NVIDIA retira el driver GeForce 595.59 por fallos críticos en ventiladores y estabilidad

Última actualización: febrero 28, 2026
Autor: ForoPC
  • NVIDIA ha retirado el controlador GeForce Game Ready 595.59 WHQL por un fallo que afecta al control de ventiladores y la estabilidad del sistema.
  • El bug provoca que solo se detecte un ventilador en muchas RTX 3000, 4000 y 5000, elevando peligrosamente las temperaturas y generando pantallas negras.
  • La compañía recomienda volver a la versión 591.86 WHQL mientras investiga el problema y prepara un nuevo driver corregido.
  • El incidente llega en pleno lanzamiento de Resident Evil Requiem y reabre el debate sobre la presión por publicar drivers Game Ready a contrarreloj.

Driver NVIDIA retirado por fallos en ventiladores

La última actualización de controladores de NVIDIA, el GeForce Game Ready 595.59 WHQL, ha pasado en cuestión de horas de ser una puesta al día muy esperada a convertirse en un quebradero de cabeza para muchos jugadores de PC. Lo que iba a ser un simple driver para acompañar importantes lanzamientos, ha terminado en una retirada de urgencia por fallos graves en la gestión de los ventiladores y la estabilidad del sistema.

El movimiento ha sorprendido tanto a usuarios como a profesionales, ya que no solo afecta a la rama Game Ready orientada al juego, sino también a los controladores Studio 595.59 WHQL, dirigidos a entornos creativos. NVIDIA ha eliminado las descargas desde su web oficial y herramientas como GeForce Experience y la NVIDIA App, recomendando a todo el mundo volver de inmediato a la versión 591.86 WHQL si ya habían aplicado la actualización problemática.

Un driver pensado para grandes lanzamientos que ha salido rana

El paquete GeForce 595.59 WHQL llegaba para dar soporte oficial a lanzamientos tan sonados como Resident Evil: Requiem y el shooter Marathon, además de pulir errores pendientes en un buen número de títulos. Sobre el papel, se trataba de la clásica actualización «Game Ready»: optimizaciones de rendimiento, perfiles de juego actualizados y correcciones para incidencias previas.

Entre las mejoras anunciadas destacaban los arreglos de flickering en The Ascent, la eliminación de artefactos verdes en Total War: Three Kingdoms y la solución a crasheos en Final Fantasy XII: The Zodiac Age. También se incluían correcciones para la corrupción de imagen en Call of Duty: Modern Warfare, una caída notable de rendimiento en el acto 4 de Quantum Break y problemas de decodificación AV1 con múltiples OBU en Blackmagic Design.

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Sobre el papel pintaba muy bien, pero en la práctica el nuevo driver terminó complicando más la experiencia de juego de la que pretendía mejorar. A las pocas horas de su lanzamiento, los foros oficiales de NVIDIA y comunidades de terceros empezaron a llenarse de reportes que apuntaban a un fallo de raíz en la gestión del sistema de refrigeración de las GPU.

La situación ha sido especialmente delicada para quienes estrenaban o ya tenían una tarjeta de la serie GeForce RTX 50, que esperaban este controlador para asegurar el mejor rendimiento posible en los nuevos títulos y se han encontrado con comportamientos anómalos justo en sesiones de carga intensa.

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Problemas de ventiladores con driver NVIDIA

El fallo clave: ventiladores que no giran y sensores que «desaparecen»

El denominador común de la mayoría de quejas es un bug que afecta al control y monitorización de los ventiladores de la GPU. Numerosos usuarios con gráficas de las series RTX 3000, 4000 y 5000 han descrito el mismo patrón: tras instalar el driver GeForce 595.59, el sistema solo detecta un ventilador de la tarjeta gráfica, dejando el resto completamente inactivos.

En configuraciones con dos o tres ventiladores, herramientas como HWiNFO, GPU-Z o las utilidades de los propios ensambladores muestran un único sensor disponible, y únicamente ese ventilador responde a los cambios de temperatura. Los otros permanecen parados incluso con la GPU a plena carga, justo cuando más falta hacen para expulsar el calor.

