Drivers Windows: guía completa para gestionarlos y mantener tu PC estable

Última actualización: abril 13, 2026
Autor: ForoPC
  • Windows Update y el Administrador de dispositivos cubren la gestión básica de drivers en la mayoría de equipos.
  • Herramientas avanzadas como Driver Talent, Driver Booster o Snappy Driver Installer automatizan la búsqueda y actualización.
  • Es fundamental crear puntos de restauración y copias de seguridad antes de tocar drivers críticos.
  • Usar siempre fuentes oficiales o aplicaciones fiables reduce riesgos de inestabilidad y problemas de seguridad.

drivers windows

Si usas Windows a diario, tus drivers o controladores son tan importantes como el propio sistema operativo. Son pequeños programas que indican a Windows cómo hablar con la tarjeta gráfica, el disco duro, la impresora, la tarjeta de red y prácticamente con cualquier componente o periférico que conectes. Cuando todo va fino, ni te acuerdas de ellos; cuando fallan, empiezan los cuelgues, los errores raros y los famosos pantallazos azules.

La buena noticia es que no hace falta ser un experto para revisar, actualizar y mantener en orden los drivers de tu PC. Windows incorpora varias herramientas muy potentes para gestionarlos y, si necesitas ir un paso más allá, existen programas específicos que automatizan gran parte del trabajo. A lo largo de esta guía vamos a ver, con calma y al detalle, cómo funciona todo esto y qué opciones tienes para controlar al milímetro los drivers de tu equipo.

Qué son exactamente los drivers en Windows y por qué son tan importantes

En términos sencillos, un driver es un pequeño software que actúa de traductor entre el sistema operativo y el hardware. Sin él, Windows no sabría cómo usar tu tarjeta de sonido, tu ratón USB, la impresora o incluso el propio chipset de la placa base.

Cuando falta un driver, o está dañado o desactualizado, el componente afectado puede no funcionar, ir a trompicones o provocar inestabilidad en todo el sistema. Un controlador gráfico con errores, por ejemplo, es un candidato perfecto para provocar reinicios aleatorios o bloqueos en juegos y aplicaciones 3D.

Además, muchos fabricantes lanzan versiones nuevas de drivers con mejoras de rendimiento, compatibilidad y, muy importante, parches de seguridad. Si llevas años sin actualizar controladores críticos, como los de la gráfica, el almacenamiento o la red, es fácil que estés perdiendo rendimiento y exponiendo tu equipo a fallos innecesarios.

Por eso es clave mantener los drivers en buen estado: instalados, correctos y actualizados. Y, si tocas algo delicado, hacerlo con cabeza, porque una mala actualización de un controlador de chipset, almacenamiento o GPU puede llegar a impedir incluso que Windows arranque.

Cómo actualiza drivers Windows de forma automática: Windows Update

Lo primero que debes saber es que Windows ya hace buena parte del trabajo por ti. A través de Windows Update, el sistema descarga e instala de forma automática controladores para la mayoría de dispositivos habituales: tarjetas de red, impresoras, escáneres, tarjetas de vídeo y otros componentes muy extendidos.

Los drivers que llegan por Windows Update suelen ser versiones relativamente recientes y probadas por Microsoft, lo que reduce mucho el riesgo de errores graves. Si tu ordenador funciona bien y no tienes necesidades especiales (como exprimir al máximo una GPU para jugar), muchas veces basta con dejar que Windows se encargue solo.

De hecho, si no tienes claro lo que haces, es mejor no liarse a instalar controladores desde webs de terceros. La propia Microsoft recomienda evitar descargar drivers desde sitios no oficiales, tanto por seguridad como por estabilidad: siempre es más seguro recurrir a Windows Update o a la web del fabricante del dispositivo.

Cuando todo está en orden, Windows Update mantendrá al día el sistema operativo y, en paralelo, irá actualizando controladores compatibles. Si aparece un nuevo driver crítico o recomendado para tu hardware, se descargará con el resto de actualizaciones del sistema.

Administrador de dispositivos: la herramienta clave para gestionar drivers

administrar drivers en windows

Más allá de Windows Update, la ventana central para controlar los drivers en Windows es el Administrador de dispositivos. Desde aquí puedes ver todos los componentes conectados al PC, el estado de cada uno y acceder a las opciones de su controlador (actualizar, desinstalar, deshabilitar o volver a una versión anterior).

