iPhone Fold: así sería el primer iPhone plegable de Apple

iPhone plegable de Apple

Tras varios años de rumores y prototipos internos, Apple parece lista para dar el salto a los móviles plegables con su primer iPhone Fold. La compañía de Cupertino llega tarde a una categoría que Samsung, Huawei, Honor o Xiaomi llevan tiempo explorando, pero lo hará con un plan muy agresivo de producción y una hoja de ruta que, si se cumple, puede cambiar el equilibrio del mercado.

Aunque el dispositivo aún no es oficial, las filtraciones de analistas, informes de la cadena de suministro y proyecciones de firmas como IDC dibujan ya un escenario bastante consistente: formato tipo libro, pantallas OLED de alta frecuencia, bisagra muy refinada para minimizar el pliegue visible y un precio claramente situado en la gama más alta del mercado.

Fecha de lanzamiento del iPhone Fold: todas las pistas apuntan a 2026

Lanzamiento iPhone Fold

Las distintas fuentes coinciden en que el iPhone plegable formará parte de la familia iPhone 18 y que su llegada se producirá en otoño de 2026. Voces habituales en el entorno de Apple, como Mark Gurman, Ming-Chi Kuo o el medio The Information, han ido afinando el calendario hasta situarlo en el tramo tradicional de presentaciones de la marca.

Tomando como referencia los últimos años, la keynote se celebraría en la semana del 7 de septiembre. A partir de ahí, las reservas se abrirían previsiblemente el viernes 11 de septiembre y el lanzamiento en tiendas se produciría en torno al viernes 18 de septiembre de 2026, fechas muy similares a las de otros estrenos de gama alta de Apple.

Desde la cadena de suministros han aparecido rumores de un posible retraso a 2027 para pulir todavía más la durabilidad del diseño plegable, pero los informes más recientes apuntan a que Apple ya tiene listos materiales y acuerdos para iniciar la producción en 2026. Internamente, se estaría trabajando ya con prototipos muy cercanos al diseño final, lo que encaja con un calendario de fabricación en masa a partir de verano del año que viene.

Tipo de plegable: formato libro que aspira a ser un «mini iPad»

Diseño tipo libro iPhone Fold

Apple habría probado distintas fórmulas, pero todo indica que su primer iPhone plegable apostará por un diseño tipo libro. Es decir, un smartphone que cerrado tiene un tamaño similar al de un iPhone convencional y que, al abrirse, se convierte en algo muy cercano a una pequeña tableta, en la línea del iPad mini.

Las filtraciones describen un dispositivo con una pantalla exterior compacta de alrededor de 5,35-5,5 pulgadas para el uso diario, y un panel interior flexible que alcanzaría unas 7,58-7,8 pulgadas al desplegarse. Esta configuración busca ofrecer una experiencia doble: teléfono cómodo en el bolsillo y pantalla amplia para trabajar, jugar o consumir contenido en movilidad.

El enfoque deja claro que, al menos en esta primera generación, Apple priorizará el formato productividad y multitarea frente al concepto «tipo concha» pensado más para la compactación extrema. Otras variantes no se descartan en el futuro, pero todo pasa primero por comprobar cómo responde el mercado a este modelo.

Diseño, materiales y bisagra: obsesión por ocultar el pliegue

Bisagra y diseño del iPhone Fold

Uno de los puntos en los que Apple estaría poniendo más énfasis es en la bisagra y el propio pliegue de la pantalla. La meta es que el surco central sea lo menos visible y perceptible posible, algo que sigue siendo una asignatura pendiente en muchos plegables actuales.

Fuentes cercanas a la compañía y analistas como Ming-Chi Kuo apuntan a una bisagra avanzada combinada con una placa metálica de alta resistencia que distribuiría las tensiones del panel flexible, reduciendo así tanto la arruga visible como la sensación al tacto. Se habla de materiales especiales y de soluciones para mitigar las marcas con el paso del tiempo, aprovechando años de investigación reflejados en patentes sobre bisagras y sistemas de pliegue.

