Qualcomm ha oficializado el Snapdragon 8 Gen 5, un nuevo procesador de gama alta que llega para colocarse justo por debajo del 8 Elite Gen 5, pero manteniendo muchas de sus tecnologías más avanzadas. La idea es clara: ofrecer un rendimiento premium en móviles algo más asequibles, sin tener que irse a los precios de los buques insignia más caros.
Este chipset se perfila como el nuevo estándar para la gama alta “no tope de gama”, un segmento clave en mercados como España y el resto de Europa, donde cada vez hay más usuarios que buscan móviles muy potentes, pero con un precio algo más contenido. Fabricantes como OnePlus, Motorola, vivo, Honor, iQOO o incluso Xiaomi ya se preparan para lanzar modelos con este SoC.
Arquitectura Oryon y salto de rendimiento frente al Snapdragon 8 Gen 3
En el corazón del Snapdragon 8 Gen 5 encontramos la CPU Qualcomm Oryon de 64 bits con 8 núcleos, una arquitectura propia que deja atrás los diseños Cortex clásicos. El chip se fabrica en el nodo de 3 nanómetros de TSMC, lo que permite combinar más potencia con un consumo más ajustado.
La configuración interna apuesta por dos núcleos “Prime” de alto rendimiento y seis núcleos adicionales orientados a rendimiento sostenido. Los núcleos principales alcanzan hasta 3,8 GHz, mientras que el resto trabajan hasta los 3,32 GHz, una cifra más baja que los 4,6 GHz del modelo Elite, pero suficiente para tareas exigentes como juegos o edición de vídeo en el móvil.
Según los datos facilitados por la compañía, la CPU mejora su rendimiento un 36 % respecto al Snapdragon 8 Gen 3, al tiempo que consigue una eficiencia energética hasta un 42 % superior en determinados escenarios. Esta combinación de potencia y ahorro es clave para móviles que buscan mantener el rendimiento sin disparar las temperaturas ni disparar el consumo de batería.
En la práctica, esto se traduce en una experiencia muy fluida en multitarea, con margen de sobra para alternar entre aplicaciones pesadas, usar la cámara de forma intensiva o correr juegos de alto nivel gráfico sin que el sistema se resienta en el día a día.
GPU Adreno y funciones gaming de última generación
El apartado gráfico queda en manos de una GPU Adreno de nueva generación, también fabricada en 3 nm, que mantiene muchas de las funciones avanzadas vistas en la serie Elite. Qualcomm habla de una mejora de hasta un 11 % en rendimiento gráfico frente al 8 Gen 3, junto a una reducción de consumo que puede rondar el 28 % en determinadas cargas.
Esta GPU ofrece aceleración por hardware para ray tracing, compatibilidad con APIs como Vulkan 1.3, OpenGL ES 3.2 y OpenCL 3.0, y soporte para tecnologías como Snapdragon Game Super Resolution y Adreno Frame Motion Engine 2.1. Todo ello está orientado a mejorar la fluidez y la calidad visual en juegos, con tasas de refresco elevadas y un control más fino del sombreado de escenas mediante VRS.
Qualcomm mantiene una buena parte de las funciones Snapdragon Elite Gaming: se admite juego a altos FPS, técnicas de renderizado avanzado y optimizaciones específicas para reducir la latencia. Aunque la GPU del 8 Gen 5 se sitúa por debajo de la del Elite en potencia bruta, sigue claramente por encima de generaciones anteriores y debería mover sin problemas títulos exigentes a resoluciones altas.
En esencia, para el usuario que juega desde el móvil en España o Europa, el Snapdragon 8 Gen 5 ofrece gráficos cercanos a “nivel consola portátil”, con efectos modernos como el trazado de rayos y un consumo bastante contenido, algo clave para sesiones largas de juego.
IA integrada: NPU Hexagon y agentes inteligentes en el propio móvil
Uno de los grandes focos de este SoC es la inteligencia artificial ejecutada directamente en el dispositivo. El Snapdragon 8 Gen 5 incorpora una NPU Hexagon renovada con arquitectura Fused AI Accelerator, aceleradores escalar y tensor dedicados y tecnologías como Micro Tile Inferencing y Hexagon Direct Link.
