
La llegada de la nueva familia de refrigeración líquida AIO de ASRock supone un paso más en la estrategia de la compañía por consolidarse como proveedor global de hardware para PC, y no solo como fabricante de placas base y tarjetas gráficas. Con esta gama, el catálogo se abre a soluciones térmicas pensadas para cubrir desde equipos gaming muy exigentes hasta estaciones de trabajo y ordenadores domésticos.
Estos nuevos watercoolers All-in-One se han diseñado para ser compatibles con procesadores Intel y AMD de última generación, incluyendo plataformas de escritorio convencionales y configuraciones HEDT de alto rendimiento. La firma apuesta por ofrecer una línea unificada por tres pilares claros: rendimiento sostenido, estabilidad y fiabilidad a largo plazo, intentando mantener ese equilibrio entre prestaciones, diseño y facilidad de integración que suele buscar el usuario europeo.
Una gama completa de AIO para todo tipo de PC
ASRock estructura su oferta en varias familias bien diferenciadas, de forma que cada una se dirige a un perfil de usuario concreto sin perder un ADN común centrado en el control térmico. La gama se compone de las series Taichi, WS, Phantom Gaming, Steel Legend, Challenger y Pro, que cubren desde el segmento entusiasta hasta el usuario general.
En la parte más alta se sitúa la serie Taichi AQUA, que actúa como buque insignia y concentra las especificaciones más ambiciosas. A su lado se posiciona la serie WS, enfocada directamente a estaciones de trabajo profesionales con procesadores de muchos núcleos y cargas de trabajo continuas.
Para los jugadores, la marca reserva la serie Phantom Gaming, orientada al rendimiento en juegos y a un acabado visual llamativo. Por debajo, la Steel Legend se dirige a quien busca un sistema robusto y duradero para uso cotidiano, mientras que Challenger y Pro completan el abanico con propuestas más centradas en facilidad de montaje y accesibilidad económica.
De forma transversal a toda la línea, ASRock traslada su experiencia previa en diseño de placas base y tarjetas gráficas al terreno de la refrigeración líquida, aprovechando sus conocimientos sobre gestión de temperaturas, VRM y flujos de aire en chasis. El objetivo es ofrecer soluciones que puedan convivir sin problemas con el resto del ecosistema de la marca y con configuraciones variadas habituales en Europa, desde torres compactas hasta equipos de gran formato.
Taichi AQUA: el tope de gama en refrigeración AIO
En la cúspide de la gama se sitúa la serie Taichi AQUA, concebida como la opción para sistemas de muy alto rendimiento, overclocking avanzado y configuraciones extremas. Su diseño busca combinar prestaciones térmicas de primer nivel con una estética diferenciada.
Una de las particularidades más llamativas es su cubierta superior de modo dual, que permite al usuario elegir entre una pantalla LCD a color de 3,4 pulgadas o una tapa transparente que deja ver el flujo del refrigerante en tiempo real. Esto posibilita una personalización visual bastante amplia, ya sea priorizando información de monitorización o un enfoque más vistoso del circuito interno.
En el apartado técnico, el modelo Taichi AQUA 360 LCD integra una arquitectura de bomba dual diseñada para soportar TDP superiores a los 500 W, algo especialmente relevante para procesadores muy demandantes o configuraciones con overclock agresivo. A ello se suma un radiador de alto grosor, de 38 mm, pensado para maximizar la superficie de disipación y mejorar la capacidad de evacuación de calor.
El conjunto se completa con un indicador de flujo integrado que aporta una capa adicional de seguridad y control, permitiendo verificar visualmente que el refrigerante circula correctamente. Para acompañar este bloque, ASRock recurre a ventiladores de radiador fabricados en LCP (polímero de cristal líquido) de grado aeroespacial, con rodamientos de doble bola de uso industrial y protección IP54.
Este tipo de ventiladores busca ofrecer un compromiso entre presión estática para atravesar el radiador, durabilidad mecánica y resistencia al polvo y la humedad, cualidades relevantes tanto para equipos domésticos muy utilizados como para entornos más exigentes donde se valora la fiabilidad a largo plazo.
Serie WS: estaciones de trabajo y cargas 24/7
La serie WS está destinada a usuarios que necesitan refrigerar procesadores de estación de trabajo de gama alta, como los AMD Ryzen Threadripper (sTR5) o los Intel Xeon W (LGA4677). Son plataformas habituales en estudios de diseño, entornos de creación de contenido pesado, simulación o entornos profesionales donde el equipo permanece funcionando muchas horas seguidas.
