- Las ventas globales de consolas caerán un 19,5% en 2026, hasta los 33,9 millones de unidades, según S&P Global.
- Nintendo Switch 2 liderará con 17,1 millones, pero PlayStation 5 y Xbox Series X|S sufrirán descensos significativos.
- La crisis de componentes y la falta de grandes lanzamientos lastran el mercado, y ni GTA VI podrá revertir la tendencia.
- Se espera una recuperación a partir de 2028 con la llegada de PS6 y Project Helix, aunque los precios seguirán siendo elevados.

El mercado de las consolas de videojuegos atraviesa uno de sus momentos más delicados. Tras un 2025 que parecía haber devuelto el optimismo gracias al lanzamiento de Nintendo Switch 2, los analistas ya anticipan un frenazo en seco. Las previsiones de S&P Global Market Intelligence Kagan apuntan a una caída del 19,5% en las ventas de consolas durante 2026, lo que se traduciría en 33,9 millones de unidades distribuidas en todo el mundo. Una cifra que contrasta con los 42,1 millones de 2025, año en el que la nueva máquina de Nintendo impulsó el mercado.
Detrás de este descenso hay varios factores que se han ido acumulando. Por un lado, el precio de las consolas se ha disparado debido al encarecimiento de componentes como la RAM y los SSD, lo que las hace menos asequibles para el consumidor medio. Por otro, el hardware actual —PS5 y Xbox Series X|S— ya se considera anticuado, y la oferta de juegos exclusivos de peso es escasa. Incluso Nintendo Switch 2, que arrancó con fuerza, empieza a notar la falta de títulos estrella a corto plazo, más allá de los lanzamientos previstos para 2027.
Así queda el reparto por fabricantes
El informe de S&P Global desglosa las previsiones para cada una de las tres grandes compañías, y en todos los casos las noticias no son buenas. Nintendo Switch 2 será la consola más vendida en 2026, con 17,1 millones de unidades, una cifra similar a la que logró la Switch original en su primer año. Sin embargo, la propia Nintendo ha rebajado sus expectativas para su segundo año fiscal, situándolas en 16,5 millones, debido a la subida de precio prevista para septiembre y a la ausencia de un gran lanzamiento antes de 2027.
Por su parte, PlayStation 5 se quedará en 13,2 millones de unidades en 2026, muy lejos de los 17,1 millones que vendió en 2025. Los analistas dudan de que Grand Theft Auto VI, que llegará como exclusivo temporal, sea suficiente para compensar el alto precio de la máquina. En cuanto a Xbox Series X|S, la situación es aún más crítica: apenas se distribuirán 2,5 millones de unidades, lo que supone el peor año de la historia para la marca. La estrategia centrada en Game Pass y un catálogo de exclusivos desequilibrado han pasado factura.
Un futuro que no pinta mejor
Las perspectivas a medio plazo tampoco son halagüeñas. Para 2027 se espera que las ventas caigan aún más, hasta los 27,1 millones de unidades, y no será hasta 2028 cuando se vislumbre una recuperación, siempre que la crisis de componentes se alivie lo suficiente. S&P Global confía en que Sony y Microsoft lancen entonces la PlayStation 6 y el Project Helix a un precio de entre 600 y 800 dólares, pero ese escenario está lejos de estar garantizado. La demanda de memoria podría mantenerse por encima de la oferta hasta 2030, lo que retrasaría la llegada de hardware asequible.
Mientras tanto, los datos semanales de ventas en Japón, publicados por Famitsu, reflejan la realidad del día a día. Nintendo Switch 2 lidera con claridad, triplicando las ventas de la PlayStation 5 Digital Edition, y la familia Switch en su conjunto sigue siendo la opción preferida. Sin embargo, estos números no logran ocultar la tendencia global: el mercado de consolas se encoge y los jugadores se muestran cada vez más reticentes a invertir en máquinas caras con un catálogo limitado.
La combinación de precios elevados, hardware envejecido y falta de juegos rompedores ha creado una tormenta perfecta que ni siquiera el tirón de Nintendo Switch 2 o el esperado GTA VI pueden despejar. El sector confía en que 2028 traiga un respiro con la nueva generación, pero hasta entonces tocará remar en un mar de incertidumbre.