Para abrirlo en Windows 10 u 11 tienes varias opciones. Una de las más rápidas es hacer clic derecho sobre el botón de Inicio y seleccionar «Administrador de dispositivos» en el menú que aparece. Otra posibilidad es abrir «Administración de equipos» desde el menú Inicio y, en la columna izquierda, entrar en «Herramientas del sistema» > «Administrador de dispositivos».

Una vez dentro, verás un listado por categorías: adaptadores de pantalla, controladoras de almacenamiento, dispositivos de sonido, impresoras, etc. Al desplegar cada categoría con la pequeña flecha, aparecen los dispositivos concretos y sus drivers asociados. Si algo no va bien, Windows mostrará una exclamación amarilla o un icono de error junto al componente afectado.

Si haces doble clic en un dispositivo se abre la ventana de «Propiedades». En la pestaña «General» puedes ver si funciona correctamente o tiene problemas. Pero la parte realmente interesante está en la pestaña «Controlador», donde encontrarás botones como «Actualizar controlador», «Revertir al controlador anterior», «Deshabilitar dispositivo» o «Desinstalar dispositivo».

Actualizar, revertir, deshabilitar o reinstalar drivers desde Administrador de dispositivos

Desde la pestaña «Controlador» tienes todo lo necesario para gestionar el ciclo de vida del driver de cada componente. Conviene conocer bien lo que hace cada botón para no meterse en líos:

El botón «Actualizar controlador» te permite pedir a Windows que busque una versión nueva del driver. El propio sistema puede consultar Windows Update en busca de actualizaciones o, si eres un usuario avanzado, elegir un archivo de controlador que ya hayas descargado antes desde la web del fabricante.

La opción «Revertir al controlador anterior» es un salvavidas cuando, tras una actualización, aparece algún problema: fallos gráficos, desconexiones de red, errores de sonido… Siempre que haya una versión previa disponible, podrás volver al driver anterior con un solo clic, eligiendo un motivo en el cuadro de diálogo y confirmando la operación.

Si eliges «Deshabilitar dispositivo», Windows dejará de usar el hardware en cuestión, aunque el controlador seguirá instalado. Es útil cuando sospechas que un componente concreto está causando problemas y quieres probar a desactivarlo de forma temporal sin desinstalar nada.

Por último, «Desinstalar dispositivo» elimina el controlador del sistema. Es una opción más drástica, pensada para borrar por completo el driver antes de instalar una versión limpia o cuando quieres retirar un hardware del equipo. Si desinstalas un dispositivo y luego lo vuelves a conectar, Windows intentará instalarlo de nuevo, ya sea con un controlador genérico o descargando uno compatible.

Cuando termines de hacer cambios importantes (actualizar, revertir o reinstalar), es muy recomendable reiniciar el ordenador si el sistema te lo pide, para que el nuevo controlador se cargue correctamente y se libere cualquier resto de la versión anterior.

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Cómo ver todos los drivers instalados con CMD, PowerShell y MSINFO

El Administrador de dispositivos está muy bien para revisar drivers uno a uno, pero no muestra una lista general detallada con todos los controladores instalados, incluidos los que pertenecen a dispositivos que ahora mismo no están conectados. Para eso entran en juego otras herramientas integradas en Windows.

Si quieres un listado rápido y bastante completo, puedes usar el Símbolo del sistema. Abre la ventana de ejecución con Win + R, escribe «cmd» y pulsa Intro. En la consola, ejecuta el comando «driverquery». Verás aparecer una lista con todos los drivers presentes en el equipo, con información básica sobre cada uno.

Si necesitas algo más de detalle, puedes usar «driverquery /v» para ver más datos sobre cada controlador, o «driverquery /si» si te interesa centrarte en los drivers firmados digitalmente. El comando acepta varios parámetros adicionales que puedes consultar escribiendo «driverquery /?», donde se muestra la ayuda completa y todas las opciones disponibles.

En esa salida más detallada aparecerán columnas muy útiles, como «Paged Pool» (memoria que el driver usa y libera al disco) o «Link Date» (fecha de compilación del controlador). Un consumo de «Paged Pool» exageradamente alto en un driver simple puede ser indicio de fugas de memoria que ralenticen el sistema, mientras que una «Link Date» muy antigua en un driver crítico suele ser señal de que conviene buscar una versión más reciente.

Otra vía muy potente es PowerShell. Abre una ventana de PowerShell con permisos de administrador y ejecuta el comando Get-WmiObject Win32_PnPSignedDriver | select DeviceName, Manufacturer, DriverVersion. Con esto obtendrás una lista con el nombre del dispositivo, el fabricante y la versión del driver correspondiente.

