- La memoria DDR5 ha multiplicado su precio medio por 4,9 en Europa, con un índice de 486% en agosto.
- La demanda de IA ha agotado la producción de Samsung, SK Hynix y Micron, encareciendo el hardware de consumo.
- CXMT alcanza el 90% de rendimiento en DDR5 y se perfila como alternativa para aliviar la escasez.
- La crisis se prolongará y afecta a móviles, portátiles, consolas y cualquier dispositivo con memoria.

La compra de un ordenador nuevo o la actualización de uno existente se ha convertido en un quebradero de cabeza para muchos usuarios. Desde hace meses, el precio de la memoria RAM DDR5 está por las nubes y cada vez que se consulta un comparador, la sensación de estar ante un mercado irracional no deja de crecer. Según los últimos datos recogidos por el portal alemán 3D Center, a través de la plataforma Geizhals, el coste medio de los kits DDR5 se ha multiplicado casi cinco veces si lo comparamos con los valores de julio de 2025. El índice de precios, que en julio se situaba en 445%, alcanzó el 486% durante agosto, confirmando que la «tregua» que se vivió en primavera quedó atrás. Esta subida se traduce en que un kit básico de memoria DDR5 que costaba alrededor de 100€ puede llegar fácilmente a 500€ o más, haciendo que muchas de estas piezas se cuelguen a precios absurdos.
La inteligencia artificial sigue siendo la protagonista detrás de esta espiral alcista. Las tres grandes fabricantes de memorias —Samsung, SK Hynix y Micron— están desviando casi todos sus recursos hacia la producción de memoria HBM, que es la que se usa en los aceleradores para IA, y que triplica el consumo de obleas por unidad respecto a la DDR5. Esto ha provocado que la oferta de la RAM convencional se reduzca al mínimo, mientras los precios se incrementan sin freno. El pasado reciente lo refleja perfectamente: los componentes de memoria que arrancaron siendo asequibles en 2025 ya superan el 400% de sobrecoste, y todo apunta a que los próximos trimestres seguirán con subidas de dos dígitos según los pronósticos del propio 3D Center.
La geografía europea, un escenario común
La los datos que proceden del mercado germano, donde se ha detectado este aumento drástico, son extrapolables a toda Europa y, en particular, a países como España. Los análisis de 3D Center, basados en las listas de la plataforma Geizhals, muestran que los módulos de gran capacidad, como los de 32 GB, 48 GB y 64 GB, son los que más han sufrido el envite, con repuntes de dos dígitos en tan solo unas pocas semanas. Si te cuesta hacerte con una memoria de alto rendimiento para tu setup, no es casualidad. También los kits de 16 GB se han encarecido sobremanera, y aunque hay un raro hueco para los modelos básicos de entrada, éstos están todavía un 400% por encima de lo que valían el año pasado.
La razón de esta situación es bien conocida: los mismos problemas de suministro que a comienzos de año dispararon el precio de la DDR5, se han trasladado a otras partes del circuito de componentes. La falta de obleas, el incremento de los costos de fabricación y la prioridad de las IA, están haciendo que renovarse con un PC decente sea un lujo. Los expertos pronostican que no se atisba una normalización a corto plazo, y si la demanda de la inteligencia artificial continúa, la escasez de memoria RAM se prolongará, al menos, hasta 2027.
La alternativa china que gana fuerza
Sin embargo, no todo es oscuro en el horizonte. Mientras los gigantes asiáticos y norteamericanos se reparten la producción de los chips más avanzados, la compañía china CXMT ha aprovechado la coyuntura para posicionarse como el plano B. Este fabricante ha alcanzado una tasa de rendimiento del 90% en la fabricación de chips DDR5, una cifra casi equivalente a la de Samsung o Micron, aunque todavía opera con un nodo de 17 nanómetros frente a los 10 nm de sus rivales. Ese incremento de eficiencia, unido a la ampliación de su capacidad productiva, ha llevado a que empresas como Acer y Asus recurran a sus módulos de memoria DRAM para los dispositivos destinados al mercado chino.
Pero el camino no es fácil. La compañía china se enfrenta, por un lado, a las restricciones comerciales que fuerzan a multinacionales como Dell y HP a evitar sus productos para no perder contratos con el gobierno de EE. UU. Y, por otro, a la necesidad de las compañías de no perder el favor de los grandes productores. Aun así, la presión es enorme. La producción de SK Hynix, Samsung y Micron para 2027 ya está comprometida, y si la IA no da un giro, CXMT se convierte en la única vía para que los fabricantes puedan obtener DDR5 a un precio siquiera un mínimo de coste.
Con estos datos, el panorama para el consumidor medio es complejo. La premisa de comprar RAM DDR5 a buen precio, algo que hace un año era natural, se ha convertido en casi una quimera. Quien pueda esperar, quizás deba hacerlo, aunque las perspectivas son inciertas. Mientras la industria siga dando prioridad a los centros de datos y la IA, el hardware para el usuario final quedará en segundo plano. En definitiva, el mercado de la memoria está patas arriba, y la única, quizás, es que la entrada en juego de CXMT y otras empresas chinas presione la oferta de consumo, aunque el efecto no será inmediato. Lo que está claro es que la tecnología que impulsa nuestras pantallas se ha convertido en una herramienta de lujo que no todo el mundo va a poder tocar, y los consumidores tendremos que hacer malabares si queremos estar a la última.





