
En los últimos días la comunidad de hardware ha puesto el foco sobre una combinación muy concreta: procesadores AMD Ryzen 9000 montados en placas base AM5 de ASRock. Cada vez más usuarios relatan fallos graves, en algunos casos con CPUs totalmente inutilizadas, lo que ha disparado la preocupación en foros y redes sociales.
Lejos de tratarse de incidentes aislados, los reportes se han ido acumulando y mostrando patrones comunes. Modelos como los Ryzen 7 9800X3D, Ryzen 7 9700X o Ryzen 5 9600X aparecen de forma recurrente en las quejas, casi siempre acompañados por placas ASRock de última generación. Ante el ruido generado, el fabricante se ha visto obligado a emitir varios comunicados oficiales y abrir investigaciones internas en colaboración directa con AMD.
Comunicado oficial de ASRock y postura de la compañía
Tras varios días de silencio y con la polémica creciendo en comunidades como Reddit o X, ASRock rompió finalmente su silencio con una declaración pública. En ella reconoce que está siguiendo de cerca las conversaciones sobre el rendimiento y el comportamiento de los Ryzen 9000 en sus plataformas AM5, y que ha puesto en marcha revisiones internas y procesos de verificación adicionales.
Según la compañía, se han implementado controles más estrictos sobre la BIOS y el firmware, además de pruebas de estabilidad en una amplia variedad de configuraciones de hardware. Todo este trabajo se realiza, insiste ASRock, en coordinación constante con AMD, que suministra el microcódigo base sobre el que los fabricantes de placas adaptan sus UEFI.
En los textos difundidos, el fabricante recalca varias veces que valora profundamente los comentarios de los usuarios y anima a cualquier persona afectada por fallos técnicos a ponerse en contacto con el departamento de soporte. Es una forma de mostrar que el tema está encima de la mesa, aunque el tono del mensaje ha sido criticado por parte de la comunidad por considerarlo demasiado genérico.
ASRock insiste en que su objetivo es seguir ofreciendo productos de alto rendimiento y con estándares de calidad elevados, pero por ahora evita hablar abiertamente de un defecto concreto o de una responsabilidad clara de sus placas en el daño de las CPU.
Qué está pasando con los Ryzen 9000 en placas AM5 de ASRock
Diferentes medios especializados y testimonios de usuarios han ido trazando un panorama común: procesadores Ryzen 9000 que dejan de funcionar repentinamente, en ocasiones mostrando signos visibles de daños por calor tanto en el zócalo como en el propio encapsulado del chip, que pueden relacionarse con los pines oscuros en el procesador. Algunos casos mencionan incluso cinco CPUs muertas en un solo día utilizando distintas placas base ASRock.
Los reportes hablan tanto de modelos estándar como de variantes X3D, y no siempre bajo condiciones extremas. Hay quien sufrió el fallo con overclocking, PBO o perfiles agresivos de energía activos, pero también se han documentado incidentes con configuraciones aparentemente de fábrica, sin toquetear voltajes ni frecuencias.
La casuística tampoco se limita a una única gama de placas. Aunque el foco principal se sitúa sobre las series 800 de ASRock, en especial las últimas placas AM5 orientadas a entusiastas, también aparecen referencias a modelos de la serie 600. No obstante, los informes señalan que las placas más nuevas concentran la mayor parte de CPUs dañadas.
En paralelo, la situación ha ido alimentando un intenso debate en redes y canales de YouTube. Analistas como Hardware Unboxed o Moore’s Law Is Dead han recordado que, a pesar de la visibilidad de estos fallos, las tasas globales de avería de los Ryzen 9000 siguen siendo bajas si se tiene en cuenta el enorme volumen de ventas, especialmente en el segmento de PC DIY donde AMD tiene un peso muy relevante.