El listado aparece directamente en la ventana de PowerShell, pero puedes copiar su contenido y pegarlo en Excel u otra hoja de cálculo para trabajar más cómodo, filtrar por fabricante o comparar versiones. De esta forma es más sencillo detectar controladores antiguos o localizar un driver concreto que quieras revisar.

Por último, tienes la herramienta de información del sistema que se abre con el comando «msinfo32» desde el cuadro de búsqueda o el menú Ejecutar. Esta utilidad muestra un resumen muy detallado del hardware, software y drivers del equipo. Es algo más caótica que el Administrador de dispositivos, pero muy útil si necesitas conocer a fondo la configuración del PC y localizar posibles conflictos.

Precauciones antes de tocar drivers críticos en Windows

Modificar, desinstalar o revertir drivers no es un juego. Aunque la mayoría de cambios salen bien, un error al manipular controladores delicados (como los del chipset, el almacenamiento, la gráfica o la controladora de disco) puede provocar inestabilidad grave, pérdida de datos o incluso que Windows no llegue a arrancar.

Por eso, antes de lanzarte a actualizar o eliminar drivers importantes, es recomendable dar algunos pasos previos. Lo primero es crear un Punto de restauración del sistema, usando la herramienta de restauración incluida en Windows. Si algo sale mal, podrás devolver el sistema a un estado anterior en el que todo funcionaba.

Además, es muy sensato hacer una copia de seguridad de tus datos personales más importantes (documentos, fotos, proyectos de trabajo…) en un disco externo, en la nube o en ambos. Si una actualización de driver destroza la tabla de particiones o causa corrupción en el disco, agradecerás tener una copia reciente a mano.

Cuando vayas a descargar controladores desde Internet, asegúrate de hacerlo solo desde fuentes fiables: la web oficial del fabricante del dispositivo o de tu equipo. Evita portales genéricos de drivers que no sean de confianza, porque es relativamente fácil acabar con software no deseado, versiones modificadas o incluso malware disfrazado de controlador.

Por último, si no te ves seguro, no pasa nada por dejar que Windows Update lleve la batuta o usar herramientas de terceros contrastadas que minimicen el riesgo. No es obligatorio tener siempre el último driver de todo; a veces, si algo funciona bien, es mejor no tocarlo, especialmente en equipos de trabajo críticos.

Programas para descargar, actualizar y mantener drivers en Windows

Además de las herramientas propias de Windows, existen múltiples aplicaciones pensadas para buscar, descargar, actualizar y hacer copias de seguridad de drivers. Algunas son gratuitas, otras tienen versiones de pago con funciones avanzadas, y también las hay que priorizan el control manual frente a la automatización total.

Este tipo de programas pueden ahorrarte muchísimo tiempo, sobre todo si acabas de reinstalar Windows, si tienes un PC con hardware antiguo difícil de localizar o si gestionas varios ordenadores y necesitas una solución rápida para todos. Eso sí, conviene elegir herramientas fiables y entender bien cómo funcionan, porque al final siguen tocando una parte sensible del sistema.

A continuación encontrarás una selección de utilidades muy populares y contrastadas para gestionar drivers en Windows, con un resumen de lo que ofrece cada una y en qué situaciones puede ser más interesante usarlas.

Siempre que estos programas te ofrezcan un enlace para bajar los controladores desde la web oficial del fabricante, mejor que mejor, ya que reducirás riesgos y tendrás la garantía de que estás instalando la versión legítima.

Driver Talent: actualización, reparación y copia de seguridad de drivers

Driver Talent es una herramienta bastante veterana que destaca por ser muy funcional y relativamente ligera, aunque su interfaz no sea la más vistosa del mundo. Su objetivo principal es analizar tu PC, identificar los drivers instalados, comprobar si son correctos y localizar versiones más adecuadas o recientes.

La versión gratuita permite usar las funciones básicas de detección y actualización desde el primer momento, lo que la convierte en una buena aliada para mantener al día los controladores principales sin gastar un euro. Escanea el hardware instalado, identifica drivers faltantes u obsoletos y te propone las descargas correspondientes.

