- Gears of War: E-Day llegó el 6 de octubre a Xbox Series X|S, PC y Steam, y está disponible desde el primer día en Game Pass.
- La crítica destaca su campaña, el apartado técnico y un multijugador que recupera lo clásico con Horde Siege como gran novedad.
- Las estimaciones hablan de 230.000 copias vendidas, 1,7 millones de jugadores vía Game Pass y 722.000 mejoras Premium.
- Microsoft mantiene la exclusividad en consola Xbox, aunque siguen los rumores sobre una posible versión para PS5.

Gears of War: E-Day se ha convertido en uno de los regresos más comentados de Xbox en los últimos tiempos. The Coalition vuelve al Día de la Emergencia, catorce años antes del primer Gears of War, con un joven Marcus Fenix y Dominic Santiago como protagonistas. La historia se desarrolla sobre todo en Kalona y añade caras nuevas como Lucas Reyes y Mags Carter, además de recuperar parte del terror que desprendían los Locust en la entrega original.
El juego llegó oficialmente el 6 de octubre a Xbox Series X|S, PC y Steam, y está disponible desde el primer día en Game Pass. Quienes pagaron la edición Premium o la mejora correspondiente pudieron empezar el 1 de octubre. Esa circunstancia ha sido clave para entender sus cifras comerciales y de jugadores, porque el acceso mediante suscripción cambia por completo la lectura de las ventas tradicionales.

Un regreso a los orígenes que convence a la crítica
Las impresiones publicadas coinciden en que E-Day no se limita a apelar a la nostalgia. La estructura de la campaña, el ritmo de los tiroteos y el diseño de los escenarios han sido modernizados sin perder la identidad de la saga. Saber qué ocurrirá después no impide que haya momentos sorprendentes, reinterpretaciones de hechos conocidos y secuencias que combinan espectáculo con instantes más íntimos.
El movimiento es uno de los cambios más visibles. Los personajes siguen siendo pesados y contundentes, pero ahora pueden saltar, superar obstáculos con más libertad, deslizarse y disparar durante ciertas acciones. También se ha incorporado balística con tiempo de viaje y modos de personalizar armas con cargadores más grandes, mayor potencia o recarga más rápida, entre otras mejoras.
La campaña ofrece alrededor de 18 o 20 horas si se exprime al máximo, y unas 14 si se avanza sin desviarse demasiado. Hay zonas más amplias con misiones secundarias, coleccionables y recursos, pero no se obliga al jugador a perder media hora yendo en dirección contraria para limpiar un mapa. Las actividades opcionales suelen ser directas, entretenidas y con recompensas útiles para dificultades altas o para jugar acompañado.
El apartado técnico ha llamado la atención incluso entre quienes ya esperaban un gran acabado. Unreal Engine 5 permite mostrar ciudades muy densas, con objetos, destrucción, partículas y enemigos en pantalla, algo más difícil que enseñar campos enormes y vacíos. En PC hay trazado de rayos, DLSS, FSR, generación de fotogramas, resoluciones ultrapanorámicas y tasa de imágenes sin límite; en Xbox Series X se puede elegir entre modos de 60, 40 y 30 imágenes por segundo. Para comprobar si tu equipo es compatible, puedes consultar los requisitos oficiales de Gears of War: E-Day en PC.
El sonido también cumple con nota. Las armas retumban, los impactos se distinguen por dirección y las apariciones de los Locust tienen una fuerza notable. Además, el doblaje español mantiene las voces clásicas de los protagonistas, un detalle que refuerza la sensación de vuelta a casa aunque casi todo lo demás sea nuevo.
Campaña, combate y multijugador: Horde Siege da el salto
El multijugador competitivo recupera el espíritu clásico con Enfrentamiento y partidas de cuatro contra cuatro. Se mantienen modos habituales como duelo por equipos y una variación de Rey de la Colina, mientras que se añaden propuestas como Demolición y Crisol. En Demolición, los equipos pelean por una bomba y deben activarla en la base rival; una vez colocada, no hay reaparición hasta que se desactive, lo que dispara la tensión.
La apuesta más ambiciosa es Horde Siege, la evolución del modo Horda. Reúne a 12 jugadores repartidos en tres escuadrones de cuatro dentro de escenarios grandes de Kalona, aunque cada grupo recibe sus propias misiones. Los equipos pueden cruzarse, colaborar para derribar a un Brumak o un Corpser y acabar escapando en una extracción final.
