- Integración total en el diseño de interiores al eliminar cables a la vista en las paredes.
- Compatibilidad con tecnología Qi2 y MagSafe de hasta 15 vatios para diversos dispositivos.
- Instalación simplificada mediante el uso de cajas de empotrar estándar de mecanismos eléctricos.
- Acabados personalizables en metales auténticos y posibilidad de imprimir diseños propios.

Hasta hace nada, tener el móvil cargando en la pared de una oficina o un hotel solía ser un auténtico quebradero de cabeza para quienes cuidan la decoración. Los cables colgando por medio no solo quedan regular, sino que rompen con la estética de los espacios modernos que buscan una limpieza visual absoluta en sus estancias.
La firma Jung ha decidido atajar este problema de raíz con el lanzamiento de su Magnetic Charger, una solución que busca que el smartphone se quede pegado a la pared como si fuera un elemento decorativo más. Gracias a la incorporación de imanes de gran potencia, el terminal queda perfectamente sujeto, permitiendo que tanto en viviendas particulares como en lobbies se mantenga un orden que antes era impensable.
Tecnología de carga sin cables a la vista
Este dispositivo no es solo una cara bonita, ya que bajo su superficie esconde los estándares de carga inalámbrica más avanzados del mercado, como son Qi2 y MagSafe. Al integrar estas tecnologías directamente en el plano vertical, se garantiza que tanto usuarios de Apple como de Android puedan alimentar sus baterías sin necesidad de buscar el cable por el cajón de la mesilla.
La carga alcanza una potencia de hasta 15 vatios, lo que asegura una velocidad bastante decente para el día a día. Lo mejor de todo es que el sistema de imanes no está ahí solo para que el móvil no se caiga, sino para que la bobina de carga y el teléfono se alineen a la perfección. Así se evitan esos momentos en los que dejas el móvil apoyado y, al rato, te das cuenta de que no ha cargado nada por estar mal colocado sobre la superficie.
Integración y personalización en el diseño de interiores
Uno de los puntos fuertes de este lanzamiento es que no hace falta liar una obra enorme para ponerlo en casa. Se instala de forma muy sencilla en cualquier caja de empotrar convencional, exactamente igual que si estuviéramos colocando un enchufe de toda la vida o un interruptor de la luz, lo que facilita mucho las cosas a los instaladores.
En cuanto al aspecto exterior, el Magnetic Charger se integra perfectamente con las series de diseño LS, A y AS de la marca. Esto significa que puedes ponerlo junto a otros mecanismos en marcos múltiples, eligiendo entre acabados en metal auténtico como el acero inoxidable, el aluminio o el antracita, para que no desentone con el resto de la casa.
Para los que buscan un toque todavía más exclusivo, la compañía ofrece la posibilidad de usar su herramienta Graphic Tool. Con ella, se pueden imprimir logotipos o imágenes directamente en la superficie del cargador, una opción que viene de perlas para hoteles y aplicaciones comerciales que quieran reforzar su imagen de marca incluso en los pequeños detalles tecnológicos.
Esta propuesta tecnológica consigue unificar la utilidad de la carga rápida inalámbrica con un diseño que no invade el espacio personal. Al permitir su montaje tanto en horizontal como en vertical y ofrecer una compatibilidad tan amplia, el dispositivo se convierte en una herramienta versátil que aporta funcionalidad y limpieza visual a cualquier estancia contemporánea en la que el orden sea una prioridad.