- Excel sigue siendo una referencia para calcular fechas, ordenar datos y preparar informes.
- Office EU plantea una suite europea compatible con XLSX y con almacenamiento en Europa.
- Google Sheets incorpora diagramas de caja compatibles con Excel y mejora la importación de gráficos.
- La formación bonificada y la revisión humana son claves antes de automatizar tareas con IA.

Excel continúa siendo una de las herramientas de referencia cuando hay que ordenar datos, preparar informes o calcular fechas, pero su papel ya no se entiende solo dentro de Microsoft 365. A su alrededor han aparecido alternativas europeas, funciones nuevas en hojas de cálculo de la competencia y planes de formación que mezclan productividad con inteligencia artificial. La clave está en elegir bien el contexto de uso y no dar por hecho que cualquier fórmula o automatización encaja en todas las organizaciones.
En el ámbito profesional, la hoja de cálculo sigue resolviendo tareas muy concretas: desde saber cuántos días tiene un mes hasta organizar listados de clientes, presupuestos o ventas. Esa cercanía convive con un debate más amplio sobre soberanía digital y compatibilidad entre plataformas. Excel funciona como referencia común, incluso cuando se habla de rivales que buscan importar archivos XLSX o de cursos pensados para equipos que necesitan trabajar mejor con datos.
Fórmulas útiles para el día a día en Excel
Una de las consultas más recurrentes tiene que ver con las fechas. Para saber cuántos días tiene un mes se pueden combinar las funciones FIN.MES y DIA. Si se parte de una fecha, FIN.MES con el argumento 0 devuelve el último día de ese mes; después, DIA extrae el número final. Así se obtiene el total de días calendario sin necesidad de consultar una tabla manual. Con 15/01/2026 el resultado sería 31, mientras que en febrero cambiaría según el año.
Cuando solo se tienen el año y el número de mes, la fórmula se adapta construyendo la fecha del día cero del mes siguiente. Por ejemplo, con 2026 y 2 se usa FECHA(2026;3;0) para llegar al 28 de febrero. El mismo patrón sirve para diciembre, aunque el mes siguiente sea 13 en la función. También se puede comprobar si un año es bisiesto mirando si febrero tiene 29 días, y calcular el primer día del mes o los días que faltan para terminarlo.
Conviene distinguir entre días calendario y días hábiles. Para el segundo caso existen funciones como DIAS.LAB.INTL, que descuenta fines de semana y festivos. En nóminas y determinados cálculos sociales se trabaja a veces con meses de 30 días y años de 360 mediante DIAS360. No es lo mismo contar días naturales que laborables, y elegir mal el criterio puede alterar un informe. La formación en Excel ayuda precisamente a entender qué fórmula responde a cada necesidad.
Office EU y la apuesta por una suite europea
El proyecto Office EU se presenta como una suite ofimática en la nube de propiedad europea y con infraestructura en Europa. Su planteamiento es ofrecer una alternativa a Google Workspace y Microsoft 365, incluyendo aplicaciones para documentos, hojas de cálculo, presentaciones, correo, calendario y videollamadas. Su propuesta incluye EU Spreadsheet, pensada para cubrir el hueco que en el ecosistema de Microsoft ocupa Excel. La iniciativa se apoya en Nextcloud y Collabora Online y sitúa la empresa responsable en Países Bajos.
Entre sus argumentos está el almacenamiento de datos en suelo europeo y la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos. También promete importar contenidos desde cuentas de Microsoft y Google, así como compatibilidad con formatos DOCX, XLSX, PPTX y ODF. La compatibilidad con XLSX resulta especialmente relevante para quienes intercambian hojas de cálculo con clientes, administraciones o proveedores. El servicio aún no está abierto al público general: funciona con lista de espera y más de un millar de personas lo han probado.
Desde el ámbito del software libre han surgido críticas porque parte de estas propuestas se apoyan en tecnologías que ya existían y no suponen una suite completamente nueva. También se echa de menos una apuesta más decidida por herramientas consolidadas como LibreOffice. El debate no es solo técnico, sino también sobre qué significa depender menos de proveedores estadounidenses sin perder interoperabilidad. En ese terreno, Excel sigue siendo el formato de referencia al que muchas alternativas quieren parecerse o con el que necesitan entenderse.
Google Sheets incorpora los diagramas de caja que ya tenía Excel
Google Sheets ha añadido los diagramas de caja y bigotes, un tipo de gráfico estadístico que Excel ofrecía desde hace tiempo. La herramienta calcula automáticamente el mínimo, el máximo, la mediana, los cuartiles y la media, y marca los valores atípicos. No hace falta preparar tablas auxiliares ni escribir fórmulas adicionales: basta con seleccionar un rango de datos numéricos y elegir el gráfico. Esto facilita detectar dispersión y casos extremos en notas, tiempos de respuesta o ventas.
El panel de personalización permite ajustar el método de cálculo de cuartiles, mostrar u ocultar puntos internos, decidir si se ven los valores atípicos y activar indicadores de media. La actualización también mejora la compatibilidad con Excel: al importar un archivo que contenga este gráfico se conservan referencias, cálculos y formato, y los gráficos creados en Sheets se pueden exportar a Excel como gráficos editables. Es un avance para equipos que combinan ambas plataformas. El despliegue es gradual y puede tardar hasta 15 días en aparecer.
Formación bonificada y IA: primero entender los datos
La inteligencia artificial puede proponer fórmulas, explicar errores o resumir patrones, pero no sustituye la revisión humana. Antes de automatizar un cálculo conviene saber de dónde salen los datos, qué significa el resultado y cómo comprobarlo. Los cursos bonificados para empresas permiten trabajar competencias de Excel, aplicaciones de IA y financiación mediante FUNDAE cuando se cumplen los requisitos. La bonificación se aplica a través de las cotizaciones sociales y no implica que cualquier curso sea gratuito. En el mercado hay centros homologados por el SEPE, como Avanforma, que plantean itinerarios por niveles y tareas.
Un plan formativo útil suele empezar por Excel básico, seguir con funciones avanzadas, tablas dinámicas y gráficos, y después incorporar aplicaciones de IA para productividad y análisis. También debe incluir seguridad: qué información no conviene introducir en herramientas externas, cómo anonimizar datos y cuándo usar soluciones autorizadas. La revisión de cifras de origen es imprescindible; una explicación convincente de la IA no garantiza que el cálculo sea correcto. Para medir resultados, conviene elegir una tarea real antes de empezar y comprobar la mejora al terminar.
La evidencia práctica apunta a que Excel seguirá siendo una pieza central en oficinas y administraciones, pero su entorno cambia: aparecen alternativas europeas, las suites de la competencia mejoran la compatibilidad y la formación gana peso frente a la promesa fácil de automatizar. Entender los datos, revisar los cálculos y elegir herramientas compatibles es más útil que perseguir una fórmula milagrosa. Tanto si se trabaja con FIN.MES, con XLSX o con un asistente de IA, el criterio humano sigue siendo lo que evita que una hoja de cálculo se convierta en una fuente de errores.