Donde brilla la versión Pro de Driver Talent es en la posibilidad de reparar controladores dañados o corruptos, algo muy útil cuando se trata de periféricos antiguos cuyos drivers ya no son tan fáciles de encontrar. También ofrece funciones de copia de seguridad y restauración de drivers, ideales cuando vas a reinstalar Windows o quieres dejar un equipo como nuevo sin perder los controladores que ya sabes que funcionan.

Otro punto interesante es que Driver Talent suele localizar drivers menos conocidos para hardware poco habitual, algo que muchas otras herramientas pasan por alto. Y todo ello con un consumo de recursos bastante moderado, lo que viene bien en PCs modestos o algo antiguos que ya van justos de potencia.

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En resumen, si buscas una aplicación con la que puedas actualizar, reparar y respaldar tus drivers sin demasiadas complicaciones, Driver Talent es una opción muy a tener en cuenta dentro del abanico de programas de este tipo.

Device Doctor: control manual con enlaces a la web del fabricante

Device Doctor está pensado para quienes prefieren mantener el control absoluto sobre qué driver se instala en el equipo. En lugar de bajar e instalar automáticamente los controladores por su cuenta, este programa analiza tu sistema y te proporciona enlaces directos para que seas tú quien decida qué descarga y qué instala.

El proceso es sencillo: ejecutas un análisis, Device Doctor identifica el hardware presente y comprueba si los drivers utilizados son correctos y están actualizados. Después, en vez de actualizar por su cuenta, se limita a mostrarte la web o el enlace donde descargar el controlador recomendado.

De este modo, la responsabilidad final recae sobre ti: comprobar si el driver es realmente el apropiado, revisar la versión y decidir si lo instalas o no. Es un enfoque que prioriza la seguridad y la transparencia, muy adecuado para usuarios que no se fían de las instalaciones automáticas y prefieren tomar cada decisión de forma manual.

La interfaz de Device Doctor es muy clara y fácil de usar, sin florituras innecesarias. Es un programa ligero que no molesta ni consume recursos en segundo plano, por lo que puedes tenerlo instalado sin miedo a que ralentice el equipo o esté ejecutando tareas sin que te enteres.

Si no quieres que ninguna herramienta toque tus drivers sin tu permiso, pero agradeces que alguien te eche una mano a la hora de localizar la web correcta del fabricante, Device Doctor encaja muy bien con esa filosofía de control total.

DriverPack Solution: código abierto, gratuito y con modo offline

DriverPack Solution es una de las soluciones más conocidas para actualizar y mantener drivers en Windows. Su principal baza es que se trata de un proyecto de código abierto y completamente gratuito, con dos modalidades bien diferenciadas según lo que necesites.

Por un lado tienes una versión ligera de apenas unos pocos megas que actúa como instalador online. Descargas el ejecutable, lo lanzas y, con acceso a Internet, analiza tu PC y se encarga de buscar e instalar los drivers que falten o deban actualizarse.

Por otro lado, dispones de una versión completa en forma de imagen ISO de alrededor de 11 GB, que incluye una enorme colección de controladores. Esta variante, que suele obtenerse vía torrent, permite instalar y actualizar drivers sin conexión a Internet, algo muy práctico en entornos donde no hay red disponible o cuando quieres montar un pendrive de mantenimiento para varias máquinas.

Además de drivers, DriverPack Solution integra un servicio para mantener también cierto software del sistema actualizado de forma automática, lo que puede ahorrarte tiempo si te gusta tener varias aplicaciones básicas siempre a la última. Eso sí, conviene revisar bien las opciones para no instalar nada que no te interese.

En cualquier caso, el enfoque de DriverPack Solution es muy directo: ofrecerte una forma rápida y automatizada de configurar desde cero un PC tras formatear o de poner al día los controladores de equipos que llevan tiempo sin mantenimiento.

DriverIdentifier: sencillez extrema, versión portable y enlaces oficiales

DriverIdentifier está pensado para quienes quieren algo muy sencillo y eficaz para mantener actualizados sus drivers, sin demasiadas opciones avanzadas ni automatismos que asusten. El programa es extremadamente fácil de usar y, aun así, cumple muy bien su función.

Una de sus mayores ventajas es que puede funcionar incluso sin conexión a Internet. Eso viene de perlas cuando acabas de reinstalar Windows y todavía no tienes instalados los drivers de la tarjeta de red: analizas el sistema, generas el informe y luego, desde otro equipo con Internet, descargas lo que haga falta.

Además, DriverIdentifier dispone de una versión portable que puedes copiar en un pendrive y ejecutar en cualquier PC sin necesidad de instalar nada. Es una herramienta ideal para llevar en tu kit de reparación y diagnóstico cuando tienes que revisar varios ordenadores.

