
El calendario de lanzamientos de procesadores nunca está del todo claro, pero cuando varias filtraciones serias apuntan en la misma dirección, el mercado empieza a asumirlas como un escenario probable. Eso es lo que está ocurriendo con la próxima generación de CPU de AMD para ordenadores de sobremesa basada en Zen 6, que todo indica que llegará a los PC de consumo en 2027, y no en 2026 como se venía repitiendo en los últimos meses.
Este movimiento tiene implicaciones directas para quienes están pensando en renovar equipo en España y en el resto de Europa. Un retraso de uno o dos años afecta al ciclo de actualización de muchos usuarios entusiastas y profesionales, y al mismo tiempo da más margen a la actual plataforma AM5 con Zen 5 para asentarse como la opción principal durante más tiempo de lo previsto.
Lanzamiento de Zen 6 para PC: por qué ahora se habla de 2027
Las últimas informaciones que llegan desde medios y filtradores asiáticos apuntan a que Zen 6 para escritorio no debutará antes de 2027. Se habla específicamente de Olympic Ridge, el nombre en clave con el que se conoce a los futuros Ryzen de sobremesa basados en esta arquitectura. La idea que va tomando fuerza es que la arquitectura podría presentarse de forma preliminar a finales de 2026, pero que los modelos para PC doméstico no se pondrían realmente a la venta hasta algún momento de 2027.
En paralelo, varias hojas de ruta internas mostradas por AMD en el pasado situaban Zen 6 en el año 2026, pero aquellos planes se trazaron antes de que se complicara el contexto de memoria y fabricación, incluida la crisis en el mercado de DRAM y los ajustes necesarios en capacidad productiva. No sería la primera vez que un roadmap se reajusta sobre la marcha, especialmente cuando se trata de saltos de nodo avanzados y arquitecturas nuevas.
Otro matiz importante de estas filtraciones es el uso de expresiones del tipo “no debutará como pronto hasta 2027”. Ese pequeño detalle abre la puerta a que AMD esté contemplando internamente un calendario más conservador para el mercado de consumo, incluso si algunas variantes de Zen 6 aparecen antes en otros segmentos como servidores.
Dentro del sector, esta combinación de pistas hace pensar que AMD podría priorizar primero las versiones de Zen 6 para centros de datos y computación de alto rendimiento, dejando el escritorio para más adelante. Para el usuario final de PC en Europa, esto se traduce en que el horizonte realista para ver Ryzen de sobremesa con Zen 6 queda ya prácticamente encajado en 2027.
Zen 6 en servidores antes que en PC: dos velocidades para la misma arquitectura
Buena parte de las fuentes que han filtrado detalles de Zen 6 coinciden en que los primeros procesadores con esta arquitectura llegarían al mercado de servidores. Hablamos de CPUs EPYC de nueva generación, citadas bajo nombres en clave como Venice y variantes Zen 6/Zen 6c, con un foco claro en cargas de trabajo de inteligencia artificial y computación en la nube.
En esas diapositivas de hoja de ruta se describían CPUs orientadas a IA con nuevas capacidades de instrucciones, entre ellas soporte para extensiones como AVX10 y otras tecnologías pensadas para acelerar tareas de datos avanzadas. El objetivo sería competir directamente con las alternativas de Intel en procesos de fabricación punteros, con un rol protagonista de los nodos de 2 nm de TSMC en esta nueva generación.
Lo que se plantea como posible escenario es que Zen 6 y Zen 6c debuten para EPYC durante 2026, aprovechando el tirón del sector servidor, y que la parte de consumo (Olympic Ridge para escritorio y las APU Medusa Point y Medusa Halo para portátiles) se desplace a diferentes momentos de 2027. Este desfase temporal entre servidor y PC no sería algo inédito, pero sí más marcado de lo que hemos visto en otras épocas.
Para los usuarios de PC de sobremesa en España, este enfoque tiene una consecuencia clara: veremos primero los beneficios de Zen 6 en centros de datos y servicios en la nube (por ejemplo, en IA o plataformas online), mientras que el salto en los equipos domésticos tardará un poco más en llegar a las tiendas.
Compatibilidad con AM5 y posibles nuevas placas base
Uno de los puntos que más tranquilidad aporta a quien se plantea cambiar de plataforma es la compatibilidad. Según las filtraciones, la arquitectura Zen 6 Olympic Ridge seguiría utilizando el socket AM5, el mismo presente en las placas base actuales para Ryzen 7000, Ryzen 8000 y Ryzen 9000. Esto significaría que muchas de las placas con chipsets de la serie 600 y 800 podrían soportar los próximos procesadores mediante actualización de BIOS, siempre que los fabricantes lo habiliten.