Qualcomm asegura que la NPU es hasta un 46 % más rápida que la de la plataforma Snapdragon 8 Gen 3, manteniendo a la vez consumos similares. Esto permite ejecutar modelos generativos y asistentes avanzados sin depender tanto de la nube, algo especialmente útil para tareas como resumir textos, generar imágenes, traducir en tiempo real o gestionar asistentes contextuales.
Todo este apartado se apoya en el Qualcomm AI Engine y en el Sensing Hub de doble núcleo con cámaras always-sensing, encargado de combinar datos de sensores y micrófonos para entender mejor el contexto. Sobre esta base se construyen los llamados “agentes” de IA, asistentes que pueden aprender del usuario, reconocer patrones de uso y anticiparse a algunas de sus necesidades sin que tenga que estar constantemente invocándolos con una palabra mágica.
En el día a día, esto se puede traducir en sugerencias más inteligentes en el propio móvil, funciones de asistente personal más naturales y una integración más profunda de la IA en la cámara, la voz, el texto y la interfaz. Y todo ello con los datos procesados de forma local, reduciendo la dependencia de la conexión a internet para cada acción.
Cámara y vídeo: triple ISP de 20 bits, hasta 320 MP y 4K a 120 fps
El apartado fotográfico es otro de los puntos fuertes de este chipset. El Snapdragon 8 Gen 5 integra un triple ISP Qualcomm Spectra de 20 bits con IA, capaz de manejar varias cámaras a la vez y aplicar procesamiento avanzado en tiempo real.
Este sistema permite montar configuraciones de triple cámara de 48+48+48 megapíxeles con captura simultánea y retraso de obturación cero a 30 fps, así como una cámara única de 108 MP también sin lag y hasta sensores de 320 MP para fotos de ultra alta resolución. El tratamiento de imagen se apoya en funciones como MFNR para reducción de ruido multi-frame, segmentación semántica en tiempo real y filtros temporales para vídeo (MCTF).
En vídeo, la plataforma ofrece grabación hasta 4K a 120 fps y cámara lenta a 1080p a 480 fps. A diferencia del modelo Elite, el Snapdragon 8 Gen 5 prescinde de la grabación de vídeo 8K, una función que Qualcomm parece reservar para los buques insignia más exclusivos. El chip sí admite, eso sí, reproducción de vídeo hasta 8K a 60 fps con soporte para códecs como AV1, HEVC y AVC.
También hay compatibilidad con HDR avanzado en múltiples formatos: Dolby Vision, Google Ultra HDR, HDR10, HDR10+ y HLG, tanto en captura como en reproducción, lo que facilita que los fabricantes ofrezcan experiencias de vídeo más ricas en contraste y color.
En la parte de audio asociado a la cámara, Qualcomm aprovecha tecnologías como Snapdragon Audio Sense y Aqstic para reducir ruido de fondo, aplicar zoom de audio y mejorar la grabación sin necesidad de micrófonos externos. El resultado es un conjunto muy completo para fotografía computacional, incluso sin llegar al techo absoluto de la serie Elite.
Conectividad: 5G avanzado, Wi‑Fi 7, Bluetooth 6.0 y UWB
En conectividad móvil, el Snapdragon 8 Gen 5 integra el módem Snapdragon X80 5G Modem-RF, compatible con 5G NR en bandas sub‑6 y mmWave, tanto en despliegues SA como NSA. Es capaz de alcanzar velocidades de descarga de hasta 10 Gbps y subida de hasta 3,5 Gbps, cifras más que suficientes para los despliegues actuales de redes 5G en Europa.
Este módem admite agregación de portadoras, 4×6 MIMO en sub‑6 y 2×2 MIMO en mmWave, además de funciones avanzadas como 5G Ultra-Low Latency Suite, Power RF Efficiency Suite o la quinta generación de PowerSave y Smart Transmit. El objetivo es ofrecer conexiones estables y rápidas incluso en zonas con mucha congestión, algo habitual en grandes ciudades.
Para la conectividad local, el chip incorpora el sistema Qualcomm FastConnect 7900, que suma Wi‑Fi 7 con picos de hasta 5,8 Gbps, soporte para bandas de 2,4, 5 y 6 GHz, canales de 320 MHz y 4K QAM. A esto se añade Bluetooth 6.0 con Bluetooth Low Energy, pensado para reducir el consumo en auriculares, relojes y otros wearables, y UWB (banda ultraancha) para funciones de localización precisa y llaves digitales.
