- El iPhone 18 base se retrasaría a primavera de 2027, mientras que los iPhone 18 Pro y Pro Max llegarían en septiembre junto al primer iPhone plegable.
- Los modelos Pro apostarían por una cámara más profesional con sensor apilado, apertura variable y mejoras en fotografía con poca luz.
- El nuevo chip A20 Pro de 2 nm, más eficiente y potente, sería clave para el rendimiento, la autonomía y las funciones de inteligencia artificial.
- Apple mantendría precios base similares a los iPhone 17 Pro en Europa, aunque las configuraciones de mayor almacenamiento podrían encarecerse.

El próximo iPhone 18 se perfila como uno de los lanzamientos más singulares de Apple en los últimos años, no solo por las mejoras técnicas que se rumorean, sino también por un cambio de estrategia en el calendario. La compañía habría decidido separar por primera vez el lanzamiento del modelo estándar de las versiones Pro, algo que está generando bastante conversación entre usuarios y analistas.
Mientras se mantiene el habitual evento de septiembre, todo apunta a que el iPhone 18 base se quedaría para la primavera de 2027, compartiendo protagonismo con el iPhone 18e y, posiblemente, con un nuevo iPhone Air 2. Por el contrario, los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max seguirían llegando en otoño junto al esperado iPhone plegable de la marca, lo que reorganizaría por completo la gama.
Calendario de lanzamiento: dos oleadas y un gran ausente en septiembre
Según filtraciones consistentes, Apple dividiría la familia iPhone 18 en dos grandes grupos. Por un lado, los modelos de gama alta (iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el primer iPhone plegable) verían la luz en septiembre, en la ventana habitual de presentación de la marca. Por otro, el iPhone 18 estándar y el iPhone 18e se desplazarían a un segundo evento, previsto para la primavera de 2027.
Esta decisión supone que, en países como España o el resto de Europa, solo los modelos Pro estarían disponibles de cara a la campaña de Navidad, mientras que quienes busquen un iPhone 18 más económico tendrían que esperar unos meses más. La idea sería mantener el tirón comercial de la gama alta durante el último trimestre del año y reservar las opciones más asequibles para revitalizar ventas en la primera mitad del siguiente.
Distintas fuentes especializadas apuntan a que la prioridad absoluta de Apple sería el nuevo iPhone plegable, que se integraría en la familia iPhone 18. Esa apuesta por un dispositivo completamente nuevo, con una producción más compleja, estaría absorbiendo parte de la capacidad industrial que tradicionalmente se dedicaba al modelo estándar. Más detalles sobre el dispositivo plegable se han recopilado en los últimos artículos sobre el primer iPhone plegable.
En la práctica, el calendario quedaría así: presentación de iPhone 18 Pro, 18 Pro Max y iPhone plegable en septiembre, con llegada a tiendas europeas entre la segunda y la tercera semana del mes, y iPhone 18 base retrasado a marzo-abril de 2027. Esta separación también permitiría diferenciar con más claridad la gama «premium» de la gama «asequible».
Diseño y colores: evolución continuista y apuesta por tonos más atrevidos
En cuanto al diseño, las filtraciones coinciden en que los iPhone 18 Pro mantendrían la línea general de los modelos 17 Pro, con chasis unibody de aluminio y parte trasera de cristal compatible con la carga inalámbrica MagSafe. No se espera una ruptura total de la estética, pero sí pequeños ajustes pensados para pulir el acabado; algunas pistas sobre la parte trasera se detallan en informes sobre la parte trasera.
Uno de estos cambios sería la reducción del tamaño de la Dynamic Island. Gracias a la integración parcial de los componentes de Face ID bajo la pantalla, la isla pasaría de unos 20,7 mm a aproximadamente 13,5 mm, dejando un frontal algo más limpio y un efecto de «todo pantalla» más marcado. A esto se sumaría una ligera reducción de los marcos, sin alterar en exceso las dimensiones generales. Precisamente, varias filtraciones apuntan a una Dynamic Island más pequeña y centrada.
Otro detalle tiene que ver con la parte trasera: Apple estaría trabajando en un color más uniforme entre el cristal y el marco de aluminio, para evitar el efecto bicolor tan evidente de la generación anterior. El módulo de cámaras seguiría dominando la zona superior izquierda, con una isleta que podría crecer unas décimas de milímetro por el nuevo hardware fotográfico; más sobre el salto en diseño y cámara puede leerse en los análisis de diseño y cámara.
