
La llegada de Android 16 empieza a notarse en el día a día con pequeños cambios que, sin hacer ruido, pueden marcar la diferencia en cómo usamos el móvil. Uno de los ajustes más comentados está relacionado con la forma de responder a las llamadas, un gesto que muchos usuarios repetimos decenas de veces al día y que hasta ahora podía generar más de un despiste al mezclarse con otros movimientos del sistema.
La última beta de Android 16 incorpora una opción que permite elegir entre distintos gestos para contestar o rechazar llamadas, con especial foco en la accesibilidad y en evitar errores involuntarios. Además, el sistema va llegando de forma progresiva a nuevos dispositivos, desde plegables como el Motorola Razr 60 Ultra hasta modelos con vocación de productividad que buscan funcionar casi como un ordenador de sobremesa.
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Nuevos gestos para responder llamadas en Android 16
Uno de los cambios más visibles de Android 16 se aprecia en la pantalla de llamada entrante. Hasta hace no demasiado, para contestar teníamos que deslizar el dedo de abajo hacia arriba sobre el botón de respuesta, el mismo gesto que se utiliza para cambiar de aplicación o incluso para lanzar la búsqueda por imagen de Google, lo que generaba bastantes confusiones en el uso diario.
Cuando entraba una llamada y hacíamos el movimiento en la zona equivocada, en lugar de atenderla se activaban otras funciones del sistema o se volvía a la pantalla de inicio. Para evitar este tipo de errores, una beta reciente de Android 16 modificó el diseño de los botones y obligó a deslizar en horizontal para responder o rechazar, según hacia qué lado se arrastrase el icono.
En la versión más actual de la beta, Google va un paso más allá e incorpora la posibilidad de cambiar por completo el gesto de respuesta. Ahora, además de seguir usando el deslizamiento lateral, se puede optar por un sistema basado en un solo toque sobre la pantalla, algo que simplifica mucho el proceso y reduce los fallos al mínimo.
Este ajuste está pensado para mejorar la experiencia tanto de quienes tienen movilidad reducida como de quienes suelen contestar con prisas o con una sola mano. Mantener un gesto de deslizamiento preciso requiere un recorrido concreto que, si no se ejecuta correctamente, puede terminar en una acción indeseada, como cerrar la app o lanzar otras funciones del teléfono.
Con la nueva opción de toque único, el sistema soluciona un conflicto de navegación que llevaba tiempo generando quejas. La idea es que una llamada urgente no se pierda por un simple fallo de gesto al intentar atenderla mientras se cambia de aplicación o se está realizando otra tarea sobre la pantalla.
Cómo elegir el gesto para responder llamadas en la beta de Android 16
La posibilidad de escoger el gesto de respuesta está disponible desde la app Teléfono de Google, siempre que el dispositivo esté ejecutando la versión beta correspondiente de Android 16. El ajuste no está oculto, pero conviene seguir unos pasos concretos para localizarlo dentro del menú.
Para configurar el gesto, hay que abrir la aplicación del teléfono y pulsar sobre el icono de las tres rayas situado en la parte superior izquierda de la pantalla. Desde ahí se despliega un menú lateral con distintas secciones, entre ellas el apartado de ajustes que concentra la mayoría de opciones relacionadas con llamadas y cuentas.
Dentro de este menú, es necesario tocar en «Ajustes» y desplazarse por la lista hasta encontrar el epígrafe denominado «gesto de llamada entrante». Esta opción puede aparecer algo más abajo si se tienen activadas funciones adicionales, por lo que es recomendable revisar con calma. Al seleccionarla, el sistema abre una ventana flotante con las alternativas disponibles.
En ese cuadro emergente, Android 16 ofrece al menos dos posibilidades: por un lado, el «deslizamiento horizontal», que se mantiene como ajuste predeterminado; por otro, la opción de «toque único», orientada a quienes buscan una interacción más directa y rápida. Basta con marcar la que nos interese y volver a la pantalla de inicio; los cambios se aplican de inmediato.
A partir de ese momento, cuando se reciba una llamada aparecerán en la pantalla dos botones bien diferenciados: uno en color rojo para rechazar y otro en verde para contestar. Con la configuración de toque único, basta pulsar una vez sobre el botón elegido para que el sistema ejecute la acción, sin necesidad de arrastrar ni mantener el dedo sobre la pantalla.
Impacto en accesibilidad y uso diario
La introducción de gestos configurables en la pantalla de llamadas va más allá de un simple cambio estético: busca mejorar la accesibilidad del sistema y reducir fricciones en situaciones reales de uso. Personas con limitaciones de movilidad fina en las manos o con temblores pueden encontrar en el toque único una forma más cómoda de interactuar con el teléfono.
También se benefician quienes acostumbran a contestar mientras realizan otras tareas, como cocinar, trabajar frente al ordenador o ir en transporte público. En esos escenarios, deslizar con precisión puede ser complicado, especialmente en pantallas grandes o cuando se utiliza una funda voluminosa que resta espacio al gesto.
Al separar claramente los botones de aceptar y rechazar, y permitir que la acción se realice con un solo toque, se minimiza el riesgo de colgar por accidente una llamada importante o de activar otros gestos del sistema. Este tipo de mejoras, aunque discretas, se alinean con la tendencia de Android a ofrecer más personalización y control al usuario sin añadir complejidad innecesaria.
En Europa, donde cada vez hay mayor sensibilidad hacia el diseño inclusivo y la eliminación de barreras tecnológicas, ajustes como este encajan con las directrices comunitarias que apuntan a interfaces más adaptables y fáciles de manejar para todo tipo de perfiles, incluidos usuarios mayores o con discapacidad.
