- Home Assistant Cloud pasa a llamarse Home Assistant Link para evitar que se confunda con una plataforma alojada en servidores externos.
- Link sigue siendo opcional: mantiene acceso remoto, voz, texto a voz, voz a texto y copias cifradas, mientras el núcleo funciona en local.
- Nabu Casa destina un 60% de los beneficios a la Open Home Foundation y planea un hub más sencillo para 2027.
- El cambio llega con mejoras de software, críticas a la dependencia de la nube de otras plataformas y una futura etiqueta de dependencia de servidores en dispositivos.

Nabu Casa, el socio comercial de Home Assistant y brazo de la Open Home Foundation, ha decidido cambiar el nombre de Home Assistant Cloud por Home Assistant Link. El anuncio se produjo el 2 de octubre de 2026 y no responde a un simple capricho de marketing: la propia empresa admite que la palabra Cloud había acumulado confusión y asociaciones poco deseadas entre parte de su público.
El servicio no desaparece ni se transforma en otra cosa. Link seguirá siendo un complemento opcional para quien quiera acceso remoto, voz en línea o copias de seguridad. El núcleo de Home Assistant continúa ejecutándose en el hogar del usuario, en hardware local, y las automatizaciones básicas no dependen de esta suscripción.
Por qué se abandona la palabra Cloud
Durante años, el término Cloud ha generado malentendidos. Algunos usuarios nuevos pensaban que Home Assistant se ejecutaba en servidores remotos, cuando en realidad la plataforma siempre ha funcionado en local. Esa confusión obligaba a Paulus Schoutsen, fundador del proyecto, a explicar por qué su servicio con nombre Cloud era distinto de la nube de las grandes tecnológicas.
La compañía se fundó en 2018 con dos objetivos: hacer Home Assistant más accesible a perfiles no técnicos y dar sostenibilidad económica al desarrollo. La suscripción resolvía un problema concreto: acceder a la instalación desde fuera de casa sin configurar portales, DNS dinámico y certificados. La mayor parte de los ingresos se destina a la Open Home Foundation, que paga salarios y sostiene el proyecto.
El cambio de nombre busca desactivar tres frentes. En primer lugar, la confusión funcional sobre dónde se ejecuta Home Assistant. En segundo, la asociación con el modelo de las grandes plataformas, con subidas de precio, caídas masivas y datos monetizados. Y en tercer lugar, la contradicción filosófica de un proyecto que recomienda evitar la dependencia de la nube y, a la vez, usaba esa palabra en su servicio opcional.
Qué ofrece Home Assistant Link y qué no
Link no es la plataforma. Es una capa adicional que añade funciones para quienes las necesitan. La compañía insiste en que la casa inteligente sigue funcionando sin Link, incluidas las luces y las rutinas locales. En un ecosistema cerrado, en cambio, muchos dispositivos dejan de responder si el fabricante apaga su nube.
- Acceso remoto simplificado: conexión a Home Assistant desde fuera de la red local sin tocar la configuración de red. Nabu Casa ha migrado a infraestructura bare-metal que enruta al servidor más cercano para reducir latencia.
- Servicios online con mejor rendimiento: por ejemplo, voz a texto en línea, que según la documentación del proyecto es más rápido, admite más idiomas y resulta más fiable que algunas alternativas autoalojadas.
- Complementos: copias de seguridad cifradas en la nube, integraciones simplificadas con Alexa y Google Home, y soporte humano real, un punto que la empresa destaca como diferencial.
También hay alternativas sin Link. Home Assistant puede consultarse desde fuera mediante VPN como Tailscale o ZeroTier, o con un proxy inverso autogestionado. Esas vías requieren más conocimientos y, en el caso de abrir puertos, una configuración de red y seguridad cuidadosa.
Si se cae internet, las automatizaciones locales y los dispositivos conectados al hub siguen respondiendo. Lo que deja de estar disponible es el acceso remoto de Link y los servicios que dependen de APIs online, como la voz en línea, hasta que vuelva la conexión.
En materia de seguridad, Nabu Casa afirma que el tráfico viaja cifrado de extremo a extremo mientras pasa por sus servidores y que la clave privada permanece en el sistema Home Assistant. Es una declaración de la empresa, no una auditoría independiente que garantice que cualquier dispositivo del hogar o su fabricante evite recoger datos.
Precio, financiación y modelo de negocio
En la página de precios, el plan internacional de Nabu Casa aparece con una tarifa de 6,50 dólares al mes o 65 dólares al año, sin impuestos locales. Para un usuario en España, el importe final dependerá del IVA y de las condiciones de contratación, ya que la información publicada no detalla un precio cerrado para el mercado español.