Hipótesis técnicas: voltajes, LLC y PBO en el punto de mira
Las investigaciones preliminares publicadas por algunos medios y expertos apuntan a una causa probable: una gestión demasiado agresiva del voltaje hacia la CPU en ciertas placas ASRock. El foco está en funciones como LLC (Load-Line Calibration) y PBO (Precision Boost Overdrive), que ajustan automáticamente el suministro eléctrico para exprimir el rendimiento del procesador.
Según estos análisis, determinadas combinaciones de BIOS y ajustes podrían estar forzando el amperaje por encima de lo seguro para la arquitectura Zen 5. Si el voltaje sostenido es más alto de lo que el chip está diseñado para soportar, el resultado puede ir más allá de una simple inestabilidad: en los peores casos, el procesador termina literalmente quemado, dejando marcas visibles y quedando inservible.
ASRock, por su parte, no ha señalado públicamente a LLC ni a PBO como origen del problema. Sin embargo, en varios comunicados y notas a clientes reconoce que está optimizando la BIOS y reforzando los procesos de validación, lo que encaja con la idea de que el margen de seguridad en la gestión de energía podría no haber sido el adecuado en determinadas versiones de firmware.
También se ha planteado que el conflicto no sea exclusivo de un único fabricante. Casos parecidos se han reportado en placas de ASUS y MSI, algo que sugiere que parte del problema podría estar en cómo la propia AMD define los límites de voltaje y el comportamiento de boost en los Ryzen 9000, y cómo ese microcódigo se expone a través de las distintas UEFI.
En todo caso, las cifras que se manejan muestran que la gran mayoría de equipos con Ryzen 9000 funcionan sin incidentes. Informes de integradores como Puget Systems sitúan la tasa de fallo en torno a un 2,5 % para CPUs AMD en general, una cifra relativamente baja. El problema es que, aunque estadísticamente sean pocos, los casos graves concentran mucha atención mediática y generan desconfianza entre los usuarios entusiastas.
Modelos más afectados y alcance del problema
De la información recopilada en foros, medios y redes sociales se desprende que no todos los modelos de la serie Ryzen 9000 están igual de implicados. Las menciones se concentran especialmente en el Ryzen 7 9800X3D, que aparece una y otra vez como protagonista de los fallos más catastróficos en placas ASRock.
En algunos recopilatorios de casos publicados por la comunidad se cuentan más de 180 unidades del 9800X3D afectadas, además de decenas de procesadores Ryzen 7 9700X y Ryzen 5 9600X que han sufrido un destino similar. El denominador común, prácticamente siempre, es el uso de una placa base ASRock basada en el socket AM5.
Aunque hay mención de series 600 y 800, los informes señalan que las placas más modernas, diseñadas para exprimir al máximo Zen 5, son las que encabezan las listas de incidentes. Algunos usuarios han llegado a documentar cómo, en cuestión de semanas, varios chips montados sobre la misma referencia de placa acababan dañados, incluso tras actualizar la BIOS.
En Europa y España, donde la venta de componentes sueltos y la escena de PC gaming entusiasta tienen bastante peso, las noticias han corrido rápido en foros especializados y tiendas online. Sin embargo, distribuidores consultados por distintos medios aseguran que las tasas de devolución oficiales no reflejan una avalancha descontrolada, sino un problema serio pero localizado.
Este contraste entre la percepción de la comunidad y los datos que manejan mayoristas y minoristas lleva a algunos analistas a hablar de «anomalía estadística amplificada por las redes sociales»: un fallo real, pero que recibe una visibilidad mucho mayor que otros incidentes menos llamativos.
Qué dice exactamente ASRock en sus comunicados
En sus notas oficiales, ASRock repite un mensaje muy similar en todas las versiones publicadas. Por un lado, reconoce que está monitorizando de cerca las incidencias relacionadas con los Ryzen 9000 en sus placas AM5; por otro, remarca que se han puesto en marcha revisiones internas exhaustivas y procesos de verificación rigurosos.
