
Qsync es la pieza clave del ecosistema QNAP para montar tu propia nube privada sin cuotas, con copias de seguridad automáticas y sincronización en todos tus dispositivos. Si estás cansado de depender de Google Drive, OneDrive o Dropbox y quieres recuperar el control de tus datos, esta guía te va a venir como anillo al dedo.
En las siguientes líneas vas a ver paso a paso qué es Qsync, qué necesitas para usarlo, cómo instalarlo y configurarlo en tu NAS y en tus ordenadores, así como todas sus funciones avanzadas: carpetas de equipo, control de versiones, acceso remoto, sincronización desde móviles y la administración centralizada con Qsync Central Station. Todo explicado con lenguaje claro y ejemplos prácticos orientados a un entorno real de trabajo, tanto doméstico como profesional.
Qué es Qsync y por qué te interesa usarlo
Qsync es la solución de sincronización y copia de seguridad de QNAP que convierte tu NAS en una nube privada disponible 24/7. Al instalar el cliente en tus ordenadores y la app correspondiente en móviles, cualquier archivo que coloques en la carpeta Qsync se replica automáticamente en el NAS y en el resto de dispositivos vinculados a tu cuenta de usuario.
No se trata solo de sincronizar ficheros, Qsync también actúa como un sistema continuo de copia de seguridad de tu PC o portátil (Windows y, progresivamente, macOS), manteniendo siempre una copia actualizada de tus datos en el NAS. Esto te protege frente a fallos de disco, borrados accidentales e incluso frente a ransomware, gracias a sus opciones de versionado y papelera.
El concepto es similar a servicios como Dropbox u OneDrive, pero con una diferencia fundamental: el servidor está en tu propia red, en tu QNAP, y tú decides cuánto espacio tienes, quién accede y bajo qué condiciones. No hay cuotas mensuales, no cedes tus datos a terceros y puedes ampliar almacenamiento simplemente añadiendo discos o cambiando de NAS.
Además Qsync incorpora un modo multiplataforma que permite sincronizar entre dispositivos Windows, Linux (por ejemplo, Ubuntu con paquete .deb), próximamente macOS, y móviles Android e iOS a través de Qfile. Todo eso se gestiona desde Qsync Central Station en el NAS, que actúa como panel de control para usuarios, dispositivos, carpetas y políticas.
Requisitos de sistema y versiones disponibles de Qsync
Para poder usar Qsync con todas sus funciones modernas necesitas un NAS QNAP con sistema operativo QTS o QuTS hero a partir de la versión 5.2. El NAS actúa como servidor Qsync, mientras que tus ordenadores y móviles se conectan como clientes.
En el lado del ordenador la compatibilidad cubre Windows 10 y Windows 11 como plataformas principales. El cliente para macOS está previsto y QNAP ya ha ido incorporando soporte progresivo, mientras que en Linux se puede recurrir a paquetes específicos como los disponibles para Ubuntu en formato .deb.
QNAP mantiene varias ramas de Qsync: la estable y la beta de la nueva generación. Por ejemplo, se menciona una versión estable del cliente de Windows 5.1.10.0918 y una beta importante, Qsync 6.0.0.2014, que unifica de forma más avanzada la copia de seguridad y la sincronización multipunto en distintos dispositivos.
La descarga del cliente de escritorio se realiza desde la web oficial de QNAP, en la sección de software Qsync. Allí puedes elegir entre instaladores MSI o EXE para Windows y obtener la versión más reciente o la beta 6.0 si quieres probar las novedades de forma anticipada en tu entorno de trabajo.
Ventajas frente a servicios de nube públicos
Los servicios de almacenamiento en la nube de pago (Google Drive, OneDrive, Dropbox, Box, iCloud, Mega, etc.) proporcionan espacio online sin que tengas que preocuparte del hardware, con una disponibilidad razonablemente alta y sin tener que mantener tú mismo los servidores.
Su principal desventaja está en la pérdida de control sobre tus datos: los archivos residen en servidores de terceros, sujetos a sus políticas, a posibles cambios de precio, límites de espacio, restricciones de uso o incluso bloqueos de cuenta. Además, por mucha capacidad que contrates, siempre tendrás un techo definido por el plan contratado.
Un NAS QNAP con QTS o QuTS hero y Qsync instalado te ofrece un entorno muy similar en funcionalidades: sincronización entre varios dispositivos, acceso remoto mediante DNS dinámico (myQNAPcloud), uso compartido mediante enlaces, versión de archivos, papelera… pero con la ventaja de estar todo en tu infraestructura.
Tú decides cuánto invertir en discos y en el propio NAS, puedes ampliar el almacenamiento en cualquier momento y no tienes que pagar cuotas mensuales por el servicio de sincronización. Además, la privacidad mejora sustancialmente: los datos no salen de tu NAS salvo que tú mismo los compartas mediante enlaces o accesos remotos.
