- El 30% de los viajeros planea usar eSIM este verano, un aumento de 9,1 puntos respecto a 2025.
- En viajes internacionales, la eSIM supera al roaming con un 38,7% de preferencia frente al 32,6%.
- Los menores de 35 años lideran la adopción, mientras que los mayores de 55 siguen optando por el roaming.
- En Europa, el roaming domina gracias a la normativa 'Roam Like at Home', pero la eSIM gana terreno.

El Holafly 2026 Summer Travel & eSIM Report ha puesto de manifiesto un cambio significativo en la forma en que los viajeros se conectan durante sus desplazamientos. Según el estudio, un 30% de los encuestados tiene previsto utilizar una eSIM este verano, lo que supone un incremento de 9,1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este crecimiento consolida la eSIM como la alternativa de conectividad que más rápido está ganando adeptos, especialmente entre quienes planean salir al extranjero.
El informe, basado en una encuesta a más de 3.000 personas de 87 países, revela que el 82% de los viajeros tiene intención de viajar este verano, frente al 73% del año pasado. De ellos, casi la mitad (46,4%) se decanta por destinos internacionales, un aumento de casi diez puntos. Este fervor viajero está impulsando la demanda de soluciones de conectividad flexibles y económicas, y la eSIM se está llevando la parte del león.
El auge de la eSIM en los viajes de verano
En los desplazamientos exclusivamente internacionales, la eSIM se ha convertido en la opción favorita con un 38,7% de cuota, superando por primera vez al roaming tradicional, que se queda en un 32,6%. Las tarjetas SIM físicas locales han caído al 22,4%, mientras que el acceso exclusivo a redes Wi-Fi se reduce al 12,3% y la Wi-Fi de bolsillo apenas alcanza un residual 2,1%. Factores como el coste, la facilidad de uso, la flexibilidad y la activación instantánea están detrás de este trasvase de usuarios hacia la eSIM, especialmente en el segmento corporativo, donde la eSIM ya es la opción mayoritaria con un 31,4%.
Brecha generacional y diferencias entre viajeros
La adopción de la eSIM muestra una clara segmentación por edades. Los menores de 35 años han convertido esta tecnología en su opción predeterminada: un 46,5% de los jóvenes de 25 a 34 años planea usarla, y un 42,7% en el grupo de 18 a 24 años. A partir de los 35 años, el roaming recupera protagonismo, alcanzando el 40,5% entre los 55 y 64 años, mientras que los mayores de 65 años optan mayoritariamente por el Wi-Fi (39,6%). La falta de conocimiento y la costumbre son los principales frenos, a pesar de que el 90,8% de los usuarios reconoce haber sufrido incidencias con el roaming.
El informe también distingue entre viajeros de negocios y de ocio. En el ámbito corporativo, la eSIM lidera con un 31,4%, seguida de la SIM local (26,4%) y el roaming (25,9%). En cambio, los viajeros de ocio siguen prefiriendo el roaming (30%), aunque la eSIM ya alcanza un 26,3% y la SIM local un 25,2%. La seguridad, la facturación transparente y la activación inmediata son los valores que más pesan en el perfil profesional.
El contexto europeo y la metodología del estudio
En Europa, el roaming mantiene su hegemonía con un 40,9% de preferencia, impulsado casi exclusivamente por la normativa ‘Roam Like at Home’, que permite usar los datos del contrato nacional sin coste adicional. La eSIM se sitúa en un 21,9% en el continente, pero su crecimiento es constante. El estudio se realizó los días 4 y 5 de mayo de 2026 mediante una encuesta en cinco idiomas, con una muestra de 3.048 personas de 87 países, recogida a través de la plataforma Prolific. El grupo de edad más numeroso fue el de 25 a 34 años (35,7%), seguido por los de 35-44 y 18-24 años. La mayoría de los participantes procedían de Europa (29,1%), Latinoamérica (21,1%) y Norteamérica (18,4%).
Con estos datos, queda claro que la eSIM no es una moda pasajera, sino una tendencia consolidada que está redefiniendo la conectividad en los viajes. Aunque el roaming sigue siendo fuerte en Europa por la regulación, la eSIM gana terreno entre los más jóvenes y en los viajes internacionales, y todo apunta a que su adopción seguirá creciendo en los próximos años, especialmente si se superan las barreras de conocimiento y hábito en las generaciones mayores.




