- Lorquí impulsa el proyecto 'Lorquí Seguro: control del tráfico' con once cámaras y sensores de IA para vigilar las vías más transitadas.
- La iniciativa cuenta con una ayuda cercana a los 30.000 euros, cofinanciada al 60% por fondos FEDER y al 40% por la Comunidad de Murcia.
- Las previsiones apuntan a una reducción del 40% en infracciones, del 25% en accidentes, del 20% en tiempos de desplazamiento y del 15% en emisiones de CO2.
- El sistema se apoya en la plataforma SmartRegion y en criterios de seguridad y privacidad del Esquema Nacional de Seguridad en su nivel Alto.

El municipio murciano de Lorquí va a poner en marcha un sistema de cámaras y sensores con inteligencia artificial para controlar la circulación en su casco urbano. La actuación se enmarca en el proyecto ‘Lorquí Seguro: control del tráfico’ y busca que la tecnología ayude a ordenar el tráfico, detectar conductas irregulares y ganar seguridad para peatones y conductores.
La propuesta no se limita a vigilar posibles infracciones. El Consistorio espera que el despliegue tenga un efecto directo sobre la fluidez de las calles, la contaminación y la calidad de vida de quienes viven o pasan por el municipio. Para ello, se apoyará en analítica de datos y en herramientas de visión artificial que permitan interpretar lo que ocurre en la vía.
Un proyecto municipal con respaldo europeo y regional
El proyecto cuenta con una subvención cercana a los 30.000 euros, en concreto 29.714,92 euros, dentro de una línea de ayudas para el desarrollo de ciudades inteligentes en la Región de Murcia. La financiación está cofinanciada por los Fondos FEDER, que asumen el 60%, y por la Comunidad Autónoma, que aporta el 40% restante.
La infraestructura prevista incluye once cámaras y sensores inteligentes con algoritmos de IA. Estos equipos se colocarán en las vías más transitadas para monitorizar la circulación, detectar infracciones y registrar comportamientos anómalos de los vehículos, con especial atención a la seguridad peatonal y al orden del tráfico.
Qué vigilan las cámaras y cómo se usan los datos
Las cámaras recogerán datos como la velocidad de los vehículos, las retenciones y la ocupación de las calzadas. Esa información se enviará a la plataforma SmartRegion de la Comunidad y servirá para ordenar mejor el espacio público, mejorar la circulación y ajustar la gestión municipal a lo que ocurre en la vía.
El Ayuntamiento sostiene que el sistema se ha diseñado con criterios de privacidad y protección de datos. En concreto, se indica que la infraestructura sigue los requisitos del Esquema Nacional de Seguridad en su nivel Alto, con el fin de salvaguardar la información procesada y la intimidad de los ciudadanos.
Además del control de infracciones, las cámaras buscan actuar como elemento disuasorio. La idea es que su presencia reduzca la siniestralidad y refuerce el control del tráfico en el casco urbano. Las previsiones del proyecto hablan de un 40% menos de infracciones y un 25% menos de accidentes, aunque serán los resultados reales los que permitan comprobar el alcance de la medida.
El despliegue también se presenta como una herramienta ambiental. El proyecto calcula una bajada del 15% en las emisiones de CO2, junto a una mejora de la calidad del aire y una reducción del ruido asociado al tráfico. A ello se suma una previsión de recorte del 20% en los tiempos de desplazamiento y el impulso de medios de transporte más sostenibles.
Qué supone para vecinos y conductores
Los responsables municipales defienden que el sistema no es una vigilancia aislada, sino una pieza más de la gestión urbana basada en datos. La información recogida permitirá conocer mejor los flujos de tráfico y tomar decisiones sobre la ordenación de calles y la movilidad cotidiana.
Entre los beneficios que se esperan figuran una menor presión del tráfico en el centro, desplazamientos más ágiles y un entorno más seguro. El Ayuntamiento relaciona estas mejoras con la salud pública y la calidad de vida, ya que menos coches y menos atascos deberían traducirse en menos contaminación, menos ruido y menos riesgo de accidentes.
También se insiste en que el sistema puede detectar comportamientos irregulares y contribuir a prevenir incidentes. La presencia de cámaras con IA en puntos estratégicos forma parte de la apuesta municipal por ordenar el tráfico y mejorar la seguridad. Las cifras anunciadas son previsiones y deberán contrastarse con el funcionamiento diario del proyecto.
La iniciativa de Lorquí encaja en la apuesta de la Región de Murcia por las ciudades inteligentes y por el uso de fondos europeos para modernizar servicios municipales. El reto será comprobar si las cámaras con IA logran menos infracciones, menos accidentes y menos emisiones y si el proyecto cumple las expectativas. Por ahora, el municipio deja claro que el objetivo es mejorar la circulación y la seguridad, y que el seguimiento de los resultados será clave para valorar su utilidad.