Para este tipo de CPU, con superficies IHS de gran tamaño y densidad de núcleos muy elevada, ASRock ha desarrollado una placa de contacto específica que busca asegurar una distribución uniforme de la presión y un intercambio térmico eficiente en toda la superficie del procesador.
Al igual que en la serie Taichi, la WS incorpora una bomba dual con capacidad para TDP de más de 500 W, junto a un radiador de 38 mm de grosor fabricado con una estructura soldada sin uniones visibles. Esta construcción persigue mejorar tanto la robustez física del conjunto como la consistencia en la transferencia de calor bajo cargas constantes.
Los ventiladores de la serie WS repiten la fórmula de los modelos superiores: unidades LCP de grado aeroespacial con rodamientos de doble bola e índice de protección IP54. Esta combinación busca soportar funcionamiento 24/7, algo que en estaciones de trabajo es más la norma que la excepción, reduciendo la probabilidad de fallos por desgaste prematuro.
Con este planteamiento, la serie WS apunta a usuarios que priorizan estabilidad térmica, fiabilidad y capacidad de operar a plena carga durante periodos prolongados, por encima de elementos puramente estéticos.
Phantom Gaming: rendimiento térmico con estética agresiva
ASRock reserva la serie Phantom Gaming para quienes montan equipos gaming de alto nivel y buscan combinar temperaturas controladas con una presencia visual más marcada. Esta línea se alinea con el resto de productos Phantom Gaming de la marca, como placas base y tarjetas gráficas, manteniendo una estética reconocible.
El modelo Phantom Gaming 360 LCD destaca por integrar una pantalla LCD a color de 3,4 pulgadas que permite monitorizar el sistema y aplicar diferentes opciones de personalización gráfica. Se puede mostrar información de temperatura, frecuencia o incluso contenidos personalizados, lo que encaja bien con las configuraciones de PC con cristal templado tan habituales en el mercado europeo.
En la parte de refrigeración, este AIO recurre a un radiador de 32 mm de grosor junto a una bomba de alto rendimiento de 3 fases y 6 ranuras, configurada para ofrecer un caudal estable y una buena presión dentro del circuito. Esta combinación está orientada a mantener el tipo en sesiones de juego intensas y posibles escenarios de overclock moderado.
Un añadido interesante es el módulo de refrigeración dedicado para el VRM, pensado para ayudar a disipar el calor de los componentes alrededor del zócalo de la CPU. Mantener las fases de alimentación a una temperatura controlada puede contribuir a mejorar la estabilidad del sistema en carga y alarga potencialmente la vida útil de la placa base.
Complementando el conjunto, la serie Phantom Gaming utiliza ventiladores con marco Halo ARGB, que proporcionan el flujo de aire necesario al tiempo que añaden iluminación direccionable. De esta forma se refuerza el enfoque visual sin renunciar al rendimiento térmico, algo muy solicitado en equipos gaming de gama media y alta.
Steel Legend: estabilidad y durabilidad para el día a día
La serie Steel Legend se plantea como una opción intermedia para usuarios que, sin buscar un sistema extremo, sí quieren un AIO sólido, duradero y con un diseño más sobrio para uso continuado. Es una gama especialmente atractiva para quienes montan PCs versátiles que se utilizan tanto para trabajar como para jugar.
Estos modelos incorporan también una pantalla LCD a color de 3,4 pulgadas en el bloque, manteniendo la posibilidad de monitorizar datos del sistema o personalizar la apariencia del equipo. A nivel de bomba, repiten el esquema de alto rendimiento de 3 fases y 6 ranuras, lo que proporciona una base térmica similar a la de otras series de la marca.
Al igual que en Phantom Gaming, Steel Legend integra un módulo de refrigeración VRM específico, un detalle que puede marcar diferencias en placas base sometidas a cargas prolongadas o ligeramente por encima de su configuración de fábrica. De esta manera se busca una estabilidad general del sistema más consistente.
En cuanto a los ventiladores de radiador, la serie recurre de nuevo a unidades LCP de grado aeroespacial con rodamientos de doble bola de nivel industrial, priorizando la consistencia del flujo de aire y la resistencia mecánica a largo plazo. La idea es minimizar las vibraciones y mantener un rendimiento aceptable incluso con muchas horas de uso acumuladas.
Esta familia está especialmente pensada para quienes valoran un equilibrio entre diseño limpio, fiabilidad y facilidad de integración, sin necesidad de llegar a las configuraciones más extremas de la gama entusiasta.