Esta política encaja con la línea que AMD ha seguido en los últimos años, donde alargar la vida útil del socket se ha convertido en un reclamo clave frente a otros competidores. Para quienes han invertido ya en una placa AM5 con memoria DDR5, la posibilidad de saltar a Zen 6 sin cambiar toda la base del sistema es un argumento muy potente a favor de mantener la plataforma.
Al mismo tiempo, se espera que con la llegada de Zen 6 aparezcan nuevas placas base con chipsets serie 900. Estas podrían incluir características exclusivas o mejoras de conectividad y alimentación que no estén presentes en generaciones anteriores, algo que serviría para impulsar ventas en el segmento de gama alta y volver a incentivar el cambio de placa en aquellos usuarios que quieran exprimir al máximo la nueva arquitectura.
En el contexto europeo, es previsible que el grueso de fabricantes de placas base (ASUS, MSI, Gigabyte, ASRock, etc.) adapten rápidamente sus catálogos a esta hipotética serie 900, repitiendo la estrategia habitual: modelos orientados a gaming, placas más sobrias para uso profesional y variantes compactas para equipos de pequeño formato destinados a escritorio o salas de estar.
Para el usuario medio, esto implica que, si hoy monta un equipo con AM5, tiene relativamente asegurado un recorrido de varias generaciones de CPU sin obligar a reinvertir en todo el hardware base, lo que reduce el coste a largo plazo y da margen para planificar con calma futuras actualizaciones.
Configuraciones de núcleos de Zen 6: hasta 24 cores en AM5
Más allá de la fecha de lanzamiento, la otra gran incógnita de Zen 6 para PC es cómo se estructurará la gama. Diversas filtraciones coinciden en que AMD utilizaría un nuevo chiplet (CCD) de 12 núcleos y 24 hilos en la arquitectura Zen 6 para sobremesa, acompañado de 12 MB de caché L2 y 48 MB de caché L3 por cada chiplet.
Partiendo de ese diseño, las combinaciones posibles para Ryzen de escritorio serían amplias. Con un solo CCD se podrían configurar procesadores desde 6 núcleos y 12 hilos hasta 12 núcleos y 24 hilos, simplemente activando o desactivando parte de los núcleos del chiplet. Con dos CCD, se abriría la puerta a modelos de entre 16 núcleos/32 hilos y 24 núcleos/48 hilos, siempre respetando la condición de tener el mismo número de núcleos activos en cada chiplet para mantener la coherencia interna.
Esquemas filtrados apuntan a una gama que incluiría modelos de 6, 8, 10 y 12 núcleos en un único CCD, y variantes de 16, 20 y 24 núcleos con dos CCD (8+8, 10+10 y 12+12, respectivamente). Llama la atención que no haya rastro de configuraciones intermedias como 14 o 18 núcleos, lo que refuerza la idea de un diseño muy limpio basado en múltiplos claros sobre el bloque de 12 cores por chiplet.
Este salto respecto a generaciones anteriores sería notable. Frente a Zen 5, que utilizaba CCD de hasta 8 núcleos, pasar a 12 núcleos por chiplet supone un incremento del 50 % en número de cores por bloque, y también un aumento paralelo tanto en caché L2 como en caché L3. Para el socket AM5, esto se traduciría en un nuevo techo de 24 núcleos en procesadores de consumo, todo ello sin necesidad de incrementar el número de chiplets por CPU.
Sobre el papel, el catálogo de lanzamiento podría incluir una CPU estrella de 24 núcleos para tareas de productividad pesada, creadores de contenido y cargas multihilo intensivas, acompañada de modelos intermedios de 12 y 16 núcleos, y un escalón de 6-8 núcleos muy atractivo para gaming. Los rumores incluso ponen nombre a algunos posibles SKU, con un hipotético Ryzen 9 de 24 núcleos coronando la gama, seguido de variantes Ryzen 9 y Ryzen 7 con menos cores y caché similar.
Caché y diseño de chiplets: la apuesta por el escalado limpio
Otra pieza clave que se repite en filtraciones es el tratamiento de la caché. Si se cumple el patrón que ha seguido AMD desde Zen 2, los modelos principales no recortarían la caché L3 disponible por CCD. En la práctica, esto implicaría que cada procesador de un solo chiplet (6, 8, 10 o 12 núcleos) dispondría de los 48 MB completos de caché L3, mientras que los modelos de dos CCD sumarían hasta 96 MB combinados.
