Benidorm refuerza las cámaras de control de aforo en la playa de Levante

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Benidorm ha decidido dar un paso más en el control del aforo de sus playas y aprovechar las obras de renovación de la histórica catenaria del Paseo de Levante para desplegar un sistema reforzado de cámaras. La medida se enmarca en la segunda fase de este proyecto, que afecta al tramo comprendido entre la avenida Europa y la calle Metge Miguel Martorell.

La Junta de Gobierno Local ha aprobado una modificación del contrato de obra de la Fase II con el objetivo de incrementar tanto el número de vanos de la catenaria como las cámaras de vigilancia del aforo en la arena. Esta adaptación responde a una petición expresa de Red.es, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, para reforzar el control de accesos y la gestión de ocupación en la playa de Levante.

Más vanos, más columnas y más cámaras en la playa

La clave técnica del cambio está en los vanos de la catenaria, es decir, el espacio entre columnas. Al aumentar el número de vanos en el nuevo tendido de iluminación del paseo marítimo, la instalación incorporará más columnas de apoyo y, con ellas, más puntos donde colocar las cámaras de control de aforo.

Según la documentación municipal, Red.es solicitó aprovechar la nueva estructura para instalar dispositivos adicionales en los tramos de iluminación previstos en esta segunda fase. De esta manera, el sistema de control de afluencia podrá cubrir de forma más homogénea el frente litoral que va desde la plaza del Torrejó, ya renovado en la primera fase, hasta el extremo de la avenida Europa y su prolongación hasta Metge Miguel Martorell.

El Ayuntamiento destaca que el refuerzo del control de aforo se integra en una estrategia más amplia de modernización tecnológica del destino turístico. No solo se renueva la guirnalda luminosa del paseo, sino que se avanza en la digitalización de la gestión de playas, un aspecto que ha cobrado especial relevancia en los últimos años por motivos de seguridad, sostenibilidad y planificación urbana.

El edil de Espacio Público y Escena Urbana, Francis Muñoz, ha subrayado que la implantación de más cámaras no supone cambios en la naturaleza de la obra, sino una optimización del proyecto ya en marcha. El diseño de la nueva catenaria se adapta, así, a los requerimientos tecnológicos actuales sin alterar la configuración básica del paseo.

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Cámaras de aforo en Benidorm

Financiación, plazos y impacto presupuestario

La segunda fase de la renovación de la catenaria de Levante fue adjudicada a la mercantil Elecnor Servicios y Proyectos SLU por un importe de 854.885,07 euros. Esta intervención forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino ‘Benidorm Visión 360’, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiado con fondos de la Unión Europea-Next GenerationEU.

Para incorporar los nuevos vanos y cámaras, la Junta de Gobierno ha dado luz verde a la redacción de un proyecto modificado. El incremento económico asociado a este ajuste asciende a 168.942,77 euros, que se cubrirán utilizando la baja del 22,24% ofrecida por la empresa adjudicataria respecto al presupuesto inicial de licitación.

En palabras de Muñoz, esta fórmula implica que no habrá desembolso adicional para las arcas municipales, ya que el aumento se compensa con el descuento obtenido en la adjudicación. Además, el concejal ha precisado que el importe añadido es inferior al ahorro logrado con la baja y que no supera el 20% del precio inicial del contrato, umbral a partir del cual podría haber limitaciones legales para modificar la obra.

Otro aspecto relevante es el calendario: el proyecto modificado contempla una ampliación del plazo de ejecución de la obra. La intervención, que inicialmente se preveía completar en unos ocho meses, pasará a tener un periodo de ejecución que se alarga hasta aproximadamente once o doce meses, según las estimaciones municipales vinculadas a la adaptación del contrato.

El Ayuntamiento ha insistido en que la redacción del modificado no implicará la paralización temporal de los trabajos. La ejecución de la catenaria continuará en el tramo de la playa de Levante previsto, de modo que la instalación de las nuevas cámaras y el refuerzo de los vanos se integrarán en el ritmo normal de la obra, sin interrupciones significativas sobre el calendario de los trabajos en el paseo marítimo.

