NVIDIA retrasa la RTX 60 por la escasez de memoria y sacude el calendario de GPUs

Tarjetas gráficas NVIDIA RTX y escasez de memoria

Los planes de renovación de tarjetas gráficas de NVIDIA acaban de dar un giro importante y nada positivo para quien juega en PC. Diversos informes coinciden en que la compañía ha decidido aplazar la llegada de la serie GeForce RTX 60 hasta, como mínimo, 2028, en gran parte por la escasez de memoria DRAM y el empuje brutal de la inteligencia artificial.

Este movimiento no llega solo: las RTX 50 Super, que iban a ser la actualización intermedia de la actual generación, también se habrían quedado en pausa indefinida e incluso, según algunas fuentes de la industria, prácticamente canceladas. Para el usuario europeo, esto se traduce en un escenario complicado: menos novedades, precios más altos y ciclos de vida más largos para las GPU disponibles en las tiendas.

NVIDIA frena las RTX 50 Super y reordena su hoja de ruta

Escasez de memoria y retrasos en GPUs NVIDIA

Diferentes reportes de medios especializados, como The Information, apuntan a que NVIDIA había planificado presentar la gama RTX 50 Super en el CES 2026, continuando con su ritmo habitual de renovaciones. Sin embargo, en diciembre la dirección de la empresa habría comunicado a empleados y socios que se congelaban esos lanzamientos, sin fijar una nueva fecha en el calendario.

La razón principal está en la falta de memoria GDDR disponible. Los modelos filtrados de la serie Super, como una supuesta RTX 5080 Super con 24 GB de GDDR7 y TGP superior al modelo actual o una RTX 5070 Ti Super con 24 GB de VRAM, dependían precisamente de aumentar la capacidad de memoria. En un escenario de cupos ajustados y precios al alza, destinar esos chips a GPUs de consumo deja de ser prioritario.

NVIDIA no ha confirmado oficialmente la cancelación de la gama, pero sí ha reconocido a medios como Tom’s Hardware que “la demanda de GPU GeForce RTX es muy fuerte, pero el suministro de memoria es limitado”, y que trabajan con sus proveedores para maximizar la disponibilidad. Entre líneas, el mensaje es claro: no hay memoria suficiente para cumplir con todos los planes, y alguien tenía que salir perdiendo.

En paralelo, varios informes señalan que la empresa está recortando la producción de ciertos modelos RTX 50 actuales. En distintas regiones europeas ya se percibe una menor presencia de las variantes con más VRAM y un mayor protagonismo de versiones de 8 GB, más fáciles de fabricar en el contexto actual. La consecuencia inmediata es una mezcla de stock irregular y precios por encima de los recomendados en muchas tiendas.

Para el jugador de PC, esto supone que la clásica “espera a la revisión Super” puede dejar de tener sentido. Aquellos que confiaban en renovar su equipo con una RTX 50 Super este año o el que viene se encuentran ahora con un mercado más estático y sin una alternativa clara a corto plazo.

  Adif confirma el error de software que paralizó Rodalies

RTX 60: de 2027 a 2028 (o más allá) por la escasez de DRAM

Retraso de NVIDIA RTX 60 por falta de memoria

El verdadero terremoto llega con la serie GeForce RTX 60, la próxima gran generación de GPUs gaming de NVIDIA, basada en la nueva arquitectura conocida internamente como Vera Rubin o, simplemente, Rubin. Según las primeras hojas de ruta mostradas por la propia compañía, esta familia debía empezar a producirse en masa entre 2026 y 2027, encadenando después una siguiente arquitectura, Feynman.

Los últimos informes, sin embargo, dibujan un escenario muy distinto: la producción en serie de las RTX 60 habría pasado primero de mediados de 2027 a finales de ese año, y ahora los planes se habrían desplazado de nuevo hasta principios de 2028 para el inicio de la fabricación en masa. Esto significa que los primeros modelos comerciales no se verían, en el mejor de los casos, hasta mediados de 2028.

Fuentes citadas por The Information aseguran que, en diciembre, la directiva de NVIDIA comunicó la decisión de retrasar el proyecto conocido internamente como Kicker (relacionado con esta próxima generación) precisamente por la escasez global de memoria, que ha disparado los costes y ha obligado a priorizar los chips para su negocio de centros de datos e inteligencia artificial. En otras palabras, la RTX 60 no se cancela, pero se manda al fondo de la cola.

Algunas filtraciones apuntaban a que la futura gama alta, con una hipotética RTX 6090, aspiraba a superar en torno a un 30% el rendimiento de la RTX 5090, continuando la tendencia de saltos generacionales. Con el nuevo calendario, estas mejoras se convierten en algo cada vez más lejano para quien hoy está valorando si comprar o no una GPU.

Este parón rompe por completo la cadencia habitual de NVIDIA, que acostumbraba a introducir nuevas arquitecturas cada 18-24 meses. Si se confirman los plazos, el mercado podría pasar casi tres años sin una nueva generación de tarjetas RTX, algo inédito en la historia reciente del PC gaming y que afectará tanto a usuarios como a ensambladores y comercios en España y el resto de Europa.

La IA manda: más rentable que el gaming y acapara la memoria

El gran protagonista en esta historia es la inteligencia artificial. Los datos financieros de NVIDIA muestran que los ingresos procedentes de centros de datos y chips de IA han alcanzado cifras récord, superando con creces la facturación ligada a videojuegos. En uno de los últimos trimestres analizados, la compañía habría ingresado alrededor de 51.200 millones de dólares solo por el segmento de data centers, de un total cercano a 57.000 millones.