El Snapdragon 8 Gen 5 también está preparado para multi‑SIM 5G global, con Dual SIM DSDA de nueva generación, lo que facilita el uso simultáneo de dos líneas 5G, algo muy habitual entre profesionales y usuarios que combinan una SIM personal y otra de trabajo.
Memoria, pantalla, audio y seguridad: un perfil claramente premium
En el apartado de memoria, el SoC soporta RAM LPDDR5X hasta 24 GB a 4.800 MHz, una cifra más que suficiente para los móviles de gama alta que veremos en los próximos años. En almacenamiento, la plataforma está preparada para trabajar con UFS 4.1, el estándar más rápido disponible actualmente en móviles Android, lo que reduce drásticamente los tiempos de carga de apps y juegos.
En cuanto a pantallas, el Snapdragon 8 Gen 5 es compatible con paneles de hasta 4K+ a 120 Hz y resoluciones QHD+ a 240 Hz, siempre con profundidad de color de 10 bits y cobertura completa del espacio de color Rec. 2020 para contenido HDR. También se admiten tecnologías como Dolby Vision, HDR10, HDR10+ y HLG, tanto en paneles internos como en monitores o televisores externos mediante USB‑C.
Para el audio, el chip integra Qualcomm Aqstic y Snapdragon Sound, con soporte para códecs como aptX Adaptive, aptX Lossless y aptX Voice. Esta combinación está pensada para ofrecer audio de alta resolución por Bluetooth, menor latencia en juegos con auriculares inalámbricos y mejor calidad en llamadas y videollamadas.
En seguridad, el Snapdragon 8 Gen 5 cuenta con una Secure Processing Unit dedicada, soporte para lector de huellas Qualcomm 3D Sonic Sensor Max y múltiples opciones de autenticación biométrica: rostro, huella, iris y voz. También se incluye un entorno de ejecución seguro (TEE), hypervisor de tipo 1 y servicios de gestión de confianza para reforzar la protección frente a ataques y malware.
El apartado de conectividad física se completa con USB‑C bajo estándar USB 3.1 Gen 2, que habilita mayores velocidades de transferencia y mejor soporte para pantallas externas o accesorios avanzados, así como compatibilidad con carga rápida Qualcomm Quick Charge 5 en función de cada fabricante.
Posicionamiento en el mercado y primeros móviles con Snapdragon 8 Gen 5
Con este lanzamiento, Qualcomm redibuja su catálogo de gama alta para los próximos años, dividiéndolo en dos grandes bloques: la serie Elite, destinada a los buques insignia “sin concesiones”, y el nuevo Snapdragon 8 Gen 5, orientado a móviles premium más accesibles.
La compañía ha optado por comparar el 8 Gen 5 principalmente con el Snapdragon 8 Gen 3, en lugar de enfrentarlo directamente al modelo Elite. El mensaje que se lanza es que este chip es el verdadero sucesor del estándar de gama alta, mientras que la versión Elite se reserva para quienes buscan el máximo rendimiento posible, aunque eso implique pagar más.
En mercados como el español, donde se observa una subida generalizada de precios en la gama alta, este movimiento puede tener bastante sentido. El resultado debería ser una nueva oleada de móviles que, sin llegar a los 1.200 euros o más de algunos gama alta extremos, ofrezcan un nivel de potencia, cámara y conectividad que hace unos años estaba reservado solo a los tope de gama más caros.
Entre los primeros modelos confirmados se encuentra el OnePlus 15R, que presumirá de ser el primer móvil del mundo con Snapdragon 8 Gen 5. Su presentación internacional está prevista para mediados de diciembre, y se espera que llegue también a Europa. A él se sumarán dispositivos de Motorola, vivo, Honor, iQOO, Meizu y otros fabricantes, con los primeros lanzamientos previstos entre finales de este año y el primer trimestre de 2026.
El Snapdragon 8 Gen 5 se perfila como el nuevo “punto de equilibrio” de Qualcomm: un procesador que hereda gran parte de la tecnología del 8 Elite Gen 5 —CPU Oryon, NPU avanzada, triple ISP de 20 bits, módem X80 5G, Wi‑Fi 7 o Bluetooth 6.0—, pero con recortes moderados en frecuencias y alguna función concreta como el vídeo 8K, lo justo para contener el coste y permitir a los fabricantes lanzar móviles muy capaces a precios algo más razonables.
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