Al igual que Device Doctor, DriverIdentifier no instala los drivers por ti. Se limita a darte enlaces de descarga a la página oficial del fabricante, lo que refuerza la seguridad y la confianza en lo que vas a instalar. Eso sí, esto lo hace especialmente útil para localizar drivers oficiales de componentes relativamente nuevos; con hardware muy antiguo puede que no siempre encuentres soluciones claras.

Si buscas una utilidad ligera, portable y centrada en ayudarte a encontrar el driver correcto sin tocar nada por su cuenta, DriverIdentifier encaja muy bien en ese perfil de herramienta directa y sin sorpresas.

Snappy Driver Installer: alternativa potente con modo Lite y Full offline

Snappy Driver Installer (SDI) es otra solución gratuita y de código abierto diseñada para buscar, descargar e instalar drivers tanto online como offline. Sigue una filosofía parecida a la de DriverPack Solution, pero con algunas particularidades interesantes.

Dispone de dos ediciones principales. La primera, llamada SDI Lite, se descarga rápidamente y utiliza la conexión a Internet para bajar solo los paquetes de drivers que necesites en cada momento. Es ideal si solo quieres actualizar tu propio equipo y no te importa depender de la red.

La segunda, SDI Full, es un paquete de unos 11 GB que contiene una gran base de datos de controladores. Esta versión, que se puede llevar en un disco USB externo, permite actualizar drivers sin necesidad de conexión, lo que la convierte en una herramienta perfecta para técnicos o usuarios que mantengan varios PCs.

Una de las grandes virtudes de Snappy Driver Installer es que, tras analizar el estado de los controladores de tu equipo, te permite seleccionar de una vez todos los que quieras actualizar y aplicar los cambios en bloque, ahorrando tiempo y clics.

Además, antes de cada actualización, SDI puede crear un punto de restauración automático, de manera que si después algo no funciona como debería, puedas volver atrás sin complicarte la vida. Esta medida añade una capa extra de seguridad muy bienvenida cuando vas a tocar muchos drivers de golpe.

Al ser una herramienta portable, Snappy Driver Installer se puede ejecutar desde un pendrive o disco externo, sin necesidad de instalarlo en cada máquina. Esto, unido a su capacidad offline, lo convierte en una de las opciones más interesantes para usuarios avanzados y técnicos de mantenimiento.

IObit Driver Booster: automatización avanzada y copias de seguridad

IObit Driver Booster es uno de los programas de pago para drivers más populares, aunque también cuenta con una versión gratuita completamente funcional que cubre las necesidades básicas sin problema. Donde realmente se luce es en su edición de pago, que desbloquea funciones avanzadas de automatización.

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Su interfaz es muy clara y moderna: muestra los controladores desactualizados, te indica cuánto se han quedado atrás en comparación con la última versión disponible y te ofrece actualizarlos con uno o pocos clics. Es compatible con prácticamente todas las versiones de Windows desde XP en adelante.

Una característica muy interesante es la posibilidad de programar análisis y actualizaciones automáticas. De este modo, Driver Booster se encarga de revisar el estado de tus drivers con la frecuencia que indiques y, si así lo configuras, actualizarlos sin que tengas que estar pendiente.

Además, permite crear una copia de seguridad de cada controlador antes de actualizarlo. Esto es muy útil cuando vas a reinstalar el sistema o cuando quieres curarte en salud y tener a mano un paquete de drivers probados por si la nueva versión da problemas.

El programa también da la opción de comparar cambios entre una versión de driver y la anterior, y de crear puntos de restauración para poder volver atrás sin perder tiempo. Incluso permite ver la lista completa de controladores instalados, incluyendo aquellos de dispositivos que ahora mismo no están conectados al PC.

Si buscas una solución que, con un clic, deje tu equipo actualizado y respalde todo lo necesario para no perder nada, IObit Driver Booster es una herramienta muy recomendable, sobre todo en su modo de pago para usuarios que valoren la automatización avanzada.

DriverMax: automatización cuidada y drivers verificados

DriverMax es otra alternativa muy popular para gestionar drivers en Windows que apuesta por una buena automatización y una interfaz muy sencilla. Su versión gratuita permite realizar hasta dos actualizaciones al día, suficiente para ir poniéndolo todo al día con un poco de paciencia.

