ChatGPT para Mac estrena Computer History: así funciona el nuevo historial de actividad

Última actualización: agosto 15, 2026
Autor: ForoPC
  • Computer History registra la actividad en aplicaciones y webs para dar contexto a ChatGPT y Codex.
  • No utiliza capturas de pantalla, sino eventos de interacción a través del sistema de accesibilidad de macOS.
  • Está disponible para usuarios Pro, Business y Enterprise, pero no en Europa inicialmente.
  • Incluye controles de privacidad y riesgos de seguridad como la inyección de instrucciones.
ChatGPT para Mac

OpenAI ha puesto en marcha una nueva función para la versión de escritorio de ChatGPT en macOS que promete cambiar la forma en la que los usuarios interactúan con el asistente. Se llama Computer History y, en esencia, se encarga de registrar parte de la actividad que se realiza en el ordenador para que la inteligencia artificial pueda recordar qué se estaba haciendo en cada momento. La herramienta, anunciada el 13 de agosto, llega como una evolución de Chronicle, el experimento previo que utilizaba capturas de pantalla, y ahora apuesta por un enfoque menos invasivo.

La propuesta de OpenAI es que ChatGPT y Codex tengan acceso a un historial reciente de lo que ocurre en el Mac, de manera que el usuario pueda preguntar qué estaba haciendo antes de una pausa, localizar un documento consultado hace unas horas o incluso obtener un resumen de la jornada laboral. Todo ello sin necesidad de explicar el contexto desde cero. Sin embargo, la función no está disponible para todo el mundo desde el primer momento, en España habrá que esperar un poco más para probarla.

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¿Qué es Computer History y cómo funciona?

Computer History se presenta como una herramienta opcional que, una vez activada, crea un flujo de eventos a partir de las aplicaciones y sitios web que el usuario ha autorizado. En lugar de tomar imágenes de la pantalla, como hacía Chronicle, esta función se apoya en el sistema de accesibilidad de macOS para recopilar interacciones como clics, pulsaciones de teclado, atajos y cambios entre aplicaciones. Esa información se convierte periódicamente en resúmenes de texto y archivos de memoria que se guardan en el equipo.

La diferencia con otras soluciones similares es notable. No se graba la pantalla ni se accede al micrófono o al audio del sistema, y la navegación en modo privado queda completamente excluida del registro. Según explica OpenAI, el objetivo es ofrecer un contexto más amplio al asistente sin necesidad de almacenar imágenes pesadas. De esta forma, cuando el usuario pregunta algo como “¿dónde dejé ese archivo que abrí por la mañana?”, ChatGPT puede rastrear la actividad registrada y ofrecer una respuesta más precisa.

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La activación de Computer History no es automática. Viene desactivada por defecto y requiere que el usuario la habilite manualmente desde los ajustes de la aplicación. Además, es imprescindible tener activada la función Memories, que permite a ChatGPT conservar información entre conversaciones. En el caso de las cuentas Business y Enterprise, un administrador debe conceder el acceso primero, y después cada empleado tiene que decidir si quiere usarla o no.

Configuración de Computer History en ChatGPT para Mac

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Privacidad y control de datos

Uno de los aspectos que más atención ha generado es el tratamiento de los datos. Los eventos sin procesar se almacenan en el Mac durante un máximo de 48 horas, aislados en un contenedor propio de la aplicación. Pasado ese tiempo, OpenAI inicia una sesión efímera de Codex que procesa esos archivos en sus servidores para generar las memorias. La compañía asegura que no conserva los eventos después del procesamiento, salvo que exista una obligación legal, y que no los utiliza para entrenar sus modelos.

Sin embargo, hay matices importantes. Las memorias generadas son archivos Markdown en texto plano que permanecen en el sistema hasta que el usuario las elimina. No están cifradas por Computer History, lo que significa que otros programas que se ejecuten con la misma cuenta de usuario de macOS podrían acceder a ellas. OpenAI recomienda proteger la cuenta del equipo y excluir de la recopilación cualquier aplicación o sitio que maneje información sensible.

Los usuarios tienen un control bastante amplio sobre lo que se registra. Desde la configuración se pueden añadir aplicaciones y webs a una lista de exclusión, pausar la recopilación desde la barra de menús y borrar conversaciones en ChatGPT y controlar tu historial por franjas de tiempo: los últimos diez minutos, la última hora, el último día o todo el registro. Eso también elimina las memorias que se hayan generado a partir de esos eventos, una acción que no se puede deshacer.

