- Analistas coinciden en una subida de entre 250 y 300 dólares para el iPhone 18 Pro y Pro Max por el encarecimiento de la memoria y el chip de 2 nanómetros.
- La escasez de memoria DRAM y NAND retrasa la producción del A20 Pro, dejando miles de chips sin terminar y limitando el stock inicial.
- Apple separaría el lanzamiento de los modelos Pro (septiembre) del iPhone 18 estándar (primavera de 2027), priorizando a los usuarios premium.
- En Europa, el precio podría superar los 1.500 euros, lo que convertiría a estos dispositivos en un lujo cada vez más exclusivo.

La cuenta atrás para el lanzamiento del iPhone 18 Pro ha comenzado y, con ella, una de las noticias que más está dando que hablar en las últimas semanas: el esperado aumento de precio de los modelos más avanzados de Apple. No es un rumor menor. Diferentes analistas, entre ellos Jeff Pu de GF Securities, han puesto sobre la mesa una cifra que no deja indiferente a nadie: los iPhone 18 Pro y Pro Max podrían costar entre 250 y 300 dólares más que sus predecesores. Esto, trasladado al mercado europeo, situaría al modelo base por encima de los 1.450 euros y al Pro Max cerca de los 1.600 euros, una barrera psicológica que por primera vez se supera de forma clara.
Las razones de esta subida no son un misterio para nadie que haya seguido la actualidad tecnológica de los últimos meses. El encarecimiento de la memoria RAM y del proceso de fabricación de 2 nanómetros ha disparado los costes de producción, y Apple parece dispuesta a trasladar buena parte de ese sobrecoste al consumidor final. A esto se une la creciente demanda de chips para inteligencia artificial, que está absorbiendo una capacidad de fabricación mundial limitada. El resultado es una tormenta perfecta que, por primera vez, afecta directamente al producto estrella de la compañía.
Un chip de 2 nanómetros que dispara los costes
El corazón del nuevo iPhone será el procesador A20 Pro, fabricado por TSMC con un proceso de 2 nanómetros. Este salto tecnológico permite integrar más transistores, mejorar el rendimiento en hasta un 15% y reducir el consumo energético en un 30% respecto al chip anterior. Pero también tiene un coste elevado. Se estima que fabricar estos chips es alrededor de un 50% más caro que la generación de 3 nanómetros, debido a la complejidad de las obleas y al empaquetado avanzado que utiliza la tecnología WMCM, que integra la RAM directamente en el mismo sustrato del procesador.
Este tipo de empaquetado, además, tiene una consecuencia inesperada. Al integrar la memoria en el propio chip, TSMC necesita tener la memoria DRAM físicamente disponible antes de comenzar la producción. Y ahí está el problema: la escasez mundial de memorias está provocando que la fundición taiwanesa tenga actualmente unos 1.000 millones de dólares en procesadores sin terminar, esperando a que lleguen los componentes necesarios para completar su fabricación.
La memoria, el verdadero cuello de botella
La crisis de la memoria no es un problema menor. La demanda de chips para centros de datos de inteligencia artificial ha priorizado la producción de memorias de alto rendimiento, dejando en un segundo plano la fabricación para dispositivos móviles. Samsung, SK Hynix y Micron están centrando sus esfuerzos en servidores, donde los márgenes son mayores. Esta situación ha provocado un déficit de suministro de chips de memoria cercano al 15% hasta 2027, y Apple no ha sido ajena a esta realidad.
Tim Cook, CEO de Apple, ya reconoció en la presentación de resultados que la compañía había subido los precios de Mac y iPad en junio «a regañadientes», debido a «incrementos exponenciales» en el precio de la memoria. Y todo apunta a que el iPhone no se librará de esta tendencia. El analista Tim Culpan ha señalado que Apple ha decidido aplazar el lanzamiento del iPhone 18 estándar hasta la primavera de 2027 precisamente para dedicar toda la memoria disponible a los modelos Pro y al nuevo iPhone plegable, que compartirán fecha de presentación en septiembre.
