- NVIDIA prepara una GeForce RTX 5050 con 9 GB de VRAM GDDR7 y bus de 96 bits como nueva opción de entrada.
- La nueva variante mantiene la GPU GB207 Blackwell con 2560 núcleos CUDA y un TDP cercano a los 130 W.
- El paso a GDDR7 eleva el ancho de banda hasta 336 GB/s, alrededor de un 5% más que el modelo de 8 GB GDDR6.
- La actualización responde a la escasez y encarecimiento de la memoria, que está forzando cambios en toda la gama RTX 50.

La gama de entrada de tarjetas gráficas de NVIDIA podría recibir en los próximos meses una de las actualizaciones más comentadas del momento: una GeForce RTX 5050 de 9 GB con memoria GDDR7. No hablamos de un cambio radical de generación, sino de un ajuste de especificaciones que, aun siendo modesto sobre el papel, puede tener bastante impacto en el segmento más asequible del mercado.
Los distintos informes y filtraciones que han ido apareciendo en medios especializados y redes sociales dibujan una misma idea: NVIDIA está reutilizando y adaptando componentes para sortear la actual crisis de suministro de memoria y mantener vivo su catálogo de gráficas Blackwell para juegos. En ese contexto encaja esta nueva RTX 5050 de 9 GB, pensada para jugadores que buscan algo moderno para 1080p sin disparar el presupuesto.
Qué es exactamente la GeForce RTX 5050 de 9 GB con GDDR7
Según coinciden varias fuentes, entre ellas filtradores con buen historial como MEGAsizeGPU y webs asiáticas cercanas a la cadena de producción, NVIDIA estaría ultimando una segunda versión de la RTX 5050 con 9 GB de VRAM GDDR7. El modelo actual de esta tarjeta, orientada a la gama de entrada, equipa 8 GB de memoria GDDR6 en un bus de 128 bits, por lo que la novedad se centra claramente en el subsistema de memoria.
La variante de 9 GB utilizaría tres chips de 3 GB GDDR7, configurados sobre un bus de 96 bits. Es una combinación llamativa porque rompe con el esquema clásico de 8 o 12 GB que solemos ver en esta parte del catálogo. Aun así, las informaciones coinciden en que se trata de un diseño muy concreto: módulos GDDR7 de 3 GB que permiten subir ligeramente la capacidad sin disparar el coste total del producto.
Este cambio de arquitectura de memoria responde también a una necesidad práctica: la disponibilidad de GDDR6 se ha vuelto más complicada y menos rentable para algunos fabricantes. En vez de seguir atados a módulos antiguos, NVIDIA estaría optando por estandarizar la GDDR7 incluso en su tarjeta más modesta de la serie RTX 50, y la RTX 5050 sería la última en dar ese salto.
En términos de posicionamiento, la nueva RTX 5050 de 9 GB se seguiría situando como la opción más económica con arquitectura Blackwell para sobremesa, por debajo de modelos como RTX 5060 o RTX 5070, y con un foco claro en el juego a 1080p en Europa y España, donde este rango de precio es el que suele mover más volumen en tiendas físicas y online.
Cambios en la memoria: de 8 GB GDDR6 a 9 GB GDDR7
El punto clave de esta actualización está en cómo se reorganiza la memoria. El modelo actual monta 8 GB de GDDR6 a 20 Gbps con bus de 128 bits, lo que se traduce en un ancho de banda de 320 GB/s. La nueva variante pasaría a 9 GB de GDDR7 con un bus de 96 bits y una velocidad estimada de 28 Gbps, alcanzando así los 336 GB/s de ancho de banda teórico.
Sobre el papel, esto supone alrededor de un 5% de mejora en ancho de banda y un aumento de VRAM del 12,5%. No es una revolución, pero sí un ajuste interesante para una gráfica pensada para juegos actuales a 1080p, donde cada giga extra empieza a notarse en títulos pesados o con texturas de alta resolución. En muchos lanzamientos recientes, los 8 GB se están convirtiendo en el mínimo justo, y contar con ese pequeño margen adicional puede evitar tirones de rendimiento o reducciones agresivas de calidad gráfica.
