- Las primeras impresiones del iPhone plegable son positivas en diseño, bisagra y software.
- La cámara carece de teleobjetivo y se sustituye Face ID por Touch ID lateral.
- Pantalla exterior de 5,5 pulgadas e interior de 7,8 pulgadas.
- Se espera un precio de unos 2.000 euros y presentación en septiembre.

Según ha desvelado Mark Gurman, de Bloomberg, varias personas han tenido acceso al prototipo y coinciden en destacar su comodidad en el bolsillo, la solidez de la bisagra y el aprovechamiento de la pantalla interior. Sin embargo, también hay un punto débil: la cámara.
Primeras impresiones de los que ya lo han probado
Los probadores aseguran que el dispositivo es sorprendentemente fino y ligero, a pesar de contar con una pantalla interna de aproximadamente 7,8 pulgadas. En el bolsillo no molesta y se siente cómodo, algo que no es fácil de conseguir en un plegable.
La bisagra, uno de los puntos críticos en este tipo de móviles, transmite una sensación de resistencia y durabilidad. No hay holguras ni ruidos extraños, y el pliegue de la pantalla parece estar bien controlado, aunque no se ha confirmado si es totalmente invisible.
A nivel de software, Apple ha preparado una interfaz que recuerda a la del iPad, con aplicaciones que aprovechan el espacio extra. Esto permite trabajar con varias apps a la vez o disfrutar de contenido multimedia en un formato mucho más amplio.
Diseño y pantalla
El iPhone plegable, que podría llamarse iPhone Ultra, seguiría el formato tipo libro de los Galaxy Z Fold de Samsung. La pantalla exterior sería de unas 5,5 pulgadas, mientras que la interior alcanzaría las 7,8 pulgadas, con un formato más panorámico que el de sus competidores.
Este diseño permite que, cerrado, el móvil sea fácil de manejar con una mano, y abierto se convierte en una especie de tableta de bolsillo. De hecho, las dimensiones recuerdan mucho al Samsung Galaxy Z Fold 8, que se ha estrenado con unas medidas muy similares.
Cámaras y Touch ID
El apartado fotográfico es el que menos ha convencido a los probadores. El dispositivo contaría con una cámara principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular, pero no habría teleobjetivo. Esto supone un recorte importante para un móvil que se espera que cueste más de 2.000 euros.
Otra de las ausencias destacadas es Face ID. En su lugar, Apple habría optado por Touch ID integrado en el botón lateral, una solución que permite mantener un grosor de solo 4,5 milímetros cuando el teléfono está abierto. Es una decisión que puede generar debate, pero que tiene sentido si se busca un diseño ultrafino.
Precio y disponibilidad
Se espera que el iPhone plegable se presente a principios de septiembre, junto con los iPhone 18 Pro y Pro Max. El precio de partida rondaría los 2.000 euros, y las versiones con más almacenamiento podrían superar los 2.500 euros.
Habrá que esperar a la keynote para conocer todos los detalles, pero las primeras impresiones dejan claro que Apple ha trabajado en los aspectos que más importan a los usuarios: diseño, bisagra y experiencia de uso. La cámara y la autenticación son los sacrificios que se han hecho para conseguirlo.
A pesar de los recortes en cámara y Face ID, el primer iPhone plegable apunta a ser un dispositivo muy interesante, con un formato cómodo y una bisagra que transmite calidad. Si Apple consigue que el software esté a la altura, podría convertirse en el plegable de referencia, aunque el precio será un obstáculo para muchos.







