- Valve ha implementado normas estrictas de transparencia que obligan a los desarrolladores a declarar el uso de IA en sus fichas de producto.
- La adopción de la IA ha crecido exponencialmente, pasando de un porcentaje mínimo antes de 2023 a afectar a casi uno de cada cinco lanzamientos recientes.
- El uso de estas herramientas se concentra principalmente en la creación de assets visuales, doblajes provisionales y optimización de presupuestos.

La industria del gaming está viviendo una auténtica revolución con la llegada de la inteligencia artificial generativa. Cada vez más estudios, desde los gigantes hasta los desarrolladores indie, están integrando estas herramientas para agilizar los tiempos de producción, diseñar arte conceptual o escribir diálogos complejos. Sin embargo, este camino no ha estado exento de baches, ya que han surgido fuertes debates sobre la ética, la propiedad intelectual y los derechos de autor que las tiendas digitales no han podido pasar por alto.
En medio de este torbellino, Valve ha tenido que mover ficha para que su plataforma no se convierta en un caos. Tras un periodo de incertidumbre donde algunos juegos eran rechazados por falta de claridad sobre el entrenamiento de la IA, la empresa de Gabe Newell ha decidido poner orden. Ahora, el objetivo es unificar criterios para que publicar en Steam no sea una lotería, permitiendo el uso de la tecnología siempre que se haga con total honestidad y transparencia hacia el usuario final.

Las nuevas directrices de Valve para la IA
Valve ha pasado de una postura ambigua a establecer reglas claras. Ahora, cualquier estudio que utilice IA debe detallar exactamente cómo ha empleado estas herramientas en un texto obligatorio dentro de la ficha del juego. Esta transparencia se divide en dos grandes bloques: el contenido pre-generado y el generado en tiempo real.
Para el contenido creado antes del lanzamiento, el desarrollador debe asegurar que no se ha utilizado material ilegal o que vulnere los derechos de autor. La cosa se pone más seria con la IA en tiempo real; aquí Valve exige que existan límites técnicos estrictos para evitar que el software genere contenido inapropiado o que rompa las normas de conducta de la tienda durante la partida.
Para no cargar a sus empleados con toda la moderación, Steam ha implementado un sistema de denuncias específico. Esto significa que los propios jugadores actúan como vigilantes, informando a Valve si un motor de IA genera algo prohibido. Eso sí, hay una línea roja infranqueable: la creación de contenido sexual para adultos generado por IA en tiempo real sigue estando totalmente prohibida para evitar líos legales.
Crecimiento explosivo y datos de mercado
Si miramos las cifras, el crecimiento es sencillamente brutal. Mientras que en 2024 apenas un 1% de los títulos recurría a la IA, para 2025 esa cifra se disparó hasta el 20% de los lanzamientos, abarcando más de 7.000 juegos. Algunos análisis recientes sugieren que, en ciertas semanas, hasta el 36% de los juegos nuevos admiten usar IA, lo que demuestra que ya no es una curiosidad, sino una herramienta habitual.
En cuanto al dinero, el impacto es notable. Se estima que los juegos que utilizan IA generativa han recaudado unos 660 millones de dólares. Aunque la gran mayoría de estos títulos (más de 9.500) no han superado los 10.000 dólares en ingresos, existen casos de éxito masivo. Títulos como Stellaris, Call of Duty: Black Ops 6 y Supermarket Simulator forman parte de aquel grupo selecto de juegos que han generado más de 10 millones de dólares utilizando estas tecnologías.
¿En qué se utiliza realmente la IA?
No todos usan la IA para lo mismo. La mayoría la emplea de forma discreta, como para hacer una portada llamativa, dibujar cuadros decorativos en el escenario o crear doblajes provisionales mientras el juego está en desarrollo. Los estudios que más dinero ganan suelen citar la falta de presupuesto o la necesidad de prototipar rápido como sus motivaciones principales.
Los usos más frecuentes se distribuyen así:
- Arte dentro del juego: es el uso dominante, presentándose en casi el 49% de los casos.
- Voces y diálogos: presente en el 27% de los proyectos.
- Preproducción y conceptos: un 13% lo utiliza para bocetar ideas.
- Marketing y traducción: sumando entre el 9% y el 11% para llegar a más público.
- Sistemas en tiempo real: sorprendentemente, menos del 5% de los juegos generan contenido mientras juegas.
Ejemplos claros son inZOI, que usa la tecnología NVIDIA ACE para dar más profundidad a sus NPC, o Liar’s Bar, que se apoya en el audio generado artificialmente. Por otro lado, hay desarrolladores como los de Kamilia que aclaran que solo el 1% de su contenido fue asistido por IA y que todo fue reelaborado por humanos para mantener la esencia creativa.
Debates y controversias en la comunidad
No todo es color de rosa. Muchos usuarios se quejan de que la tienda se está inundando de juegos indie de bajo esfuerzo, especialmente novelas visuales con arte genérico y jugabilidad mínima. Existe una sensación de que Valve ha sido demasiado permisiva y que esto podría degradar la calidad de la plataforma.
Además, hay una polémica latente sobre la hipocresía de las reglas. Algunos programadores critican que Valve no obligue a marcar el uso de IA en el código, ya que el jugador no «consume» el código, solo el arte o el sonido. Esto crea una situación donde el programador puede saltarse la etiqueta si usa IA para programar, pero el artista debe declararlo si usa IA para una textura, priorizando así la protección del trabajo visual humano.
La inteligencia artificial ha pasado de ser un experimento a una pieza fundamental en el motor de desarrollo de miles de títulos. Entre la obligación de transparencia de Valve y el deseo de los estudios de reducir costes, el ecosistema de Steam se ha transformado, convirtiendo la IA en una herramienta que, aunque genera recelo en algunos sectores, ya es imposible de ignorar en el camino hacia la consolidación de la industria.