Aunque el negocio de juegos también crece —se habla de un aumento del 30% en ingresos por gaming en ese mismo periodo—, su peso relativo es mucho menor que hace unos años. El propio Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ha reconocido que la empresa ha pasado de ser un fabricante de GPU para juegos a convertirse en un proveedor de infraestructura para IA. Con ese cambio de enfoque, no extraña que los recursos se desvíen hacia lo que genera más margen.

  Nvidia invertirá 100.000 millones en OpenAI para impulsar 10 GW de IA

El problema es que la IA no solo necesita GPU; la demanda se centra de manera muy agresiva en memoria RAM y almacenamiento de alto rendimiento. Grandes actores del sector, como OpenAI, han firmado acuerdos con fabricantes como Samsung y SK Hynix que, según estimaciones de la industria, podrían absorben hasta el 40% de la producción mundial de DRAM. Esa presión deja a otros mercados, entre ellos el de las tarjetas gráficas de consumo, con un acceso mucho más limitado a los chips disponibles.

Para completar el cuadro, fabricantes de semiconductores están reorientando líneas de producción hacia las memorias y componentes más rentables para IA, en detrimento de otros formatos. Eso implica que hay cada vez menos oferta de memoria “convencional” para PC de sobremesa, portátiles y otros dispositivos de consumo, lo que se traduce en subidas de precio y retrasos en lanzamientos de hardware.

Todo este contexto genera un efecto dominó que ya se empieza a notar en la vida cotidiana: desde la dificultad para encontrar ciertas GPUs de gama alta en tiendas europeas hasta el encarecimiento de ordenadores, consolas, móviles, televisores o incluso electrodomésticos conectados, todos ellos dependientes de la misma cadena de suministro de chips.

Impacto en el mercado europeo de PC: precios altos y menos opciones

En Europa, y particularmente en España, la situación se traduce en un mercado de componentes de PC tensionado. Los distribuidores reportan que algunos modelos de gama alta, como las RTX 4090, prácticamente han desaparecido del canal oficial, mientras que opciones como las RTX 3090 y RTX 3090 Ti se mueven en el mercado de segunda mano en rangos que rondan los 700 a 950 euros, cifras poco amigables para quien esperaba una renovación más asequible.

Fabricantes de memoria y almacenamiento con fuerte presencia en Europa, como Kingston, ya avisaban de que los precios de RAM y SSD seguirán subiendo al menos durante la primera mitad de 2026, con una posible estabilización —que no necesariamente bajada— bien entrado 2027. Es decir, el hardware para ampliar o montar un nuevo PC no va a ser más barato a corto plazo.

Incluso voces del sector gráfico, como personal de marcas asociadas a AMD o a ensambladores de GPU, llevan meses advirtiendo de que el mercado no se normalizará hasta pasados seis u ocho meses como mínimo, y que esa “normalización” significa más bien dejar de subir tan rápido, no volver a los precios de hace unos años.

A todo esto se suma el efecto del coste energético. Informes recientes señalan que, en determinadas zonas con gran concentración de centros de datos, el precio mayorista de la electricidad se ha disparado hasta un 267% en los últimos años. Aunque estos datos proceden principalmente de estudios sobre EE. UU., el patrón se puede extrapolar en parte a Europa, donde países como Irlanda, Países Bajos o Alemania han advertido del impacto que tiene el crecimiento de la nube y la IA en su red eléctrica.

  Mañana Windows 10 se queda sin soporte oficial

Para el usuario final en España, la combinación de hardware más caro, luz más cara y menos oferta de GPUs nuevas crea un panorama poco atractivo para renovar equipo. Muchos jugadores están optando por estirar al máximo sus tarjetas actuales, esperar ofertas puntuales o recurrir a modelos de segunda mano antes que lanzarse a una compra en plena subida de precios.

Qué pueden esperar los jugadores de PC en los próximos años

Con las RTX 50 Super congeladas y la RTX 60 desplazada a 2028, el ecosistema de juegos en PC entra en una fase atípica. Es muy probable que veamos un parón en los grandes lanzamientos de GPU durante uno o dos años, algo que ya se apunta en varios análisis de la industria al hablar de “ninguna nueva tarjeta RTX en un par de años”.

Esta ausencia de nuevas gamas potentes empuja a que el mercado se centre en modelos ya existentes, en revisiones menores o en chips de menor consumo. En lo que respecta al usuario doméstico europeo, la mejora de rendimiento durante este periodo vendrá más por optimizaciones de software y motores gráficos que por grandes saltos de hardware.

Desarrolladores y estudios se van a ver obligados a afinar más sus juegos para que funcionen bien en hardware “antiguo”, dado que una parte importante de la base instalada no va a poder, o no va a querer, actualizar su GPU a corto plazo. Esto puede traer consigo una mayor atención a opciones gráficas avanzadas, técnicas de reescalado y modos de rendimiento, tanto en PC como en consolas.

Para quien esté pensando en montar o actualizar un PC en España, el dilema es claro: comprar ahora con precios altos pero con stock disponible, o esperar a un futuro en el que quizá haya nuevas GPUs, pero no hay garantías de que vayan a ser más baratas. Con la incertidumbre sobre cuánto durará la “fiebre” de la IA, no es una decisión sencilla.

En definitiva, la combinación de escasez de memoria, prioridades volcadas en la inteligencia artificial y un calendario de lanzamientos trastocado deja a los jugadores ante un escenario poco habitual: varios años con pocas novedades en GPUs de gama alta, precios presionados al alza y una sensación general de que el PC gaming ha dejado de ser el foco principal para los grandes fabricantes, al menos mientras dure la actual tormenta de la IA.

[relacionado url=»https://foropc.com/zotac-alerta-de-una-crisis-de-memoria-que-amenaza-al-mercado-de-gpu/»]

Deja un comentario