Si necesitas más ritmo o estás montando un equipo desde cero, puedes optar por las versiones de pago. Los planes suelen ser bastante asequibles y te dan acceso a actualizaciones ilimitadas y más funciones avanzadas, por periodos de hasta dos años de uso de la aplicación.

Uno de los puntos en los que más insiste DriverMax es en que cada controlador se prueba antes de publicarlo. Esto aporta un extra de tranquilidad respecto a la calidad de los drivers que vas a instalar, reduciendo el riesgo de toparte con versiones defectuosas o inestables.

La aplicación tiene una navegación fluida, con menús claros y un sistema de escaneo que detecta rápidamente qué controladores pueden mejorar. A partir de ahí, basta con elegir qué quieres actualizar y dejar que el programa se ocupe del resto, siempre manteniendo la posibilidad de controlar cada instalación.

Si te convence la idea de un gestor de drivers que combine automatización y cierto filtro de calidad en lo que descarga, DriverMax es una opción bastante equilibrada, sobre todo si estás dispuesto a aprovechar alguno de sus planes de pago.

Driver Fix: gestor de descargas y planes para varios ordenadores

Driver Fix se centra en ofrecer una forma cómoda de localizar y descargar los mejores controladores para el hardware de tu PC. La versión gratuita te permite identificar drivers desactualizados, pero tendrás que descargarlos e instalarlos manualmente, lo que exige conocer bien las especificaciones de tu equipo.

Para quienes quieren más comodidad, Driver Fix dispone de varios planes de pago: uno Personal para un solo ordenador, otro Family para tres PCs y un plan Extended que cubre hasta diez equipos. Esto lo hace muy interesante si gestionas varios ordenadores en casa o en una pequeña oficina.

La aplicación destaca por ser muy fácil de manejar, con una interfaz limpia y bien organizada. Además, incorpora un gestor de descargas que te va mostrando el progreso de cada actualización de driver, de forma que puedes seguir al detalle qué se está instalando en todo momento.

Al igual que otras herramientas similares, el objetivo es que no tengas que ir uno por uno a cada fabricante: en su lugar, Driver Fix analiza tu sistema, propone los drivers adecuados y centraliza el proceso desde su propia interfaz, reduciendo el tiempo que tendrías que invertir en buscar manualmente cada controlador.

Es una solución cómoda para quienes prefieren pagar un pequeño importe mensual a cambio de no complicarse y tener todos los PCs de casa o la oficina con los controladores siempre al día y bien controlados.

Cómo detectar qué drivers faltan o fallan en tu PC con Windows

Si sospechas que a tu PC le falta algún driver, o que alguno está funcionando mal, lo primero es usar las herramientas propias de Windows. Para empezar, puedes abrir «Administración de equipos» desde el menú Inicio y entrar en la sección de «Administrador de dispositivos» dentro de «Herramientas del sistema».

En la lista de hardware encontrarás todos los componentes y periféricos conectados al equipo. Los dispositivos que tengan problemas de compatibilidad o carezcan de controlador adecuado aparecerán marcados con un icono de advertencia amarillo, indicando que algo no va bien.

Si haces clic derecho sobre uno de esos elementos, accederás a un menú contextual con opciones como «Actualizar controlador» o «Desinstalar dispositivo». Puedes probar primero con la actualización automática para que Windows busque una versión correcta. Si no funciona, a veces conviene desinstalar el dispositivo y dejar que el sistema lo detecte de nuevo al reiniciar o volver a conectarlo.

En caso de que prefieras apoyarte en aplicaciones de terceros, tienes muchas opciones: desde herramientas gratuitas como Driver Talent, Driver Booster, Snappy Driver Installer o Device Doctor hasta soluciones de pago como Driver Easy o Driver Fix. Muchas de estas aplicaciones incluyen funciones específicas para detectar drivers que fallan y proponer versiones más estables.

Y si tu Windows va muy mal y no quieres liarte a base de pruebas, siempre queda la opción de restablecer el sistema. Una reinstalación limpia, combinada con Windows Update y, si lo ves necesario, alguna de las herramientas que hemos visto, suele dejar la situación de drivers en un estado impecable.

En definitiva, contar con drivers correctos y actualizados es una de las claves para que un PC con Windows funcione estable, rápido y sin sustos extraños. Usando con cabeza Windows Update, el Administrador de dispositivos y, cuando haga falta, alguno de los programas especializados que hemos repasado, puedes tener controlados tus controladores sin necesidad de ser un experto.

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