Donde sí habría una apuesta algo más llamativa es en los colores. Para los iPhone 18 Pro y Pro Max se barajan, entre otros, un azul claro similar al azul niebla, un cereza oscuro como tono protagonista, un gris oscuro clásico y un plateado cercano al actual. Algunas filtraciones señalan que el dorado volvería a quedarse fuera, recortando el catálogo cromático frente a generaciones previas. Los rumores sobre los nuevos colores del iPhone 18 Pro amplían estas opciones.
En el conjunto de la gama iPhone 18 (incluyendo el modelo estándar), Apple volvería a jugar con tonos poco habituales para distinguirse de otros fabricantes: se menciona un color cereza más vivo, un azul claro y el clásico plata, en la línea de lo que la marca ya hizo con rojos intensos, amarillos brillantes o paletas pastel en años anteriores.
Pantallas y tamaños: LTPO+ OLED y diagonales algo mayores
En pantalla, los iPhone 18 Pro apostarían por paneles LTPO+ OLED con tasa de refresco adaptativa de hasta 120 Hz. Esta evolución de la tecnología actual permitiría una mayor eficiencia energética y un control más fino del brillo según las condiciones de luz, algo especialmente útil en exteriores. Las previsiones sobre la pantalla y el brillo apuntan a mejoras notables.
El tamaño de estos paneles se situaría en torno a las 6,3 pulgadas para el iPhone 18 Pro y las 6,9 pulgadas para el iPhone 18 Pro Max, un ligero aumento frente a generaciones anteriores. En el caso del modelo básico y del Pro de menor tamaño, se espera compartir la misma diagonal de 6,3 pulgadas, manteniendo un formato relativamente manejable dentro de la gama alta.
Las pantallas seguirían siendo compatibles con las funciones habituales de Apple, incluyendo ProMotion, Always-On Display y una frecuencia variable desde 1 Hz, algo que ayuda a recortar consumo cuando se muestran imágenes estáticas o contenido de baja exigencia.
En el modelo plegable, la apuesta sería doble: una pantalla exterior de unas 5,5 pulgadas y una interior de 7,8 pulgadas, ambas con paneles OLED LTPO a 120 Hz. Plegado, el dispositivo tendría un tamaño cercano al de un iPhone tradicional; desplegado, se aproximaría en superficie a un iPad mini. Las filtraciones sobre el diseño del plegable amplían los detalles del formato y dimensiones en informes de diseño filtrados.
Cámara: sensor apilado, apertura variable y modo más profesional
El apartado fotográfico es, probablemente, el terreno donde más peso tendrían las novedades de los iPhone 18 Pro. Las filtraciones hablan de una cámara trasera de 48 megapíxeles con sensor apilado en tres capas desarrollado junto a Samsung, pensada para mejorar el rango dinámico, reducir ruido y ofrecer mejor desempeño en escenas con poca luz.
Uno de los cambios más interesantes sería la incorporación de un sistema de apertura variable en la cámara principal. Esta solución, más propia de cámaras dedicadas, permitiría controlar con mayor precisión la cantidad de luz que entra al sensor y la profundidad de campo, logrando desenfoques más naturales y menos dependientes del procesado por software.
El módulo trasero se completaría con una cámara gran angular y un teleobjetivo, ambos también de 48 megapíxeles. En el caso del tele, se espera una apertura más amplia para mejorar el rendimiento en zoom 4x y 8x con escasa luz. Se ha llegado a mencionar la posibilidad de un teleconvertidor óptico, aunque no está claro que Apple vaya a adoptar una solución que reduzca la entrada de luz.
En la parte frontal, tanto iPhone 18 Pro como Pro Max darían el salto a una cámara para selfies de 24 megapíxeles, frente a los 18 MP de la generación anterior. Esto se traduciría en más detalle sin perder nitidez y en una mejor base para modos de retrato y videollamadas, especialmente combinada con el nuevo procesamiento de imagen.