Precios europeos: por encima de los 1.500 euros
La subida de 300 dólares en Estados Unidos no se traslada de forma directa al mercado europeo. Hay que sumar el IVA, los costes regulatorios y la política de precios de Apple en la región. Según las estimaciones más recientes, el iPhone 18 Pro podría superar los 1.500 euros en su configuración más básica, mientras que el Pro Max se acercaría a los 1.750 euros en las versiones con más almacenamiento.
Estas cifras no son oficiales y podrían variar en función de las negociaciones de Apple con los operadores y de la evolución del tipo de cambio. Sin embargo, la barrera psicológica de los 1.500 euros es un hito relevante que podría cambiar el comportamiento de los consumidores. Muchos usuarios podrían decidir alargar la vida de su iPhone actual uno o dos años más, ante la imposibilidad de asumir un desembolso tan elevado. Esto tendría un impacto directo en el ciclo de renovación de Apple, que se enfrenta a un dilema: mantener los márgenes o perder cuota de mercado.
El lanzamiento se complica: stock limitado y retrasos
El problema no es solo el precio. La escasez de memoria está afectando directamente a la producción, y todo indica que las primeras unidades del iPhone 18 Pro y Pro Max serán muy limitadas. Apple ha enviado una comunicación interna a sus empleados de tiendas en Estados Unidos para reclutar personal voluntario que ayude en la presentación, que se celebrará previsiblemente el miércoles 9 de septiembre. Las reservas se abrirían el 10 u 11 de septiembre, y la salida a la venta está prevista para el viernes 18 de ese mismo mes.
Sin embargo, el analista Tim Culpan advierte de que el inventario podría agotarse en cuestión de minutos, y que los pedidos que no se realicen en las primeras horas podrían sufrir retrasos de hasta noviembre. Esta situación ya se vivió el año pasado con el iPhone 17, pero en aquella ocasión no había una crisis de componentes tan severa. La comparación, por tanto, no es favorable para quienes quieran hacerse con uno de los nuevos modelos en el día de su lanzamiento.
Un septiembre de récord: los Pro y el plegable
Este año, Apple romperá su tradición. El iPhone 18 estándar no se presentará en septiembre, sino que quedará para la primavera de 2027, junto con el iPhone Air de segunda generación y el iPhone 18e. Esta decisión, aunque no confirmada oficialmente, tiene una lógica clara: dar protagonismo absoluto a los modelos Pro y al nuevo iPhone plegable, que será la gran novedad de la keynote.
El primer plegable de Apple, que podría llamarse iPhone Fold o iPhone Ultra, se presentaría junto a los Pro pero no llegaría a las tiendas hasta octubre o noviembre. Se espera un precio cercano a los 2.000 o 2.500 dólares, lo que lo convertiría en el iPhone más caro de la historia. Aun así, el formato plegable y las novedades que incorpora, como su bisagra de metal líquido y su diseño ultradelgado, podrían atraer a un público dispuesto a pagar por la innovación.
La presentación también marcará un hito histórico, ya que será la primera keynote de otoño dirigida por John Ternus, que asumirá como consejero delegado el 1 de septiembre en relevo de Tim Cook. El debut de Ternus con un lanzamiento tan importante no es casualidad; Apple quiere demostrar que la transición de liderazgo no afecta a su capacidad de innovación.
Con un mercado cada vez más polarizado, donde los precios de los teléfonos premium no dejan de subir, Apple se enfrenta a un reto importante. La subida del iPhone 18 Pro podría marcar un antes y un después en la industria, pero también podría acelerar la caída del ciclo de renovación anual. Por ahora, los consumidores solo pueden esperar y decidir si la innovación merece el desembolso. Quien tenga claro que quiere uno, hará bien en estar muy atento al día de las reservas.