Cómo funciona Qsync a nivel práctico
El funcionamiento básico de Qsync se apoya en una carpeta local especial llamada, precisamente, Qsync. Cuando mueves o guardas un archivo en esa carpeta del PC, el cliente lo sincroniza con la carpeta correspondiente en tu directorio home del NAS (normalmente una carpeta .Qsync dentro de /home del usuario).
Esta sincronización es bidireccional y en tiempo casi real: si modificas un documento en el portátil, el cambio se envía al NAS y después se replica a cualquier otro equipo que tenga Qsync instalado con la misma cuenta. De este modo, siempre que enciendas otro dispositivo verás la última versión disponible sin preocuparte de copiar nada a mano.
Qsync usa un modelo de distribución tipo punto a punto entre dispositivos conectados, parecido a lo que hacen servicios como Resilio Sync. Eso significa que, además del NAS, otros clientes que ya tengan el archivo pueden servirlo al resto dentro de la red, reduciendo carga en el servidor y mejorando el rendimiento de descarga en entornos con muchos usuarios.
El sistema también soporta modos de “ahorro de espacio”, donde no todos los archivos están descargados físicamente en el equipo. En estos casos se muestran como punteros (similar a los archivos “solo online” de OneDrive), y únicamente se descargan cuando el usuario los abre o fuerza una sincronización selectiva por carpetas.
En redes locales (LAN) Qsync puede manejar archivos de hasta 50 GB de tamaño individual durante la sincronización, lo que cubre sin problemas la mayoría de casos de uso intensivo, desde proyectos de diseño gráfico hasta vídeos de alta calidad o máquinas virtuales.
Primeros pasos: preparar el NAS y crear usuarios
Antes de instalar nada en los ordenadores debes asegurarte de que tu NAS QNAP está correctamente configurado y que Qsync Central Station está instalado y activo. Desde el escritorio de QTS o QuTS hero, abre el App Center y busca Qsync Central, instálalo y lánzalo para acceder a su panel.
El primer paso de la puesta en marcha es crear cuentas de usuario para todas las personas que vayan a usar el servicio. Esto se hace desde “Panel de control > Configuración de privilegios > Usuarios” o directamente desde Qsync Central Station en la sección “Users”, donde también puedes crear nuevas cuentas.
Solo los administradores del NAS tienen permiso para crear usuarios, por lo que conviene planificar la estructura: usuarios individuales para cada persona, grupos para departamentos (contabilidad, diseño, dirección, etc.) y permisos adecuados en las carpetas compartidas, en especial si vas a combinar Qsync con otros servicios del NAS.
Tras tener las cuentas listas, Qsync Central Station te mostrará la vista general con el modo de gestión (modo personal o modo de configuración centralizada), el número de usuarios activos, el número de dispositivos conectados y accesos rápidos a File Station, descarga de clientes y activación o desactivación global del servicio.
Instalación del cliente Qsync en Windows y otros sistemas
Con el NAS listo, toca instalar el cliente en los ordenadores donde quieras sincronizar archivos. En el caso de Windows, descarga el instalador desde la web de QNAP, en la sección de software Qsync, eligiendo entre formato .msi o .exe según tus preferencias o entorno corporativo.
La instalación en Windows es bastante directa: ejecutas el archivo, aceptas los términos de licencia, dejas las opciones por defecto salvo que tengas requisitos muy específicos de ruta de instalación, permites que cierre navegadores si lo necesita y finalizas marcando la opción de ejecutar Qsync al terminar.
Al iniciar por primera vez el cliente Qsync aparece un asistente para localizar el NAS. Si conoces la IP o el nombre del servidor en la red local, puedes introducirlo directamente; si no, basta con usar el botón “Buscar” para detectar los NAS QNAP disponibles en la LAN.
Para conexiones remotas a través de Internet el procedimiento cambia un poco: en lugar de la IP local, debes introducir la dirección myQNAPcloud configurada por el administrador (por ejemplo, nombre@myQNAPcloud.com). Conviene recordar que el acceso remoto será más lento que una conexión LAN, por lo que se recomienda configurar reenvío de puertos en el router (si tu proveedor aplica CG‑NAT, aprende cómo salir de CG‑NAT) y usar HTTPS siempre que sea posible.
Una vez localizado el NAS introduces tu usuario y contraseña, eliges la carpeta local Qsync en tu PC, le das un nombre al dispositivo (para identificarlo en Qsync Central Station) y aplicas la configuración. Desde ese momento, el cliente comenzará a sincronizar la carpeta Qsync con el servidor.
