- Diferentes filtraciones sugieren la existencia de un modo rendimiento a 60 FPS, aunque los expertos técnicos mantienen serias dudas al respecto.
- La limitación principal para alcanzar una mayor fluidez no sería la potencia gráfica, sino la enorme carga de trabajo que recae sobre la CPU.
- La PlayStation 5 Pro podría ofrecer una alternativa mediante un modo de 40 FPS aprovechando la tecnología de reescalado PSSR.
- Rockstar ha mantenido históricamente una prioridad por la fidelidad visual y la densidad del mundo sobre la tasa de fotogramas en sus lanzamientos.

La expectación por la llegada de la nueva entrega de Rockstar ha alcanzado niveles estratosféricos, especialmente ahora que las reservas ya están en marcha. Mientras los seguidores de la saga cuentan los días para volver a las calles de Vice City, el debate sobre cómo se moverá el juego en nuestras máquinas está más vivo que nunca. No se trata solo de ver lo bien que lucen los neones o el asfalto mojado, sino de saber si por fin daremos el salto a la fluidez absoluta en un hito histórico para la industria del videojuego de mundo abierto.
En los foros y redes sociales, la pregunta del millón gira en torno a si podremos disfrutar de la aventura de Jason y Lucía con la suavidad que ofrecen los juegos de acción modernos. La comunidad está analizando cada captura de pantalla y cada segundo de vídeo buscando pistas sobre la tasa de imágenes por segundo, un factor que para muchos jugadores determinará la calidad de la experiencia final en sus salones.
Rumores sobre los modos de rendimiento y calidad
Las alarmas saltaron tras las declaraciones en un conocido podcast especializado, donde se sugería que Rockstar estaría trabajando en ofrecer varias opciones visuales. Según estas informaciones, el título contaría con dos modos de configuración gráfica bien diferenciados: uno centrado en la resolución y el detalle máximo a 30 fotogramas, y otro destinado a alcanzar los ansiados 60 cuadros por segundo, siguiendo la estela de lo que hemos visto en otros grandes lanzamientos de la presente generación.
Vaya por delante que este supuesto modo rendimiento estaría pensado principalmente para las consolas más potentes de la generación, como PlayStation 5 y Xbox Series X. Para la pequeña de Microsoft, la Series S, el panorama parece algo más complicado, aunque se comenta que los desarrolladores están haciendo auténticos malabares técnicos para intentar que la diferencia no sea tan abismal y que la experiencia sea lo más gratificante posible para todos los usuarios.
El muro técnico y la importancia del procesador
A pesar de estas filtraciones optimistas, los analistas técnicos más reputados del sector, como los integrantes de Digital Foundry, se muestran bastante más cautos. El problema real no reside en si la tarjeta gráfica puede dibujar los reflejos o las luces, sino en el procesador de las máquinas actuales. Un mundo tan denso como el que promete Leónida, con cientos de personajes moviéndose a la vez, tráfico inteligente y una simulación física avanzada, requiere un esfuerzo de cálculo que suele ser el verdadero cuello de botella.
Si echamos la vista atrás, la trayectoria del estudio neoyorquino nos da algunas pistas de por dónde pueden ir los tiros. Tanto en las anteriores entregas de su saga estrella como en la odisea del salvaje oeste, donde vimos hitos como cuando Red Dead Redemption llega a Android y iOS, siempre se ha priorizado la complejidad del mundo abierto y la riqueza visual por encima de la velocidad de refresco. Por lo tanto, no sería de extrañar que prefiriesen asentar una base sólida y estable antes que arriesgarse con una tasa de frames que pueda fluctuar en los momentos de mayor acción.
PlayStation 5 Pro y la alternativa de los 40 FPS
Con la llegada de hardware revisado al mercado, muchos ojos están puestos en la versión Pro de la consola de Sony. Se espera que esta máquina pueda lucir músculo gracias a tecnologías de reescalado inteligente y mejoras en el trazado de rayos, lo que permitiría que el juego se vea de escándalo sin que la fluidez se resienta tanto. No obstante, al compartir una base de procesamiento similar a su hermana menor, el salto a los 60 FPS constantes sigue siendo un reto mayúsculo que no todos los expertos ven factible de lanzamiento.
Una solución intermedia que está ganando muchos enteros es la implementación de un modo a 40 fotogramas. Esta opción, diseñada específicamente para pantallas con 120 Hz de refresco, ofrece una sensación de suavidad muy superior a los 30 habituales sin exigir tanto a la máquina. Podría ser el equilibrio perfecto para disfrutar de una frecuencia de actualización superior mientras recorremos los variados paisajes y regiones que nos esperan en esta inmensa propuesta de entretenimiento.
Lo cierto es que, a día de hoy, el estudio sigue manteniendo un hermetismo total sobre las especificaciones técnicas definitivas, algo que no ha impedido que las reservas sigan subiendo como la espuma. Todo apunta a que la clave del éxito residirá en cómo gestionen la carga de simulación en una ciudad que parece estar más viva que nunca, por lo que solo queda esperar a que Rockstar Games se pronuncie oficialmente o nos deje ver un gameplay real donde podamos comprobar de primera mano si el sueño de los 60 FPS se convierte en una realidad tangible para los jugadores de consola.