Control de privacidad en Computer History

Disponibilidad en España y Europa

Para los usuarios españoles, la novedad tiene de momento un alcance más teórico que práctico. Computer History no está disponible en el Espacio Económico Europeo, ni en Suiza ni en el Reino Unido en el momento de su lanzamiento. OpenAI ha confirmado que el despliegue inicial excluye estas regiones, aunque ha indicado que el acceso llegará en las próximas semanas. No se ha dado una fecha concreta, pero la compañía suele escalonar este tipo de lanzamientos para adaptarse a las normativas locales de protección de datos.

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Esta exclusión contrasta con otras funciones de escritorio que OpenAI sí ha ido extendiendo a Europa. En junio, por ejemplo, Computer Use, la extensión de Chrome, Memories y el antiguo Chronicle llegaron al EEE, Reino Unido y Suiza. Ahora, el sistema que sustituye a Chronicle vuelve a arrancar sin esos mercados, lo que genera cierta incertidumbre entre los usuarios que esperaban probarlo cuanto antes. La compañía no ha detallado los motivos de esta diferencia ni ha vinculado la restricción a una norma concreta, pero todo apunta a que el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) tiene algo que ver.

Mientras tanto, los responsables tecnológicos en España tienen margen para observar cómo evoluciona el producto y qué problemas surgen en otros países. Si Computer History llega finalmente al EEE, habrá que prestar atención a la clasificación de aplicaciones autorizadas, al tratamiento de interacciones con terceros y a la custodia de las memorias locales. Son factores que condicionarán el coste operativo de convertir el historial del escritorio en contexto permanente para un asistente de IA.

Disponibilidad de Computer History en Europa

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Riesgos y advertencias

La propia OpenAI reconoce que Computer History no está exenta de riesgos. El primero tiene que ver con la inyección de instrucciones, una técnica por la que una página web o una aplicación maliciosa podría introducir comandos ocultos que el sistema interpretase más adelante al utilizar el historial. Esto podría comprometer la seguridad de la cuenta y dar lugar a acciones no deseadas. La documentación recomienda detener la recopilación durante comunicaciones con otras personas, salvo que exista un consentimiento expreso, y excluir aplicaciones con información sanitaria, financiera o personal sensible.

Otro aspecto a tener en cuenta es el consumo de tokens. La generación de resúmenes y memorias consume tokens de la asignación del usuario, lo que puede suponer un coste adicional en entornos con muchos usuarios y actividad prolongada. OpenAI no ha detallado cuántos tokens se consumen por sesión, pero es un factor que las empresas deberán valorar antes de implementar la función.

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Además, aunque los eventos se procesan en los servidores de OpenAI, la compañía insiste en que no los conserva después del procesamiento. Sin embargo, cuando una memoria se utiliza en un chat futuro, el contenido relevante y determinados eventos pueden incorporarse al contexto enviado a ChatGPT o Codex. Ese contenido de chat queda sujeto a los controles de datos de la cuenta, lo que significa que podría utilizarse para mejorar el modelo si el usuario tiene activada esa opción.

Riesgos de seguridad en Computer History

Automatización y futuro

Más allá de la memoria, Computer History tiene una vertiente orientada a la automatización. Si el sistema detecta que el usuario repite una misma secuencia de acciones con frecuencia, puede proponerle convertir ese flujo de trabajo en una habilidad reutilizable o en una automatización programada. Codex se encargaría de construirla a partir del registro de actividad, de modo que el usuario no tenga que volver a explicar el proceso cada vez.

Este enfoque encaja con la estrategia de OpenAI de convertir ChatGPT en un asistente más proactivo. La idea es que los agentes entiendan cómo trabaja cada persona y se adapten a su forma de hacer las cosas, en lugar de limitarse a responder preguntas. Por ejemplo, si alguien busca ideas para aprovechar ChatGPT en el trabajo, Computer History podría ofrecerle una automatización que redacte sus resúmenes matutinos. Eso sí, siempre con la aprobación del usuario.

De momento, la función está limitada a macOS, pero no sería extraño que OpenAI la extendiera a otros sistemas operativos en el futuro. La compañía también ha mencionado la integración con Codex, su modelo de programación, lo que sugiere que la memoria de actividad podría ser útil para desarrolladores que manejan múltiples proyectos y herramientas. Habrá que esperar a ver cómo evoluciona y si llega a Europa sin demasiados contratiempos.

Automatización con Computer History en ChatGPT

Computer History se perfila como una herramienta interesante para quienes buscan sacar más partido a ChatGPT en el escritorio, pero su llegada a España se hará esperar. Mientras tanto, los usuarios interesados pueden ir familiarizándose con la idea de que el asistente recuerde su actividad, siempre con el control en sus manos. La privacidad sigue siendo el caballo de batalla, y OpenAI tendrá que demostrar que sabe manejar ese equilibrio si quiere que esta función se convierta en un estándar.

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