Uso básico: sincronizar archivos, trabajar sin conexión y compartir enlaces
El uso diario de Qsync en el ordenador es muy intuitivo: abres la carpeta Qsync en tu sistema (o la ubicación que hayas elegido como carpeta local) y copias o guardas ahí todos los archivos que quieras mantener sincronizados con el NAS y el resto de dispositivos.
Si arrastras y sueltas un archivo a la carpeta Qsync dentro de la misma unidad, Windows lo moverá en lugar de copiarlo, tal y como hace el Explorador de archivos de forma nativa. Qsync se encarga a continuación de enviar ese archivo al NAS y recibir o enviar cambios al resto de dispositivos conectados.
Puedes seguir trabajando con total normalidad incluso sin conexión: si te llevas un portátil fuera de la oficina, modificas documentos o creas nuevos archivos dentro de la carpeta Qsync, el cliente guardará los cambios en local y, en cuanto el dispositivo recupere acceso a Internet o a la LAN, sincronizará automáticamente todo hacia el NAS.
Para compartir archivos con personas que no usan Qsync basta con hacer clic derecho sobre un archivo o carpeta dentro de la carpeta Qsync y elegir la opción “Compartir enlace” o equivalente. El cliente puede generar una URL de descarga, enviarla por correo electrónico o copiarla al portapapeles.
Al configurar el enlace de compartición puedes establecer opciones avanzadas como uso de SSL, fecha de caducidad del enlace, contraseña de acceso o incluso permitir que terceros suban archivos a esa misma carpeta a través del navegador, lo que facilita recopilar material de clientes o colaboradores externos.
Carpetas de equipo y trabajo colaborativo
Una de las funciones más potentes de Qsync son las carpetas de equipo, que permiten compartir una carpeta con un grupo de usuarios del NAS de forma sincronizada. Todo lo que añadidas, borres o modifiques en esa carpeta se replicará al resto de miembros del grupo que hayan aceptado la invitación.
Para crear una carpeta de equipo hay varios caminos: desde el propio explorador de archivos en Windows, haciendo clic derecho sobre una carpeta en la carpeta Qsync y eligiendo “Compartir esta carpeta como carpeta de equipo”, o desde Qsync Central Station en el NAS, donde el administrador puede definir qué carpetas compartidas se sincronizarán con los distintos usuarios.
Al convertir una carpeta en carpeta de equipo debes seleccionar los usuarios de la lista local o del dominio (si el NAS está unido a un directorio). Cada usuario recibirá una invitación que puede aceptar o rechazar; la carpeta solo empezará a sincronizarse en su dispositivo cuando acepte esa invitación.
Es importante tener en cuenta algunas limitaciones: solo se pueden compartir como carpeta de equipo las rutas dentro de /home del usuario en el NAS, los usuarios que reciben una carpeta de equipo no pueden a su vez compartirla con terceros, y el efecto de compartir aparece únicamente cuando se acepta la invitación.
Combinando carpetas personales y carpetas de equipo puedes montar estructuras de trabajo muy flexibles: cada usuario tiene su espacio privado sincronizado y, además, varios espacios compartidos con sus compañeros, sin necesidad de que el administrador esté creando continuamente nuevos recursos compartidos en el NAS.
Sincronización desde móviles y carga automática de fotos y vídeos
Qsync se complementa en móviles con la aplicación Qfile, disponible en las tiendas oficiales de iOS y Android. Aunque Qfile no descarga todos los archivos al dispositivo por defecto, sí sincroniza la lista de ficheros y permite acceder, visualizar o descargar lo que necesites en cada momento.
Una de las funciones más útiles de Qfile es la carga automática de la galería, que permite enviar fotos y vídeos del móvil al NAS de forma transparente. Para activarla, abres Qfile, entras en “Settings” (Configuración), buscas la opción de “Auto upload from photo gallery” y sigues el asistente.
Durante la configuración eliges qué NAS quieres usar, seleccionas la carpeta de destino (por defecto suele ser /Qsync/Cámara/Cargas o similar), decides si quieres usar la ruta predeterminada o una personalizada y puedes marcar la opción de limitar las subidas a conexiones Wi-Fi para no consumir datos móviles.
Todo lo que se sube desde la galería se sincroniza después con la carpeta “Camera Uploads” o la que hayas elegido dentro de la carpeta Qsync en el NAS, de modo que aparecerá también en tus ordenadores con Qsync instalado. Así tienes un backup continuo de tus fotos sin depender de nubes de terceros.
Hay que tener presente que si borras archivos de la carpeta de cargas en el NAS, Qfile no volverá a subir esas fotos desde la galería, ya que las consideran ya gestionadas. Si quieres mantener siempre un histórico completo, conviene controlar qué eliminas de esa carpeta en el servidor.
