
El Thunderobot MIX G2 se ha colocado en el escaparate como uno de los mini-PC gaming más potentes del momento, gracias a su combinación de hardware de gama muy alta en un chasis de tamaño reducido. El equipo, hasta ahora centrado en el mercado chino, se prepara para dar el salto a otros territorios y competir directamente con alternativas compactas como el ASUS ROG NUC.
Este modelo no pretende ser un mini-PC económico, sino una opción para quienes buscan rendimiento cercano al de un sobremesa de gama entusiasta sin llenar el escritorio con una torre tradicional. Con una gráfica GeForce RTX 5090 en formato portátil, procesadores Intel de última generación y hasta 64 GB de RAM DDR5, estamos ante una máquina que apunta tanto a jugadores exigentes como a creadores de contenido, aun a costa de un precio que se disparará en Europa cuando entren en juego impuestos y aranceles.
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Un mini-PC de alto rendimiento con RTX 5090 y hasta 64 GB de RAM
El corazón del Thunderobot MIX G2 está claramente orientado al rendimiento máximo, sin renunciar al formato compacto. El equipo llega en una carcasa de aproximadamente 3,2 litros, con unas dimensiones cercanas a los 332 x 212 x 45 mm, donde se aloja una configuración que hace pocos años habría estado reservada a torres de gran tamaño.
En la versión tope de gama se monta un procesador Intel Core Ultra 9 275HX, un chip con 24 núcleos (8 núcleos de alto rendimiento y 16 de alta eficiencia) y hasta 24 hilos capaz de alcanzar frecuencias de hasta 5,4 GHz, con un consumo que puede escalar alrededor de los 120 W. Además, integra una NPU dedicada para acelerar tareas de inteligencia artificial, con hasta 36 TOPS, algo que empieza a ser relevante en aplicaciones creativas y de productividad.
El apartado gráfico corre a cargo de una NVIDIA GeForce RTX 5090 en su variante para portátiles, acompañada de 24 GB de memoria GDDR7. Thunderobot habla de un TDP de hasta 175 W para esta GPU, que se apoya en la arquitectura Blackwell, con un recuento que ronda los 10.496 núcleos CUDA y capacidades de cálculo para IA que superan ampliamente a la generación anterior. Eso sí, hay que tener en cuenta que, por limitaciones de consumo y refrigeración, la versión de sobremesa de la RTX 5090 puede ser entre un 80% y un 100% más rápida que la variante móvil que lleva este mini-PC.
Para apuntalar el conjunto, la configuración estrella incluye 64 GB de memoria RAM DDR5, una cifra que hace que el equipo sea atractivo no solo para jugar, sino también para uso profesional intensivo, edición de vídeo 4K o 8K, y trabajo con grandes bibliotecas de recursos. La contrapartida es evidente: el coste de una RAM tan generosa en pleno contexto de subida de precios empuja el PVP a niveles que lo dejan fuera del alcance de buena parte del público.
Thunderobot posiciona el MIX G2 como una alternativa directa al ASUS ROG NUC, pero con configuraciones ligeramente más ambiciosas. Mientras que el modelo de ASUS se queda en la RTX 5080 como tope, el MIX G2 sube un escalón y ofrece una versión con RTX 5090 que, según los datos de la propia compañía y pruebas internas, se sitúa aproximadamente entre un 15% y un 20% por encima de la RTX 5080, algo que encaja con estimaciones de rendimiento que apuntan a una diferencia cercana al 17%.
Opciones de configuración y modelos más asequibles
Aunque el protagonismo se lo lleva la configuración con RTX 5090 y Core Ultra 9, Thunderobot también contempla variantes algo más contenidas en precio. En el mercado chino ya se han visto modelos con un procesador Intel Core Ultra 7 255HX, que reduce el número de núcleos hasta los 20 (8 P-Core y 12 E-Core), manteniendo aun así un nivel de potencia considerable para gaming y creación de contenido.
En el apartado gráfico, las opciones menos extremas pasan por una GeForce RTX 5080 o una RTX 5070 Ti. Estas configuraciones buscan ofrecer un equilibrio algo más razonable entre coste, consumo y rendimiento, sobre todo pensando en quienes no necesitan exprimir cada fotograma en resoluciones muy altas o en juegos especialmente pesados.
Según la información que maneja la propia marca, estas versiones más modestas podrían arrancar en torno a los 2.000 euros al cambio si se extrapola desde los precios en China. No obstante, buena parte de la incógnita está en saber si Thunderobot trasladará todas estas variantes fuera del mercado chino o si, por el contrario, solo exportará la versión más potente con RTX 5090, dejando las demás como exclusivas de su país de origen.
Actualmente, lo único que la compañía ha confirmado de forma clara es que la configuración con RTX 5090 estará disponible a nivel mundial. La posible llegada de las ediciones con RTX 5080 o RTX 5070 Ti a Europa y otros mercados dependerá, previsiblemente, de la acogida del modelo tope de gama y de la estrategia de la marca frente a la competencia.
Para quien valore el factor forma por encima del presupuesto, estas opciones menos vitaminadas pueden seguir siendo muy atractivas, porque permiten mantener el formato mini-PC gaming sin disparar tanto el gasto. Aun así, hablamos de dispositivos que seguirán moviéndose en una franja de precios alta, especialmente cuando se combinen con cantidades generosas de RAM y almacenamiento rápido.