La estrategia se apoyaría en que no se introduciría una topología híbrida nueva (como la diferenciación entre núcleos de alto rendimiento y de alta eficiencia), sino un escalado directo del número de cores por chiplet. Esto permite a AMD mantener un diseño más uniforme y predecible, algo que simplifica también la tarea de optimización para desarrolladores y de ajuste de BIOS por parte de fabricantes de placas base.
De cara a usos concretos, un modelo de 8 núcleos con 48 MB de caché L3 y sin la latencia añadida de un segundo CCD podría volver a posicionarse como opción especialmente interesante para juegos en PC, donde la combinación de frecuencia alta, latencias contenidas y buena caché suele ofrecer un equilibrio muy competitivo. En cambio, las configuraciones de 20 o 24 núcleos estarían claramente orientadas a usuarios que exprimen el multihilo.
A medio plazo, también se especula con la llegada de versiones X3D con caché apilada, en la línea de lo que AMD ha lanzado ya en generaciones anteriores. En ese caso, se habla de cifras potenciales que podrían alcanzar 144 MB de caché L3 total en modelos de un solo CCD y hasta 288 MB en configuraciones de dos chiplets, lo que supondría un salto importante para cargas muy dependientes de la memoria intermedia.
En cualquier caso, todo este diseño de chiplets y caché busca reforzar la competitividad frente a la próxima generación de CPUs de Intel, donde también se esperan mejoras fuertes tanto en núcleos como en capacidades de IA, con un escenario de competencia directa en los 2 nm y procesos equivalentes.
El papel de Zen 5 mientras llega Zen 6 a los PC europeos
Mientras Zen 6 se cocina de cara a 2027, la actual generación Zen 5 gana un peso inesperado. Los Ryzen 9000 de sobremesa, conocidos como Granite Ridge, han llegado al mercado apostando por DDR5 y manteniendo la plataforma AM5 como base. Que el siguiente gran salto se retrase unos años implica que esta familia tendrá más recorrido comercial del habitual.
Eso se traducirá, con bastante probabilidad, en nuevas revisiones de producto dentro de Zen 5, modelos con ajustes de frecuencia, variantes con mayor cache L3 para juegos y una progresiva bajada de precios según la competencia y el tiempo vayan haciendo su trabajo. Para quien ahora mismo necesite renovar su PC en España o en otro país europeo, Zen 5 se perfila como una opción de transición sólida, sin la sensación de que la generación siguiente esté “a la vuelta de la esquina”.
Además, la confirmación de que Zen 6 seguiría utilizando AM5 reduce el miedo a dar el salto hoy a esta plataforma. Actualizar ahora a Zen 5 no cierra la puerta a Zen 6 más adelante, siempre que la placa base reciba el soporte correspondiente. Es decir, se puede montar un PC actual con la tranquilidad de que, cuando llegue 2027, la opción de cambiar solo la CPU seguirá sobre la mesa para muchos usuarios.
Desde el punto de vista de AMD, el reto será mantener el interés del segmento entusiasta sin el reclamo de una arquitectura completamente nueva cada poco tiempo. Esto suele abordarse con lanzamientos más escalonados, modelos específicos muy afinados para gaming, y promociones regionales que en Europa acostumbran a incluir rebajas periódicas y packs con juegos o software.
Por su parte, Intel dispondrá de una ventana temporal interesante para ajustar su propia hoja de ruta y intentar llegar a la par o incluso adelantarse en determinadas gamas. Si los rumores sobre un calendario de 2027 para Olympic Ridge y las APU Medusa se confirman, la próxima batalla en el mercado de PCs de sobremesa en nuestro continente estará más abierta de lo que parecía hace solo unos meses.
Con todo lo que se ha ido filtrando, el panorama que se dibuja para Zen 6 en PC es el de una generación que llegará algo más tarde, pero con un salto ambicioso en número de núcleos, caché y capacidades ligadas a la IA, manteniendo la compatibilidad con AM5 y apoyándose en nodos de fabricación de 2 nm. Hasta que AMD haga oficial sus planes, los usuarios europeos tendrán que decidir si apuestan por un PC con Zen 5 ahora o si prefieren aguantar unos años más a la espera del desembarco de Olympic Ridge.
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