Challenger: montaje sencillo y diseño práctico
La serie Challenger apunta a usuarios que priorizan la facilidad de instalación y la experiencia de montaje por encima de la personalización avanzada. Es una propuesta práctica para quienes montan su primer PC o simplemente quieren simplificar al máximo el proceso.
En el bloque de la CPU se incluye una pantalla digital de 3 pulgadas con información en tiempo real sobre la temperatura del procesador, la frecuencia y la velocidad de la bomba. Esto permite tener a la vista los datos básicos de funcionamiento sin necesidad de recurrir constantemente a software adicional.
La bomba es también de alto rendimiento con diseño de 3 fases y 6 ranuras, lo que asegura un caudal suficiente para gestionar procesadores modernos de gama media y alta. La configuración de ventiladores y el flujo de aire se han ajustado buscando un rendimiento térmico equilibrado y que no complique la compatibilidad con la mayoría de cajas.
Uno de los puntos clave de esta serie es la inclusión de ventiladores preinstalados y cableado oculto, lo que reduce el tiempo de montaje y ayuda a conseguir un interior más ordenado sin mucho esfuerzo. A esto se añaden soportes de montaje de liberación rápida y clips de tubo multifuncionales, que facilitan tanto la instalación inicial como posibles ajustes posteriores.
Según la filosofía que plantea ASRock para Challenger, la prioridad está en la usabilidad y una instalación lo más simple posible, orientándose a usuarios que quieren complicarse lo justo pero sin renunciar a un sistema de refrigeración líquida competente.
Serie Pro: equilibrio entre prestaciones y accesibilidad
La serie Pro completa la gama de refrigeración líquida AIO de ASRock como alternativa para PCs convencionales donde se valora un buen rendimiento, cierto atractivo visual y un precio relativamente contenido. Está pensada para equipos de uso general que combinan navegación, trabajo ofimático, creación ligera de contenido y gaming ocasional.
Estos modelos montan una bomba de 3 fases y 6 ranuras, acompañada de un bloque de agua y ventiladores ARGB dinámicos que aportan un toque de iluminación configurable. Sin llegar a los niveles de personalización de las gamas más altas, ofrecen un aspecto moderno que encaja bien en configuraciones actuales.
Al igual que en Challenger, ASRock pone el acento en la facilidad de montaje y en la limpieza del interior del chasis. Los ventiladores vienen preinstalados, con un enrutado de cables pensado para ocultarlos en la medida de lo posible y mejorar el flujo de aire global.
Los kits incluyen soportes de montaje de liberación rápida y clips de tubo multifuncionales, que facilitan la colocación del radiador en diferentes posiciones dentro de la caja y permiten ajustar el recorrido de las mangueras para evitar interferencias con otros componentes.
Esta serie se dirige a usuarios que quieren dar un salto respecto a la refrigeración por aire estándar, pero sin entrar en el terreno de las configuraciones más complejas ni en presupuestos muy elevados, manteniendo un buen compromiso entre temperatura, ruido y estética.
Garantía y ecosistema de refrigeración líquida de ASRock
Más allá de las diferencias entre series, toda la nueva línea de AIO de ASRock comparte una garantía de 6 años, un periodo considerablemente amplio dentro del segmento de refrigeración líquida. Este respaldo intenta transmitir confianza en la durabilidad de bombas, radiadores y ventiladores, aspectos clave en un componente que suele mantenerse varios ciclos de actualización de PC.
La compañía enmarca estos watercoolers dentro de su visión de ecosistema integral de hardware para PC, donde placas base, tarjetas gráficas y sistemas de refrigeración se complementan entre sí. Esta aproximación puede resultar interesante para quienes prefieren unificar componentes de una misma marca por cuestiones de compatibilidad, soporte o simplemente coherencia estética.
Para usuarios en España y en el resto de Europa, la presencia de estas nuevas AIO amplía las opciones disponibles a la hora de montar o renovar un equipo, especialmente en un contexto donde los procesadores de alto rendimiento y las tarjetas gráficas potentes exigen soluciones térmicas cada vez más capaces. Poder elegir entre distintas familias según el tipo de uso facilita ajustar la compra al presupuesto y necesidades reales.
Con esta apuesta por una gama completa de refrigeración líquida AIO de nueva generación, ASRock refuerza su posición en el mercado de PC sumando una pieza importante a su catálogo. Desde modelos preparados para soportar TDP muy altos y cargas profesionales 24/7 hasta soluciones pensadas para el usuario que busca algo sencillo y fiable para su ordenador de casa, la firma intenta cubrir un espectro amplio de perfiles con un enfoque común en rendimiento consistente, estabilidad y una vida útil respaldada por una garantía prolongada.
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