La empresa sostiene que el 60% de los beneficios del servicio se destina a la Open Home Foundation, una entidad sin ánimo de lucro que financia el desarrollo de Home Assistant. La compañía presenta este modelo como una diferencia frente a las suscripciones de grandes tecnológicas, aunque se trata de su propia argumentación comercial y no de un análisis externo.
Nabu Casa enumera cuatro diferenciadores: que Link sea opcional, que no haya lock-in, que los datos estén cifrados y bajo control del usuario, y que la mayor parte de los ingresos revierta en el bien común. Son promesas de posicionamiento que la compañía contrapone a la nube tradicional, donde el usuario queda más atado a caídas, subidas de precio o cambios de condiciones.
Un hub más sencillo y cambios en el software
El renombrado forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir la barrera de entrada. Schoutsen ha explicado a The Verge que el equipo planea un sucesor más sencillo de Home Assistant Green para 2027, con una configuración parecida a la de un hub Philips Hue. No hay fecha de lanzamiento, especificaciones ni precio confirmados para ese dispositivo.
Ese futuro hub es independiente de Link. La suscripción conecta una instalación existente con acceso remoto y funciones online, mientras que el nuevo hardware buscaría que la puesta en marcha local sea más fácil desde el principio. Nabu Casa no ha anunciado que los actuales propietarios de Home Assistant Green deban cambiar de equipo.
En el software también ha habido movimientos. En febrero de 2026, Home Assistant hizo que el Home Dashboard fuera la vista predeterminada para instalaciones nuevas y renombró los add-ons como Apps. En agosto de 2026 eliminó algunas etiquetas de avanzado, cambió Developer Tools por Tools y añadió una configuración guiada para Cloud, según las notas de versión.
Además, la versión 2026.5 incorporó una capa de proxy RF para recuperar mandos, ventiladores de techo y persianas motorizadas que funcionan pero que muchos hubs modernos no saben controlar. La sostenibilidad se ha convertido en un argumento recurrente: la Open Home Foundation ha defendido que el dispositivo más sostenible es el que ya se tiene.
El plan comunicado, todavía no disponible como función estable, es integrar la tienda comunitaria HACS en la experiencia principal de Home Assistant. La compañía también mira hacia agentes de IA y hacia una interfaz más guiada, con el objetivo de bajar el suelo de conocimientos sin rebajar el techo de posibilidades.
Qué implica para usuarios y para el mercado europeo
La base instalada ha crecido. Schoutsen estima que Home Assistant está presente en 2,7 millones de hogares, según The Verge. XDA había reportado antes entre uno y dos millones de instalaciones activas entre 2024 y 2025, y GitHub Octoverse 2025 lo situó entre los proyectos open source de mayor crecimiento por contribuidores. Son métricas de distinto alcance y momento, no cifras necesariamente contradictorias.
El contexto competitivo también importa. Según el análisis publicado, Alexa+ y Google Gemini for Home llegaron a 2025 con problemas: Alexa+ eliminó la opción de no enviar grabaciones de voz y discontinuó el procesamiento local, mientras que las cámaras Nest con Gemini registraron identificaciones erróneas documentadas por The New York Times. Nabu Casa usa ese desgaste para reforzar su mensaje de soberanía del usuario.
Schoutsen ha pedido además que los envases de dispositivos inteligentes incluyan una etiqueta sobre dependencia de la nube. La idea es que el comprador sepa si las funciones básicas dejarían de funcionar cuando un fabricante cierre un servicio o cambie sus condiciones. Es una propuesta, no una normativa vigente.
Para quien ya tiene Home Assistant, el cambio de nombre no altera la instalación. Para quien está pensando en empezar, Link aclara que la suscripción es opcional y que el software sigue funcionando en casa. La prueba de fuego será la experiencia de primer uso: el nuevo hub, la interfaz más guiada y la integración de HACS tendrán más peso que el cambio de etiqueta.
El movimiento de Nabu Casa deja una idea clara: Cloud ya no vende por sí solo a una parte del público técnico y europeo, más atenta a la privacidad y a la dependencia de servidores ajenos. Link intenta conservar las ventajas del servicio online sin arrastrar el estigma de la nube. La financiación de la Open Home Foundation y la hoja de ruta de hardware y software son los pilares sobre los que se sostiene esa promesa. Queda por ver si el mercado interpreta el cambio como una simple corrección de nombre o como una propuesta diferencial dentro del hogar conectado.


