- La beta de Ubuntu 26.10 «Stonking Stingray» prepara su llegada al 15 de octubre con GNOME 51, Linux 7.3-rc y Mesa 26.2.
- El GRUB firmado reduce el soporte de /boot con Secure Boot activo y deja fuera Btrfs, XFS, ZFS, LVM, LUKS y RAID distinto de RAID1.
- Ubuntu Desktop llega a RISC-V de 64 bits con foco en SpacemiT K3 y RVA23, junto a una Xubuntu Minimal no oficial para pruebas.
- Canonical completa utilidades clave en Rust, separa OpenSSH, añade dictado local con Myna y refuerza varios componentes del sistema.

La versión
No conviene perder de vista que Ubuntu 26.10 no es una LTS, sino una entrega con nueve meses de soporte. Para la mayoría de usuarios de España y Europa que buscan estabilidad, la opción sensata sigue siendo mantenerse en Ubuntu 26.04 LTS y valorar el salto cuando haya una necesidad concreta o cuando la versión intermedia haya demostrado suficiente madurez. En este artículo repasamos los cambios que más han sonado: el recorte del GRUB firmado, la llegada de Ubuntu Desktop a RISC-V, las mejoras de GNOME y la migración de componentes críticos a Rust.
Lanzamiento y beta: GNOME 51, Linux 7.3 y ajustes de escritorio
Entre las novedades de la beta destaca GNOME 51, que llega con la intención de suavizar animaciones y reducir esos tirones que a veces aparecen cuando el equipo va cargado. También se ha mejorado la gestión de ventanas con GNOME Tiling Assistant, que ahora permite elegir de forma más interactiva dónde colocar una ventana: al arrastrarla a la parte superior, aparece una interfaz para escoger el hueco, y el sistema sugiere después otras ventanas para completar la distribución. La base del sistema se apoya en el kernel Linux 7.3-rc y en Mesa 26.2 para los controladores gráficos.
En el escritorio también se notan cambios más discretos. La extensión DING, encargada de los iconos en el escritorio, se ha migrado a GTK4 para integrarse mejor visualmente. El Centro de aplicaciones empieza a gestionar controladores adicionales de código cerrado, una función que solo aparecerá en equipos que necesiten drivers privativos de los repositorios de Ubuntu, dentro de la ruta Add-ons > Additional drivers. Además, se ha rediseñado la gestión de falta de memoria para que los procesos esenciales del escritorio tengan menos probabilidades de ser cerrados de golpe y no se pierda toda la sesión por una aplicación problemática.
Seguridad y arranque: un GRUB firmado más limitado y piezas clave en Rust
El cambio más polémico está en el GRUB firmado que interviene cuando Secure Boot está activado. Ubuntu 26.10 reduce al mínimo los analizadores y controladores que se cargan antes de pasar el control al kernel, de modo que el cargador deja de admitir /boot en Btrfs, XFS, ZFS, HFS+, LVM, LUKS y RAID por software, salvo la excepción de RAID1. Tampoco se podrán usar tablas de particiones de Apple ni imágenes JPEG o PNG para personalizar el menú de inicio en ese escenario firmado.
La lista de formatos que sí siguen funcionando con Secure Boot incluye ext4, FAT, ISO9660 y squashfs, este último para los paquetes snap. La limitación afecta sobre todo a instalaciones con configuraciones personalizadas de /boot, no tanto a quien haya seguido el particionado guiado del instalador. Si Secure Boot se desactiva, GRUB recupera el conjunto completo de módulos y las restricciones desaparecen. Canonical justifica la medida por seguridad: menos código ejecutado antes del kernel implica menos superficie para vulnerabilidades, un riesgo que la compañía considera creciente por el uso de herramientas de inteligencia artificial para encontrar fallos.