El problema no se limita a los sensores invisibles. Muchos reportes indican que el driver ignora por completo las curvas de ventilador personalizadas establecidas por el usuario, aplicando comportamientos erráticos o dejando que la tarjeta alcance valores térmicos inusualmente altos antes de reaccionar, si es que reacciona.

En un primer momento se llegó a sospechar de conflictos con herramientas de terceros como MSI Afterburner, habituales para ajustar frecuencias y ventiladores. Sin embargo, pronto quedó claro que el bug también aparece en sistemas sin este tipo de software, lo que apunta al propio controlador como origen del fallo.

Esta combinación de sensores que «desaparecen», curvas ignoradas y ventiladores parados convierte al 595.59 en un riesgo potencial para la integridad de la GPU, sobre todo en chasis cerrados, equipos compactos o zonas con altas temperaturas ambientales, bastante habituales en muchos hogares españoles.

Riesgo de sobrecalentamiento y cambios inesperados en voltajes y frecuencias

Cuando parte del sistema de refrigeración deja de hacer su trabajo, el problema no se queda en un simple aumento de ruido o un par de grados extra. En algunos modelos de gama alta como una GeForce RTX 5080, trabajar con menos ventiladores de los necesarios puede disparar fácilmente la temperatura de funcionamiento muy por encima de los aproximadamente 70 ºC que suele manejar bajo carga con la ventilación operativa.

Con dos ventiladores inactivos en una tarjeta de triple ventilador, el calor se acumula con rapidez, lo que puede derivar en throttling térmico, errores gráficos, cierres de aplicaciones o, en situaciones extremas, daños permanentes en componentes de la GPU y la memoria. De ahí que muchos usuarios hayan preferido no jugársela y revertir de inmediato a la versión anterior.

Por si fuera poco, algunos testimonios señalan que el 595.59 no solo afecta a la refrigeración, sino también a la gestión de voltajes y frecuencias Boost. Se han detectado casos, especialmente en las RTX 5080 y RTX 5090, donde el driver limita el voltaje alrededor de los 0,95 V, con bajadas notables en las frecuencias de reloj.

Este recorte energético se traduce en una pérdida de rendimiento apreciable, con caídas de fotogramas por segundo en juegos exigentes que precisamente deberían beneficiarse de la potencia bruta de estas GPUs. En otras palabras, el driver que debía exprimir las tarjetas de nueva generación ha terminado estrangulando parte de su capacidad.

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A todo ello se suman casos de inestabilidad general del sistema, incluyendo pantallas negras, cuelgues con el error VIDEO_TDR_FAILURE y eventos asociados al controlador (como los típicos errores nvlddmkm en el registro). Algunos usuarios europeos han señalado además incidencias al usar televisores Samsung con HDR, con pérdidas esporádicas de señal y reinicios del driver al activar funciones avanzadas como DLSS 4 con generación multifotograma.

Impacto en Europa y en el ecosistema de jugadores de PC

En el mercado europeo, donde las gráficas NVIDIA dominan con claridad entre jugadores de PC y creadores de contenido, el alcance potencial del fallo es considerable. El driver 595.59 está pensado para las generaciones más recientes, precisamente las más extendidas en muchos países de la UE, incluyendo España, para jugar a resoluciones altas y aprovechar tecnologías como ray tracing y DLSS.

Buena parte de los reportes proceden de usuarios con configuraciones de gama media-alta y alta, combinando RTX 3000, 4000 y 5000 con monitores de altas tasas de refresco o televisores 4K. En este tipo de equipos, cualquier desajuste térmico o de voltaje se nota enseguida: caída de FPS, microcortes, tirones o reinicios en mitad de una partida.

Para los jugadores de PC españoles, que suelen actualizar drivers coincidiendo con grandes lanzamientos, el incidente llega en un momento delicado. Muchos habían preparado sus equipos para estrenar Resident Evil Requiem y otros títulos recientes confiando en la etiqueta «Game Ready», y se han encontrado con un controlador que genera más incertidumbre que mejoras.

