- Nuevo AOC GAMING Q27G4ZD: panel QD-OLED de tercera generación de 27 pulgadas con resolución QHD y 280 Hz.
- Brillo pico de hasta 1000 nits en HDR, contraste prácticamente infinito y tiempo de respuesta de 0,03 ms GtG.
- Conectividad completa con doble HDMI 2.1, DisplayPort 1.4 y hub USB de cuatro puertos, además de soporte ergonómico ajustable.
- Precio recomendado en Europa de 549,90 euros y garantía de 3 años con cobertura frente al burn-in.
La tercera generación de monitores AOC Gaming QD-OLED llega para apuntalar una apuesta clara: llevar la tecnología OLED con capa Quantum Dot a un público más amplio, sin centrarse únicamente en el nicho más entusiasta. El nuevo AOC GAMING Q27G4ZD, de 27 pulgadas y resolución QHD, se coloca en un término medio pensado para quienes priorizan fluidez, buena calidad de imagen y un precio relativamente contenido.
Este modelo se integra en la familia de pantallas AOC Gaming junto a los Q27G4ZDR (240 Hz) y Q27G4SDR (360 Hz), ofreciendo una alternativa intermedia que combina 280 Hz, panel QD-OLED de tercera generación y un brillo significativamente superior al de las primeras hornadas OLED para PC. Sobre el papel, se plantea como un monitor apto tanto para títulos competitivos como para juegos AAA más vistosos.
Tercera generación de QD-OLED en formato QHD de 27 pulgadas
El AOC GAMING Q27G4ZD se basa en un panel QD-OLED de Samsung de tercera generación, una tecnología que combina los negros profundos propios del OLED con una capa de puntos cuánticos para reforzar la reproducción del color. Con un tamaño de 27 pulgadas y resolución QHD de 2.560 x 1.440 píxeles, se sitúa en el que muchos usuarios consideran el “punto dulce” actual para jugar en PC.
Frente a generaciones anteriores de pantallas OLED para escritorio, este panel presume de un brillo máximo de hasta 1.000 nits en zonas pequeñas HDR (en torno al 3 % del área de la pantalla), manteniendo en SDR unos 250 nits. Esta mejora de luminancia ayuda a sacar partido a los contenidos HDR y a ganar margen en entornos muy iluminados, algo que solía ser un talón de Aquiles en algunos modelos OLED más antiguos.
En materia de color, AOC anuncia una cobertura del 100 % del espacio sRGB, 99 % de DCI-P3 y 98 % de Adobe RGB, cifras que lo colocan no solo como una opción para jugar, sino también como un candidato válido para quienes realizan trabajos creativos ligeros y necesitan una representación cromática amplia y homogénea.
El contraste, prácticamente infinito por la propia naturaleza del OLED, elimina la necesidad de retroiluminación y con ello los habituales problemas de halos o “blooming” alrededor de objetos claros sobre fondos oscuros. Para el usuario, esto se traduce en negros reales y escenas nocturnas muy definidas, algo especialmente apreciable en juegos narrativos y cinematográficos.
Frecuencia de 280 Hz y respuesta de 0,03 ms para juego competitivo
Uno de los grandes reclamos de este modelo es su combinación de tasa de refresco de 280 Hz y tiempo de respuesta GtG de 0,03 ms. Este conjunto apunta claramente al público que juega a títulos competitivos, pero sin renunciar a disfrutar de producciones más exigentes a nivel visual.
En la práctica, el Q27G4ZD se coloca por encima del Q27G4ZDR de 240 Hz y por debajo del Q27G4SDR de 360 Hz. De este modo, AOC ofrece una gama escalonada dentro de la misma familia QD-OLED, para que cada usuario pueda priorizar más o menos tasa de refresco sin renunciar al resto de prestaciones del panel.
Los 280 Hz permiten aprovechar al máximo tarjetas gráficas actuales en títulos como Counter-Strike 2, Valorant o League of Legends, donde alcanzar cifras muy elevadas de fotogramas por segundo es relativamente sencillo. Al mismo tiempo, la resolución QHD supone un salto claro en nitidez frente a los típicos 1080p ligados a paneles de alta frecuencia más antiguos.
El tiempo de respuesta declarado de 0,03 ms ayuda a reducir al mínimo el desenfoque de movimiento y el ghosting, aspectos en los que la tecnología OLED parte con ventaja respecto a muchos LCD. Combinado con la alta tasa de refresco, el resultado busca una sensación de fluidez muy marcada, con trazos más limpios en panorámicas rápidas y en escenas con mucho cambio de imagen.
Sincronización adaptativa y certificación HDR
Para mantener esa fluidez incluso cuando la tasa de fotogramas no es estable, el monitor incorpora Adaptive-Sync y certificación NVIDIA G-SYNC Compatible. Esto permite reducir o eliminar el tearing y los tirones cuando la GPU no puede mantener un valor de fps fijo, lo que en la práctica facilita una experiencia de uso más consistente.