En cuanto a la construcción, todo apunta a que el iPhone Fold se parecerá más a la filosofía del iPhone Air que a la de los modelos Pro clásicos, pero sin renunciar a materiales de gama alta. El uso de titanio para el chasis y los marcos gana fuerza, tanto por cuestiones estéticas como por la necesidad de aportar rigidez extra a un dispositivo sometido a miles de aperturas y cierres.

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Este trabajo estructural no es solo una cuestión de sensación en mano. Apple arrastra la experiencia de polémicas pasadas como el «bendgate», por lo que el margen de error en un dispositivo que literalmente se dobla se reduce al mínimo. La idea es que, pese al mecanismo, el usuario perciba un terminal sólido y resistente, sin crujidos ni movimientos extraños en la bisagra.

Pantallas OLED LTPO: tamaños, frecuencia y tecnología COE

Pantalla OLED del iPhone Fold

Los rumores sobre las pantallas del iPhone Fold son relativamente coherentes entre sí. TrendForce y otros filtradores hablan de paneles OLED LTPO a 120 Hz tanto en el exterior como en el interior, manteniendo así la experiencia de alta tasa de refresco que ya se ha consolidado en la gama alta de Apple.

En números, se espera que la pantalla externa ronde las 5,49-5,5 pulgadas y que la interna alcance unas 7,8 pulgadas. Las cifras exactas varían ligeramente según la fuente (algunas hablan de 5,35″ y 7,58″), pero el rango es muy similar y encaja con lo visto en otros plegables tipo libro de la competencia.

Samsung Display será el proveedor exclusivo de estos paneles y Apple habría cerrado un pedido de 22 millones de unidades: 11 millones para la pantalla exterior y 11 millones para la interior. Esta cifra está claramente por encima de las previsiones iniciales de mercado, que hablaban de entre seis y ocho millones de unidades para el primer año.

Además del tamaño, hay detalles técnicos relevantes. Filtraciones procedentes de Corea mencionan el uso de la tecnología Color on Encapsulation (COE), que integra la función del polarizador directamente en el panel OLED. Esto permite eliminar una capa, reducir el grosor, mejorar el brillo y, potencialmente, ayudar a que la zona del pliegue sea menos evidente.

También se ha hablado de cámaras bajo la pantalla en el panel interno, de forma que la experiencia a pantalla completa no quede interrumpida por una isla o un recorte visible. No es una idea nueva en la industria, pero en el ecosistema iPhone supondría un salto importante en diseño.

Procesador, memoria y batería: hardware de nueva generación

Si se cumple el calendario esperado, el iPhone Fold montaría el chip A20 Pro, previsto como el primer SoC de Apple fabricado en proceso de 2 nanómetros junto a TSMC. Sería el mismo procesador que equiparían los iPhone 18 de gama alta, con mejoras en rendimiento y eficiencia energética pensadas para soportar el mayor consumo de un dispositivo con dos pantallas.

En memoria, todo apunta a que el plegable no bajará de los 12 GB de RAM. Esa cifra encaja con la evolución iniciada en los iPhone 17 más avanzados y se considera el mínimo razonable para mover con soltura multitarea intensiva y un iOS adaptado a un formato de pantalla más complejo. En almacenamiento, se barajan configuraciones que podrían llegar hasta 1 TB para quienes quieran usarlo como auténtico centro de trabajo móvil.

El apartado energético es uno de los más delicados. Las filtraciones hablan de baterías en torno a los 5.000-5.500 mAh, cifras que, sin ser descomunales, deberían ir acompañadas de optimización de hardware y software para compensar el consumo. La comparación con modelos como el Galaxy Z Fold 7 y la experiencia de Apple con el iPhone Air sugiere que la compañía es consciente de que aquí no hay demasiado margen para fallar.