También los profesionales que usan la rama Studio se han visto salpicados. Aunque en su caso el foco no está tanto en la tasa de fotogramas, sí lo está en la estabilidad absoluta en aplicaciones de edición, renderizado o streaming. Que una versión Studio tenga que ser retirada a la vez que la Game Ready es algo poco habitual y levanta dudas sobre el proceso de validación previo.

Tarjeta gráfica NVIDIA afectada por driver

Respuesta oficial de NVIDIA y recomendaciones para los usuarios

Ante la avalancha de reportes, NVIDIA publicó una nota en su foro oficial explicando la situación. En ella confirma haber detectado un error en los controladores Game Ready y Studio 595.59 WHQL y anuncia que ha retirado temporalmente las descargas mientras su equipo investiga el origen del problema.

El mensaje de la compañía es claro: quienes ya hayan instalado el driver y estén sufriendo problemas con el control de los ventiladores, inestabilidad o comportamientos extraños deben volver a la versión 591.86 WHQL. Los usuarios de la aplicación NVIDIA pueden hacerlo desde la pestaña «Controladores», utilizando la nueva función que permite reinstalar la versión previa con un par de clics.

Para quienes no hayan actualizado todavía, la recomendación es no instalar el 595.59 bajo ningún concepto, aunque se tenga el instalador descargado. Hasta que NVIDIA publique un paquete corregido, la opción más sensata pasa por mantenerse en el controlador estable inmediatamente anterior.

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La empresa no ha facilitado de momento una fecha exacta para la salida del próximo driver. No obstante, por la gravedad del bug y por el contexto de lanzamientos en el que se produce, lo previsible es que la respuesta sea relativamente rápida, con una versión revisada que mantenga las mejoras previstas pero sin comprometer la refrigeración ni la estabilidad.

Mientras tanto, para usuarios de España y el resto de Europa que ya hayan usado el 595.59, conviene no solo revertir el controlador, sino también vigilar durante unos días las temperaturas y el comportamiento de la GPU mediante herramientas de monitorización, por si hubieran quedado ajustes residuales o perfiles extraños tras la desinstalación.

Un síntoma de la presión por los drivers «Game Ready» a contrarreloj

El caso del GeForce 595.59 no se produce en el vacío. Los controladores de NVIDIA y AMD llevan tiempo sujetos a una presión creciente por llegar al mismo ritmo que los grandes lanzamientos de videojuegos. Cada nuevo título de alto perfil suele venir acompañado de su correspondiente driver «Game Ready» o equivalente, con calendarios muy ajustados.

Este enfoque tiene ventajas claras para los jugadores, que reciben soporte optimizado desde el primer día, pero también implica recortar márgenes de prueba en un ecosistema extremadamente complejo: docenas de modelos de GPU, cientos de placas base y diferentes drivers de chipset, procesadores distintos y combinaciones de RAM, monitores y sistemas operativos casi inabarcables.

En los últimos años ya se han visto otros episodios complicados, donde actualizaciones de drivers han terminado provocando pantallazos azules, caídas de rendimiento o errores gráficos en determinadas configuraciones, lo que ha obligado a publicar parches de emergencia pocos días después.

Aun así, la situación del 595.59 es especialmente llamativa porque afecta a tres generaciones de tarjetas a la vez (RTX 30, 40 y 50) y toca un componente tan sensible como el sistema de refrigeración. No estamos ante un simple bug gráfico o un fallo puntual en un juego concreto, sino ante un fallo que, de no detectarse, puede comprometer físicamente el hardware.

Para la comunidad de PC en España y el resto de Europa, el incidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de no actualizar drivers a ciegas el mismo día de su salida, sobre todo cuando no se necesita de forma urgente para un juego específico. Esperar unas horas —o incluso un día— a ver los primeros reportes de otros usuarios puede ahorrar disgustos.

Al final, el controlador GeForce 595.59 WHQL ha pasado a ser un ejemplo claro de cómo una actualización pensada para mejorar compatibilidad, rendimiento y corregir errores previos puede terminar generando un problema mayor si se cuela un bug crítico. Hasta que NVIDIA publique la versión corregida, la opción más prudente para los usuarios europeos es mantenerse en el driver 591.86 WHQL, supervisar el comportamiento de sus tarjetas y actualizar solo cuando el nuevo paquete demuestre ser estable.