El esperado iPhone plegable compartiría buena parte de esta tecnología: cámara frontal de 24 MP, sensor principal con apertura variable, una Dynamic Island más compacta y funciones de fotografía impulsadas por inteligencia artificial. La idea sería situarlo, al menos en lo fotográfico, al nivel de los modelos Pro, pese a su formato distinto.
Chip A20 y rendimiento: 2 nanómetros, IA y mayor eficiencia
El corazón de los iPhone 18 Pro sería el nuevo SoC Apple A20 Pro, fabricado en el nodo de 2 nm de TSMC. Este salto de generación promete no solo más potencia bruta, sino también un consumo más contenido, clave para mejorar la autonomía sin necesidad de disparar el tamaño de la batería.
Las filtraciones hablan de una CPU de seis núcleos, con dos de alto rendimiento y cuatro de alta eficiencia, y de una mejora de en torno al 15 % en velocidad y hasta un 30 % en eficiencia frente al actual A19 Pro. A este bloque se sumaría una GPU de nueva generación y un motor neural (NPU) más potente enfocada a tareas de inteligencia artificial y procesamiento avanzado.
Un aspecto técnico relevante es el uso de la tecnología Wafer-Level Multi-Chip Module (WMCM), que permitiría integrar la memoria RAM directamente junto a la CPU, la GPU y el motor neural a nivel de oblea. Esta disposición reduciría la necesidad de apilar módulos mediante intercaladores de silicio, con beneficios en latencia, ancho de banda y eficiencia.
A nivel de conectividad, el chip integraría un módem C2 diseñado por Apple y compatible con redes 5G por satélite, lo que abriría la puerta a utilizar el estándar New Radio Non-Terrestrial Networks (NR-NTN). Más allá de las funciones de emergencia ya presentes, el objetivo sería ampliar el uso de comunicaciones satelitales, al menos en determinados mercados y situaciones.
En el modelo estándar, se espera un salto al chip A20 dentro de la familia Apple Silicon, con un tamaño de chip algo menor para mejorar la eficiencia. Esto, sumado al aumento de RAM previsto, acercaría al iPhone 18 base a lo que hasta ahora se asociaba a la gama Pro, aunque con algunos recortes para mantener las distancias.
Memoria, batería y autonomía: más RAM, más capacidad y paneles eficientes
La configuración de memoria de los iPhone 18 Pro seguiría la línea marcada por los modelos más recientes: 12 GB de RAM como base y 256 GB de almacenamiento mínimo, con opciones que subirían hasta 1 TB en el iPhone 18 Pro y hasta 2 TB en el iPhone 18 Pro Max. Esta combinación tiene sentido en un contexto de mayor peso de la inteligencia artificial y de contenidos de alta resolución.
Debido al encarecimiento de la memoria DRAM y de la NAND Flash, las fuentes cercanas a la cadena de suministro apuntan a que Apple preferiría mantener los 12 GB en lugar de dar el salto a 16 GB, evitando así un aumento de costes que podría forzar una subida generalizada de precios. El iPhone 18 estándar también vería ampliada su RAM, situándose en torno a los 12 GB para acercarse a las capacidades actuales de los Pro.
En cuanto a batería, las capacidades barajadas rondan los 4.200 mAh para el iPhone 18 Pro y 5.100 mAh para el 18 Pro Max. No se trata de un salto radical respecto a la generación previa, pero sí de un ajuste al alza acompañado de dos factores clave: un panel LTPO+ más eficiente y el chip A20 Pro optimizado en 2 nm. Más detalles sobre la batería del modelo Max pueden consultarse en el informe sobre autonomía.
El modelo Max, en particular, podría experimentar un ligero aumento de grosor para alojar una batería mayor, sin alterar en exceso la ergonomía. Esto le permitiría seguir siendo el iPhone con mayor autonomía del catálogo, algo especialmente valorado en usuarios que pasan muchas horas fuera de casa o viajan con frecuencia.
En el caso del iPhone plegable, los esfuerzos de Apple se centrarían en conjugar autonomía suficiente con un diseño resistente y una bisagra duradera. Se habla de una bisagra construida con metal líquido para reducir el desgaste, así como de un sistema de desbloqueo mediante huella dactilar ante las dificultades de integrar Face ID de forma fiable bajo una pantalla flexible.
iPhone 18 estándar: retraso, IA y reposicionamiento en la gama
La decisión de posponer el lanzamiento del iPhone 18 base a la primavera de 2027 no respondería solo a temas de calendario. Detrás estarían factores relacionados con la inteligencia artificial, la disponibilidad de chips avanzados y la presión sobre la cadena de suministro global.
