucho menor. Según los datos confirmados por la compañía, el chip alcanza 1 petaflop de capacidad de cálculo en IA (FP4), una cifra que hasta hace poco solo se veía en supercomputadores profesionales.
La memoria unificada es otro de sus grandes atractivos. Puede configurarse desde 24 GB hasta 128 GB, compartida entre el procesador y la GPU, lo que elimina los cuellos de botella tradicionales. Esta capacidad permite ejecutar localmente modelos de lenguaje de hasta 120.000 millones de parámetros y ventanas de contexto de 1 millón de tokens, algo que hasta ahora requería infraestructura en la nube. Además, el chip incluye una NPU que cumple con los requisitos del programa Copilot+ de Microsoft, lo que lo convierte en un candidato natural para los próximos portátiles con inteligencia artificial integrada.
La alianza con MediaTek: inversión y tres frentes de trabajo
Para hacer realidad esta plataforma, NVIDIA ha estrechado su colaboración con MediaTek. La compañía ha invertido 3.500 millones de dólares en bonos convertibles de MediaTek, según han confirmado ambas empresas. Esta operación no es una simple compra de acciones, sino la formalización de una alianza que ya venía fraguándose con el desarrollo del chip GB10 Grace Blackwell, que impulsa el DGX Spark. Ahora, la colaboración se amplía en tres direcciones: infraestructura de IA, computación local y automoción.
En el ámbito de la infraestructura, MediaTek adoptará el ecosistema NVLink Fusion de NVIDIA para permitir a los clientes diseñar aceleradores personalizados que se integren con los sistemas a escala de rack. En cuanto a la computación local, ambas compañías desarrollarán varias generaciones de chips RTX Spark y DGX Spark para ordenadores de consumo, superordenadores para desarrolladores y estaciones de trabajo. Por último, en el sector de la automoción, seguirán trabajando en plataformas para vehículos definidos por software, con funciones de IA integradas.
Portátiles con RTX Spark: ASUS ProArt y otros fabricantes
Los primeros equipos en incorporar RTX Spark serán los ASUS ProArt P14 y P16, que ya se mostraron en el COMPUTEX. Ambos modelos ofrecen pantallas OLED de 14 y 16 pulgadas respectivamente, con resoluciones de hasta 3K o 4K, y una configuración de memoria que arranca en 24 GB y llega hasta los 128 GB. También incluyen puertos USB4, Wi-Fi 7, lector de tarjetas SD y una batería de 90 Wh en el modelo de 14 pulgadas y 99,9 Wh en el de 16. El peso se mantiene por debajo de 1,5 kg en el P14 y en 1,77 kg en el P16, lo que los convierte en opciones muy atractivas para profesionales que necesitan potencia sin renunciar a la portabilidad.
Además de ASUS, otros fabricantes como Dell, HP, Lenovo, MSI, Acer y Gigabyte han confirmado que lanzarán portátiles con RTX Spark. Microsoft también ha anunciado un Surface Laptop Ultra con este chip, aunque no se han revelado precios oficiales. Se espera que la disponibilidad general llegue en otoño de 2026, y las primeras unidades ya han generado una demanda tan alta que algunos distribuidores han agotado sus existencias antes de la puesta a la venta oficial.
Rendimiento y comparativa con Apple Silicon
Uno de los principales argumentos de NVIDIA es la ventaja de CUDA, su plataforma de software para computación acelerada. Millones de desarrolladores ya utilizan CUDA en sus centros de datos, y RTX Spark permite trasladar ese mismo ecosistema a un portátil, lo que facilita la migración de cargas de trabajo sin necesidad de aprender una nueva tecnología. Esto supone un desafío directo a Apple, que ha dominado el segmento de la IA local con sus chips de la serie M, pero que no ofrece un equivalente tan extendido como CUDA.
En términos de privacidad, la ejecución local de modelos de IA significa que los datos no salen del dispositivo, un argumento que NVIDIA quiere explotar frente a las soluciones en la nube. La capacidad de procesar hasta 120.000 millones de parámetros sin conexión abre la puerta a aplicaciones en sectores regulados como salud, finanzas o legal, donde la confidencialidad es crítica. Aunque todavía no hay benchmarks reales, las especificaciones apuntan a un rendimiento comparable al de un MacBook Pro con M5 Max, pero con la ventaja de poder ejecutar CUDA de forma nativa.
Disponibilidad y expectativas de mercado
La llegada de RTX Spark está prevista para el otoño de 2026, y la demanda inicial ha superado las expectativas. ASUS ya ha tenido que ampliar sus pedidos para cubrir los pedidos anticipados, y se espera que otros fabricantes sigan el mismo camino. Sin embargo, algunos analistas advierten de posibles retrasos en la producción, lo que podría retrasar la disponibilidad masiva hasta 2027. Aun así, el interés es innegable: la combinación de potencia, eficiencia y soporte de IA local ha captado la atención de desarrolladores, investigadores y usuarios avanzados.
En resumidas cuentas, RTX Spark representa un cambio de paradigma en la informática personal. La posibilidad de ejecutar modelos de IA de gran tamaño en un portátil sin conexión no solo amplía las capacidades de los equipos, sino que también redefine la relación entre hardware y software. NVIDIA ha puesto sobre la mesa una propuesta sólida, respaldada por una alianza estratégica con MediaTek y un ecosistema de software maduro. Queda por ver si la apuesta se traduce en una adopción masiva, pero lo que está claro es que la competencia en el mercado de la IA local acaba de dar un salto cualitativo.



