- España y México firman un memorando para colaborar en IA, supercomputación y ciberseguridad.
- Chema Alonso advierte de los peligros de conceder permisos excesivos a los asistentes de inteligencia artificial.
- Las empresas deben implementar supervisión humana y límites técnicos para evitar ataques.
- El acuerdo incluye planes para desarrollar proyectos conjuntos en ciberseguridad y tecnología.
La inteligencia artificial se ha convertido en un pilar clave de la transformación digital, pero también en un nuevo frente de vulnerabilidades. Mientras España y México sellan una alianza estratégica para impulsar su desarrollo conjunto, voces autorizadas como la del experto en ciberseguridad Chema Alonso recuerdan que todo avance tecnológico debe ir acompañado de medidas de protección sólidas.
El acuerdo bilateral, rubricado por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, y el director de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones de México, José Antonio Peña Merino, contempla áreas como la supercomputación, la IA, la conectividad y la ciberseguridad. En paralelo, las advertencias sobre los riesgos de la IA en el ámbito empresarial cobran protagonismo, especialmente cuando se otorgan a los asistentes autónomos permisos para actuar.
Un acuerdo que refuerza lazos tecnológicos
El memorando firmado en Ciudad de México establece un plan de acción con cronogramas para desarrollar programas conjuntos, intercambiar buenas prácticas y organizar conferencias. La colaboración en supercomputación será uno de los ejes centrales, con proyectos como la supercomputadora Coatlicue, que contará con el apoyo del Barcelona Supercomputing Center. Además, se abordarán la digitalización de servicios públicos, la identidad digital y la protección de infraestructuras críticas.
Este acuerdo se suma a otros precedentes, como el memorando firmado en 2024 entre el INCIBE y el IFT mexicano, y refuerza la conexión de América Latina con el ecosistema europeo EuroHPC. La economía digital ya representa el 27% del PIB español, y este acercamiento pretende ampliar la presencia de empresas tecnológicas en el exterior, con visitas a compañías como Veridas e Indra.
Los peligros que esconde la IA
Chema Alonso, vicepresidente de Cloudflare, ha alertado sobre la inyección de instrucciones, una técnica que permite manipular a los modelos de lenguaje mediante texto malicioso oculto en documentos o correos. Si un asistente tiene permisos para enviar mensajes o modificar archivos, un error puede tener consecuencias graves. El experto recomienda separar las acciones de lectura de las de escritura, limitar los permisos al mínimo necesario y exigir aprobación humana para operaciones críticas.
El Centro Nacional de Ciberseguridad británico y la OWASP también advierten de que los agentes autónomos pueden encadenar intrusiones a gran velocidad. La supervisión humana y los sistemas de desconexión inmediata resultan fundamentales para contener incidentes. Además, es esencial registrar toda la actividad para poder reconstruir lo sucedido.
Las empresas españolas, cada vez más dependientes de la IA, deben revisar sus estrategias de ciberseguridad. La inversión en tecnología debe incluir partidas dedicadas a la protección, tal y como reclama Alonso. No basta con confiar en el modelo; hace falta un diseño seguro desde el inicio.
Este doble escenario, el de la cooperación internacional y el de los riesgos internos, dibuja un panorama en el que la ciberseguridad y la IA caminan juntas. La alianza entre España y México abre nuevas oportunidades, pero también obliga a extremar las precauciones. La formación en capacidades digitales y el intercambio de conocimiento serán claves para avanzar con seguridad en la era de la IA.