Un detalle llamativo es la elección del bus de 96 bits, más estrecho que los 128 bits de la versión original. A priori podría parecer un paso atrás, pero la mayor velocidad de la GDDR7 compensa esa reducción. De hecho, distintas estimaciones sitúan a la RTX 5050 de 9 GB como ligeramente más rápida que el modelo de 8 GB, siempre manteniendo su perfil de tarjeta de entrada y sin aspirar a competir con gamas superiores.
Esta combinación de 9 GB y GDDR7 también encaja con los módulos de memoria que los fabricantes tienen ahora mismo sobre la mesa: los chips de 3 GB GDDR7 permiten configurar productos de 9 o 12 GB. Varios filtradores apuntan a que NVIDIA habría descartado una hipotética RTX 5060 de 12 GB basada en estos módulos, reservando en su lugar esta configuración más modesta para la 5050.
Si se cumplen las filtraciones, la GeForce RTX 5050 sería además la primera gráfica claramente de gama de entrada con más de 8 GB en la actual generación de NVIDIA, algo que puede resultar atractivo para quienes montan un PC económico pero no quieren quedarse cortos a corto plazo con los juegos que vayan saliendo.
Especificaciones técnicas: Blackwell, GB207 y consumo contenido
Más allá de la memoria, todo indica que no habrá grandes cambios internos frente a la RTX 5050 que ya conocemos. La nueva variante mantendría la misma GPU GB207 basada en la arquitectura Blackwell, con un recuento de 2560 núcleos CUDA. Es la configuración habitual para este chip, orientada al segmento básico de la serie RTX 50.
Las frecuencias de funcionamiento que se manejan en los informes son las mismas que en el modelo de 8 GB: alrededor de 2317 MHz de base y hasta 2572 MHz en modo turbo, siempre que el diseño del ensamblador y la refrigeración lo permitan. No se espera que esta pequeña revisión implique cambios en los relojes, ya que el foco está claramente en la memoria y no en exprimir más el silicio.
En cuanto al consumo, las filtraciones sitúan el TDP en torno a los 130 W, muy en línea con lo que se espera de una tarjeta de gama de entrada moderna. Este dato es relevante para el mercado europeo y español, donde muchos usuarios montan equipos compactos o fuentes de alimentación de gama media. Con este consumo, la RTX 5050 de 9 GB seguiría siendo una opción razonable para PCs de oficina reciclados o equipos premontados que se actualizan con una gráfica dedicada sin tener que cambiar toda la configuración.
También se apunta a que seguirá utilizando un conector de alimentación estándar de 8 pines en la mayoría de modelos de los ensambladores, lo que simplifica su instalación en torres ya existentes sin necesidad de nuevos cables o adaptadores especiales. El objetivo parece claro: mantener el perfil de tarjeta sencilla de montar y alimentar, sin complicar la vida a quienes vienen de gráficas más antiguas como las RTX 3060 o incluso series GTX.
Por tanto, el conjunto general de la RTX 5050 de 9 GB quedaría como una evolución muy conservadora: misma GPU, mismo objetivo de rendimiento, consumo similar, y una mejora moderada pero apreciable en memoria y ancho de banda para aguantar mejor los próximos años en 1080p.
Contexto: escasez de memoria y «GPU Frankenstein»
Para entender por qué NVIDIA se ha decidido por una configuración tan particular (9 GB, 96 bits, GDDR7), hay que mirar al contexto actual del mercado. Desde hace varios años, los precios del hardware han ido subiendo de manera constante, y la memoria ha sido uno de los componentes más afectados, especialmente desde la explosión de la inteligencia artificial.
Los fabricantes de DRAM han priorizado los pedidos masivos de centros de datos y soluciones de IA, lo que ha dejado menos margen para productos de consumo como la memoria RAM y la VRAM de las tarjetas gráficas. Esto ha provocado que la DRAM haya duplicado o incluso triplicado su precio en algunos periodos, mientras que la NAND Flash (SSD, USB) también se ha visto tensionada, aunque algo menos, y ha llegado a afectar el posible retraso de la nueva PlayStation.