Una catenaria renovada tras tres décadas de servicio

La actual catenaria de Levante fue construida en la década de los 90, en el marco de las obras del Paseo Marítimo de la playa de Levante, licitadas en su día por el entonces Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente. Tres décadas después, el paso del tiempo y la evolución tecnológica han dejado claro que la infraestructura necesitaba una renovación profunda.

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El gobierno local decidió acometer la renovación integral de la guirnalda luminosa y su infraestructura asociada al constatar que la instalación se había quedado atrás en términos de eficiencia energética, mantenimiento y adecuación a las nuevas demandas de un destino turístico maduro como Benidorm.

En la primera fase del proyecto, que abarcó el tramo desde la plaza del Torrejó hasta la avenida Europa, el Ayuntamiento ejecutó la obra con una inversión de 1.972.119,41 euros, financiados íntegramente con recursos municipales. Este primer tramo permitió ya reducir la potencia energética en más de un 33,65%, un dato que el Consistorio presenta como muestra del salto cualitativo en sostenibilidad.

Según ha explicado Francis Muñoz, la actuación ha reportado a la ciudad premios y reconocimientos por su carácter sostenible, al conjugar criterios de eficiencia energética, diseño urbano y calidad del espacio público. La incorporación ahora de más cámaras de control de aforo se entiende como un paso adicional dentro de esa misma línea de modernización, aunque centrado en la gestión inteligente del litoral.

El edil ha lamentado, no obstante, que determinadas infraestructuras de ámbito estatal —como esta catenaria, los accesos al sector terciario o la segunda fase del Paseo de Poniente— hayan tenido que ser impulsadas y financiadas en gran medida por el propio Ayuntamiento tras la negativa del Gobierno central a asumirlas. A su juicio, Benidorm se encuentra en una situación singular entre los municipios costeros españoles, al asumir directamente obras que, según sostiene, deberían estar bajo la responsabilidad del Estado.

Control de aforo y modelo de destino turístico inteligente

El refuerzo de las cámaras en la playa de Levante se vincula directamente con la estrategia de Benidorm como Destino Turístico Inteligente, un modelo que combina sensores, sistemas de información y herramientas de análisis de datos para mejorar la experiencia de residentes y visitantes.

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Las cámaras de control de aforo permiten monitorizar en tiempo real la ocupación de la playa, gestionar mejor los flujos de personas y facilitar la toma de decisiones en materia de seguridad, limpieza, servicios y ordenación del espacio público. Aunque estos sistemas se popularizaron con las restricciones derivadas de la pandemia, las autoridades locales los han integrado en un enfoque más amplio de gestión urbana basada en datos.

La petición de Red.es para añadir más dispositivos se interpreta en este contexto: cuanto mayor sea la cobertura del sistema, más fiable será la información sobre los niveles de ocupación y la distribución de usuarios a lo largo de la costa. El incremento de vanos y la nueva catenaria proporcionan la infraestructura física necesaria para soportar este despliegue tecnológico.

Dentro del marco europeo, Benidorm busca alinearse con las políticas de digitalización y sostenibilidad urbana impulsadas desde Bruselas y canalizadas a través de los fondos Next GenerationEU. La renovación de la catenaria y la ampliación de las cámaras de aforo encajan, según el Ayuntamiento, en estos objetivos de transición verde y transformación digital de los destinos turísticos.

En la práctica, la combinación de iluminación más eficiente y mayor capacidad de control del espacio se traduce en un paseo marítimo preparado para las exigencias actuales: ahorro energético, seguridad reforzada, mejor gestión de flujos de personas y una imagen de destino que apuesta por la innovación sin renunciar a la accesibilidad y al uso cotidiano por parte de vecinos y turistas.

Con la modificación del contrato de la Fase II de la catenaria del Paseo de Levante, Benidorm aprovecha una obra necesaria para modernizar el alumbrado de los años 90 y refuerza al mismo tiempo su sistema de cámaras de control de aforo en las playas. Sin generar sobrecostes para el presupuesto municipal, gracias a la baja ofertada por la empresa adjudicataria, y amparado por los fondos europeos del Plan de Recuperación, el proyecto avanza hacia un paseo más eficiente, tecnológicamente mejor equipado y adaptado a las demandas de un destino turístico que quiere seguir estando en primera línea en España y en Europa.

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