Hay tres formatos de partida: uno rápido de unos 15 o 20 minutos, otro más largo de 20 a 40 y una versión tradicional de diez oleadas en la que toca defender una posición. La progresión permite elegir clases, conseguir energía, comprar armas y defensas, completar objetivos secundarios y obtener piezas para modificar el arsenal de forma permanente. También hay modificadores, eventos de invasión y Locust que se vuelven más peligrosos con el tiempo.
La recepción de la comunidad ha sido en general muy buena, con muchos mensajes que califican el conjunto como uno de los puntos más altos de la franquicia. Aun así, no falta quien preferiría una Horda más clásica y menos masiva, porque las misiones largas pueden bajar el ritmo. En el competitivo, las escopetas continúan siendo protagonistas y el wall-bouncing sigue ahí, aunque se han limitado algunos excesos para que los duelos dependan más de la posición y la puntería.
Los mapas iniciales son pocos, pero divertidos, y el matchmaking ha respondido con rapidez en los primeros días. La progresión se siente clásica y, según las impresiones, no hay micropagos ni pases de temporada en esta vertiente. Eso sí, el multijugador sigue siendo exigente y castiga bastante a quien llega nuevo, aunque ahora sea algo menos frustrante que en entregas anteriores.
Ventas, Game Pass y el debate sobre PS5
Las primeras estimaciones de Alinea Analytics apuntan a que Gears of War: E-Day habría vendido alrededor de 230.000 copias entre Steam y el ecosistema Xbox durante su arranque. De esa cantidad, unas 168.000 corresponderían a Steam y apenas 62.000 a Xbox, incluyendo consolas y PC. Son datos externos, no cifras oficiales de Microsoft, así que conviene tomarlos con cautela.
La foto cambia cuando entra en juego Game Pass. La misma firma calcula que 1,7 millones de jugadores accedieron al título mediante la suscripción, y que unos 722.000 pagaron alrededor de 30 euros o dólares por la mejora Premium para jugar desde el 1 de octubre. En total, cerca de 950.000 personas habrían pagado algo por el juego o por esa mejora, y los ingresos iniciales estimados rondarían los 37 millones de dólares.
El reparto de ingresos también resulta llamativo: aproximadamente 26 millones procederían de Xbox y unos 11 millones de Steam. Es decir, aunque Steam vendió más copias sueltas, el ecosistema de Microsoft habría concentrado casi tres cuartas partes del dinero generado. El debate está servido: unos analistas creen que Game Pass canibaliza las ventas tradicionales, mientras que otros recuerdan que usar un juego incluido en una suscripción no equivale automáticamente a una venta perdida.
En paralelo, el lanzamiento ha tenido incidencias online. The Coalition ha ido publicando soluciones para errores de conexión, autenticación y inicio de sesión en Xbox y PC, algunos relacionados con Quick Resume o con la sincronización de fecha y hora. A esos problemas se sumó, según la propia compañía, un ataque DDoS que provocó desconexiones intermitentes y dificultades para acceder a los servicios online durante una madrugada.
Otro frente abierto es el de una posible versión para PS5. Oficialmente, Microsoft mantiene que E-Day es exclusivo de consola Xbox y que no se trata de una exclusividad temporal. Sin embargo, han circulado informaciones sobre una versión de PlayStation muy avanzada, un logotipo mostrado por accidente y un supuesto cambio de estrategia. Además, Gears of War: Reloaded sí llegó a PS5 y habría vendido alrededor de 700.000 unidades en esa plataforma, según estimaciones no oficiales. Por ahora no hay anuncio, pero la puerta no parece completamente cerrada en el plano especulativo.
El regreso de Gears of War: E-Day deja una mezcla de sensaciones. Por un lado, la crítica y buena parte de la comunidad celebran una campaña sólida, un multijugador clásico y un Horde Siege que da nueva vida al cooperativo. Por otro, las ventas tradicionales parecen modestas y Game Pass obliga a mirar los números con otra perspectiva. A esto se añaden incidencias online, rumores sobre PS5 y la duda de si Microsoft mantendrá el rumbo actual o cambiará de estrategia con una de sus franquicias más reconocibles. Lo que está claro es que E-Day ha devuelto a la saga al centro de la conversación, para bien y para mal.