En este escenario, la serie RTX 50 no se libra de los problemas. Distintos informes señalan que las RTX 5050, RTX 5060 e incluso modelos como la RTX 5070 Ti están sufriendo dificultades de suministro, obligando a la compañía a tomar decisiones poco habituales. Un ejemplo es la continuidad en la fabricación de RTX 3060, una generación anterior que se sigue utilizando para cubrir parte de la demanda en la gama más accesible.
También han surgido noticias de configuraciones poco habituales, como una supuesta RTX 5060 con chip GB205 (propio de una RTX 5070), pero limitada a 8 GB y conectores de 8 pines. Estas combinaciones han sido calificadas por algunos analistas como «GPU Frankenstein»: productos ensamblados con lo que hay disponible en la cadena de producción para seguir abasteciendo el mercado sin detener fábricas.
La RTX 5050 de 9 GB encaja en esa misma estrategia. Al utilizar módulos GDDR7 de 3 GB, NVIDIA puede aprovechar mejor las obleas y las líneas de producción destinadas a la nueva generación de memoria, dejando atrás la dependencia de GDDR6. A la vez, introduce un pequeño valor añadido para el usuario final: algo más de VRAM y un estándar de memoria más moderno, sin que el coste se dispare tanto como en modelos de gama media o alta.
Lanzamiento previsto y papel en el mercado europeo
Diversas filtraciones apuntan a que la presentación de esta GeForce RTX 5050 de 9 GB con GDDR7 se produciría en torno a Computex, la feria tecnológica que se celebra a principios de junio en Taiwán. Para entonces, la RTX 5050 original ya llevaría alrededor de un año en el mercado, por lo que tendría sentido dar un pequeño lavado de cara a la gama de entrada.
No está totalmente claro si NVIDIA aprovechará el evento para anunciar el modelo y lanzarlo de inmediato o si se limitará a una presentación previa con llegada a tiendas unas semanas después. En cualquier caso, las fuentes consultadas coinciden en situar el debut de esta variante en mediados de 2026, salvo cambios de última hora en la planificación interna de la compañía.
En Europa y, por extensión, en España, el segmento al que apunta esta tarjeta es clave. Tradicionalmente, las series XX50 y XX60 han sido las más vendidas en muchos minoristas, ya que combinan precio relativamente contenido con capacidad para mover juegos actuales a 1080p e incluso 1440p con ajustes moderados. Con la subida general de precios, una RTX 5050 de 9 GB podría convertirse en la puerta de entrada a Blackwell para quienes no quieren o no pueden dar el salto a modelos más caros.
En cuanto al precio recomendado, por ahora no hay cifras firmes. Los analistas esperan que no se aleje demasiado del coste de la RTX 5050 de 8 GB, ya que el grueso del cambio está en la memoria y no en el chip gráfico. Si el PVP se mantiene controlado y los ensambladores no añaden sobrecostes excesivos con diseños muy recargados, esta variante podría resultar especialmente atractiva para equipos premontados vendidos en grandes superficies y tiendas online europeas.
Un factor que también puede influir es la competencia. Aunque en la información filtrada no se mencionan rivales concretos, es evidente que NVIDIA no quiere dejar huecos en la parte baja del mercado frente a alternativas de otras marcas. Ofrecer una gráfica con 9 GB y GDDR7 puede ser una manera de diferenciarse en las fichas técnicas y comparativas que consultan muchos usuarios antes de decidir su compra.
La posible RTX 5050 de 9 GB GDDR7 se perfila, por tanto, como un ajuste táctico dentro de la estrategia de NVIDIA: alinear su gama de entrada con la nueva generación de memoria, aprovechar mejor la producción disponible y ofrecer un pequeño plus de longevidad a quienes monten un PC para 1080p, sin renunciar a un consumo moderado y a un precio que, si se mantiene razonable, puede resultar interesante para el mercado español y europeo.

