- Siri AI se rediseña por completo utilizando modelos de lenguaje avanzados para ofrecer conversaciones más fluidas y naturales.
- La inteligencia visual llega al sistema permitiendo analizar el contenido de la pantalla y realizar acciones automáticas como pagos o reservas.
- Nuevas herramientas de edición fotográfica permiten rellenar fondos y reencuadrar imágenes mediante IA generativa de forma sencilla.
- La regulación de la Unión Europea retrasará la llegada de las funciones de Siri más potentes al territorio español.

El ecosistema de Apple se prepara para una transformación profunda con el desembarco de las nuevas capacidades de inteligencia artificial integradas en el sistema operativo. Aunque la compañía ya había dado sus primeros pasos en este campo, es ahora cuando parece que la propuesta madura definitivamente bajo el nombre de Siri AI, buscando dejar atrás esa sensación de que el asistente se había quedado un poco anticuado frente a la competencia directa. Esta renovación no se limita solo a responder preguntas, sino que pretende entender mucho mejor qué estamos haciendo en cada momento para echarnos una mano de forma proactiva.
Sin embargo, para los que vivimos en España o en cualquier otro rincón de la Unión Europea, la noticia llega con un sabor agridulce que ya nos suena de otras veces. Debido a los desafíos regulatorios y la Ley de Mercados Digitales, algunas de las funciones más espectaculares se quedarán en el tintero en un primer momento dentro del territorio europeo. Es el eterno tira y afloja entre las grandes tecnológicas y Bruselas, lo que significa que tendremos un sistema algo más limitado que en otras regiones, aunque las mejoras en las aplicaciones nativas sí que prometen aterrizar para facilitarnos el día a día.
Siri AI y el salto hacia un asistente más humano
La gran estrella de esta actualización es, sin duda, la reconstrucción total de Siri. Gracias a un acuerdo estratégico para integrar modelos de lenguaje potentes, el asistente ahora es capaz de mantener charlas mucho más coherentes sin perder el hilo de lo que le hemos dicho dos frases antes. Ya no se trata solo de poner un temporizador o preguntar por el tiempo, sino de pedirle que busque un documento concreto que nos enviaron por correo o que organice una cena basándose en los mensajes que hemos intercambiado con nuestros amigos en iMessage.
Además de la voz, la integración visual cobra un protagonismo que va a dar mucho que hablar. Imagina que estás viendo un cartel de un concierto en una web y, con un simple gesto, el iPhone es capaz de reconocer la fecha y crear el evento en el calendario por ti. Es lo que han bautizado como inteligencia visual, y básicamente convierte la pantalla del móvil en un elemento activo que entiende lo que muestra, ya sea para resumir un texto largo o para identificar unas zapatillas que te han gustado en una foto y decirte dónde comprarlas.
Edición fotográfica profesional al alcance de todos
El apartado de la fotografía siempre ha sido el ojito derecho de la marca, y con iOS 27 la cosa se pone seria. Se han incluido tres herramientas que parecen sacadas de programas de edición profesional pero que funcionan con un toque. La función de reencuadre espacial es una auténtica pasada, ya que permite modificar la composición de una toma incluso recuperando partes que ni siquiera salían en la foto original gracias a la IA generativa. Es ideal para cuando te das cuenta de que a la foto de las vacaciones le falta un trozo de paisaje por los lados.
Por otro lado, la herramienta para limpiar imágenes ha mejorado una barbaridad, permitiendo borrar a ese espontáneo que sale al fondo de tu foto perfecta sin que queden manchas raras o texturas artificiales. También llega la posibilidad de extender imágenes, lo que significa que si tienes una foto vertical pero la necesitas en horizontal para un fondo de pantalla, el sistema se inventa el contenido de los laterales de forma coherente. Vaya, que ya no hace falta ser un experto en retoque para tener un feed de Instagram de locos.
Productividad y seguridad sin complicaciones
En el uso diario, hay detalles que pueden parecer pequeños pero que ahorran un montón de tiempo. Safari, por ejemplo, ahora permite crear extensiones personalizadas simplemente explicando con palabras lo que quieres que haga, sin tocar ni una línea de código. También se ha añadido una función para monitorizar cambios en páginas web, avisándote si baja el precio de ese producto que tienes en seguimiento o si hay actualizaciones en una noticia que te interesa, para que no tengas que estar entrando cada dos por tres a mirar.
La seguridad también recibe un empujón importante con la IA agéntica dentro de la aplicación de contraseñas. A partir de ahora, el sistema puede encargarse de cambiar de forma automática aquellas claves que sean débiles o hayan podido ser filtradas en algún sitio. Entra en los servicios por ti, genera una contraseña segura y la guarda sin que tengas que hacer nada más que pulsar un botón. Es de esas funciones que no son tan vistosas como los generadores de imágenes, pero que a la larga te quitan un peso de encima enorme.
Para cerrar, esta nueva etapa de Apple Intelligence supone un cambio de filosofía donde la tecnología se vuelve más invisible y útil, integrándose en los gestos que ya conocemos. A pesar de los retrasos que sufriremos en Europa con Siri AI, el resto de mejoras en productividad, edición de fotos y seguridad marcan un camino claro hacia dispositivos mucho más autónomos. Solo queda esperar a que las aguas se calmen con los reguladores para que podamos disfrutar de la experiencia completa en nuestros dispositivos habituales, ya que el hardware está más que preparado para dar el salto.