El panel cuenta con certificación VESA DisplayHDR True Black 400, una variante pensada especialmente para pantallas OLED, y en algunas descripciones se hace referencia también a DisplayHDR400 convencional. Más allá de la etiqueta, el punto clave está en ese pico de brillo cercano a los 1.000 nits en pequeñas porciones de la imagen, que ayuda a resaltar reflejos, explosiones o luces intensas en juegos compatibles.
La capacidad de mostrar negros genuinos, junto con esos picos de luminosidad, permite un HDR más vistoso que en muchos paneles LCD de entrada, donde la retroiluminación limitada puede provocar que las escenas oscuras pierdan detalle o que el contraste se vea comprometido.
Como es habitual en los monitores de la marca orientados a jugadores, se incluye compatibilidad con el software G-Menu, desde el que se pueden ajustar modos de imagen predefinidos por género de juego, activar herramientas como crucetas en pantalla o contadores de FPS, y afinar otros parámetros sin tener que depender únicamente de los botones físicos del monitor.
Conectividad, ergonomía y extras para el día a día
En el apartado de conexiones, el AOC GAMING Q27G4ZD llega bien armado: dispone de dos puertos HDMI 2.1 y un DisplayPort 1.4, lo que garantiza compatibilidad con tarjetas gráficas modernas y con consolas de última generación. Para usuarios que alternen entre PC y consola, este conjunto facilita tenerlo todo conectado sin andar cambiando cables.
A ello se suma un hub USB con cuatro puertos USB-A, pensado para conectar periféricos como teclado, ratón, auriculares o memorias externas. Esta solución ayuda a despejar la parte trasera del PC y a mantener el escritorio algo más ordenado, ya que muchos dispositivos pueden ir directamente enchufados al monitor.
En ergonomía, el soporte ofrece ajuste de altura, inclinación, giro y pivote, de forma que se puede trabajar tanto en disposición horizontal convencional como en vertical, algo útil para programación, lectura de documentos largos o ciertas tareas de edición. Además, es compatible con montaje VESA 100 × 100, lo que abre la puerta a usar brazos articulados o soportes de pared.
Más allá del hardware visible, el Q27G4ZD integra un conjunto de funciones de cuidado del panel OLED (OLED Care), orientadas a minimizar riesgos de retenciones permanentes de imagen. Junto a estas herramientas, se incluyen los habituales modos para reducir la luz azul y mitigar la fatiga visual en sesiones prolongadas, todo ello pensado para un uso intensivo propio del perfil gaming.
Garantía, orientación de la gama y precios en Europa
AGON by AOC ha ido ampliando progresivamente su catálogo OLED desde los modelos de la serie PRO, centrados en e-sports y frecuencias extremas de hasta 500 Hz, hacia propuestas más accesibles bajo la marca AOC Gaming. Con este monitor, la idea es acercar la tercera generación de QD-OLED a un rango de precio menos exclusivo, manteniendo la mayoría de beneficios clave de la tecnología.
El fabricante respalda el Q27G4ZD con una garantía de 3 años que incluye cobertura frente al burn-in, siempre que el uso se ajuste a las directrices oficiales. Este punto es especialmente relevante para quienes todavía muestran ciertas reservas a la hora de dar el salto a OLED por miedo a las retenciones permanentes.
En cuanto al coste, AOC sitúa este modelo con un precio recomendado de 549,90 euros en Europa, colocándolo como una de las opciones más económicas dentro de la categoría de monitores QD-OLED QHD a 280 Hz. En otros mercados se han adelantado cifras como 419,99 libras en Reino Unido o alrededor de 564 dólares en Estados Unidos, siempre con pequeñas variaciones según impuestos y distribución.
La estrategia de la marca pasa por ofrecer una familia de monitores muy similar en tamaño y resolución, pero con diferentes frecuencias de refresco y niveles de precio, de forma que el usuario pueda escoger qué combinación le encaja mejor. Quien priorice la máxima rapidez tiene el Q27G4SDR de 360 Hz, mientras que el Q27G4ZD se presenta como ese término medio que busca equilibrar fluidez, brillo y coste.
Con todo lo anterior, el AOC GAMING Q27G4ZD se consolida como una propuesta que intenta poner al alcance de más jugadores las ventajas de la tercera generación de paneles QD-OLED, combinando una resolución QHD asumible para las GPU actuales, 280 Hz de refresco, brillo alto en HDR y una conectividad completa, todo ello arropado por una garantía específica para OLED que aporta un plus de tranquilidad a quienes se plantean estrenar este tipo de tecnología en su escritorio.