Diseño, refrigeración y conectividad pensados para un uso intensivo
Encajar componentes de gama entusiasta dentro de una carcasa tan compacta obliga a tomar en serio el apartado térmico. Thunderobot recurre a una gran cámara de vapor de cobre que cubre tanto la CPU como la GPU, lo que permite repartir mejor el calor generado por los dos chips principales y reducir los puntos calientes en el interior del chasis.
Para expulsar el aire caliente, el MIX G2 monta un sistema de doble ventilador tipo blower, que dirige el flujo hacia el exterior del equipo. Este tipo de diseño es habitual en mini-PCs y en algunas tarjetas gráficas compactas, ya que ayuda a mantener temperaturas controladas incluso cuando el espacio interno es muy limitado. Habrá que ver, eso sí, cómo se comporta en ruido bajo carga elevada, un aspecto clave para usuarios que quieran tenerlo sobre la mesa del escritorio.
En cuanto a conectividad, Thunderobot dota al equipo de puertos USB4, varias conexiones USB-C y USB 3.2, de manera que resulte sencillo conectar periféricos, almacenamiento externo rápido o incluso pantallas adicionales mediante hubs y docks compatibles. Para la parte inalámbrica, se apuesta por Wi-Fi 7, estándar que mejora tanto la velocidad como la estabilidad y la latencia respecto a generaciones anteriores, algo importante si se pretende jugar en línea sin depender del cable.
En salida de vídeo, la marca confirma al menos un puerto HDMI 2.1 y un USB-C con función DisplayPort. Con esta combinación, el equipo es capaz de manejar pantallas de alta resolución y alta tasa de refresco, aunque la limitación de salidas físicas puede obligar a tirar de adaptadores o monitores con entrada USB-C para configuraciones multimonitor más complejas.
Como no podía faltar en este segmento, el Thunderobot MIX G2 llega con Windows 11 preinstalado, lo que facilita que el usuario lo ponga en marcha sin complicaciones adicionales. El sistema operativo de Microsoft se ha ido orientando cada vez más hacia funciones de IA y gestión avanzada de recursos, algo que este tipo de hardware, con NPU integrada y gran cantidad de RAM, puede aprovechar especialmente bien.
Precio, lanzamiento internacional y lo que puede implicar para Europa
El punto más delicado del Thunderobot MIX G2 es, sin duda, el precio. En China, la configuración con GeForce RTX 5090, Intel Core Ultra 9 275HX y 64 GB de RAM se sitúa en torno a los 24.999 yuanes, lo que al cambio se queda aproximadamente en 3.020 euros o unos 3.550 dólares. Se trata de una cifra elevada incluso dentro de la gama alta, pero que refleja el coste de combinar hardware de nueva generación, formato compacto y memoria en cantidades poco habituales en este tipo de dispositivos.
En Europa, donde hay que sumar aranceles, impuestos locales y márgenes de distribución, es razonable esperar que el precio final sea sensiblemente superior a la simple conversión de divisa. Esto sitúa al MIX G2 en una posición complicada: por un lado, es una opción muy atractiva para setups reducidos o usuarios que cambian de ubicación con frecuencia; por otro, el coste puede resultar difícil de justificar frente a un sobremesa tradicional con prestaciones similares o incluso superiores.
Thunderobot tiene previsto presentar oficialmente el lanzamiento mundial del MIX G2 durante el CES de Las Vegas. La compañía ha marcado el 6 de enero como fecha clave para detallar su ofensiva internacional, en la que este mini-PC compartirá protagonismo con otros productos gaming, como el portátil Zero Air. Será en ese evento cuando se conozcan las configuraciones que llegarán a Europa, sus precios recomendados y la ventana de disponibilidad en los distintos mercados.
Lo que sí se ha adelantado es que la versión con RTX 5090 formará parte del catálogo global, confirmando la intención de la marca de ofrecer un modelo que pueda medirse de tú a tú con los mini-PC gaming más ambiciosos de fabricantes consolidados. La duda queda en si las variantes con RTX 5080 o RTX 5070 Ti cruzarán también la frontera china o se mantendrán allí como alternativas algo más accesibles a nivel local.
Más allá de los números concretos, la llegada de equipos como el MIX G2 refleja una tendencia clara a concentrar cada vez más potencia en formatos pequeños. Sin embargo, la escalada de precios de la memoria RAM y otros componentes hará que, salvo recortes en capacidad o ajustes agresivos de especificaciones, este tipo de mini-PCs siga siendo una opción minoritaria dentro del mercado europeo, reservada a un perfil de usuario muy específico y con presupuesto desahogado.
El Thunderobot MIX G2 se presenta como un mini-PC gaming extremadamente potente y compacto, pero también claramente exclusivo. Su combinación de RTX 5090 móvil, procesadores Intel Core Ultra HX y hasta 64 GB de RAM lo sitúan a la altura de muchas torres de alta gama, aunque la diferencia de rendimiento frente a las GPUs de sobremesa, el precio y la posible limitada disponibilidad de configuraciones más baratas marcarán su encaje real en España y el resto de Europa cuando finalmente aterrice en nuestras tiendas.