Canonical ha esperado a publicar este recorte después de una LTS para que quienes necesiten Secure Boot y funciones completas de GRUB puedan quedarse en Ubuntu 26.04 LTS. En el resto del sistema, la migración a Rust avanza con uutils coreutils ya completo: comandos tan habituales como cp, mv y rm funcionan con la implementación en Rust. También se ha dividido OpenSSH en dos paquetes para aislar la compatibilidad con GSSAPI/Kerberos y se ofrece ntpd-rs, un servidor de hora escrito pensando en la seguridad de memoria.
En el apartado criptográfico y de servicios, la beta incluye OpenSSL 4.0, el nuevo mecanismo de revocación de certificados upki y dbus-broker como bus de mensajes predeterminado en sustitución de dbus-daemon, manteniendo la mediación de AppArmor sobre los snaps. Son cambios menos visibles para el usuario final, pero relevantes para administradores y para quien despliegue Ubuntu en entornos gestionados. La autenticación también se amplía con soporte para cuentas de Microsoft, proveedores de identidad externos y tokens de hardware en VPN a través de NetworkManager.
RISC-V, Xubuntu y dictado local: las novedades más experimentales
Ubuntu 26.10 da un paso importante en RISC-V de 64 bits al sumar imágenes de escritorio a las que ya existían para servidor. La propuesta principal es una Ubuntu Desktop con GNOME pensada para hardware compatible con el perfil RVA23, y el trabajo se ha centrado en placas como la SpacemiT K3 Pico-ITX. La idea es que quien tenga un equipo RISC-V válido no tenga que partir de una instalación de servidor y montar después el entorno gráfico a mano. Eso sí, las primeras imágenes son experimentales, con problemas conocidos y sin soporte oficial, así que conviene tratarlas como material de prueba.
Junto a la imagen principal aparece una Xubuntu Minimal con Xfce, distribuida como compilación no oficial, pensada para entornos con menos recursos o para pruebas bajo emulación. En QEMU, Canonical advierte de que cargar GNOME puede llevar más de 30 minutos, por lo que recomienda la variante Xfce para máquinas virtuales. En hardware real, la preparación es distinta: hay que copiar a la imagen un cargador de primera etapa como U-Boot y los archivos del árbol de dispositivos, además de actualizar el firmware de la placa K3 antes de instalar imágenes oficiales.
La versión también estrena Myna, un sistema de dictado por voz local que utiliza modelos de inteligencia artificial ejecutados en el propio equipo, como Whisper, Parakeet o Funasr, y evita enviar el audio a la nube. Esta función se apoya en un snap de inferencia aislado y se activa mediante un atajo de teclado para pegar el texto en la aplicación activa. Es un ejemplo de cómo Canonical intenta que la seguridad no se quede solo en el arranque o el cifrado, sino que condicione también las funciones nuevas que llegan al escritorio.
Para quienes quieran probar todo esto, las imágenes de RISC-V están en los directorios de compilaciones diarias de Ubuntu. La ISO de Xubuntu Minimal tiene su propio directorio y no cuenta con soporte de Canonical. En paralelo, la beta incluye por primera vez imágenes experimentales optimizadas para x86-64-v3, soporte inicial para portátiles con Snapdragon X2 de Qualcomm, compatibilidad con placas SiFive BigSky y versiones beta de sabores como Kubuntu con KDE Plasma 6.7 y Lubuntu con LXQt 2.4. La tienda AppCenter aún no está lista para RISC-V y parte del trabajo ha requerido ajustes en livecd-rootfs y en la compatibilidad de Flutter con esta arquitectura.
Ubuntu 26.10 «Stonking Stingray» se queda, por tanto, como una entrega de transición con cambios que miran al futuro: GNOME 51, kernel Linux 7.3, utilidades esenciales en Rust, un GRUB firmado más restrictivo y la llegada del escritorio a RISC-V de 64 bits con SpacemiT K3 como referencia. La fecha señalada es el 15 de octubre, pero la recomendación para la mayoría sigue siendo prudente: si no hace falta nada de lo nuevo, Ubuntu 26.04 LTS ofrece un ciclo de soporte mucho más largo y menos sobresaltos. Quien decida probar la beta o las imágenes experimentales debería hacerlo en un equipo secundario y revisar antes la configuración de arranque.






