- Valve vende entre 12.000 y 15.000 Steam Machine cada semana, según estimaciones basadas en la lista de más vendidos de Steam.
- El modelo básico de 512 GB cuesta 1.039 euros, y la compañía advierte que el precio podría seguir subiendo por la crisis de memoria.
- Valve descarta lanzar juegos exclusivos para Steam Machine y apuesta por toda la biblioteca de PC como su gran atractivo.
- La producción está limitada por la disponibilidad de memoria RAM, y los ingenieros de Valve confirman que la situación sigue empeorando.

La Steam Machine de Valve llegó al mercado con un precio que supera con creces la barrera psicológica de los mil euros, pero lejos de ser un fracaso, el dispositivo está cosechando cifras de ventas que han sorprendido incluso a los analistas. Según datos extraídos de la propia lista de más vendidos de Steam, se estima que la consola para el salón está vendiendo entre 12.000 y 15.000 unidades por semana, una cifra que, aunque modesta comparada con PlayStation o Xbox, resulta impresionante para un producto de nicho que cuesta más del doble que sus competidoras.
Valve, por su parte, no ha confirmado oficialmente las unidades vendidas, pero el periodista de Bloomberg Jason Schreier ha asegurado que la compañía considera la Steam Machine un éxito rotundo. El objetivo nunca fue competir en volumen con Sony o Microsoft, sino expandir el ecosistema SteamOS y reducir la dependencia de Windows. Y, al menos en ese frente, los resultados están siendo positivos: todas las unidades reservadas en lista de espera se han vendido en el primer mes, tanto con mando como sin él.
Precios que no reflejan toda la subida de componentes
El modelo básico de 512 GB cuesta 1.039 euros en España, mientras que la versión con 2 TB de almacenamiento asciende a 1.359 euros. Si se incluye el Steam Controller, los precios suben a 1.108 y 1.428 euros respectivamente. Valve ya reconoció que el coste final estaba muy por encima de sus planes iniciales, pero la crisis de memoria y almacenamiento ha dejado poco margen para ofrecer una tarifa más competitiva. Yazan Aldehayyat, ingeniero de Valve, ha sido tajante: «Sinceramente, sigue empeorando». Según explica, los precios que vemos en las tiendas llevan un retraso de entre tres y seis meses respecto a lo que las empresas pagan a los fabricantes, por lo que el precio actual podría no ser el peor.
Pierre-Loup Griffais, también ingeniero de Valve, ha confirmado que la compañía fabrica todas las unidades que puede, pero que la disponibilidad de memoria limita la producción. «Estamos limitados por la capacidad de memoria», afirma. La demanda de centros de datos de inteligencia artificial está absorbiendo la mayor parte de la producción de RAM y almacenamiento, dejando migajas para el sector del consumo. Esto ha llevado a Valve a comprar componentes mes a mes, sin contratos fijos, y a asumir que los precios podrían no estabilizarse hasta 2028 o incluso 2030, según algunas estimaciones de fabricantes como Lenovo.
Ventas semanales y perfil del comprador
Las estimaciones de ventas, realizadas por el medio Boiling Steam a partir de la posición de Steam Machine en la lista de más vendidos de Steam, sitúan las cifras entre 12.000 y 15.000 unidades semanales. En el peor de los escenarios, Valve estaría vendiendo 8.700 unidades por semana, y en el mejor, 15.600. Esto se traduce en entre 600.000 y 750.000 unidades al año, una cifra respetable para un producto de alta gama. Además, el 65% de las ventas corresponden al modelo básico de 512 GB, mientras que el 35% restante es para la versión de 2 TB.
El periodista Jason Schreier ha señalado que Valve nunca aspiró a vender millones de dispositivos. «Creo que la ven como un auténtico éxito», comentó en su canal de YouTube, recordando que el proyecto comenzó en 2012 como una alternativa a Windows basada en Linux. Aunque en su día no lograron la popularidad deseada, ahora Steam Machine está cumpliendo su función: reforzar SteamOS y demostrar que un PC de salón puede ser tan sencillo como una consola.
Sin juegos exclusivos: toda la biblioteca de PC como reclamo
Una de las dudas que más ha rondado a los jugadores es si Steam Machine contaría con títulos exclusivos. Valve ha sido clara al respecto: no habrá juegos diseñados únicamente para esta plataforma. Pierre-Loup Griffais explicó en una entrevista con Bloomberg que «limitar dónde se puede jugar a un juego no es un buen modelo» para la compañía. En su lugar, Valve considera que toda la biblioteca de PC es la gran exclusiva de lanzamiento, ya que Steam Machine comparte arquitectura con un ordenador de sobremesa y es compatible con todos los títulos verificados para Steam Deck.
Esta decisión contrasta con la estrategia de otras compañías como Sony o Microsoft, que históricamente han apostado por exclusivas para impulsar sus consolas. Sin embargo, Valve prefiere centrarse en mejorar la experiencia de juego en PC para todos, sin cerrar puertas. Títulos como Half-Life: Alyx o Aperture Desk Job ya demostraron que la compañía no ata sus juegos a un hardware concreto, y con Steam Machine la filosofía se mantiene.
La crisis de memoria y su impacto en el futuro
La crisis de la memoria RAM y el almacenamiento no solo afecta a Steam Machine, sino a toda la industria. Microsoft ya ha anunciado subidas de precio para sus consolas Xbox Series X y S a partir de agosto, y Sony elevó el precio de la PS5 en abril. Valve, por ahora, mantiene los precios actuales, pero los ingenieros advierten que la situación podría empeorar antes de mejorar. El retraso de tres a seis meses en la transmisión de los costes mayoristas al consumidor final sugiere que los precios actuales podrían ser los más bajos que veremos en mucho tiempo.
Además, la producción limitada por la memoria ha generado listas de espera. Los interesados solo pueden unirse a la lista desde la web oficial de Steam Machine y, si reciben el correo de confirmación, tienen un plazo limitado para pagar. Valve asegura que está fabricando todo lo que puede, pero la oferta sigue siendo insuficiente para la demanda. Aun así, la compañía confía en que el mercado se estabilice a largo plazo, aunque no descarta que los costes actuales se conviertan en la nueva normalidad.
En definitiva, Steam Machine ha demostrado que un PC consolizado de más de mil euros puede encontrar su público, al menos en un nicho concreto. Valve ha logrado vender todas las unidades que ha puesto a disposición, ha evitado la especulación y ha sentado las bases para que SteamOS se extienda a otros fabricantes. El precio sigue siendo el gran obstáculo, pero la compañía parece dispuesta a asumirlo mientras la crisis de componentes no dé tregua. Los próximos meses serán clave para ver si la tendencia se mantiene o si, como ocurre con otros lanzamientos, el ritmo de ventas se ralentiza. Lo que está claro es que Valve no necesita vender millones para considerar su apuesta un éxito.