De hecho, algunos analistas recuerdan que los plegables tienen que alimentar dos paneles grandes y muy brillantes, lo que complica igualar la autonomía de un smartphone tradicional. Es uno de los puntos que más dudas genera entre quienes siguen de cerca el proyecto: si el iPhone Fold no aguanta una jornada completa de uso intensivo, su atractivo se resentirá, especialmente teniendo en cuenta el rango de precio esperado.

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Cámaras, sensores y novedades de iOS

En fotografía, la información es más escasa y difusa. Algunas fuentes citan la posible adopción de tecnologías como MetaLens para mejorar el rendimiento óptico en cuerpos más delgados, y otras apuntan a una configuración de cuatro cámaras: dos traseras, una frontal en la pantalla externa y otra interior, posiblemente integrada bajo el panel.

Más allá de la resolución concreta de los sensores, el reto estará en equilibrar el módulo de cámaras con el grosor y el sistema de bisagra. Apple ha demostrado en los últimos años que puede exprimir bien el procesamiento de imagen, por lo que es razonable pensar que intentará situar al iPhone Fold, como mínimo, al nivel de los iPhone 18 Pro en fotografía y vídeo.

En el apartado de biometría, se ha hablado de un combo de Face ID bajo la pantalla y el posible regreso de Touch ID en alguna zona del chasis o del propio panel. Esta solución daría más flexibilidad de desbloqueo según la orientación y el modo de uso del dispositivo, algo que tiene sentido en un formato que puede usarse plegado, semiabierto o completamente extendido.

Sobre el software, la expectativa es que iOS 27 llegue con una capa específica para pantallas plegables. Esto implicaría nuevo sistema de ventanas, modos de multitarea mejorados, gestos adaptados al cambio de formato y una serie de optimizaciones para aprovechar la pantalla interna como una especie de “mini iPad”. La integración con el resto del ecosistema Apple será clave para diferenciarse frente a los rivales Android.

Precio estimado: el iPhone más caro de la historia

El capítulo del precio es, probablemente, el más sensible. A día de hoy no hay una cifra oficial, pero las estimaciones de analistas y consultoras sitúan al iPhone Fold claramente por encima de los 2.000 euros. Algunas proyecciones internacionales hablan de unos 2.400 dólares, que al cambio se traducirían en torno a 2.200 euros, siempre a expensas de impuestos y políticas regionales.

Para ponerlo en contexto, el Samsung Galaxy Z Fold 7 parte de 2.219 euros en España, mientras que otros competidores de formato similar rondan los 2.000 euros. No tendría mucho sentido que Apple se colocase por debajo de esa franja, y con su historial de precios es más lógico pensar que apuntará a la parte alta de la escala.

De confirmarse estas cifras, estaríamos ante el iPhone más caro que la compañía ha lanzado hasta la fecha. Un posicionamiento que encaja con la idea de convertir al plegable en un producto claramente aspiracional, dirigido a un público que busca lo último en diseño y tecnología y está dispuesto a pagar un sobreprecio considerable por ello.

Una apuesta masiva: 22 millones de pantallas y objetivos muy ambiciosos

Más allá de las especificaciones, uno de los datos que mejor refleja la estrategia de Apple es el volumen de pedidos a su proveedor de pantallas. ET News y otros medios coreanos han informado de un encargo de 22 millones de paneles OLED a Samsung Display, repartidos a partes iguales entre pantallas internas plegables y externas.

Suponiendo los márgenes habituales de fabricación (siempre se produce algo más de lo que finalmente llega al mercado para cubrir descartes y fallos), esto se traduciría en un objetivo de unos 10 millones de iPhone Fold para su primer ciclo de vida. Una cifra muy superior a las previsiones originales, que hablaban de entre seis y ocho millones basándose en el tamaño actual del mercado plegable global.

Esta diferencia es significativa porque los teléfonos plegables siguen siendo una fracción pequeña del total de smartphones vendidos en el mundo, con cifras anuales en el entorno de unas pocas decenas de millones de unidades. Si Apple logra acercarse a esos 10-11 millones, su primer modelo podría vender en un año tanto como toda la categoría combinada en ejercicios anteriores.

