- Nueva configuración que combina 12 GB de memoria RAM con 128 GB de almacenamiento interno UFS 3.1.
- Precio de venta oficial de 279 dólares, manteniendo el coste de la antigua variante con más capacidad.
- Diseño limitado exclusivamente a la disposición de joysticks asimétricos (Stick Top).
- Disponibilidad inmediata de stock en los colores Silver, Black y el acabado retro de 16 bits.

Parecía que los usuarios se quedarían con las ganas tras la cancelación de la variante más potente de este dispositivo, pero el fabricante ha sorprendido a la comunidad con un giro de guion. La consola vuelve a estar disponible tras un tiempo fuera del mercado, permitiendo que aquellos que buscan un rendimiento superior en Android tengan de nuevo una opción con mayor cantidad de memoria de acceso aleatorio.
No obstante, vaya por delante que este regreso no es un calco exacto de lo que se anunció originalmente hace unos meses. La marca ha tenido que hacer encaje de bolillos para lidiar con el incremento en los costes de producción, lo que ha derivado en una configuración técnica ligeramente distinta a la que se pudo ver en los primeros prototipos que llegaron a las manos de los entusiastas.
Cambios en el almacenamiento y estrategia de precios
El punto más llamativo de esta renovación es la gestión del espacio interno. Mientras que el modelo original de 12 GB venía acompañado de 256 GB de memoria, esta nueva hornada sacrifica la capacidad de almacenamiento reduciéndola a la mitad, concretamente a los 128 GB bajo el estándar UFS 3.1. Se trata de un movimiento puramente económico para intentar que la subida de precios de los componentes no se traslade de forma tan agresiva al bolsillo del consumidor final.
Curiosamente, este cambio no se traduce en una rebaja del importe, ya que la Retroid Pocket 6 de 12 GB mantiene el precio de la anterior edición de 279 dólares (que al cambio suelen ser unos 241 euros aproximadamente). Esto sitúa al usuario en una tesitura interesante: se gana el extra de RAM necesario para ciertas tareas exigentes, pero se pierde el generoso espacio de almacenamiento que antes venía de serie, obligando casi con total seguridad a depender de una tarjeta microSD externa.
Limitaciones en el diseño y colores disponibles
No solo hay novedades bajo el capó, sino que el aspecto exterior también se ha visto restringido para facilitar la logística de fabricación. Quienes prefieran la simetría en sus mandos tendrán que buscar otra alternativa, ya que esta versión de 12 GB se vende exclusivamente con la disposición de los controles físicos tipo «Stick Top», es decir, con el stick izquierdo situado por encima de la cruceta o D-pad.
En cuanto a la estética, el abanico de colores se ha visto recortado para centrarse en los acabados más demandados por el público general. Por ahora, las únicas carcasas que se pueden adquirir en esta configuración son la Silver, la Black y la nostálgica 16-Bit. Quedan fuera de la ecuación los tonos púrpuras y anaranjados que tanto gustaron en las presentaciones iniciales de la gama, simplificando así la línea de montaje del fabricante asiático.
¿Para quién es realmente esta versión de 12 GB?
Muchos se preguntarán si merece la pena el salto respecto a la versión estándar de 8 GB. La respuesta corta es que depende del tipo de software que se pretenda ejecutar, ya que esos 4 GB adicionales son cruciales cuando hablamos de emulación de sistemas modernos como Nintendo Switch o incluso ciertos entornos de PC portados a dispositivos Android. Si el objetivo es jugar a títulos de PlayStation 2 o GameCube, la diferencia de rendimiento puede ser menos perceptible en el día a día.
Una de las grandes ventajas de este relanzamiento es que no estamos ante un periodo de reserva eterno con esperas de meses. El fabricante ha confirmado que el stock actual permite el envío inmediato, lo que supone un alivio frente a la tendencia del sector de anunciar productos que tardan una eternidad en llegar a manos de los compradores. La compra se gestiona, como suele ser habitual, directamente desde su portal oficial para garantizar que el dispositivo llegue a cualquier rincón de Europa sin intermediarios innecesarios.
Esta actualización de la Retroid Pocket 6 cierra un ciclo de incertidumbre para la marca, ofreciendo una propuesta equilibrada para los entusiastas que priorizan la potencia bruta por encima del almacenamiento masivo. Aunque el recorte en la memoria interna y la limitación cromática puedan parecer pasos atrás, la realidad es que el regreso de la RAM alta asegura una mayor longevidad al dispositivo frente a las aplicaciones y juegos cada vez más pesados que pueblan el ecosistema de Google Play.