Control de versiones y recuperación de archivos
El control de versiones de Qsync es otro de sus grandes puntos fuertes: cada vez que se modifica un archivo dentro de una carpeta con versionado habilitado, el sistema guarda una copia como nueva versión, permitiendo volver atrás a estados anteriores cuando sea necesario.
Para ver el historial de versiones de un archivo puedes usar File Station en el NAS: haz clic derecho sobre el archivo dentro de la carpeta Qsync y selecciona “Versiones anteriores”, o accede al mismo menú desde “Más acción > Versiones anteriores”. Desde el cliente Qsync en el PC también puedes acceder con clic derecho y la misma opción.
En la ventana de versiones puedes restaurar una versión concreta directamente sobre el archivo actual, descargar esa versión al ordenador para compararla, o eliminar todas las versiones si necesitas liberar espacio. También tienes un botón de actualización para refrescar el listado y ver el estado al momento.
Incluso si borras un archivo y lo quitas de la papelera, el control de versiones mantiene las copias en un almacenamiento aparte. Para recuperarlas debes activar la vista de archivos eliminados en la carpeta Qsync (opción “Mostrar archivos eliminados” en “Más acción”) y desde ahí acceder al historial de versiones y restaurar la que te interese.
Desde Qsync Central Station el administrador puede ajustar la política de versiones: decidir cuántas versiones máximas se conservan (hasta 64 por archivo), qué subcarpetas de Qsync tienen versionado activo, comprobar cuánto espacio de disco consume la función y, si reduce el número máximo de versiones, aplicar los cambios para que se eliminen las más antiguas.
Gestión avanzada desde Qsync Central Station 2.0
Qsync Central Station 2.0 es el panel de control web de todo el ecosistema Qsync en el NAS. Desde ahí se supervisan usuarios, dispositivos, carpetas compartidas, enlaces de compartición, registros de eventos y configuración global del servicio.
En la sección Descripción general verás de un vistazo el número total de usuarios, cuántos hay en línea, los dispositivos activos, si el servicio Qsync está habilitado o no, y enlaces directos a utilidades como File Station o la descarga de clientes. Es el punto de partida para comprobar que todo está funcionando correctamente.
El apartado Usuarios permite al administrador gestionar quién puede usar Qsync: puedes activar o desactivar el servicio por usuario, revisar la información de cada uno y vincular esa gestión con la creación y mantenimiento de cuentas en el NAS.
En Dispositivos se muestra el listado de todos los equipos conectados con su estado, nombre (PC con su hostname, móviles como Qfile-Android o Qfile-iPhone, y File Station como Qsync-File Station), fecha de último acceso y opciones para editar configuración, bloquearlos o borrar su contenido de forma remota si es necesario.
Otros apartados importantes son las carpetas de equipo y carpetas compartidas, donde se puede ver qué carpetas están compartidas, con quién y qué permisos de sincronización tienen, y la sección de enlaces de archivos compartidos, que muestra el estado de todos los enlaces generados para controlar qué se está exponiendo hacia el exterior.
Modo de configuración centralizada y políticas de sincronización
Para entornos de empresa Qsync Central Station ofrece un modo de configuración centralizada que permite al administrador definir políticas comunes para todos los dispositivos cliente y restringir qué parámetros pueden modificar los usuarios finales.
Desde la pestaña de Configuración de administración se pueden editar los ajustes por defecto: si se permite o no eliminar archivos en el NAS durante la sincronización, cómo se gestionan los conflictos de nombres (renombrar archivos locales, renombrar los del NAS, sobrescribir unos con otros, etc.) y qué tipos de archivos se excluyen mediante filtros.
También se configuran aquí las plantillas de correo electrónico para el envío de enlaces compartidos, permitiendo usar el servidor SMTP del NAS (solo administradores), la configuración del cliente de correo del PC o un servidor SMTP personalizado, además de los datos del remitente que verán los destinatarios.
Otra función interesante es la contraseña de administración para clientes: puedes definir una clave maestra que se debe introducir en los dispositivos Qsync para modificar ciertas preferencias, lo que añade una capa adicional de control en entornos donde no quieres que el usuario final altere políticas de sincronización críticas.
Por último, el administrador puede editar la configuración individual de cada dispositivo desde la sección Dispositivos, adaptando sincronización, políticas y correo a necesidades específicas, sin perder el control global que ofrece el modo centralizado.
Qsync y Qsync Central Station convierten un NAS QNAP en un sistema de nube privada con sincronización multipunto, copias de seguridad vivas, trabajo colaborativo, control de versiones y administración centralizada, ofreciendo prácticamente todo lo que se espera de un servicio de almacenamiento en la nube moderno, pero con tus datos bajo tu control, sin cuotas mensuales y con la flexibilidad de ampliar recursos cuando lo necesites.
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