La propia historia de la compañía ayuda a entender este movimiento. Apple suele entrar en nuevas categorías más tarde que sus rivales, pero lo hace cuando considera que puede diferenciarse en calidad, experiencia de uso y márgenes. Ocurrió con los relojes inteligentes, con las tabletas y con los auriculares inalámbricos, y el iPhone Fold encaja en ese patrón: no será el primero, pero pretende ser el que marque el listón de referencia.

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Impacto en el mercado: previsiones de IDC y papel de Europa

Las consultoras especializadas también han empezado a poner números sobre la mesa. IDC prevé que la llegada del iPhone Fold en 2026 hará crecer el mercado de plegables alrededor de un 30%, frente a un 6% de crecimiento que se estimaba antes de tener en cuenta al dispositivo de Apple.

Según sus cálculos, el iPhone Fold podría capturar más del 22% de las unidades vendidas en el segmento plegable y alrededor del 34% del valor económico del mercado durante su primer año, gracias precisamente a ese precio medio estimado en torno a los 2.400 dólares. Es decir, venderá menos unidades que todos los Android plegables juntos, pero moverá una parte desproporcionada de los ingresos.

En Europa, incluido el mercado español, la entrada de Apple puede actuar como un potente catalizador. Hasta ahora, los plegables siguen siendo una opción de nicho, muy visible en escaparates y campañas, pero con cuota reducida en ventas reales. El peso de la marca iPhone en países como España, Francia, Alemania o Italia podría cambiar esa dinámica si los usuarios perciben que el formato ha madurado lo suficiente.

IDC también proyecta que la cuota de los plegables de Apple crecerá progresivamente: partiría de ese 22% en 2026 y podría alcanzar alrededor del 34% en 2029, a medida que se lance al menos una segunda y tercera generación y los precios (o las variantes) se vayan ajustando. En paralelo, los fabricantes Android y Huawei (con HarmonyOS) seguirían manteniendo la mayoría del volumen, pero con una presión añadida en la gama alta.

Competidores directos y contexto de la industria plegable

El debut del iPhone Fold no se producirá en el vacío. Samsung llegará a 2026 con una gama muy consolidada, incluyendo modelos como el Galaxy Z Fold 7 y el esperado Galaxy Z TriFold, un dispositivo «triplegable» con tres segmentos de pantalla que debería ver la luz antes de que termine 2025.

Huawei, por su parte, seguiría empujando sus plegables basados en HarmonyOS Next, mientras que marcas como Honor, Xiaomi u OPPO no quieren perder su sitio en una categoría que, aunque pequeña, tiene un ticket medio muy superior al de los smartphones convencionales. No es casualidad que muchos fabricantes la consideren clave para compensar la ralentización de ventas en el resto del mercado.

En este escenario, la llegada de Apple se interpreta como un punto de inflexión más que como un simple competidor adicional. Analistas de IDC recuerdan que, históricamente, cuando la compañía entra en una nueva categoría de producto, no solo vende sus propios dispositivos, sino que ayuda a generalizar el formato y a elevar el interés del consumidor en toda la gama.

Habrá que ver, eso sí, si este impulso se mantiene en el tiempo o si se queda en un pico inicial de demanda. También está sobre la mesa la posible aparición de plegables más asequibles en gamas medias a partir de 2026, lo que podría democratizar un formato que hasta ahora se ha movido casi exclusivamente por encima de los 1.500-2.000 euros.

Todo lo filtrado hasta ahora dibuja un iPhone Fold que llega tarde, pero con la intención clara de colocarse en lo más alto del segmento: pantallas avanzadas fabricadas por Samsung, bisagra muy trabajada para minimizar el pliegue, materiales de primer nivel, chip de 2 nm, precios por encima de los 2.000 euros y una estrategia de producción que apunta a decenas de millones de paneles encargados. Falta por ver cómo encajará este cóctel en el día a día, si la autonomía acompaña y si el mercado europeo, con España incluida, está dispuesto a abrazar de verdad un iPhone que se dobla.

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