Los últimos informes apuntan a que el iPhone 18 llegaría con el chip A20 de 2 nm, más memoria RAM (hasta 12 GB) y pantalla con ProMotion a 120 Hz, junto a nuevas funciones de IA pensadas para edición fotográfica, traducciones automáticas y gestión inteligente de batería. Todo esto incrementa notablemente el coste de producción frente al iPhone 17.
Para contener el precio de venta, Apple estaría estudiando determinadas rebajas en la fabricación y una mayor alineación del iPhone 18 con el iPhone 18e desde el punto de vista de la cadena de suministro. El objetivo sería reposicionar el modelo base como un compañero de la gama «e» más que como una versión recortada del Pro, manteniendo clara la diferenciación entre segmentos.
El contexto de fondo es que el iPhone 17 estándar se está comportando muy bien en ventas en 2026 y ocupa un precio de entrada considerado óptimo para muchos consumidores. Si el iPhone 18 mejorara demasiado el hardware y subiera el PVP, podría acercarse peligrosamente a la franja de precio de los Pro, restando atractivo a estos últimos.
Los analistas estiman que, aun con estas medidas, el iPhone 18 podría arrancar por encima de los 899 dólares en mercados como Estados Unidos. Trasladado a Europa, y teniendo en cuenta impuestos y cambios de divisa, es razonable esperar precios algo superiores a los del modelo 17 en configuraciones básicas, aunque Apple intentaría no romper demasiado esa barrera psicológica en países como España.
Precios esperados en Europa: estabilidad relativa en los modelos Pro
En plena crisis de precios de la RAM y del almacenamiento, una de las grandes dudas es cómo se trasladará esa presión a la gama iPhone 18. Diversos analistas, como Jeff Pu, apuntan a que Apple aplicará una «estrategia agresiva» en precios para los modelos Pro, aprovechando su escala y su margen de beneficio.
La previsión más repetida es que los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max mantendrán precios base similares a los de los 17 Pro en Europa. En España, esto se traduciría en un iPhone 18 Pro de 256 GB en el entorno de los 1.319 euros y un 18 Pro Max de 256 GB alrededor de los 1.469 euros, al menos como referencia. Es posible que haya pequeñas variaciones, pero no se esperan subidas fuertes en la configuración de entrada. Para más contexto sobre los posibles precios y filtraciones clave véase el resumen de filtraciones y precios.
Donde sí podrían cambiar más las cifras es en las capacidades superiores de almacenamiento. El encarecimiento de la memoria NAND hace probable que las versiones de 512 GB, 1 TB y 2 TB vean incrementos más notables. Esto permitiría a Apple absorber parte del sobrecoste manteniendo el gancho comercial de la opción de 256 GB.
Sobre la mesa están rangos de precios no oficiales que sitúan el iPhone 18 Pro entre unos 1.319 y 1.819 euros según almacenamiento (de 256 GB a 1 TB), mientras que el 18 Pro Max se movería, aproximadamente, entre 1.469 y 1.969 euros, pudiendo superar los 2.400 euros en el caso de la versión de 2 TB.
En cuanto al iPhone plegable, las filtraciones coinciden en un precio cercano a los 2.000 euros en Europa para la versión más básica, con estimaciones que llegan a los 2.259 euros. Es una cifra alineada con los plegables tipo libro de gama alta que ya se venden en España, como los últimos modelos de Samsung, y situaría al dispositivo de Apple en la franja más exclusiva del catálogo.
Con todos estos movimientos, Apple parece dispuesta a reordenar a fondo su gama iPhone a partir de la generación 18: modelos Pro y plegable concentrados en septiembre, un iPhone 18 estándar que se desplaza a primavera con más peso de la IA, precios base relativamente estables en Europa y un enfoque más quirúrgico en capacidades de almacenamiento. Si las filtraciones se cumplen, los usuarios en España y en el resto del continente se encontrarán con una oferta más segmentada, en la que la elección no solo girará alrededor de la potencia o la cámara, sino también del momento del año y del tipo de experiencia —tradicional o plegable— que se busque.