La compañía subraya que está trabajando codo con codo con AMD para validar el rendimiento del sistema con una amplia gama de combinaciones de hardware. Esto incluye pruebas con distintas memorias, fuentes de alimentación, perfiles de energía y, sobre todo, nuevas versiones de BIOS que ajustan el comportamiento de la CPU.
En ningún momento ASRock habla abiertamente de «defecto» o «fallo de diseño» en sus placas, ni responsabiliza directamente a AMD por un posible problema de especificaciones. En lugar de eso, el lenguaje empleado se mantiene deliberadamente neutro, centrado en «mejorar la estabilidad», «optimizar la BIOS» y «escuchar el feedback de los usuarios».
Este tono prudente ha sido visto por muchos usuarios como una falta de claridad técnica. Se echa de menos una explicación concreta sobre qué combinaciones de voltajes, LLC o PBO pueden resultar peligrosas, o qué revisiones de firmware se consideran ya seguras para el uso diario.
Lo que sí deja claro la empresa es que cualquier cliente afectado debe contactar directamente con el soporte técnico oficial. A través de ese canal se estarían gestionando las incidencias, posibles reemplazos de hardware y la recopilación de datos que ayuden a acotar la raíz del problema.
Recomendaciones y precauciones para los usuarios con Ryzen 9000 y placas ASRock
Mientras ASRock y AMD avanzan en sus investigaciones, muchos usuarios con Ryzen 9000 montados en placas AM5 de la marca se preguntan qué hacer para minimizar riesgos. No hay una guía oficial detallada, pero a partir de lo que se sabe hasta ahora se pueden extraer algunas recomendaciones de sentido común.
Lo primero es comprobar si la placa base cuenta con la última versión de BIOS recomendada por ASRock para procesadores Ryzen 9000. En sus comunicados, el fabricante indica que está lanzando actualizaciones orientadas a reforzar la estabilidad y ajustar la gestión del voltaje, por lo que tiene sentido asegurarse de estar al día, especialmente en modelos de las series 600 y 800.
En segundo lugar, es prudente evitar cualquier configuración que fuerce el hardware más de la cuenta hasta que haya una solución definitiva. Esto incluye desactivar, si es posible, perfiles agresivos de PBO, overclock automático y ajustes manuales de voltaje demasiado elevados. En muchos casos, simplemente dejar la CPU con parámetros por defecto puede reducir significativamente el riesgo.
También es recomendable vigilar de cerca temperaturas, reinicios espontáneos, pantallazos o inestabilidades extrañas, y considerar soluciones de refrigeración como la nueva línea AIO de ASRock. Si el sistema empieza a comportarse de forma anómala, conviene no seguir forzando el equipo y abrir cuanto antes un ticket con el soporte de ASRock, aportando capturas de BIOS, configuración de energía y cualquier dato relevante.
Por último, es importante mantener la calma. Aunque los casos documentados son preocupantes y pueden salir caros a quienes los sufren, no todos los equipos basados en Ryzen 9000 y placas ASRock están condenados a fallar. Tomar precauciones básicas y seguir de cerca las actualizaciones oficiales es, por ahora, la mejor estrategia mientras la investigación continúa.
Con todo este escenario sobre la mesa, la plataforma AM5 y los procesadores AMD Ryzen 9000 siguen en el punto de mira de la comunidad entusiasta. Los fallos críticos vinculados especialmente a placas base ASRock han destapado un debate incómodo sobre los márgenes de seguridad en la gestión del voltaje, el papel de las BIOS en la estabilidad del sistema y la responsabilidad compartida entre fabricante de CPU y de placa. Hasta que las nuevas versiones de firmware y las verificaciones prometidas consigan frenar los casos de procesadores dañados, muchos usuarios de España y Europa optarán por ir con pies de plomo y revisar al detalle su configuración antes de exprimir al máximo la nueva generación de Zen 5.
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