- Los nuevos álbumes compartidos de iOS 27 almacenan fotos y vídeos en resolución completa, pero el contenido ya cuenta dentro del almacenamiento de iCloud del propietario.
- Todo lo que suban los invitados, incluidos usuarios de Android o Windows, también descuenta del espacio del dueño del álbum.
- Apple introduce álbumes temporales de 30 días que no consumen almacenamiento, una alternativa para eventos puntuales.
- Los álbumes creados antes de la actualización no se ven afectados y mantienen las condiciones anteriores.

Durante años, los álbumes compartidos de Fotos se han convertido en el refugio perfecto para quienes querían guardar cientos de imágenes de un viaje, una boda o una reunión familiar sin preocuparse por el espacio. Apple permitía almacenar hasta 5.000 elementos sin que contaran en la cuota de iCloud, aunque a cambio comprimía cada archivo para reducir su peso. Un trato razonable que ahora se rompe con la llegada de iOS 27.
La nueva actualización del sistema operativo de Apple introduce un cambio profundo en esta dinámica. Las fotos y vídeos que se suban a un álbum compartido nuevo mantendrán su resolución original, pero ese contenido empezará a descontar del almacenamiento personal de iCloud. Y no solo el que aporte el dueño del álbum, también el que añadan las personas invitadas, una novedad que ha cogido por sorpresa a muchos usuarios.
La calidad completa llega, pero hay que pagarla en gigas
Hasta ahora, cualquier foto subida a un álbum compartido pasaba por un proceso de compresión que reducía notablemente su calidad. Era suficiente para ver los archivos en una pantalla, pero quedaba lejos del original que se guardaba en el carrete. Con iOS 27, ese filtro desaparece para los álbumes creados desde la actualización, tanto en imágenes como en vídeos, que conservarán la máxima nitidez con la que fueron capturados.
El problema está en el coste de esta mejora. Esos archivos en resolución completa dejan de vivir en esa zona exenta de la cuota que existía hasta ahora. Cada foto y vídeo subido a un álbum compartido nuevo se contabiliza como si se guardara directamente en la biblioteca personal, consumiendo esos gigas que tanto cuesta mantener, sobre todo para quienes siguen con los 5 GB gratuitos que Apple regala con cada cuenta.
Este cambio afecta de lleno a las familias y grupos de amigos que usaban los álbumes compartidos como una especie de trastero digital sin límites. Una colección de fotos de una comunión o un fin de semana en la playa puede llenar el espacio disponible en un abrir y cerrar de ojos, obligando a muchos a plantearse contratar un plan de iCloud+ de pago.
Cuidado a quién invitas, porque también paga tu cuenta
Lo que más ha dolido a los usuarios es la segunda derivada de esta medida. Si creas un álbum compartido e invitas a otras personas, todo lo que ellas suban resta de tu almacenamiento, no del suyo. El propietario del álbum absorbe el coste en iCloud de las fotos y vídeos que aporten los demás, una responsabilidad que antes no existía.
Apple ha ampliado además la puerta de entrada a estos álbumes. Ya no hace falta tener una cuenta de Apple para participar, lo que permite que usuarios de Android o Windows se sumen a la recopilación de imágenes. En la práctica, un enlace compartido con muchas personas puede convertirse en una sangría de espacio para el dueño del álbum, que verá cómo sus gigas se reducen sin haber subido ni una sola foto.
Este aspecto es especialmente relevante en eventos donde cada invitado utiliza un teléfono diferente. Un bautizo o una despedida de soltero puede terminar con decenas de vídeos en alta resolución consumiendo el almacenamiento de una única cuenta, la del organizador, que además no siempre es consciente de esta nueva política hasta que recibe el aviso de espacio lleno.
La válvula de escape y lo que no cambia
Apple ha incluido en iOS 27 un salvoconducto para quienes no quieran gastar espacio en iCloud. Los nuevos álbumes temporales siguen sin consumir almacenamiento de iCloud, pero con una condición innegociable: pasados 30 días, cualquier foto o vídeo que no se haya guardado en la biblioteca personal se borra del álbum para siempre.
Esta alternativa está pensada para situaciones puntuales, como un viaje o una celebración en la que varias personas necesitan intercambiar fotografías durante un periodo corto. Pasado el mes de vida del álbum, el contenido desaparece si no se ha guardado antes, lo que obliga a los participantes a estar pendientes de descargar lo que les interese antes de que sea demasiado tarde.
La buena noticia para los veteranos de esta función es que Apple no aplica el cambio de forma retroactiva. Los álbumes compartidos creados antes de la actualización siguen funcionando con las condiciones anteriores, sin que las fotos acumuladas durante años descuenten ni un solo giga. Así que nadie va a despertarse un día con el almacenamiento lleno por las colecciones que ya tenía guardadas.
En definitiva, iOS 27 prioriza la calidad de imagen sobre el almacenamiento gratuito, un giro que obliga a reflexionar sobre cómo gestionar los recuerdos en la nube. La medida pone fin a una de las ventajas más utilizadas por los usuarios españoles para estirar sus gigas, y empuja con más fuerza hacia la contratación de planes de pago. Para muchos, será hora de decidir entre mantener esos archivos en máxima calidad o seguir optando por la comodidad de no gastar espacio, aunque eso signifique asumir la pérdida de definición en los recuerdos compartidos.