Móviles con Android 16: del plegable Razr al POCO F7
Mientras Android 16 incorpora estos cambios en la interfaz de llamadas, el sistema va abriéndose paso en dispositivos de distintas gamas. Entre ellos destaca el Motorola Razr 60 Ultra, un plegable que ya ha comenzado a recibir la actualización estable tras varios meses de espera, y que se posiciona como uno de los exponentes de la nueva versión del sistema en el segmento de gama alta.
El despliegue ha arrancado inicialmente en Brasil, con el paquete de software identificado como versión W1VL36H.59-55-5. Desde ahí, la distribución se irá extendiendo de forma escalonada a otros mercados, incluido el europeo, donde la llegada podría variar según país y operador, como suele ser habitual en las actualizaciones de este fabricante.
La actualización para el Razr 60 Ultra incorpora mejoras en la interfaz del sistema, con modos refinados y accesos directos más claros para gestionar la conectividad. También se han reforzado las capas de seguridad a nivel de plataforma, un apartado que Google viene potenciando generación tras generación, y que resulta especialmente relevante en un dispositivo pensado para un uso intensivo tanto personal como profesional.
Otra de las áreas en las que Android 16 aporta cambios al plegable de Motorola es la gestión de energía y el rendimiento en multitarea. En un formato con dos pantallas y múltiples modos de uso, optimizar cómo se reparten los recursos entre apps resulta clave para la multiventana y evitar cierres inesperados o un consumo excesivo de batería, algo que la nueva versión promete pulir frente a Android 15.
Para quienes no quieran esperar a la notificación automática, el fabricante recomienda comprobar manualmente la disponibilidad dirigiéndose a Configuración, Sistema y el apartado de Actualizaciones de software. Esta ruta es especialmente recomendable en países donde el calendario de despliegue puede variar según el operador móvil o la región específica.
Android 16 también llega a móviles más económicos
Android 16 no se limita a los plegables o a los terminales más exclusivos. En el segmento de precio más contenido empiezan a verse modelos que salen al mercado o se actualizan con esta versión, acercando las mismas funciones de llamada y las mejoras de seguridad a usuarios que no buscan gastar una fortuna en su próximo dispositivo.
Entre las opciones disponibles en Europa se encuentran terminales con un hardware muy competente, capaces de mover la nueva versión del sistema con soltura y de aprovechar funciones como la gestión avanzada de energía o las optimizaciones para juegos. En algunos casos, estos móviles combinan grandes cantidades de memoria RAM y almacenamiento con precios agresivos gracias a promociones temporales.
Uno de los reclamos habituales es precisamente la presencia de Android 16 actualizado desde el primer momento, lo que reduce la incertidumbre sobre futuras actualizaciones. Para cierto perfil de usuario, saber que el dispositivo incorpora la última generación de Android es casi tan relevante como tener una cámara solvente o una gran batería.
En el mercado español, los descuentos ligados a este tipo de modelos suelen apoyarse en cupones y códigos promocionales con fecha de caducidad, que permiten rebajar el precio oficial durante campañas concretas. De esta forma, algunos móviles con especificaciones avanzadas y Android 16 pueden colocarse por debajo de la barrera psicológica de los 300 euros.
Este enfoque sitúa a Android 16 como una pieza clave en la estrategia comercial de varios fabricantes, que lo presentan como argumento para diferenciarse frente a rivales que todavía están en proceso de actualizar sus catálogos.
Android 16 como plataforma para la productividad y el escritorio
Más allá de las llamadas y la experiencia básica, Android 16 también está presente en proyectos que buscan aprovechar el teléfono como centro de trabajo portátil. En esta línea se sitúa el NexPhone, un dispositivo que, además de funcionar con la nueva versión de Android, puede arrancar sistemas como Windows 11 o Linux Debian para ofrecer un entorno de escritorio más tradicional.
El terminal se apoya en un sistema propio denominado NexOS, basado en Android, que integra Linux como si se tratara de una aplicación más dentro del ecosistema de Google. De este modo, el móvil puede actuar como un PC con Linux cuando se conecta a un monitor, teclado y ratón, sin renunciar a las apps habituales de Android.
La posibilidad de iniciar también Windows 11 convierte a este tipo de propuestas en soluciones ofimáticas versátiles, pensadas para usuarios que necesitan llevar consigo un entorno de trabajo completo sin depender de un portátil tradicional. La idea es que el mismo dispositivo sirva como teléfono, PC con Linux y equipo con Windows, según las circunstancias.
En términos de hardware, el NexPhone recurre a un procesador QCM6490 de Qualcomm acompañado de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno, ampliables mediante tarjetas microSD. No se trata de un tope de gama, pero sí de una configuración suficiente para mover sin problemas entornos de oficina, navegación web y aplicaciones profesionales ligeras.
La pantalla ofrece una diagonal de 6,58 pulgadas con resolución Full HD y una tasa de refresco de 120 Hz en panel LCD, y el conjunto se completa con una batería de 5.000 mAh con carga rápida de 18 W y certificación IP69 frente al agua y el polvo. Aunque su enfoque es global, propuestas así apuntan a un nicho que también puede tener recorrido en Europa, especialmente en entornos empresariales y educativos.
Con estas novedades, Android 16 se va consolidando como una versión que no solo pule detalles en el uso cotidiano, como los gestos para contestar llamadas, sino que también sirve de base para dispositivos que quieren ir un paso más allá y funcionar como auténticas herramientas de productividad. Entre mejoras en accesibilidad, actualizaciones para plegables y móviles más asequibles, el ecosistema alrededor de esta versión de Android empieza a coger forma en distintos rangos de precio y tipos de usuario.