- Microsoft ha desactivado desde sus servidores el enlace «Más información» que permitía crear una cuenta local en Windows 11 Home.
- El bloqueo no requiere actualizar Windows y afecta a instalaciones nuevas, incluidas las realizadas con ISO recientes de Windows 11 26H2.
- Rufus sigue siendo la alternativa más fiable para preparar un USB con cuenta local y quitar aplicaciones como Copilot.
- En Pro se mantiene la unión a dominio, y si ya se ha empezado la instalación se puede crear una cuenta local después y borrar la de Microsoft.

La instalación de Windows 11 ha vuelto a ser noticia por una de esas decisiones que afectan al día a día de muchos usuarios. Microsoft ha cerrado en sus servidores el método más simple que permitía terminar la configuración inicial sin iniciar sesión con una cuenta de Microsoft. El sistema ya no ofrece ese atajo y quienes quieran usar una cuenta local tendrán que recurrir a otras alternativas.
El cambio se ha aplicado de forma silenciosa y no depende de una actualización que el usuario deba instalar. Los equipos nuevos y las instalaciones desde una ISO reciente pueden encontrarse con la misma pantalla, pero con un comportamiento distinto. La compañía no ha publicado explicaciones en sus notas habituales, algo que ya ha ocurrido en cierres anteriores.
Microsoft cierra el enlace que servía de atajo
Hasta hace poco, en la pantalla donde Windows 11 pide una cuenta de Microsoft, aparecía un enlace llamado «Más información». Al pulsarlo, el asistente daba un giro inesperado y permitía crear un usuario local sin comandos ni registro. No hacía falta desconectar el cable de red ni usar programas externos. Ese comportamiento se había convertido en una de las últimas vías sencillas para evitar el inicio de sesión obligatorio.
Ahora, ese mismo enlace abre una página sobre la gestión de datos y el único botón disponible devuelve al usuario a la pantalla anterior. Según las pruebas realizadas con imágenes ISO recientes, el truco ya no funciona en Windows 11 Home. La edición Pro mantiene otras alternativas oficiales, pero la vía del clic fácil ha desaparecido.
Un bloqueo aplicado desde el servidor
Lo llamativo es que no ha hecho falta instalar ningún parche para que el método deje de funcionar. Microsoft gestiona parte de la configuración inicial, conocida como OOBE, desde sus propios servidores. Por eso el cierre afecta a instalaciones nuevas aunque se use una ISO descargada hace tiempo y aunque Windows no haya recibido ninguna actualización.
La voz de alarma la dio Bob Pony, un aficionado a Windows muy conocido en redes, que señaló que la corrección se había aplicado en el servidor. La compañía tampoco ha detallado el cambio en comunicados ni en el registro de novedades. El silencio ha sido la tónica en otros bloqueos similares, lo que complica que las guías publicadas sigan siendo válidas durante mucho tiempo.
Qué métodos se han ido cerrando antes
Este movimiento no llega solo. En los últimos meses, Microsoft ha ido tapando distintas formas de evitar la cuenta online durante la puesta en marcha. Entre ellas estaban comandos clásicos como oobebypassnro y la instrucción start ms-cxh:localonly. Esos atajos ya no son una solución estable y su eficacia depende de la versión concreta del sistema.
Los trucos basados en la línea de comandos también han perdido fiabilidad. Su resultado cambia según la compilación exacta de Windows 11 que se esté instalando, así que reproducir tutoriales antiguos puede llevar a perder más tiempo que ahorrarlo. Lo que antes era una solución rápida se ha convertido en una lotería.
Rufus sigue siendo la opción más sólida
Para quienes quieren instalar Windows 11 con una cuenta local, Rufus continúa funcionando como la alternativa más fiable. Esta herramienta gratuita permite preparar un USB de arranque a partir de la ISO oficial y, antes de grabar, marcar las opciones para eliminar el requisito de cuenta online y crear directamente un usuario local.
Además, Rufus deja quitar de la instalación aplicaciones como Copilot u otras herramientas de Microsoft. Es un paso extra y requiere algo de manejo, pero evita depender de enlaces ocultos o combinaciones de teclas que pueden dejar de funcionar de un día a otro. Para muchas instalaciones domésticas, esta vía sigue siendo la más directa para no vincular el equipo a una cuenta en la nube.
Qué pasa con Windows 11 Pro y los entornos empresariales
En Windows 11 Pro existe una vía oficial que Microsoft no puede cerrar sin afectar a sus propios clientes corporativos: unirse a un dominio durante la configuración inicial. Esa opción sustituye por completo el inicio de sesión con una cuenta de Microsoft y está pensada para equipos gestionados por una empresa.
Para instalaciones masivas, las organizaciones cuentan con métodos de despliegue propios, aunque no son una solución pensada para el usuario doméstico. La diferencia entre Home y Pro es clave: el atajo cerrado afectaba sobre todo a la edición de consumo, mientras que las versiones profesionales mantienen herramientas de administración que no dependen de ese enlace.
Qué hacer si ya has empezado a configurar el equipo
Si el asistente ya está en marcha y no se ha preparado un USB con Rufus, la salida más práctica es completar la configuración con una cuenta de Microsoft para llegar al escritorio. Una vez dentro, se puede crear una cuenta local nueva con permisos de administrador desde la aplicación de Configuración.
Después conviene comprobar que todo funciona con ese perfil local y, por último, eliminar la cuenta online original. El resultado final es equivalente a haber creado una cuenta local desde el principio, solo que con un paso intermedio. No hace falta reinstalar ni usar herramientas externas, únicamente paciencia para pasar antes por la cuenta conectada.
Cuenta local o cuenta de Microsoft: el debate continúa
La decisión reaviva una discusión que acompaña a Windows 11 desde su llegada. Muchos usuarios prefieren una cuenta local por privacidad y control sobre sus datos, o simplemente porque no quieren asociar el ordenador a servicios online. Microsoft, por su parte, defiende las ventajas de su ecosistema conectado.
Entre esas ventajas están la sincronización de ajustes, la copia de seguridad en OneDrive, la localización del dispositivo y una integración más rápida con Copilot y otras aplicaciones. No existe un botón visible y directo para elegir cuenta local durante la instalación, así que quienes rechazan la cuenta online quedan en manos de métodos alternativos.
La situación actual deja una idea clara: Microsoft ha reforzado el cerco sobre las cuentas locales en Windows 11, pero todavía quedan caminos como Rufus, la creación posterior de un perfil local o las opciones empresariales de la edición Pro. El enlace «Más información» ya no sirve como atajo, así que conviene preparar el USB antes de empezar o asumir un paso extra si el equipo ya está a medio configurar. La puerta más cómoda se ha cerrado; las demás siguen abiertas, aunque con más trabajo.




